lunes, 9 de noviembre de 2015

Naciste mujer: te friegas, mensaje en desapariciones en Ciudad Juárez

  • La seguridad no funciona, nosotras las buscamos, asevera madre de víctima
  • Niñas de 12 a 14 años se ponen en situación de riesgo, afirma fiscal de género de Chihuahua
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En el antiguo Campo Algodonero, el gobierno levantó un monumento a las víctimas de feminicidio y desapariciónFoto Sanjuana Martínez
Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 8 de noviembre de 2015, p. 12
Ciudad Juárez, Chih.
¿Por qué siguen desapareciendo mujeres?, se pregunta Anita Cuéllar Figueroa, madre de Jessica Ivonne Padilla, desaparecida en el centro de esta ciudad a los 16 años y a quien busca desde hace cuatro.
“Las desapariciones y los feminicidios nos mandan un mensaje: ‘Naciste mujer y naciste bonita; te friegas, vas a hacer lo que a mí me plazca’. ¿Quién está detrás de esas palabras y acciones? El hombre”, dice Anita, con los ojos llenos de lágrimas.
Y sentencia: Aquí la mujer carece de valor. Ser mujer y ser bonita en Ciudad Juárez es un pecado. Desde el momento en que se vive aquí, se siente mucho machismo, y es el hombre responsable, tenga la posición que tenga; desde mi casa el hombre ya puede estar hostigándome.
Anita está sentada en una sala de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del delito por razones de género de Chihuahua. La Procuraduría General de la República (PGR) acaba de poner en marcha el programa Sumando esfuerzos en la búsqueda de personas, a cargo de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia Contra las Mujeres y Trata de Personas, de la Subprocuraduría de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad.
Nadie está buscando a las de­saparecidas, sólo nosotras, dice tajante. La seguridad en Ciudad Juárez no está funcionando. Todo es producto de la inseguridad. Nosotros no somos libres de decidir si me quedo en mi casa a dormir o me salgo a estudiar. Cada vez que salgo de mi casa es exponerme. Y por eso no encuentran a estas niñas, y no es una, ni dos, son muchas; son cientos.
Las imágenes de las desaparecidas surgen en distintos puntos de la ciudad con pinturas de artistas locales que colaboran en su búsqueda. En el antiguo Campo Algodonero el gobierno ha construido un monumento a las víctimas de feminicidio y desaparición. Sus fotos aparecen al lado de las cruces con la leyenda: Ni una más.
¿Ausentes o desaparecidas?
Anita está esperando ser atendida, junto a otras madres de desaparecidas, por el fiscal especializado en Atención a Mujeres Víctimas del delito por razones de Género, Refugio Ernesto Jáuregui Venegas, quien en entrevista con La Jornada explica que es necesario hacer una diferencia entre las ausencias voluntarias y los casos de desaparecidas, algo que las madres consideran estrategia eufemística.
En lo que va del año tenemos más de 30 casos de feminicidios y 12 vigentes de reportes de ausencia de poco más de 300 reportes. Me gustaría hacer esa precisión: hay casos de ausencias voluntarias, extravíos y lo que pudiera entenderse como desapariciones.
–Las víctimas se quejan de impunidad...
–Hay muchos casos que aún no logramos esclarecer; tenemos que reconocer también esto. Desde 1993 a esta fecha tenemos cerca de 230 casos de los cuales 70 por ciento está judicializado y tienen sentencia condenatoria en 30 por ciento. Hay cerca de 200 personas detenidas por feminicidios. De esa manera estamos procurando abatir la impunidad”.
–¿Y las desaparecidas?
–La mayoría son voluntarias.
–¿Quién secuestra a las mujeres en Ciudad Juárez?
–Están relacionadas en entornos de grupos que se dedican a actividades ilícitas, y eso las pone en una situación de vulnerabilidad. La mayoría de los casos de mujeres con reportes de desaparición que hemos encontrado sin vida es porque han estado en un entorno que les genera riesgo, como actividades ilícitas. Y ellas de alguna manera están relacionadas con esos grupos.
–¿Están relacionadas?
–Así es.
–Habrá muchos casos en donde a los delincuentes les gustan y se las llevan...
–No muchos. De alguna u otra manera las captan. No olvidemos que estamos hablando de niñas y que son chavos también los que las enganchan.
–¿Quiere decir que ellas tienen la culpa?
–No me estoy explicando. Ellas se ponen en una situación en riesgo porque los grupos que las enganchan son delictivos y ellas ni saben; son niñas de 12, 13 o 14 años...
–Pero, ¿qué es lo que sucede en Ciudad Juárez para que la vida de las mujeres no valga nada?
–Han sucedido estos hechos lamentables que nos han permitido ver que ese índice que existe de feminicidios debe erradicarse completamente y prevenirlo. La prevención es impostergable.
–Sin embargo, Ciudad Juárez sigue siendo el foco rojo...
–Es el estigma que se ha creado para la ciudad.
–¿Y cómo va a reducir esos altos índices de desaparecidas y feminicidios?
–Tenemos ese objetivo y una de las acciones es la transparencia y compartir la información para generar una conciencia y un reconocimiento del problema.
–¿Cuáles son los grupos que están secuestrando a mujeres? ¿Los Aztecas, La Línea...?
–No puedo afirmarle que se trate de un grupo que está operando la trata en estos casos que le estoy comentando.
En el centro de la ciudad
Aquel 11 de julio del 2011, Jessica Ivonne Padilla Cuéllar salió a buscar trabajo al centro de esta ciudad, el mismo lugar donde decenas de niñas y mujeres han desaparecido.
Su madre ha recorrido estas calles día y noche, buscándola: Estábamos pasando una mala racha económica; hasta las colegiaturas estábamos debiendo. Yo no quería que trabajara, obviamente, pero ella me dijo que así me ayudaba con la inscripción y los uniformes. Finalmente accedí.
Durante dos años, su hija hizo el mismo recorrido para ir a estudiar a la preparatoria: Ella ya era conocida o muy vista en el centro. Atravesaba el centro para ir a la escuela, y empezó el martes a buscar trabajo, salió también el miércoles, y el jueves ya no regresa.
Ese día le dijo: Voy a ver cómo me va hoy. Regreso si no consigo nada, pero en caso de que me quede, le aviso. Sin embargo, jamás volvieron a saber nada de ella, aunque a los tres meses de desaparecida les dijeron que estaba detenida en Estados Unidos por indocumentada: Fuimos a checar y no era ella. Han sido cuatro años con muchísimo trabajo, con angustia y muchas necesidades de todo. Desde el momento que ella ya no regresa, mi esposo y yo dejamos de trabajar para dedicarnos a buscarla. Nos ha afectado la economía y la estabilidad emocional porque no está.
Días antes de su desaparición, su hija le contó que un señor como de unos 40 años, le dijo: ¿Te gustaría ser modelo?, por eso piensa que fue víctima de una red de trata con fines de explotación sexual, particularmente porque sus características físicas coinciden con las de otras víctimas.
“Mi hija es víctima de trata. Lo sé porque desde el momento que ella estaba buscando trabajo estuvo expuesta y más vulnerable a esos delitos. Pasaba todos los días por el centro y ya sabían quién era; ya la tenían ubicada y a lo mejor alguien ya le había echado el ojo y la había señalado para secuestrarla.
Es muy bonita físicamente, con un cuerpo que llena perfectamente el ojo libidinoso de cualquier hombre. Medía 1.68, delgadita con 16 años; son las características perfectas para encuadrar dentro de ese tipo de delitos.
A sus 49 años, Anita se ve prematuramente envejecida. Lleva el cabello cano recogido, tiene ojos negros sobre unas pronunciadas ojeras y una expresión de desesperación permanente. Trae puesto un botón con la foto de su hija que dice: Búsquenla, un botón que usa cada vez que sale de su casa ubicada en la colonia López Mateos, uno de los centros neurálgicos de las redes de trata con fines de explotación sexual:
Tengo esperanza de encontrarla con vida y bien. Ella no estaba en el grupo de jovencitas que se han localizado muertas o en calidad de osamentas; eso me da más esperanzas de que mi hija vive. Mientras yo esté de pie, con vida y respirando, no voy a dejar de buscarla. Y advierte con absoluta entereza: No me voy a quedar con los brazos cruzados ni quietecita en mi casa.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Feminicidio Infantil: Mural de Ana María y Airis Estrella

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El domingo 23 de agosto del 2015 empezamos los rostros de Airis Estrella Enríquez Pando y Ana María Gardea Villalobos Una compañera nos facilitó la barda donde trabajaríamos. Esto fue en la calle Verbena de la colonia “El Mezquital” Durante el desarrollo de este mural vivimos una serie de circunstancias especiales como el hecho de poder terminar en un solo día. Trabajamos durante 11 horas seguidas bajo el sol con un descanso de 40 minutos para comer. Diversos medios de comunicación estuvieron cubriendo la nota y también fuimos acompañados por Juanita y Rubí, madres de Ana María y Airis Estrella. Yo estuve a cargo de pintar el rostro de Ana María y Maclovio pintó a Airis Estrella. Nunca me cansaré de expresar mi agradecimiento hacia todas estas personas quienes permitieron que esto se llevara a cabo en su barrio.
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Fue la primera vez que pintamos un mural dedicado al feminicidio infantil. Ana María tenía 10 años de edad cuando desapareció en marzo de 1998. Su cuerpo apareció en las faldas del cerro bola. Fue violada por varios hombres y apuñalada hasta la muerte.
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“…Airis Estrella fue secuestrada el 2 de mayo del 2005 y su cuerpo sin vida fue localizado el 15 del mismo mes, dentro de un tambo de 200 litros que fue cubierto de cemento y tirado en la orilla de Juárez para tratar de ocultar el crimen…contaba con siete años de edad cuando fue secuestrada y asesinada a martillazos, luego de ser atacada sexualmente durante varios días por García Villalbazo y sus cómplices, quienes la tuvieron encerrada en una vivienda de un fraccionamiento de clase media alta” (Cano 2006, eluniversal.com.mx).
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Tuvimos la suerte de observar cómo un pequeño grupo de niñas se acercó y comenzaron a pintar su propio mural. Al llegar nos preguntaron qué estábamos haciendo y les platicamos un poco del caso de Airis y Ana María. Nos pidieron pintura y pinceles para comenzar su propio mural a un lado del nuestro. Nos sorprendió mucho todo lo que las niñas escribieron y dibujaron sin que nosotros les diéramos mayor detalle. En su mural se pueden leer mensajes dedicados a Airis Estrella, corazones, cruces rosas, papalotes y frases como “Ni una más”. También se acercó un señor a ofrecernos su ayuda para lo que necesitáramos y nos platicó que sus hijas jugaban con Airis cuando eran pequeñas. Las personas pasaban en su carro, se detenían, bajaban el vidrio y se quedaban viendo lo que hacíamos. También se acercaron algunos chavos del barrio y nos ayudaron con otros detalles del mural.
Nosotros no sabíamos qué hacía dos días acababa de pasar el cumpleaños número 18 de Airis Estrella. Rubí pretendía dirigirse al panteón para visitar a su hija después de ver cómo quedaba el rostro. Otra cosa que desconocíamos al momento de organizar la pinta, es que Juanita vive en la misma calle donde finalmente quedó el mural. Ella es una mujer muy fuerte que no sabe leer ni escribir y trabaja en la obra. Durante el tiempo que estuvimos pintando nos platicó de qué manera agarró a “batazos” a un chavo del barrio que amenazó de muerte a su otra hija. Después de golpearlo se lo llevó a la mamá y le platicó lo que había sucedido. Juanita nos aseguró que el trabajo se mantendría intacto porque ella misma se encargaría de cuidar que no dañaran nada.
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Nos llamó mucho la atención la manera en que Juanita comenzó a expresarse del rostro de su hija cuando ya estaba terminado. Hablaba del mural como si se refiriera a su hija y no a una pintura utilizando frases como “Ahora que ya tengo a mija aquí, voy a venir todos los días a verla” y “Ahora que Ana María está aquí voy a pasar para cuidar este lugar”. No fue la primera vez que observamos esto, también en el caso de la señora Paula Flores ocurrió lo mismo. Nosotros lo hemos experimentado como un “regresarles algo” de sus hijas. Pensamos que se desata un nuevo proceso de sanación y esperanza en las madres cuando realizamos este tipo de trabajo. Pudimos confirmarlo cuando borraron el mural de Luz Angélica Mena Flores y su madre, Luz del Carmen, expresó lo siguiente:
“Me siento como si acabara de desaparecer mi hija: expresar todo y lo que siento no puedo; simplemente no tengo palabras: mirar su pintura me reconfortaba y me daba consuelo, porque la fe y la esperanza siempre la he tenido”

jueves, 5 de noviembre de 2015

El combate a los feminicidios en Ciudad de Juárez, entre los libros de la semana

Se suman a nuestras recomendaciones, las nuevas novelas de Antonio Ortuño y Pedro Juan Gutiérrez; así como las profundas investigaciones de Antonio Peñafiel y Jorge H. Jiménez Muñoz.
El combate a los feminicidios en Ciudad Juárez, entre los libros de la semana
(Foto: RM, Miguel Ángel Porrúa, Océano, Anagrama y Paidós)

Nuestras Hijas de Regreso a Casa, es una asociación dedicada a luchar contra la corrupción y el olvido relacionado con los feminicidios en Ciudad Juárez. La periodista Elena Ortega se dio a la tarea de investigar su origen y el impacto de su trabajo. Su título abre nuestras sugerencias de lectura, a las que sumamos las nuevas novelas de dos autores a quienes no les tiembla el pulso, y tampoco les preocupa cuestionar y complacer: Pedro Juan Gutiérrez y Antonio Ortuño. Por últimos, Antonio Peñafiel y Jorge H. Jiménez Muñoz ofrecen sólidas investigaciones históricas.
Elena Ortega. De regreso a casa. La lucha contra el olvido en Ciudad Juárez.Paidós. 302 pp.
Cuando el 14 de febrero de 2001 Alejandra García Andrade desapareció, con sólo diecisiete años, su madre, Norma, no imaginaba el alcance de la pesadilla que acababa de comenzar para ella y para el resto de su familia. Una semana después, el cuerpo de la menor fue encontrado con señales de tortura y abuso sexual. Norma decidió entonces fundar la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa, desde la que padres y madres de víctimas de los feminicidios de Juárez luchan contra la corrupción y el olvido. El impacto de su trabajo las ha obligado a cambiar de domicilio, de ciudad y de vida. Aquí su historia.
Pedro Juan Gutiérrez. Fabián y el caos. Anagrama. 240 pp.
Cuba en la década de 1960. La revolución triunfó y dos jóvenes que aparentemente no tienen nada en común se hacen amigos. Pedro Juan, es atlético, fornido y amante de las mujeres voluptuosas. Fabián es todo lo contrario: enclenque, asustadizo y miope, toca el piano y le gustan los hombres. Esta amistad improbable seguirá a lo largo del tiempo y las vidas de estos dos chicos volverán a cruzarse en los años venideros. Uno de los narradores cubanos más solventes de la actualidad hace una cruda revisión de la revolución cubana y su trato a los homosexuales.
Antonio Ortuño. Méjico. Océano. 236 pp.
El narrador cuenta dos historias que cruzan el Atlántico: por un lado, relata como nadie lo había hecho la aventura de los milicianos que huyeron a México luego del fracaso de la causa republicana, la mayoría envuelta en traiciones y riñas que involucran a algunos de los más peligrosos y amargados guerrilleros. Pero también cuenta la historia de uno de sus descendientes, radicado en Guadalajara, que un mal día debe huir al continente ibérico, luego de sobrevivir a un ajuste de cuentas dirigido por un político local involucrado en negocios turbios.
Antonio Peñafiel. Indumentaria antigua mexicana. Miguel Ángel Porrúa. 546 pp.
Publicación que rescat atavíos, ornamentos, colores, formas y texturas de los vestidos autóctonos, así como la explicación de su confección en relación con el medio geográfico y el espacio histórico. La titánica tarea de Antonio Peñafiel en materia de indumentaria antigua aquí contenida, es clara muestra de su conocimiento acerca de la imaginería mexicana y de su constante trabajo para recopilar, clasificar y guardar los materiales hallados tanto en las bibliotecas y museos de Europa, como en las existentes en colecciones particulares en México y del viejo mundo.
Jorge H. Jiménez Muñoz. Empresario y dictador. Los negocios de Porfirio Díaz (1876-1911). RM. 176 pp.
Estamos ante la primera investigación sobre la actividad empresarial de Díaz y cómo ésta condicionó su visión de lo que debería ser el gobierno de México, entendido como la unción a las prioridades de las élites nacionales y extranjeras, con las que el dictador se asoció, hasta culminar en una convulsión revolucionaria que no sólo quería sacudirse una dictadura política, sino también un modelo económico depredador y contrario al interés nacional. Jorge H. Jiménez ha hecho una investigación de tres lustros, en archivos nunca frecuentados, para escribir esta nueva historia.

domingo, 25 de octubre de 2015

Desde hace tres años, Susana Montes ha recibido poco a poco los restos de su hija

  • Ya la encontró, ya estese quieta, le dijo un funcionario de Chihuahua
  • En Ciudad Juárez continúan las desapariciones y los asesinatos de mujeres y niñas, advierten
Foto
Para Susana Montes Rodríguez aún no hay justicia ni descanso por el asesinato de su hijaFoto Sanjuana Martínez
Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 25 de octubre de 2015, p. 8
Ciudad Juárez, Chih.
Ya la encontró, ya estese quieta; descanse, le dijo el funcionario a Susana Montes Rodríguez al entregarle este año restos de su hija María Guadalupe Pérez Montes, desaparecida en 2009, un proceso agónico que aún no termina: hace tres años me entregaron el cráneo, ahora me dan otro pedacito, unas costillitas de ella; así nos están abriendo la herida. Mi hija no puede descansar, como tampoco nosotros.
Susana recorre la orilla del arroyo El Navajo, en el denominado valle de Juárez, a la altura del municipio El Porvenir, a unos 77 kilómetros de esta ciudad, donde en los años recientes han sido encontrados los restos de 27 jóvenes, incluida su hija.
Retira el polvo de la cruz rosa que lleva el nombre de María Guadalupe, donde le escribió con tinta negra: Te amo con todo mi corazón. Te extrañamos mucho.
Respira hondo, aguantando el llanto, y señala: mi lucha sigue, porque a mí me entregaron nomás el cráneo de mi hija y ahora otros huesitos, pero, ¿dónde están los demás restos? Los otros no eran de ella.
A Susana le entregaron hace tres años casi la totalidad de los restos de su hija desaparecida a la edad de 17 años, pero un análisis independiente del Equipo Argentino de Antropología Forense determinó que no eran de ella: Me habían entregado casi todo, nomás le faltaba una piernita, pero yo no los quise aceptar. Luego los antropólogos argentinos nos ayudaron a sacar el dictamen y desgraciadamente salió positivo, pero fue nomás la pura cabecita lo que resultó ser ella, lo demás no le pertenecía. A mí no me corresponde hablar de ese otro cuerpo, porque no sabemos de quién es. Por algo Dios me dijo que no aceptara esos restos.
Susana se emociona y llora. “La confianza en las autoridades de Chihuahua se pierde por todo lo que ha pasado y todas las mentiras que nos echan. ¿Por qué nos hacen esto? ¿Por qué? ¿Quién está haciendo todo esto? Ya no queremos otro ‘Campo Algodonero’; ahora es el arroyo de El Navajo. No queremos más símbolos de feminicidios.
Ciudad Juárez sigue herida porque van a seguir los rastreos en este arroyo y siguen desapareciendo niñas y mujeres y continúan los asesinatos. ¡Ya basta de tanto dolor!
Más casos
En tan solo un fin de semana, seis mujeres fueron asesinadas en esta ciudad en los primeros días del presente mes, en distintos hechos violentos. Dos de ellas, sin identificar, aparecieron encobijadas, dijo la policía: una durante la mañana en la colonia Pedreras del Sur y la otra por la tarde en El Granjero.
De acuerdo con la Red Mesa de Mujeres, dirigida por Imelda Marrufo Nava, en lo que va del año se han registrado en esta ciudad 32 feminicidios, y en cuatro años –de 2010 a 2014– tienen contabilizados un total de 727 casos. El promedio anual es de 182, es decir, 15 mensual y cuatro a la semana.
No hay una intencionalidad institucional y las herramientas presupuestales que permitan prevenir o atender los feminicidios. Hay una minimización del problema; deberían atender la violencia contra las mujeres. Una buena parte de los agresores viven aquí en Ciudad Juárez, no son extranjeros o migrantes, dice en entrevista con La Jornada.
Comenta que en los más recientes feminicidios hay un patrón similar, en particular en los casos de las dos mujeres lanzadas a la vía pública encobijadas, porque demuestra la posible participación de integrantes del crimen organizado.
Reconoce que la ubicación fronteriza de la ciudad ayuda para la comisión de delitos, pero eso no quita la responsabilidad concreta a las autoridades de la ciudad y del estado: La mezcla de delitos es importante, el de la droga con la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual. Eso está claro, y hasta en juicios lo hemos probado.
La activista Marrufo Nava, lleva 23 años dedicada a la defensa de las mujeres y apoya a las madres de las niñas y jóvenes desaparecidas, cuyos restos fueron encontrados en el arroyo El Navajo y han sido parte del llamado juicio históricocelebrado este año, donde se dictó sentencia a cinco hombres por secuestrar, explotar sexualmente y asesinar a 11 jóvenes en esta ciudad durante 2009 y 2010.
El juicio histórico continúa, porque aún quedan pendientes sobre la red de trata y explotación sexual de las jóvenes que operó durante años en esta ciudad con la connivencia de las autoridades, algo que no ha sido investigado, ya que hasta ahora no hay ningún detenido ni procesado.
La policía municipal encubría a esos tratantes, de acuerdo con testimoniales que tenemos de jovencitas y algunos detenidos. Elementos del Ejército conocían de la situación y eran clientes de estos lugares de giros negros; también elementos de la Policía Federal eran asiduos a estos lugares, algunos de los cuales estaban disfrazados de tiendas de abarrotes o agencias de modelos.
Los tratantes detenidos pertenecen a un estatus bajo, así que aún faltan los jefes de la red. El tribunal oral del distrito judicial Bravo en Ciudad Juárez sentenció a 697 años de prisión a cada uno de los cinco feminicidas y a la reparación del daño por 839 mil 274 pesos para los familiares de las 11 víctimas, con lo cual César Romero Esparza, Manuel Vital Anguiano, Édgar Regalado Villa, Jesús Hernández Martínez y José Contreras Terrazas permanecerán presos de por vida en el Centro de Reinserción Social de esta ciudad.
A pesar de este avance, los familiares de las víctimas siguen esperando justicia: Faltan procesos penales en contra de otros cinco hombres; tres de ellos ya están en penales federales, dos en Veracruz y uno en Jalisco, y hay otras cinco personas con órdenes de aprehensión. Falta mucho por hacer.
Faltan respuestas
Los rastreos en el arroyo El Navajo continúan. Durante el trayecto, media docena de camionetas de policías ministeriales y estatales se desplazaban a esta zona símbolo de los feminicidios.
El acceso al sitio donde encontraron los últimos restos de mujeres es difícil, porque es necesario tomar las veredas que permiten acercarse al arroyo, por la desviación que lleva al pueblo Fort Hancock, ubicado en Texas.
Este arroyo es muy grande. La misma agua fue sepultando los cuerpos, dice Susana Montes mientras retira la maleza que ha crecido entre las cruces rosas con los nombres de las víctimas, y aclara: “El ‘juicio histórico’ nos ha dejado muchas dudas. Desde el momento en que las autoridades no nos quieren ayudar, pensamos en que ellos mismos son, porque no tenemos el lugar donde las dejaron, no podemos entrar hasta allá nosotras mismas, entonces queremos saber cómo las fueron a dejar allá”.
Añade: “Se encontraron lazos, casquillos de bala. Mi hija tenía un golpe más fuerte de lo normal, fue algo contundente y no nos explicamos por qué las fueron a dejar tan lejos de donde las levantaron en el centro de la ciudad. Seguimos esperando respuestas a tantas preguntas”.
Hace unos meses, Susana testificó en el juicio y pudo mirar el rostro de los verdugos y decirles con la voz entrecortada: ¿Por qué tanta saña contra mi hija? ¿Por qué se desquitaron con una inocente? ¿Por qué me la tiraron en un lugar tan lejos? ¿Por qué le hicieron daño a tantas jóvenes inocentes? Yo no siento coraje, todo se lo estoy dejando a Dios, pero esta pena que están recibiendo no es nada para lo que Dios les tiene preparado.

sábado, 24 de octubre de 2015

Madres de Juárez inician huelga de hambre frente al consulado mexicano en Los Ángeles, California

En vísperas de su cumpleaños número 20 y de cumplirse siete años de la desaparición forzada de Cinthia Jocabeth, su madre, Karla Castañeda inició una huelga de hambre frente al consulado mexicano en Los Ángeles, California. Le acompaña Beatriz González Vargas, hermana de Marisela González desaparecida en 2011 y madre de cuatro hijos. Junto a organizaciones solidarias, las activistas exigen justicia para las más de 2 mil mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez desde 1993.

La Izquierda Diario México
@LaIzqDiarioMX




En vísperas de su cumpleaños número 20 y de cumplirse siete años de la desaparición forzada de Cinthia Jocabeth, su madre, Karla Castañeda inició una huelga de hambre frente al consulado mexicano en Los Ángeles, California. Le acompaña Beatriz González Vargas, hermana de Marisela González desaparecida en 2011 y madre de cuatro hijos. Junto a organizaciones solidarias, las activistas exigen justicia para las más de 2 mil mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez desde 1993.
En su valiente lucha, las madres de Juárez han sufrido amenazas y ataques por parte de autoridades y policías municipales. Mismas que en múltiples ocasiones han sido señaladas como cómplices en la desaparición forzada de niñas y mujeres, en coordinación con las autoridades estatales y federales.
Karla Castañeda y Beatriz González responsabilizan al gobernador de Chihuahua, César Duarte, por cualquier ataque o daño que pudieran sufrir ellas o sus familiares. Debido a las amenazas y ataques en su contra, las activistas tuvieron que autoexiliarse en Estados Unidos. Desde el otro lado de la frontera, continúan con su incansable lucha por justicia para sus hijas desaparecidas.
Ellas son parte de las miles de madres y familiares unidas por el dolor de una hija o hermana desaparecida o asesinada en Ciudad Juárez, bastión histórico del feminicidio, reconocido como tal a nivel internacional.
En su búsqueda de justicia se han convertido en luchadoras sociales contra el feminicidio y la desaparición forzada. Su ejemplo de lucha y dignidad es un referente directo para todas las madres de México que buscan justicia para sus hijas desaparecidas o asesinadas.
“El día de hoy somos nosotras, mañana pueden ser ustedes”, dice Karla Castañeda quién denuncia que “la desaparición de mujeres continúa a lo largo y ancho de todo el país y el gobierno no actúa para detener el feminicidio y la trata. Ante esta situación pido el acompañamiento y la solidaridad de toda la sociedad".
Las madres de Juárez hacen un llamado a todas las organizaciones sociales, feministas y de derechos humanos a solidarizarse con su lucha por verdad y justicia para las mujeres desaparecidas o asesinadas en México.
¡PORQUE VIVAS SE LAS LLEVARON, VIVAS LAS QUEREMOS!

Contra el feminicidio

Los de abajo
Gloria Muñoz Ramírez
A
unque no es ya noticia para los grandes medios de comunicación, el feminicidio y desaparición de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, continúa, junto con las amenazas para sus familiares y defensoras de derechos humanos que luchan, por un lado, por que los crímenes contra mujeres no queden impunes y, por el otro, para que las autoridades hagan su trabajo y den con el paradero de las desaparecidas.
Con la demanda central de justicia para las más de 2 mil mujeres que han desaparecido en Ciudad Juárez desde 1993, Karla Castañeda, madre de Cinthia Jocabeth, joven desaparecida hace casi siete años, inició una huelga de hambre frente al consulado de México en Los Ángeles, California.
En la acción de protesta y visibilización participó también Beatriz González Vargas, hermana de Marisela González, desaparecida en 2011. Ambas viven en el exilio en Estados Unidos, pues salieron huyendo del país debido a las amenazas y ataques en su contra. Del otro lado de la frontera su lucha por la verdad y la justicia continúa. Karla Castañeda partió a EU en marzo de 2013, tras la incursión a su vivienda de agentes de la policía municipal.
Castañeda tiene tres peticiones concretas y muy básicas para el gobierno mexicano, en particular el de César Duarte Jáquez, gobernador de Chihuahua: que ofrezca una recompensa a quien contribuya con la localización de su hija, que el rostro de la joven se imprima en espectaculares, y que se inicien las investigaciones para el esclarecimiento de esta desaparición.
La activista pide el acompañamiento y la solidaridad de la sociedad, así como de las organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos. Destaca que su vivencia no es aislada: El día de hoy somos nosotras, mañana pueden ser ustedes. La desaparición de mujeres continúa a lo largo y ancho de todo el país y el gobierno no actúa para detener el feminicidio y la trata.
Las mujeres que luchan por la aparición con vida de sus hijas se han convertido en activistas y ya no sólo buscan a sus familiares, sino al resto de desaparecidas en un estado en el que el feminicidio se visibilizó en años pasados a escala internacional.
Esta protesta se da en el contexto del cumpleaños número 20 de Cinthia Jocabeth. Las dos activistas responsabilizan al gobernador César Duarte de cualquier ataque o daño que pudieran sufrir.

viernes, 23 de octubre de 2015

El Estado, responsable del feminicidio por no garantizar seguridad: experta

Falta voluntad para resolver esos crímenes, dice en foro de la UACM
Blanca Juárez
 
Periódico La Jornada
Viernes 23 de octubre de 2015, p. 16
El feminicidio es un crimen de Estado, porque es éste el que debería garantizar condiciones de seguridad y no lo hace. Además, en ocasiones obstaculiza la justicia, como en el caso de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, afirmó Mariana Berlanga Gayón, académica de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), en el último día del Coloquio Internacional de Estudios de Género.
Quema de pruebas, descuidos de las escenas del crimen o encarcelamiento de inocentes son algunas de las denuncias que han hecho las madres de las víctimas, refirió. Ese delito ha ocurrido en todo país desde hace muchos años, pero se comenzó a hablar de él hasta que en esa ciudad fronteriza de Chihuahua la violencia se tornó espectacular y ostentosa, sin voluntad alguna de esconderla.
A partir de 2006, con la declaración de guerra contra el narcotráfico hecha por el ex presidente Felipe Calderón, dio inicio la naturalización del horror, aseguró en la conferencia organizada por el Programa Universitario de Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ahora, dijo, ante la crisis de derechos humanos y el aumento de la violencia que se vive en México, se ha insistido en que tenemos un Estado fallido, débil, pero es lo contrario: nos ha demostrado su fortaleza, su capacidad de represión y de controlpara atemorizar a los ciudadanos, señaló.
Aun así, seguimos demandándole que resuelva esos crímenes contra las mujeres, exigiéndole alertas de género, cuando no ha demostrado voluntad política, pero sí impunidad.
Señaló que todo ocurre en un contexto de neoliberalismo, donde lo legal y lo ilegal conviven profundamente. La diferencia es que el segundo es más redituable, como la venta de drogas o la trata de personas, que está vinculada con el feminicidio, sostuvo.
La investigadora destacó que no todos los asesinatos de mujeres son feminicidios. Cuando fue perpetrado debido al género de la víctima y por cuestiones atribuidas al lugar que socialmente le corresponde, se considera así, explicó.
Lamentó que el caso del multihomicidio en la colonia Narvarte, donde un fotorreportero y cuatro mujeres, entre ellas una activista y una empleada doméstica, haya sido abordado rápidamente como feminicidio. A las autoridades les sirvió para perder de vista el contexto político, el cual no debe ser desvinculado de lo que ocurrió.

jueves, 22 de octubre de 2015

Madre pide ayuda: la desaparición de niñas y mujeres en Ciudad Juárez negocio redituable

Soudi Jiménez
Contact Reporter




La desaparición de niñas y mujeres en Ciudad Juárez 'es un negocio redituable', dice activista

Con pastel y velas, Karla Castañeda celebró el cumpleaños de su hija. Amigos y familiares cantaron las mañanitas a Cinthia Jacobeth, jovencita que hoy llega a los 20 años de edad; sin embargo, el ambiente no era de tanta alegría por su desaparición.
Fue en Ciudad Juárez, localidad del estado mexicano de Chihuahua, cuando la niña salió de su casa a comprar material escolar y cambiar unos zapatos para su hermana. Eso ocurrió el 24 de octubre de 2008. Hasta hoy se desconoce su paradero.
“Son 7 años que no sé nada de ella, no sé si mi hija está viva o no”, manifestó la acongojada madre al conmemorar el nacimiento de Cinthia, decrita como una chica delgada, color de ojos café, tez blanca, cejas delgadas y cabello café claro.
“Voy a estar de 8:00 de la mañana a 7:00 de la noche”, advirtió Castañeda al apostarse frente al consulado de México en Los Ángeles, en donde permanecerá durante cuatro días como parte de una huelga de hambre, la que concluirá el próximo sábado. 
Esta es la segunda vez que realiza una protesta similar. En marzo pasado, el ayuno fue por 76 horas. “No me voy a mover de aquí hasta que tenga hechos”, enfatizó al exigir justicia y que las autoridades investiguen el caso.
“No soy la única, son muchas más las que estamos pasando por esto, hay compañeras que apenas tienen un mes que sus hijas han desaparecido”, lamentó la mujer, quien se radicó en L.A. en el 2013 al recibir amenazas de muerte.
Castañeda, junto a cuatro hijos, se encuentra a la espera que se resuelva su solicitud de asilo. Ese es el calvario de muchas mujeres, al denunciar la desaparición o asesinatos de sus familiares, en vez de recibir asistencia han sido víctimas de intimidación o muerte.
En 1993, en Ciudad Juárez, una mujer era asesinada cada 12 días, por lo que se considera la capital de los feminicidios. Sin embargo, es un flagelo que ha golpeado a toda la república mexicana, reportándose 12,636 asesinatos entre 2000 y 2009.
“Todos los días vemos que desaparecen más chicas, el problema es que a ninguna autoridad le ha interesado resolver estas denuncias y tampoco ponen en primer lugar en sus agendas lo que demandamos”, cuestionó la activista Marisela Ortiz.
Ortiz se estableció en Texas en el 2011, a los seis meses le dieron asilo. Llegó huyendo porque recibió amenazas en Ciudad Juárez, localidad en donde co-fundó en el 2001 la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa.
Desde esa institución, tanto en México como en Estados Unidos, la activista sigue de cerca este problema. En la actualidad, estima que al menos 3 desapariciones de niñas y muchachas se reportan al mes en Chihuahua, aunque no llevan un conteo glogal.
“La desaparición de niñas se ha convertido en un negocio redituable y por eso no termina”, señala la defensora de derechos humanos al culpar a las autoridades en todos los niveles de la falta de respuesta a la elevada cifra de víctimas.
“El gobierno quiere que por decreto se acabe la violencia”, agrega Ortiz. “La realidad lo dicen los hechos, es increible que ante la desaparición todavía los familiares reciben amenazas. Lo único que nos interesa es frenar este problema”.
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sábado, 10 de octubre de 2015

Cada 24 horas en México se consuman 7.2 feminicidios, dice funcionario de Inmujeres

Existen muertes que quedan impunes debido a estereotipos machistas, indica en foro
César Arellano García
 
Periódico La Jornada
Sábado 10 de octubre de 2015, p. 14
Si bien el feminicidio es la expresión extrema de la violencia contra las mujeres, no es la única forma en que se manifiesta; existen otras formas de muertes brutales, como los accidentes domésticos, de tránsito y los suicidios, detrás de los cuales puede haber agresión y dominación machista, advirtió, Pablo Navarrete, coordinador de asuntos jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), quien indicó que cada 24 horas en México se consuman 7.2 feminicidios.
La idea arraigada de que se suicidan porque son más sentimentales, pasionales y depresivas, como si estos estereotipos de su comportamiento fueran parte de su naturaleza humana, condenan a que estos casos no sean investigados técnicamente como posibles feminicidios, quedando en la impunidad.
Al inaugurar el foro nacional Violencia Feminicida y Alerta de Violencia de Género, el funcionario indicó que según cifras oficiales en 2013 se registraron 5 mil 909 suicidios, de ellos mil 82 correspondieron a mujeres. Estado de México, Jalisco, Distrito Federal, Guanajuato y Chihuahua son las entidades con el mayor número de casos.
Por eso, reiteró, es importante identificar que la violencia feminicida es el contexto en que se producen todas las formas de agresión contra ellas, no sólo los feminicidios.
Dijo que para garantizar la vida y seguridad de las mujeres es necesario que el gobierno prevenga por todos los medios a su alcance los atropellos hacia este sector de la población.
La espiral de discriminación y violencia contra las mujeres sólo puede detenerse cuando el Estado actúa con determinación y firmeza, no sólo contra quienes la ejercen como práctica cotidiana, sino para transformar los factores estructurales que la alimentan y reproducen, como desigualdad, cultura patriarcal, machista y misógina. Una política cero de tolerancia a la violencia contra las mujeres por razones de genero debe ser asumida como prioridad del Estado mexicano en su conjunto.
Perseo Quiroz Rendón, director ejecutivo de Amnistía Internacional México, aseguró que la violencia hacia las mujeres está normalizada en la sociedad y que esta forma de pensar se tiene que revertir: 46.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más sufrieron algún tipo de violencia a lo largo de su relación de pareja; 42.4 sufrió agresiones emocionales o sicológicas; 24 por ciento económica; 13.5 padeció alguna agresión física, y 7.3 fue víctima de alguna forma de violencia sexual.
Pero no sólo eso, explicó que en el trabajo 22.6 por ciento de las mexicanas ocupadas de 15 años y más han tenido algún incidente de violencia en su lugar de trabajo; 19.3 de las mexicanas fue víctima de acoso, humillaciones o agresiones verbales, físicas o sexuales en su lugar de trabajo; 91.3 por ciento de las mexicanas fueron víctimas de discriminación, menores oportunidades de trabajo, salario, promociones y prestaciones y 3 por ciento de las mujeres manifestaron haber padecido violencia en sus centros educativos y 43.7 experimentaron agresiones físicas o sexuales. La violencia contra las mujeres está en la casa, trabajo, centros educativos y tenemos que frenarla. Debemos ser firmes en la aplicación de la ley, pero también se debe prevenir para que no germine la violencia desde sus primeras etapas.
Rodolfo Domínguez, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, expresó que sin duda hay un aumento en la desaparición de mujeres incluso en el Distrito Federal y otros estados de la República.

viernes, 9 de octubre de 2015

Tercera Semana Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!

Marcha-mitin de culminación de la Tercera Semana Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!       
Con la participación de luchadores sociales como padres de familia de los 43 normalistas desaparecidos forzadamente por el Estado, y otros.
Evento de rap al finalizar el mitin
"Kínder sin nombre" Av. Camino Real, Esq. Francisco Villa, Col. Desarrollo Urbano Quetzalcóatl-Degollado. Delegación Iztapalapa.
Domingo 25 de octubre, 13:00 horas.

Foro: ¡Alto a la guerra contra las mujeres!
Conferencistas:
Norma Andrade, Nuestras Hijas de Regreso a Casa
Manuel Amador Velázquez, maestro, Derechos Humanos y Democracia
Familiar de victima de feminicidio
Movimiento Popular Revolucionario
Museo Casa de la Memoria Indómita. Regina No. 66, Col. Centro. Delegación Cuauhtémoc
Jueves 22 de octubre. 18:30 horas.
 
Foro: ¡Justicia para Ayotzinapa y los 5 de la Narvarte!
Conferencistas:
Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz
Normalistas y padres de Familia de los 43
Jorge Antonio Montemayor, Instituto de Física-UNAM
Movimiento Popular Revolucionario.
Sala Isabel y Ricardo Pozas, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM-CU
Viernes 23 de octubre. 13:00 horas. 

martes, 6 de octubre de 2015

Asesinan a cuatro mujeres en Juárez; suman 32 este año


Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 6 de octubre de 2015, p. 26
Ciudad Juárez, Chih., Cuatro mujeres fueron asesinadas en 24 horas en Ciudad Juárez, lo que elevó la cifra de víctimas femeninas a 32 durante 2015. La Fiscalía especializada en investigar violencia contra las mujeres por razones de género (Fem) identificó a una de las víctimas como Carmen Cervantes, de 37 años de edad, quien recibió un disparo de proyectil calibre nueve milímetros cuando circulaba en una camioneta en la que pudo llegar a un hospital, donde murió. Las otras tres víctimas no han sido identificadas. Una fue encontrada en un terreno baldío de la colonia Praderas del Sur, envuelta en una cobija. Vecinos aseguraron que unos sujetos la tiraron de un vehículo y le dispararon varias veces. Otra mujer fue hallada la noche del domingo en un lote baldío ubicado en la esquina de las calles Filipinas y Frijol, en la colonia Granjero, y la cuarta fue encontrada en un canal de irrigación. De igual manera, se descubrió a tres hombres asesinados, dos en Juárez y uno en el municipio de Cuauhtémoc. Con estos homicidios suman 254 los perpetrados en Juárez durante 2015; 32 de las víctimas eran mujeres.

lunes, 5 de octubre de 2015

Asesinan a fiscal que investigaba desapariciones de mujeres en Cd. Juárez, México

La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte dio a conocer que a poco más de 24 horas del asesinato del subcoordinador regional operativo de la Policía Estatal Única, División Investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina, hasta el momento no se tienen reportes de personas detenidas como responsables del crimen.

El subcoordinador regional operativo de la Policía Estatal Única, División Investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina, fue asesinado ayer en el exterior de su casa en el fraccionamiento El Vergel.
De acuerdo con las primeras versiones de los testigos, el homicidio del comandante de 42 años fue cometido por cuatro hombres “muy jovencitos” que llegaron a bordo de una camioneta tipo Ram azul y lo sorprendieron en el cruce de las calles Del Manzano y Del Naranjo.
Entre las líneas de investigación, trascendió, destaca la intervención del jefe policiaco en el municipio de Ahumada, donde presuntamente fue asesinado Rafael Chavira Rentería “El Borrego”, sucesor de Jesús Salas, quien lideraba el Cártel de Juárez en aquella zona y fue aprehendido hace unos meses.
El subcoordinador regional operativo de la Policía Única Estatal, división investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina también encabezó el operativo que permitió el aseguramiento de al menos 18 vehículos de reciente modelo reportados como robados y que eran utilizados por células del crimen organizado en la región serrana.
El comandante asesinado dirigió además los operativos contra “El Negro” y “Papacho”, quienes eran señalados como los líderes del cártel de Sinaloa en la región del Valle de Juárez.
“El comandante Jesús Eduardo Alemán Medina siempre estaba al frente de los operativos y logró el esclarecimiento de diversos hechos de alto impacto como homicidios, extorsiones, robos, secuestros y la detención de células delictivas pertenecientes a la delincuencia organizada”, dijo ayer Arturo Sandoval Figón, vocero de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Ayer se buscó una entrevista con el fiscal Enrique Macías Villarreal, pero no fue localizado.
La Fiscalía descartó que la corporación se encontrara en código rojo tras este atentado y señaló que el crimen será investigado como un homicidio más.
El comandante se encontraba ayer en su día de asueto y realizaba labores domésticas. Al parecer alcanzó a repeler la agresión e hirió a uno de sus agresores, ya que se observaron rastros hemáticos en el interior de la camioneta que los hombres armados abandonaron sobre la calle Paseo del Vergel, a dos cuadras de la escena del crimen.
Tras el asesinato, corporaciones policiacas llevaron a cabo operativos en busca de los agresores. Aunque trascendió que hubo una persona detenida, no fue confirmado este arresto.
Una mujer que se dirigía a una tienda quedó paralizada en uno de los parques de la colonia al escuchar las ráfagas de los “cuernos de chivo”. Reaccionó y corrió al negocio donde cerraron la puerta tras el ingreso de la aterrada clienta.
“Me dijo ‘póngale el seguro’ y se escuchan los disparos otra vez. Cuando salimos vimos una camioneta azul que salió de una cuadra antes y se para ahí y se bajan tres chamacos y yo pensé que los iban siguiendo los ministeriales, pero no, eran los matones que se bajaron corriendo”, dijo otra testigo.
Aseguró que los hombres que asesinaron al comandante Jesús Alemán estaban “muy chavalitos”, tendrán unos 19 a 21 años.
Las vecinas los describen como hombres delgados que vestían ropa color oscuro y uno de ellos traía una cachucha blanca.
Los cuatro hombres se introdujeron por un orificio de la barda de concreto que separa la colonia de una maquiladora.
Las primeras unidades de la Policía Municipal llegaron en minutos, entre ellos se encontraba el comandante Osvaldo Alemán Medina, hermano de la víctima.
Tras él llegó el secretario de Seguridad Pública, César Omar Muñoz, quien contuvo al oficial que intentaba llegar con su hermano y lloraba y gritaba desconsolado. El secretario también se observó afectado, ya que fue compañero de Jesús Alemán por varios años.
Muñoz Morales y Miguel Ángel Muro Rodríguez, coordinador regional operativo en la Zona Norte, encabezaron los operativos de búsqueda de los agresores.
La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte dio a conocer que a poco más de 24 horas del asesinato del subcoordinador regional operativo de la Policía Estatal Única, División Investigación, Jesús Eduardo Alemán Medina, hasta el momento no se tienen reportes de personas detenidas como responsables del crimen.
Alejandra Solís, encargada de la oficina de Comunicación Social de la FGE Zona Norte dijo que los detalles del homicidio no serán revelados aún pues forman parte de la carpeta de investigación.
Alemán Medina, fue asesinado ayer cuando salía de su casa en la colonia El Vergel.
En el lugar de los hechos se pudo observar que cuatro hombres fueron detenidos y subidos a patrullas de la Policía Municipal.
Sin embargo, Cesar Omar Muñoz Morales, secretario de Seguridad Pública Municipal, refirió que la corporación a su cargo no contaba con detenidos por ese hecho. 
Cabe mencionar que el comandante asesinado, fue llamado a declarar hace cuatro meses por la desaparición y muerte de 11 mujeres del Centro de la ciudad. 
Lo anterior porque Alemán Medina, participó en la investigación sobre la desaparición de las jóvenes mujeres que desaparecieron en el Centro de la ciudad y sus restos descubierto en el Arroyo el Navayo, en el Valle de Juárez. 
En su investigación abarcó a diversos bares y cantinas del Centro de la ciudad como el salón Chess, el Tangas, el Pachangas y otros. Así como el Hotel Verde y Hotel Campesino. 
Del mismo modo, Alemán Álvarez estuvo involucrado en las detenciones de los capos del narcotráfico del Valle de Juárez y Villa Ahumada. 
Lo extraño del hecho, según comentan sus mismos compañeros, es que no se encontraba acompañado de sus escoltas. 

Entre Noticias/Agencias

jueves, 17 de septiembre de 2015

El drama de las mujeres que desaparecen sin dejar rastro en México

  • 6 horas
Niña, MéxicoImage copyrightAFP
Image captionEl 53% de las niñas desaparecidas en el estado de México en 2011 y 2012 tenía menos de 17 años. 
Elizabeth supo que algo andaba terriblemente mal a los 15 minutos de la desaparición de su hija.
"Acabo de darme cuenta, yo tenía una angustia que nunca había sentido antes. Busqué en las calles, llamé a amigos y familiares pero nadie la había visto", recuerda.
"Había ido a los baños públicos con nada: ni dinero, ni teléfono celular, ni ropa… Pensábamos que había sido secuestrada".
Karen* desapareció en abril de 2013 cuando tenía 14 años. Su caso es uno más de las miles de mujeres jóvenes que han desaparecido en los últimos años en el estado de México, región administrativa en expansión en torno a la capital, Ciudad de México.
La asombrosa cifra de 1.238 mujeres y niñas desaparecidas fue reportada en 2011 y 2012. El 53% eran menores de 17 años.
Nadie sabe cuántas han sido encontradas vivas o muertas o si todavía están desaparecidos. Este es el estado mexicano más peligroso ser una mujer. Por lo menos 2.228 fueron asesinados en la última década.

Alerta ámbar

Elizabeth informó que su hija estaba desaparecida después de tres horas de búsqueda frenética. Pero en México, la policía no le abre un expediente a una persona desaparecida antes de 72 horas, ni siquiera si es un niño.
Protesta, México Image copyrightAFP
Image captionLa policía de México no abre un expediente para un desaparecido antes de 72 horas, no importa si es un niño. 
Así, Elizabeth y su esposo, Alejandro, emprendieron su propia investigación, que comenzó navegar por las cuentas en las redes sociales de su hija.
"Cuando llegamos a su cuenta de Facebook, nos dimos cuenta de que tenía un perfil del que no sabíamos nada, con más de 4.000 amigos. Era como buscar una aguja en un pajar, pero había un hombre que nos llamó la atención", explica.
"Aparecía en fotografías con chicas con muy poca ropa, grandes armas y era amiga de un montón de niñas de la misma edad de nuestra hija".
Según Elizabeth, la presencia de ese hombre disparó las alarmas. "Hablaba como un traficante de drogas, sobre el territorio, sobre viajar, decía que iba a venir a verla pronto", explica.
"Había estado en contacto con ella unos días antes de su desaparición y le había dado un teléfono inteligente para que se comunicara con él y nosotros no lo sabíamos", asegura Alejandro.
La Organización Mundial para las Migraciones estima que cada 20.000 personas son víctimas de trata de personas en México. La mayoría se ven obligas a ejercer la prostitución. Las autoridades dicen que un número creciente están siendo identificadas por internet.
La familia de Karen pensó que no había habido tiempo suficiente para haberla sacado del país. Ellos presionaron la policía para emitir una "alerta ámbar" y pegaron carteles oficiales con su imagen en cada cabina de la terminal de buses y peajes alrededor de Ciudad de México.
Sayma Paz Lemus
Consiguieron además que el caso de su hija apareciera en televisión y en boletines de noticias de radio.
Su tenacidad dio sus frutos: 16 días después de que Karen desapareció fue abandonada en una terminal de autobuses, junto con otra chica que fue registrada como desaparecida en un estado diferente.
La publicidad había asustado al traficante que estaba planeando llevarlas a Nueva York. El hombre nunca ha sido capturado.
"Este hombre le había prometido viajes, dinero y una carrera en el mundo de la música y la fama. La manipuló realmente bien y en su inocencia, ella no entendió la magnitud del peligro en el que estaba", dice el padre.

Otras niñas

Al principio, Karen estaba enojada con sus padres por arruinar lo que ella pensaba iba a ser una gran oportunidad en el negocio de la música. Así que Elizabeth la llevó a una conferencia donde conoció niñas que habían sido víctimas de trata.
Gran Canal, MéxicoImage copyrightAFP
Image captionRestos de otras niñas desaparecidas han sido encontrados en las aguas del Gran Canal. 
"Fue cuando escuchó sus historias y se dio cuenta del infierno por el que habían pasado que por fin se dio cuenta del peligro en que había estado. Entró a la conferencia como una niña y salió como otra", asegura Elizabeth.
Desde el regreso de Karen, Elizabeth y Alejandro han ayudado a 21 familias desesperadas a reunirse con sus hijos. Pero tienen una carpeta llena de fotos de otras, algunas que tan sólo tienen 5 años, que permanecen desaparecidas.
Me llevaron al otro lado del estado de México para conocer a la familia de Syama Paz Lemus, de 17 años, quien desapareció en octubre 2014, después de haber sido también reclutada en internet.
El viaje nos llevó a lo largo del Gran Canal, un río que atraviesa el estado. El olor putrefacto de su agua sucia era abrumador.
Cientos de fragmentos de hueso fueron sacados del canal el pasado mes de septiembre y hasta el momento varias chicas desaparecidas han sido identificadas.
No hay ninguna base de datos nacional de personas desaparecidas en México, lo que hace que la identificación de los restos difíciles.
Mientras conduce, Elizabeth recibe una llamada angustiosa que le pide ayuda para encontrar a dos hermanas, de 14 y 3 años de edad, desaparecidas mientras jugaban en la calle un par de días antes.
Carpeta de búsqueda de niñas
Image captionElizabeth y Alejandro ayudan a otras familias a encontrar a sus hijas. Muchas veces la búsqueda no tiene suerte. 
La familia sonaba desesperada y Elizabeth se comprometió a dar la alarma.
Pero esta vez no pudo hacer mucho. Al día siguiente me dijo que las habían sido encontradas muertas.
Cuando llegamos a nuestro destino, supe más sobre Syama Paz Lemus, una chica tímida a que le encantaba charlar en las redes sociales y los juegos en línea. Pasaba mucho tiempo en su dormitorio entre su computador portátil y su Xbox.
Es la habitación de una chica adolescente típica, con todas las paredes cubiertas de carteles de bandas y figuras del animé japonés.
El tocador está repleto de cosméticos y hay un televisor y un reproductor de DVD frente a la cama, ahora cubierta con un enorme cartel sobre su desaparición que su familia lleva a las marchas.
Syama parecía un poco abstraída los días antes de desaparecer, pero su familia asumió que era un comportamiento adolescente normal, así que no la presionó para obtener una explicación.
En el día de su desaparición, su madre la llamó desde el trabajo alrededor de las 17:00 para asegurarse de que había comido, pero cuando su abuelo regresó a casa a las 20:00 horas, Syama se había ido.
Image copyrightGetty Images
Image captionLas cifras de desaparciones y asesinatos indican que el estado de México es el más peligrosos del país para las mujeres.
Su habitación era un desastre y faltaban su Xbox y algo de ropa.
Los vecinos dijeron Syama le abrió la puerta a un hombre encapuchado que llegó en un taxi, justo después de las 17:00.
No mucho tiempo después, Syama salió con el hombre fuera de la casa con dos bolsas, y la pareja se marchó en un carro blanco.
Su madre, Neida, entró de inmediato en internet, pero las cuentas de Facebook y Xbox de Syama habían sido desactivadas.
Con el tiempo se encontró una carpeta secreta que contenía imágenes de pantalla de amenazas que Syama había recibido en las semanas previas a su desaparición.
"Las amenazas eran muy directas: decían que si ella no iba con esta persona, le harían imposible su vida, que publicarían su vida en las redes sociales, y que ella y su familia se arrepentirían", dice Neida.
"Siempre nos preocupamos de que ella pasara tanto tiempo en línea, pero hablamos con ella sobre los riesgos y le dijimos que no debía dar información sobre sí misma".

Dejó notas de despedida

Syama había dejado notas para su madre y abuelos.
Syama Paz
Image captionLa cama de Syama está cubierta por un gran pendón que su familia lleva a las marchas. 
"Nos dijo que iba a estar bien, que no había que preocuparse y que no debíamos buscarla. Me pidió cuidar a su hermana pequeña y comprarle un regalo para que la recordara siempre", dice Neida, rompiendo a llorar.
Desde entonces, la familia ha buscado a Syama con la esperanza de encontrar alguna pista sobre su paradero. Rastrearon llamadas sin identificar al celular de Syama y persiguieron pruebas anónimas por todo el país.
10 meses después no ha habido ningún avance en el caso.
En julio, el gobernador del estado finalmente admitió -después de años de negación- que la violencia de género es un problema grave en algunas zonas.
Syama Paz Lemus
Image captionSyama desapareció sin dejar rastro en octubre de 2014. 
Fue emitida por primera vez una "alerta de género" en México, en 11 de los 125 municipios, incluyendo Ecatepec, donde vivía Syama.
Esto significa que las autoridades federales deben investigar las causas de los altos niveles de violencia de género y luego introducir medidas de emergencia y a largo plazo para proteger a las mujeres y a las niñas.
El caso de Syama sigue abierto en la policía, y su familia se mantiene optimista.
"La historia de Karen nos da la esperanza de que mi hija podría volver algún día, pero es muy difícil, porque te das cuenta de cómo es de inseguro es aquí. Ni siquiera estás seguro en tu propia casa".
*El nombre de Karen ha sido cambiado para preservar su identidad.