Un grupo de personas, con el rostro cubierto, se manifiesta en apoyo a las madres de desaparecidos frente al Palacio Nacional, en el Centro Histórico. Foto Alfredo Domínguez
Ciudad de México. Un grupo de mujeres protestan en Palacio Nacional en contra de los feminicidios y en apoyo al plantón de familiares de víctimas que instalaron desde el pasado 6 de julio en demanda de una reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Como parte de su protesta las manifestantes encapuchadas hicieron pintas en las paredes del recinto y rompieron vidrios de las ventanas. “Si no hay solución seguiremos en plantón” y “¿A cómo el cachito de justicia?” fueron algunas de las consignas plasmadas.
La activista Malu García señaló que a 15 días de plantón, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) les envió una respuesta a sus demandas, “en donde dice que ya está la alerta de género en algunas entidades, que ya están trabajando la violencia contra las mujeres, pero no da más información. Una negativa de escuchar a las familias que estamos hoy manifestándonos y entonces a ellos les puede más un piso rayado, que se puede lavar y pintar”.
Y añadió “¿hasta cuándo vamos a estar arriesgándonos para que ellos nos puedan contestar? Es tan difícil decir: 'aquí está el escrito, las recibo a 2050', si se le da la gana, pero que contesten el escrito que se les envió”.
Otra de las manifestantes señaló: “Las mañaneras ¿de qué nos sirven?, si de todas maneras él (el Presidente) quiere ocultar cifras de feminicidio. La verdadera pandemia es ésta”.
Periódico La Jornada Domingo 19 de julio de 2020, p. 12
En México, casi 30 por ciento de los municipios tienen alerta por altos grados de violencia contra las mujeres y, de este grupo, poco más de la mitad por feminicidios, acorde con informes de la Secretaría de Gobernación (SG).
Sin embargo, aunque la primera Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) se dio exactamente hace cinco años –para municipios del estado de México– continúan los niveles altos de agresiones.
En 2015, la suma de feminicidios fue de 411; un año después, 604; para 2017, 741; en 2018, 891 y, en 2019, 983.
El Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó que de enero a mayo del año en curso se registraron 375 feminicidios. Por entidad, encabeza el esta-do de México, con 47 casos; seguido de Veracruz, con 35; Nuevo León, 30; Ciudad de México, 29, y Puebla, 22.
Al momento, son 21 las AVGM emitidas en 18 entidades (algunas con dos causales), mismas que, a su vez, involucran a 683 ayuntamientos.
La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), con 235 millones de pesos de presupuesto general para el año actual y sin titular desde el 1º de julio pasado, es la responsable de declarar y dar seguimiento a las alertas.
La semana pasada informó que en 2019 entregó 101.5 millones de pesos para atender las AVGM y, en 2020, seleccionó 34 proyectos para nueve entidades con un monto de 79.9 millones.
La SG reiteró el viernes que no habrá afectación a los subsidios federales a los 18 estados con Alerta.
La Conavim, dependiente de la SG, tiene como función coordinar la operación de los Centros de Justicia para las Mujeres (CJM), de los cuales, al momento, hay 48 en todo el país, distribuidos en 28 entidades federativas.
Las entidades con alerta por violencia feminicida o por agravio comparado son, por orden cronológico: estado de México, Morelos, Michoacán, Chiapas, Nuevo León, Veracruz, Sinaloa, Colima, San Luis Potosí, Guerrero, Quintana Roo, Nayarit, Campeche, Durango, Oaxaca, Zacatecas, Jalisco y Puebla.
Desde julio de 2015 se iniciaron investigaciones en las entidades referidas y un grupo multidisciplinario entregó los reportes correspondientes en los que se hace un diagnóstico puntual de la problemática.
Además de las mencionadas, tres entidades tienen ya investigación de especialistas: Morelos, Durango y Ciudad de México. Hay además otras en proceso (Chihuahua, Sonora, Tlaxcala y Ba-ja California).
Mujeres, hermanas, activistas, feministas, familias víctimas del Feminicidio y desaparecidas, a todas las mujeres que han sufrido violencia y a todas las personas que están en contra de la violencia a las mujeres, se les hace una invitación a que nos acompañen al,
Concierto y velada
En apoyo al Plantón de Familias de Feminicidio y gritemos todas a una sola voz JUSTICIA, JUSTICIA, JUSTICIA.
El concierto es este próximo sábado a las 2 de la tarde, a un lado del Plantón
Participan
Batallones Femeninos Neguesti Diosa Espiral
Participación especial de: Vivir Quintana
A quienes asistan favor de traer una vela en vaso para la velada al finalizar el concierto.
Ayuda compartiendo, difundiendo y asistiendo, corre la voz.
Agradecemos a nuestras compañeras de lucha, madres que les han asesinado a sus hijas o algunas están desaparecidas y que por cuestiones económicas les es imposible estar aquí en el plantón con nosotras pero que a distancia nos brindan su cariño y muestras de apoyo.
Periódico La Jornada Martes 7 de julio de 2020, p. 8
Familiares de víctimas de feminicidio se instalaron en plantón frente a Palacio Nacional para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador que los reciba con el fin de escuchar sus casos y se combata la violencia contra las mujeres.
Acusaron que ha habido resistencia para que las autoridades investiguen los asesinatos por razones de género y se han enfrentado al mal manejo del lugar donde fueron encontradas las víctimas, lo que genera pérdida de evidencia e inconsistencias en los dictámenes.
Agregaron que tampoco existe un mecanismo efectivo de seguimiento a la debida diligencia con el que se evalúe y, si es necesario, sancione a los servidores públicos que han entorpecido las investigaciones, además de que se revictimiza a las mujeres y a sus familias.
Entre las manifestantes se encontraban Malú García Andrade, integrante de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa; Lidia Florencia, madre de Diana Velázquez, asesinada en 2017 en el estado de México; Elideth Yesenia Zamudio, mamá de María de Jesús Jaimes, ultimada en la Ciudad de México en 2016, y Elizabeth Machuca Campos, hermana de Eugenia, quien fue muerta por su pareja en 2017, en Toluca.
Refirieron que en México se cometen al día 10 feminicidios en promedio, pues de enero a mayo de 2020 fueron asesinadas mil 618 mujeres y en 2019 sumaron 3 mil 825.
Pidieron que se declare la alerta de género a nivel nacional y no se regionalice, además de que se amplíen las facultades de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia Contra las Mujeres y Trata de Personas, que se tenga una base de datos de los huérfanos de feminicidio y se atiendan los vacíos legales con el fin dar más facultades a las personas que se quedan como tutores de los menores.
Convocan:
Familiares de víctimas de feminicidio de diferentes partes del país
Con el acompañamiento y apoyo de:
Las organizaciones de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Si no Están Ellas No Estamos Todas, Más Vida Más Igualdad, la colectiva LesboBatukada Feminista Radical, Fundación Internacional Baltasar Garzón, Red Mujeres Con Valor.
Agradecemos de manera especial a Humberto Robles guionista y dramaturgo y a Paco Dorado activista y periodista, además de contar con la participación especial de la periodista y activista Lydia Cacho y las actrices Ofelia Medina y Kate del Castillo.
Contacto: Malú García Andrade
Activista y Defensora de Derechos Humanos. 722-669-2869
¡Juntas derribaremos al patriarcado! Acompáñanos este martes en #MariposasAlAire en donde hablaremos sobre la “Campaña #BastaDeContarHasta10”,movimiento feminista libre y ciudadano que lucha por los #DDHH de las mujeres, niñas y familiares de víctimas de violencias.
Norma Andrade perdió a su hija un 14 de febrero de hace 14 años; su lucha contra la impunidad no ha cesado
Por Luis Chaparro|
A Norma Andrade le gusta pensarse como una mujer con carácter fuerte. Mira a los ojos, pronuncia cada palabra recio. Pero luego agacha la mirada y acepta: “todo esto me ha hecho una mujer vulnerable, algo que antes no era”.
A Norma le mataron a su hija un 14 de febrero de hace 14 años. Ella se llamaba Lilia Alejandra, tenía 17 años y cruzaba por dos transitadas avenidas cuando fue raptada. Una semana después apareció su cuerpo sin vida, con huellas de tortura, en un lote baldío.
Hoy su madre ha hecho paletas de dulce con una leyenda al reverso de la etiqueta donde da indicaciones a las jóvenes de Ciudad Juárez de cómo evitar sufrir el destino de su hija.
Frente a la Catedral de Ciudad Juárez, atravesando una barrera de puestos con globos, peluches, flores y dulces, todo en forma de corazones rojos, Norma cuelga una manta con el rostro de su hija enmarcada en un corazón. Debajo del rostro de la joven está su nombre junto a la fecha en que desapareció.
“Para mí cada 14 de febrero es un día de luto porque ese día llegó el dolor a mi casa”, dice Norma, apretando los labios, guardándose las lágrimas. “Aprendí que el Día del Amor y la Amistad debería de ser todos los días, decirle a tus hijos, a tu familia, que los quieres mucho”, reflexiona.
Para el año en que Lilia Alejandra fue raptada, las autoridades de Ciudad Juárez tenían ya 8 años de “experiencia” en el tema de desaparición de mujeres. Sin embargo, según consta en la carpeta de investigación, no se inició una búsqueda inmediata de la menor, no se activó ningún protocolo para el 15 de febrero, cuando su madre denunció la desaparición.
Lilia Alejandra era empleada de maquiladora, era delgada, de cabello negro y tenía dos hijos. Fue secuestrada sobre la avenida Ejército Nacional y la Carretera Panamericana. Sobre ese cruce de avenidas se le vio con vida por última vez. El 21 de febrero, una semana después, alguien encontró su cuerpo sobre un terreno vacío. Estaba desnuda de la cintura hacia abajo y tenía moretones y heridas por todo el cuerpo. La carpeta dice que tenía 24 horas de haber sido asesinada. Frente al lugar donde encontraron su cuerpo estaba un pequeño centro comercial llamado Saint Valentin.
Esa es la historia que lleva sobre su espalda la que le agacha la mirada. Y es esa la historia que no quiere que se repita, por eso ha viajado hoy desde la Ciudad de México, donde tiene un exilio forzado luego de recibir amenazas de muerte y dos atentados, uno de ellos fue una bala a 10 centímetros del corazón.
“Hay generaciones como mi hija (su nieta, hija de Lilia) que no saben lo que está pasando porque no lo han vivido. El Gobierno hace campañas pero nunca funcionan porque no están en la comunidad”, explica Norma, mientras ata una orilla de la manta con el rostro de Lilia sobre el quiosco de la Plaza de Armas.
Pero su hija adoptiva, Jade, ha vivido la historia en carne propia, a través de su madre desaparecida casi a su edad. Ella y Kaleb, el otro nieto de Norma, luchan brazo a brazo junto a la activista, creando conciencia, precaviendo al resto de las niñas en México.
Y es que Norma está segura que seguirá ocurriendo, “lo que las está desapareciendo es la impunidad. Mientras la mujer se siga viendo como un objeto, como algo que puedes desechar sin consecuencias, las desapariciones van a seguir sucediendo”.
Un país a migajas
La activista chihuahuense siente empatía por los 43 jóvenes desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero. Ella misma es normalista y también, aunque por poco tiempo, su hija desapareció. Al pedir justicia también recibió amenazas. Ahora lleva un séquito de mujeres encubiertas que la cuidan a donde se mueva.
“Este país se está desmoronando, se está cayendo a pedazos como migajas. Yo lo que veo es que nosotros, todo el pueblo, somos como un corcho sobre el agua, estamos ahí nomás flotando a la deriva, sobreviviendo”, cuenta Norma.
Dice que lo único que ha cambiado para ella y sus nietos es la libertad, que ahora ya no la tienen.
“Para mis hijos es muy difícil vivir así. Están en plena adolescencia y quieren salir, quieren tener una vida normal, pero no pueden porque para todo tenemos protocolos”, se queja.
Eso fue lo que le pudo ofrecer el Estado. En 2010, la Fiscalía de Chihuahua le avisó de haber identificado a uno de los presuntos homicidas de Lilia mediante un banco de datos de ADN, pero hasta ahora no han podido rastrearlo. Saben quién es, pero no saben dónde está.
“Eso no nos resuelve nada, ni el exilio ni los guardias, uno no se puede sentir seguro ya en ningún momento, y ese hombre que tienen identificado sigue libre por ahí”, dice.
Pero mientras el país se cae a migajas, Norma se prepara para entregar las paletas que ha traído. Tienen forma de corazón rojo y llevan el nombre de su hija asesinada.
Denuncian corredor de trata de personas en Puebla y Tlaxcala // Indígenas, grupo en la indefensión
Jessica Xantomila
Periódico La Jornada Jueves 11 de junio de 2020, p. 10
Organizaciones feministas condenaron las declaraciones del gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, quien minimizó el tema de la desaparición de mujeres en la entidad, al señalar que muchas de ellas aparecían días después o son encontradas con sus novios.
Nemy Cáceres, cuñada de María de los Ángeles Reyes Silverio –hallada sin vida el 30 de mayo pasado en Acatlán de Osorio, en Puebla–, mencionó que los comentarios del mandatario estatal son una falta de respeto para las miles de familias que sufrimos la pérdida de un ser querido por la inseguridad que se vive en la entidad.
En entrevista dijo que es deplorable que Barbosa declare que las mujeres desaparecidas se van con los novios, mientras que en el estado están matando a las mujeres, las violan y los casos quedan en la impunidad.
Expuso que el feminicida de María de los Ángeles continúa en libertad debido a que la autoridad estatal no ha girado orden de aprehensión. Sabemos quién es el responsable, tenemos todas las pruebas y no entendemos por qué no se le ha buscado, agregó.
Por su parte, Lizeth Mejorada, vocera de REDefine en Puebla, recordó que desde 2019 la Secretaría de Gobernación declaró alerta de violencia de género contra las mujeres en 50 municipios del estado, por lo que, señaló, ante este panorama la postura de Barbosa es lamentable.
Metzeri Ávila, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, también condenó las declaraciones del gobernador y destacó que la desaparición de mujeres en la entidad es preocupante debido al corredor de trata de personas entre Puebla y Tlaxcala. Hay muchas mujeres indígenas que son captadas por diversos grupos delictivos y están en total indefensión.