En vísperas de su cumpleaños número 20 y de cumplirse siete años de la desaparición forzada de Cinthia Jocabeth, su madre, Karla Castañeda inició una huelga de hambre frente al consulado mexicano en Los Ángeles, California. Le acompaña Beatriz González Vargas, hermana de Marisela González desaparecida en 2011 y madre de cuatro hijos. Junto a organizaciones solidarias, las activistas exigen justicia para las más de 2 mil mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez desde 1993.
En vísperas de su cumpleaños número 20 y de cumplirse siete años de la desaparición forzada de Cinthia Jocabeth, su madre, Karla Castañeda inició una huelga de hambre frente al consulado mexicano en Los Ángeles, California. Le acompaña Beatriz González Vargas, hermana de Marisela González desaparecida en 2011 y madre de cuatro hijos. Junto a organizaciones solidarias, las activistas exigen justicia para las más de 2 mil mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez desde 1993.
En su valiente lucha, las madres de Juárez han sufrido amenazas y ataques por parte de autoridades y policías municipales. Mismas que en múltiples ocasiones han sido señaladas como cómplices en la desaparición forzada de niñas y mujeres, en coordinación con las autoridades estatales y federales.
Karla Castañeda y Beatriz González responsabilizan al gobernador de Chihuahua, César Duarte, por cualquier ataque o daño que pudieran sufrir ellas o sus familiares. Debido a las amenazas y ataques en su contra, las activistas tuvieron que autoexiliarse en Estados Unidos. Desde el otro lado de la frontera, continúan con su incansable lucha por justicia para sus hijas desaparecidas.
Ellas son parte de las miles de madres y familiares unidas por el dolor de una hija o hermana desaparecida o asesinada en Ciudad Juárez, bastión histórico del feminicidio, reconocido como tal a nivel internacional.
En su búsqueda de justicia se han convertido en luchadoras sociales contra el feminicidio y la desaparición forzada. Su ejemplo de lucha y dignidad es un referente directo para todas las madres de México que buscan justicia para sus hijas desaparecidas o asesinadas.
“El día de hoy somos nosotras, mañana pueden ser ustedes”, dice Karla Castañeda quién denuncia que “la desaparición de mujeres continúa a lo largo y ancho de todo el país y el gobierno no actúa para detener el feminicidio y la trata. Ante esta situación pido el acompañamiento y la solidaridad de toda la sociedad".
Las madres de Juárez hacen un llamado a todas las organizaciones sociales, feministas y de derechos humanos a solidarizarse con su lucha por verdad y justicia para las mujeres desaparecidas o asesinadas en México.
¡PORQUE VIVAS SE LAS LLEVARON, VIVAS LAS QUEREMOS!
unque no es ya noticia para los grandes medios de comunicación, el feminicidio y desaparición de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, continúa, junto con las amenazas para sus familiares y defensoras de derechos humanos que luchan, por un lado, por que los crímenes contra mujeres no queden impunes y, por el otro, para que las autoridades hagan su trabajo y den con el paradero de las desaparecidas.
Con la demanda central de justicia para las más de 2 mil mujeres que han desaparecido en Ciudad Juárez desde 1993, Karla Castañeda, madre de Cinthia Jocabeth, joven desaparecida hace casi siete años, inició una huelga de hambre frente al consulado de México en Los Ángeles, California.
En la acción de protesta y visibilización participó también Beatriz González Vargas, hermana de Marisela González, desaparecida en 2011. Ambas viven en el exilio en Estados Unidos, pues salieron huyendo del país debido a las amenazas y ataques en su contra. Del otro lado de la frontera su lucha por la verdad y la justicia continúa. Karla Castañeda partió a EU en marzo de 2013, tras la incursión a su vivienda de agentes de la policía municipal.
Castañeda tiene tres peticiones concretas y muy básicas para el gobierno mexicano, en particular el de César Duarte Jáquez, gobernador de Chihuahua: que ofrezca una recompensa a quien contribuya con la localización de su hija, que el rostro de la joven se imprima en espectaculares, y que se inicien las investigaciones para el esclarecimiento de esta desaparición.
La activista pide el acompañamiento y la solidaridad de la sociedad, así como de las organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos. Destaca que su vivencia no es aislada: El día de hoy somos nosotras, mañana pueden ser ustedes. La desaparición de mujeres continúa a lo largo y ancho de todo el país y el gobierno no actúa para detener el feminicidio y la trata.
Las mujeres que luchan por la aparición con vida de sus hijas se han convertido en activistas y ya no sólo buscan a sus familiares, sino al resto de desaparecidas en un estado en el que el feminicidio se visibilizó en años pasados a escala internacional.
Esta protesta se da en el contexto del cumpleaños número 20 de Cinthia Jocabeth. Las dos activistas responsabilizan al gobernador César Duarte de cualquier ataque o daño que pudieran sufrir.
Falta voluntad para resolver esos crímenes, dice en foro de la UACM
Blanca Juárez
Periódico La Jornada Viernes 23 de octubre de 2015, p. 16
El feminicidio es un crimen de Estado, porque es éste el que debería garantizar condiciones de seguridad y no lo hace. Además, en ocasiones obstaculiza la justicia, como en el caso de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, afirmó Mariana Berlanga Gayón, académica de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), en el último día del Coloquio Internacional de Estudios de Género.
Quema de pruebas, descuidos de las escenas del crimen o encarcelamiento de inocentes son algunas de las denuncias que han hecho las madres de las víctimas, refirió. Ese delito ha ocurrido en todo país desde hace muchos años, pero se comenzó a hablar de él hasta que en esa ciudad fronteriza de Chihuahua la violencia se tornó espectacular y ostentosa, sin voluntad alguna de esconderla.
A partir de 2006, con la declaración de guerra contra el narcotráfico hecha por el ex presidente Felipe Calderón, dio inicio la naturalización del horror, aseguró en la conferencia organizada por el Programa Universitario de Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ahora, dijo, ante la crisis de derechos humanos y el aumento de la violencia que se vive en México, se ha insistido en que tenemos un Estado fallido, débil, pero es lo contrario: nos ha demostrado su fortaleza, su capacidad de represión y de controlpara atemorizar a los ciudadanos, señaló.
Aun así, seguimos demandándole que resuelva esos crímenes contra las mujeres, exigiéndole alertas de género, cuando no ha demostrado voluntad política, pero sí impunidad.
Señaló que todo ocurre en un contexto de neoliberalismo, donde lo legal y lo ilegal conviven profundamente. La diferencia es que el segundo es más redituable, como la venta de drogas o la trata de personas, que está vinculada con el feminicidio, sostuvo.
La investigadora destacó que no todos los asesinatos de mujeres son feminicidios. Cuando fue perpetrado debido al género de la víctima y por cuestiones atribuidas al lugar que socialmente le corresponde, se considera así, explicó.
Lamentó que el caso del multihomicidio en la colonia Narvarte, donde un fotorreportero y cuatro mujeres, entre ellas una activista y una empleada doméstica, haya sido abordado rápidamente como feminicidio. A las autoridades les sirvió para perder de vista el contexto político, el cual no debe ser desvinculado de lo que ocurrió.
La desaparición de niñas y mujeres en Ciudad Juárez 'es un negocio redituable', dice activista
Con pastel y velas, Karla Castañeda celebró el cumpleaños de su hija. Amigos y familiares cantaron las mañanitas a Cinthia Jacobeth, jovencita que hoy llega a los 20 años de edad; sin embargo, el ambiente no era de tanta alegría por su desaparición.
Fue en Ciudad Juárez, localidad del estado mexicano de Chihuahua, cuando la niña salió de su casa a comprar material escolar y cambiar unos zapatos para su hermana. Eso ocurrió el 24 de octubre de 2008. Hasta hoy se desconoce su paradero.
“Son 7 años que no sé nada de ella, no sé si mi hija está viva o no”, manifestó la acongojada madre al conmemorar el nacimiento de Cinthia, decrita como una chica delgada, color de ojos café, tez blanca, cejas delgadas y cabello café claro.
“Voy a estar de 8:00 de la mañana a 7:00 de la noche”, advirtió Castañeda al apostarse frente al consulado de México en Los Ángeles, en donde permanecerá durante cuatro días como parte de una huelga de hambre, la que concluirá el próximo sábado.
Esta es la segunda vez que realiza una protesta similar. En marzo pasado, el ayuno fue por 76 horas. “No me voy a mover de aquí hasta que tenga hechos”, enfatizó al exigir justicia y que las autoridades investiguen el caso.
“No soy la única, son muchas más las que estamos pasando por esto, hay compañeras que apenas tienen un mes que sus hijas han desaparecido”, lamentó la mujer, quien se radicó en L.A. en el 2013 al recibir amenazas de muerte.
Castañeda, junto a cuatro hijos, se encuentra a la espera que se resuelva su solicitud de asilo. Ese es el calvario de muchas mujeres, al denunciar la desaparición o asesinatos de sus familiares, en vez de recibir asistencia han sido víctimas de intimidación o muerte.
En 1993, en Ciudad Juárez, una mujer era asesinada cada 12 días, por lo que se considera la capital de los feminicidios. Sin embargo, es un flagelo que ha golpeado a toda la república mexicana, reportándose 12,636 asesinatos entre 2000 y 2009.
“Todos los días vemos que desaparecen más chicas, el problema es que a ninguna autoridad le ha interesado resolver estas denuncias y tampoco ponen en primer lugar en sus agendas lo que demandamos”, cuestionó la activista Marisela Ortiz.
Ortiz se estableció en Texas en el 2011, a los seis meses le dieron asilo. Llegó huyendo porque recibió amenazas en Ciudad Juárez, localidad en donde co-fundó en el 2001 la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa.
Desde esa institución, tanto en México como en Estados Unidos, la activista sigue de cerca este problema. En la actualidad, estima que al menos 3 desapariciones de niñas y muchachas se reportan al mes en Chihuahua, aunque no llevan un conteo glogal.
“La desaparición de niñas se ha convertido en un negocio redituable y por eso no termina”, señala la defensora de derechos humanos al culpar a las autoridades en todos los niveles de la falta de respuesta a la elevada cifra de víctimas.
“El gobierno quiere que por decreto se acabe la violencia”, agrega Ortiz. “La realidad lo dicen los hechos, es increible que ante la desaparición todavía los familiares reciben amenazas. Lo único que nos interesa es frenar este problema”.
Existen muertes que quedan impunes debido a estereotipos machistas, indica en foro
César Arellano García
Periódico La Jornada Sábado 10 de octubre de 2015, p. 14
Si bien el feminicidio es la expresión extrema de la violencia contra las mujeres, no es la única forma en que se manifiesta; existen otras formas de muertes brutales, como los accidentes domésticos, de tránsito y los suicidios, detrás de los cuales puede haber agresión y dominación machista, advirtió, Pablo Navarrete, coordinador de asuntos jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), quien indicó que cada 24 horas en México se consuman 7.2 feminicidios.
La idea arraigada de que se suicidan porque son más sentimentales, pasionales y depresivas, como si estos estereotipos de su comportamiento fueran parte de su naturaleza humana, condenan a que estos casos no sean investigados técnicamente como posibles feminicidios, quedando en la impunidad.
Al inaugurar el foro nacional Violencia Feminicida y Alerta de Violencia de Género, el funcionario indicó que según cifras oficiales en 2013 se registraron 5 mil 909 suicidios, de ellos mil 82 correspondieron a mujeres. Estado de México, Jalisco, Distrito Federal, Guanajuato y Chihuahua son las entidades con el mayor número de casos.
Por eso, reiteró, es importante identificar que la violencia feminicida es el contexto en que se producen todas las formas de agresión contra ellas, no sólo los feminicidios.
Dijo que para garantizar la vida y seguridad de las mujeres es necesario que el gobierno prevenga por todos los medios a su alcance los atropellos hacia este sector de la población.
La espiral de discriminación y violencia contra las mujeres sólo puede detenerse cuando el Estado actúa con determinación y firmeza, no sólo contra quienes la ejercen como práctica cotidiana, sino para transformar los factores estructurales que la alimentan y reproducen, como desigualdad, cultura patriarcal, machista y misógina. Una política cero de tolerancia a la violencia contra las mujeres por razones de genero debe ser asumida como prioridad del Estado mexicano en su conjunto.
Perseo Quiroz Rendón, director ejecutivo de Amnistía Internacional México, aseguró que la violencia hacia las mujeres está normalizada en la sociedad y que esta forma de pensar se tiene que revertir: 46.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más sufrieron algún tipo de violencia a lo largo de su relación de pareja; 42.4 sufrió agresiones emocionales o sicológicas; 24 por ciento económica; 13.5 padeció alguna agresión física, y 7.3 fue víctima de alguna forma de violencia sexual.
Pero no sólo eso, explicó que en el trabajo 22.6 por ciento de las mexicanas ocupadas de 15 años y más han tenido algún incidente de violencia en su lugar de trabajo; 19.3 de las mexicanas fue víctima de acoso, humillaciones o agresiones verbales, físicas o sexuales en su lugar de trabajo; 91.3 por ciento de las mexicanas fueron víctimas de discriminación, menores oportunidades de trabajo, salario, promociones y prestaciones y 3 por ciento de las mujeres manifestaron haber padecido violencia en sus centros educativos y 43.7 experimentaron agresiones físicas o sexuales. La violencia contra las mujeres está en la casa, trabajo, centros educativos y tenemos que frenarla. Debemos ser firmes en la aplicación de la ley, pero también se debe prevenir para que no germine la violencia desde sus primeras etapas.
Rodolfo Domínguez, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, expresó que sin duda hay un aumento en la desaparición de mujeres incluso en el Distrito Federal y otros estados de la República.
Periódico La Jornada Martes 6 de octubre de 2015, p. 26
Ciudad Juárez, Chih., Cuatro mujeres fueron asesinadas en 24 horas en Ciudad Juárez, lo que elevó la cifra de víctimas femeninas a 32 durante 2015. La Fiscalía especializada en investigar violencia contra las mujeres por razones de género (Fem) identificó a una de las víctimas como Carmen Cervantes, de 37 años de edad, quien recibió un disparo de proyectil calibre nueve milímetros cuando circulaba en una camioneta en la que pudo llegar a un hospital, donde murió. Las otras tres víctimas no han sido identificadas. Una fue encontrada en un terreno baldío de la colonia Praderas del Sur, envuelta en una cobija. Vecinos aseguraron que unos sujetos la tiraron de un vehículo y le dispararon varias veces. Otra mujer fue hallada la noche del domingo en un lote baldío ubicado en la esquina de las calles Filipinas y Frijol, en la colonia Granjero, y la cuarta fue encontrada en un canal de irrigación. De igual manera, se descubrió a tres hombres asesinados, dos en Juárez y uno en el municipio de Cuauhtémoc. Con estos homicidios suman 254 los perpetrados en Juárez durante 2015; 32 de las víctimas eran mujeres.
La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte dio a conocer que a poco más de 24 horas del asesinato del subcoordinador regional operativo de la Policía Estatal Única, División Investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina, hasta el momento no se tienen reportes de personas detenidas como responsables del crimen.
El subcoordinador regional operativo de la Policía Estatal Única, División Investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina, fue asesinado ayer en el exterior de su casa en el fraccionamiento El Vergel.
De acuerdo con las primeras versiones de los testigos, el homicidio del comandante de 42 años fue cometido por cuatro hombres “muy jovencitos” que llegaron a bordo de una camioneta tipo Ram azul y lo sorprendieron en el cruce de las calles Del Manzano y Del Naranjo.
Entre las líneas de investigación, trascendió, destaca la intervención del jefe policiaco en el municipio de Ahumada, donde presuntamente fue asesinado Rafael Chavira Rentería “El Borrego”, sucesor de Jesús Salas, quien lideraba el Cártel de Juárez en aquella zona y fue aprehendido hace unos meses.
El subcoordinador regional operativo de la Policía Única Estatal, división investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina también encabezó el operativo que permitió el aseguramiento de al menos 18 vehículos de reciente modelo reportados como robados y que eran utilizados por células del crimen organizado en la región serrana.
El comandante asesinado dirigió además los operativos contra “El Negro” y “Papacho”, quienes eran señalados como los líderes del cártel de Sinaloa en la región del Valle de Juárez.
“El comandante Jesús Eduardo Alemán Medina siempre estaba al frente de los operativos y logró el esclarecimiento de diversos hechos de alto impacto como homicidios, extorsiones, robos, secuestros y la detención de células delictivas pertenecientes a la delincuencia organizada”, dijo ayer Arturo Sandoval Figón, vocero de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Ayer se buscó una entrevista con el fiscal Enrique Macías Villarreal, pero no fue localizado.
La Fiscalía descartó que la corporación se encontrara en código rojo tras este atentado y señaló que el crimen será investigado como un homicidio más.
El comandante se encontraba ayer en su día de asueto y realizaba labores domésticas. Al parecer alcanzó a repeler la agresión e hirió a uno de sus agresores, ya que se observaron rastros hemáticos en el interior de la camioneta que los hombres armados abandonaron sobre la calle Paseo del Vergel, a dos cuadras de la escena del crimen.
Tras el asesinato, corporaciones policiacas llevaron a cabo operativos en busca de los agresores. Aunque trascendió que hubo una persona detenida, no fue confirmado este arresto.
Una mujer que se dirigía a una tienda quedó paralizada en uno de los parques de la colonia al escuchar las ráfagas de los “cuernos de chivo”. Reaccionó y corrió al negocio donde cerraron la puerta tras el ingreso de la aterrada clienta.
“Me dijo ‘póngale el seguro’ y se escuchan los disparos otra vez. Cuando salimos vimos una camioneta azul que salió de una cuadra antes y se para ahí y se bajan tres chamacos y yo pensé que los iban siguiendo los ministeriales, pero no, eran los matones que se bajaron corriendo”, dijo otra testigo.
Aseguró que los hombres que asesinaron al comandante Jesús Alemán estaban “muy chavalitos”, tendrán unos 19 a 21 años.
Las vecinas los describen como hombres delgados que vestían ropa color oscuro y uno de ellos traía una cachucha blanca.
Los cuatro hombres se introdujeron por un orificio de la barda de concreto que separa la colonia de una maquiladora.
Las primeras unidades de la Policía Municipal llegaron en minutos, entre ellos se encontraba el comandante Osvaldo Alemán Medina, hermano de la víctima.
Tras él llegó el secretario de Seguridad Pública, César Omar Muñoz, quien contuvo al oficial que intentaba llegar con su hermano y lloraba y gritaba desconsolado. El secretario también se observó afectado, ya que fue compañero de Jesús Alemán por varios años.
Muñoz Morales y Miguel Ángel Muro Rodríguez, coordinador regional operativo en la Zona Norte, encabezaron los operativos de búsqueda de los agresores.
La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte dio a conocer que a poco más de 24 horas del asesinato del subcoordinador regional operativo de la Policía Estatal Única, División Investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina, hasta el momento no se tienen reportes de personas detenidas como responsables del crimen.
Alejandra Solís, encargada de la oficina de Comunicación Social de la FGE Zona Norte dijo que los detalles del homicidio no serán revelados aún pues forman parte de la carpeta de investigación.
Alemán Medina, fue asesinado ayer cuando salía de su casa en la colonia El Vergel.
En el lugar de los hechos se pudo observar que cuatro hombres fueron detenidos y subidos a patrullas de la Policía Municipal.
Sin embargo, Cesar Omar Muñoz Morales, secretario de Seguridad Pública Municipal, refirió que la corporación a su cargo no contaba con detenidos por ese hecho.
Cabe mencionar que el comandante asesinado, fue llamado a declarar hace cuatro meses por la desaparición y muerte de 11 mujeres del Centro de la ciudad.
Lo anterior porque Alemán Medina, participó en la investigación sobre la desaparición de las jóvenes mujeres que desaparecieron en el Centro de la ciudad y sus restos descubierto en el Arroyo el Navayo, en el Valle de Juárez.
En su investigación abarcó a diversos bares y cantinas del Centro de la ciudad como el salón Chess, el Tangas, el Pachangas y otros. Así como el Hotel Verde y Hotel Campesino.
Del mismo modo, Alemán Álvarez estuvo involucrado en las detenciones de los capos del narcotráfico del Valle de Juárez y Villa Ahumada.
Lo extraño del hecho, según comentan sus mismos compañeros, es que no se encontraba acompañado de sus escoltas.
Image copyrightAFPImage captionEl 53% de las niñas desaparecidas en el estado de México en 2011 y 2012 tenía menos de 17 años.
Elizabeth supo que algo andaba terriblemente mal a los 15 minutos de la desaparición de su hija.
"Acabo de darme cuenta, yo tenía una angustia que nunca había sentido antes. Busqué en las calles, llamé a amigos y familiares pero nadie la había visto", recuerda.
"Había ido a los baños públicos con nada: ni dinero, ni teléfono celular, ni ropa… Pensábamos que había sido secuestrada".
Karen* desapareció en abril de 2013 cuando tenía 14 años. Su caso es uno más de las miles de mujeres jóvenes que han desaparecido en los últimos años en el estado de México, región administrativa en expansión en torno a la capital, Ciudad de México.
La asombrosa cifra de 1.238 mujeres y niñas desaparecidas fue reportada en 2011 y 2012. El 53% eran menores de 17 años.
Nadie sabe cuántas han sido encontradas vivas o muertas o si todavía están desaparecidos. Este es el estado mexicano más peligroso ser una mujer. Por lo menos 2.228 fueron asesinados en la última década.
Alerta ámbar
Elizabeth informó que su hija estaba desaparecida después de tres horas de búsqueda frenética. Pero en México, la policía no le abre un expediente a una persona desaparecida antes de 72 horas, ni siquiera si es un niño.
Image copyrightAFPImage captionLa policía de México no abre un expediente para un desaparecido antes de 72 horas, no importa si es un niño.
Así, Elizabeth y su esposo, Alejandro, emprendieron su propia investigación, que comenzó navegar por las cuentas en las redes sociales de su hija.
"Cuando llegamos a su cuenta de Facebook, nos dimos cuenta de que tenía un perfil del que no sabíamos nada, con más de 4.000 amigos. Era como buscar una aguja en un pajar, pero había un hombre que nos llamó la atención", explica.
"Aparecía en fotografías con chicas con muy poca ropa, grandes armas y era amiga de un montón de niñas de la misma edad de nuestra hija".
Según Elizabeth, la presencia de ese hombre disparó las alarmas. "Hablaba como un traficante de drogas, sobre el territorio, sobre viajar, decía que iba a venir a verla pronto", explica.
"Había estado en contacto con ella unos días antes de su desaparición y le había dado un teléfono inteligente para que se comunicara con él y nosotros no lo sabíamos", asegura Alejandro.
La Organización Mundial para las Migraciones estima que cada 20.000 personas son víctimas de trata de personas en México. La mayoría se ven obligas a ejercer la prostitución. Las autoridades dicen que un número creciente están siendo identificadas por internet.
La familia de Karen pensó que no había habido tiempo suficiente para haberla sacado del país. Ellos presionaron la policía para emitir una "alerta ámbar" y pegaron carteles oficiales con su imagen en cada cabina de la terminal de buses y peajes alrededor de Ciudad de México.
Consiguieron además que el caso de su hija apareciera en televisión y en boletines de noticias de radio.
Su tenacidad dio sus frutos: 16 días después de que Karen desapareció fue abandonada en una terminal de autobuses, junto con otra chica que fue registrada como desaparecida en un estado diferente.
La publicidad había asustado al traficante que estaba planeando llevarlas a Nueva York. El hombre nunca ha sido capturado.
"Este hombre le había prometido viajes, dinero y una carrera en el mundo de la música y la fama. La manipuló realmente bien y en su inocencia, ella no entendió la magnitud del peligro en el que estaba", dice el padre.
Otras niñas
Al principio, Karen estaba enojada con sus padres por arruinar lo que ella pensaba iba a ser una gran oportunidad en el negocio de la música. Así que Elizabeth la llevó a una conferencia donde conoció niñas que habían sido víctimas de trata.
Image copyrightAFPImage captionRestos de otras niñas desaparecidas han sido encontrados en las aguas del Gran Canal.
"Fue cuando escuchó sus historias y se dio cuenta del infierno por el que habían pasado que por fin se dio cuenta del peligro en que había estado. Entró a la conferencia como una niña y salió como otra", asegura Elizabeth.
Desde el regreso de Karen, Elizabeth y Alejandro han ayudado a 21 familias desesperadas a reunirse con sus hijos. Pero tienen una carpeta llena de fotos de otras, algunas que tan sólo tienen 5 años, que permanecen desaparecidas.
Me llevaron al otro lado del estado de México para conocer a la familia de Syama Paz Lemus, de 17 años, quien desapareció en octubre 2014, después de haber sido también reclutada en internet.
El viaje nos llevó a lo largo del Gran Canal, un río que atraviesa el estado. El olor putrefacto de su agua sucia era abrumador.
Cientos de fragmentos de hueso fueron sacados del canal el pasado mes de septiembre y hasta el momento varias chicas desaparecidas han sido identificadas.
No hay ninguna base de datos nacional de personas desaparecidas en México, lo que hace que la identificación de los restos difíciles.
Mientras conduce, Elizabeth recibe una llamada angustiosa que le pide ayuda para encontrar a dos hermanas, de 14 y 3 años de edad, desaparecidas mientras jugaban en la calle un par de días antes.
Image captionElizabeth y Alejandro ayudan a otras familias a encontrar a sus hijas. Muchas veces la búsqueda no tiene suerte.
La familia sonaba desesperada y Elizabeth se comprometió a dar la alarma.
Pero esta vez no pudo hacer mucho. Al día siguiente me dijo que las habían sido encontradas muertas.
Cuando llegamos a nuestro destino, supe más sobre Syama Paz Lemus, una chica tímida a que le encantaba charlar en las redes sociales y los juegos en línea. Pasaba mucho tiempo en su dormitorio entre su computador portátil y su Xbox.
Es la habitación de una chica adolescente típica, con todas las paredes cubiertas de carteles de bandas y figuras del animé japonés.
El tocador está repleto de cosméticos y hay un televisor y un reproductor de DVD frente a la cama, ahora cubierta con un enorme cartel sobre su desaparición que su familia lleva a las marchas.
Syama parecía un poco abstraída los días antes de desaparecer, pero su familia asumió que era un comportamiento adolescente normal, así que no la presionó para obtener una explicación.
En el día de su desaparición, su madre la llamó desde el trabajo alrededor de las 17:00 para asegurarse de que había comido, pero cuando su abuelo regresó a casa a las 20:00 horas, Syama se había ido.
Image copyrightGetty ImagesImage captionLas cifras de desaparciones y asesinatos indican que el estado de México es el más peligrosos del país para las mujeres.
Su habitación era un desastre y faltaban su Xbox y algo de ropa.
Los vecinos dijeron Syama le abrió la puerta a un hombre encapuchado que llegó en un taxi, justo después de las 17:00.
No mucho tiempo después, Syama salió con el hombre fuera de la casa con dos bolsas, y la pareja se marchó en un carro blanco.
Su madre, Neida, entró de inmediato en internet, pero las cuentas de Facebook y Xbox de Syama habían sido desactivadas.
Con el tiempo se encontró una carpeta secreta que contenía imágenes de pantalla de amenazas que Syama había recibido en las semanas previas a su desaparición.
"Las amenazas eran muy directas: decían que si ella no iba con esta persona, le harían imposible su vida, que publicarían su vida en las redes sociales, y que ella y su familia se arrepentirían", dice Neida.
"Siempre nos preocupamos de que ella pasara tanto tiempo en línea, pero hablamos con ella sobre los riesgos y le dijimos que no debía dar información sobre sí misma".
Image captionLa cama de Syama está cubierta por un gran pendón que su familia lleva a las marchas.
"Nos dijo que iba a estar bien, que no había que preocuparse y que no debíamos buscarla. Me pidió cuidar a su hermana pequeña y comprarle un regalo para que la recordara siempre", dice Neida, rompiendo a llorar.
Desde entonces, la familia ha buscado a Syama con la esperanza de encontrar alguna pista sobre su paradero. Rastrearon llamadas sin identificar al celular de Syama y persiguieron pruebas anónimas por todo el país.
10 meses después no ha habido ningún avance en el caso.
En julio, el gobernador del estado finalmente admitió -después de años de negación- que la violencia de género es un problema grave en algunas zonas.
Image captionSyama desapareció sin dejar rastro en octubre de 2014.
Fue emitida por primera vez una "alerta de género" en México, en 11 de los 125 municipios, incluyendo Ecatepec, donde vivía Syama.
Esto significa que las autoridades federales deben investigar las causas de los altos niveles de violencia de género y luego introducir medidas de emergencia y a largo plazo para proteger a las mujeres y a las niñas.
El caso de Syama sigue abierto en la policía, y su familia se mantiene optimista.
"La historia de Karen nos da la esperanza de que mi hija podría volver algún día, pero es muy difícil, porque te das cuenta de cómo es de inseguro es aquí. Ni siquiera estás seguro en tu propia casa".
*El nombre de Karen ha sido cambiado para preservar su identidad.