martes, 8 de mayo de 2018

Analizan en la CIDH caso de feminicidio

Se trata de una joven de 17 años que desapareció en Ciudad Juárez en el 2001 y fue hallada muerta; hasta ahora no hay ningún imputado por ello.



Ana Langner

El Estado mexicano reconoció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su responsabilidad internacional por las deficiencias, dilación e insensibilidad que han existido en las investigaciones de la desaparición y posterior muerte de la adolescente Lilia Alejandra García, ocurrida hace 17 años en Ciudad Juárez, Chihuahua, en un contexto de un patrón de violencia contra las mujeres.
Durante el primer día de audiencias públicas del 168 periodo de sesiones del organismo multilateral, que se realiza en Santo Domingo, Norma Esther Andrade, madre de la víctima, y sus representantes alegaron que la investigación se ha caracterizado por su lentitud, así como por irregularidades en las actuaciones de las autoridades.
Los representantes Norma, David Peña Rodríguez y Michelle Salas,  integrantes de la Asociación Nacional de Abogados Defensores, expusieron que Lilia Alejandra de 17 años desapareció el 14 de febrero del 2001 luego de salir de su trabajo en la Planta Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles SA y desde ese día no se volvió a saber nada de ella, hasta que su cuerpo fue encontrado sin vida el 21 de febrero del 2001 con signos de tortura y violencia sexual, en un lote baldío ubicado muy cerca de donde laboraba.
Los peticionarios de esta audiencia abundaron que, desde su desaparición, transcurrieron aproximadamente siete días en los cuales las autoridades no contaban con agentes suficientes para emprender su localización.
Señalaron que la madre de la presunta víctima afirmó que en la fecha en que su hija desapareció, únicamente dos agentes estaban a disposición del área de desapariciones.
Asimismo denunciaron que desde que se abrió la averiguación previa con folio 4324/2001, el 21 de febrero del 2001, no se ha determinado la responsabilidad penal de persona alguna, encontrándose abierta la averiguación hasta la fecha.
“No confío en las autoridades mexicanas, pero sí en ustedes (la CIDH), espero que ustedes comisionados ayuden a acercarnos a la tan anhelada justicia”, dijo Norma, quien iba acompañada por sus dos nietos, hijos de Lilia.
Así, David Peña Rodríguez adelantó que no era posible una solución amistosa a la luz de las demoras en la investigación.
Como parte de los representantes del Estado mexicano, el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Miguel Ruiz Cabañas, dijo: “ El Estado dejará claro, en un primer momento, su reconocimiento de su responsabilidad internacional por los hechos de este caso y las medidas de reparación que corresponden a los estándares interamericanos aplicables”, y refrendó el ofrecimiento de iniciar un diálogo para tratar de llegar a una solución amistosa.
Por su parte, Rafael Avante Juárez, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación declaró:
“Reconocemos nuestra responsabilidad internacional por el incumplimiento en el deber de prevención en torno a esta desaparición y privación de la vida de Lilia Alejandra a la luz del contexto que se existía en Ciudad Juárez en los años en que se desarrollaron estos terribles hechos.
“El Estado reconoce su responsabilidad por la dilación y por la insensibilidad que ha existido en las investigaciones y las deficiencias que en su momento obedecieron a una ausencia de estructuras especializadas, debidamente capacitadas en la investigación de delitos relacionados con violencia por motivo de género”, expuso Avante Juárez y aclaró que los errores alcanzaron todos los casos involucrados con este fenómeno.
Los representantes del Estado mexicano se comprometieron a, desde ahora, “de manera muy diligente”, continuar con las investigaciones del caso.
Al tomar la palabra, la comisionada presidenta de la CIDH, Margarette May Macaulay, añadió que la situación de feminicidios en México continúa desde hace tanto tiempo, lo que trae consigo sentimientos de frustración y de impotencia.
A su vez, Margarette May Macaulay exigió a las autoridades mexicanas que ninguna otra niña debe pasar por esto. “El Estado debe resolver de manera urgente este asesinato y encontrar y sancionar a los culpables”.

OTRAS AUDIENCIAS

En el primer día de audiencias del periodo de sesiones, se celebraron también otras dos relacionadas con México; en una se revisó la situación de los defensores de derechos humanos que atienden casos de tortura y en otra los derechos de los adultos mayores.
En la audiencia donde se revisó lo relativo a la situación de defensores, las organizaciones Asistencia Legal por los Derechos Humanos AC, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, el Colectivo contra la Tortura y la Impunidad / Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos; Litigio Estratégico en Derechos Humanos AC; la Organización Mundial en contra de la Tortura y Servicios y Asesoría para la Paz instaron al gobierno mexicano a reformar la Constitución para crear una Fiscalía “autónoma, independiente y profesional” para investigar los casos de tortura.
Este martes frente a los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se llevará a cabo la audiencia de oficio del Mecanismo Especial de Seguimiento que supervisa la investigación del caso Ayotzinapa.
En este espacio el gobierno federal deberá rendir cuentas en las diferentes líneas de investigación, así como informar de las distintas acciones de búsqueda para dar con el paradero final de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre del 2014 en Iguala, Guerrero.

Norma Andrade rechazó “solución amistosa” por el feminicidio de su hija

Feminicidio Ciudad Juárez
   Estado mexicano prometió “programas sociales” como reparación del daño


Imagen retomada de la CIDH
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 08/05/2018
La defensora de Derechos Humanos, Norma Esther Andrade, rechazó el acuerdo de “solución amistosa” que el Estado mexicano le propuso para cerrar el caso de feminicidio de su hija Lilia Alejandra García Andrade, asesinada en Ciudad Juárez, Chihuahua, en febrero de 2001, caso que está en análisis en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Después de 17 años de buscar respuesta y justicia para su hija, este lunes 7 de mayo Norma Andrade escuchó cómo el Estado mexicano reconoció, ante el organismo, su responsabilidad internacional en el retraso en la impartición de justicia y las negligencias ocurridas en la investigación del feminicidio de Lilia Alejandra.
Durante el 168 periodo de sesiones de la CIDH, que se celebran del 3 al 11 de mayo en Santo Domingo, República Dominicana, Norma Andrade presentó su testimonio sobres el feminicidio de su hija, Lilia García Andrade, joven de 17 años de edad y trabajadora de la maquila, quien el 14 de febrero de 2001 fue privada de la libertad en Ciudad Juárez. Una semana después, el 21 de febrero, fue encontrada asesinada y con signos de tortura sexual en un lote baldío.
Luego de 17 años desde que ocurrió el crimen, el Estado mexicano esperó hasta que el caso llegó a la CIDH para acercarse a Norma Andrade y ofrecerle una salida a la investigación; no obstante, presentó una respuesta que la maestra de profesión no estuvo dispuesta a tomar.
En marzo de 2012 la CIDH aceptó conocer el caso del feminicidio de Lilia Alejandra, desde entonces, el Estado mexicano no entregó a la Comisión Interamericana informes sobre el seguimiento del caso, repentinamente, con la invitación a asistir a esta audiencia pública, el pasado marzo de 2018 el gobierno presentó un informe.
En esa misma fecha las autoridades mexicanas propusieron un “acuerdo de solución amistosa” a Andrade, la cual contempla la integración de sus dos nietos, hijos de Lilia, a programas sociales, una disculpa pública, e investigar “esta vez” de manera diligente el caso.
En la audiencia de esta mañana, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rafael Adrián Avante Juárez, explicó a las presidenta de la CIDH, Margarette May Macaulay, y a la vicepresidenta, Esmeralda Arosemena de Troitiño, en qué consistía esta solución amistosa: por medio del fideicomiso para víctimas de Segob ofrecieron la reparación del daño material e inmaterial a la familia, atender sus necesidades médicas a través de la Secretaría de Salud de Chihuahua, otorgar “becas educativas” a la hija e hijo de Lilia, asimismo, celebrar un acto público de reconocimiento de la responsabilidad el Estado mexicano por las violaciones en la investigación del feminicidio de la joven, como lo quisiera la familia.
A la propuesta, Norma Andrade respondió sin titubeos: “Son programas a los cuales podría acceder sin que me hubieran asesinado a mi hija”. Así rechazó la solución y recordó que por 17 años 4 gobernadores de Chihuahua, 9 Fiscales de Justicia de la entidad y 3 presidentes de la República le han prometido lo mismo, “Todos, todos, me han mentido”, protestó.  
La maestra se hizo escuchar, fuerte leyó un fragmento de una carta que escribió a su hija: “Querida hija mía, hace 17 años que fuiste arrancada de mi vida, justo tu edad, 17 años, y seguimos exigiendo justicia. Me negaron el derecho de abrazarte y despedirme de ti, se me negó el privilegio de cerrar tus ojos [...] y cuando finalmente volviste siete días después a mí, fue en un ataúd, y ahí frente a tu féretro, te prometí que no iba descansar hasta que hiciera justicia. Ingenua de mí, que creía en el gobierno, que creía que iban hacer su trabajo y detener a tus agresores, y darme las explicaciones que queríamos conocer tu padre y yo”.
Norma sigue cumpliendo su promesa de no claudicar hasta obtener justicia, una exigencia que cada vez está más cerca, más aún ahora que el caso está en la CIDH. Mientras tanto sus dos nietos, quienes quedaron en la orfandad a los 5 meses y un año de edad, respectivamente, están por cumplir la mayoría de edad, ellos también esperan la reparación del daño. En esta ocasión ambos jóvenes estuvieron presentes en la audiencia, los dos portaron playeras con la fotografía de su madre.
La primer vicepresidenta de la CIDH, Esmeralda Arosemena, calificó la propuesta del Estado mexicano como una “solución anticipada”, por la inminente posibilidad de que el caso pueda pasar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH). De ser así, por segunda ocasión el Estado mexicano recibirá otra sentencia por feminicidio. La primera fue en 2012 por el asesinato de tres, de ocho mujeres, en Ciudad Juárez, caso conocido como “Campo Algodonero”.
CIDH PIDE REPENSAR SOLUCIÓN AMISTOSA
Sobre los avances en la investigación de quién o quiénes asesinaron a Lilia Alejandra, no se revelaron detalles, el agente del Ministerio Público (MP) de Ciudad Juárez que ahora se encarga del caso, Sergio Castro Guevara, dijo que estaba “limitado” a hacer públicos estos datos porque podrían entorpecer la investigación, pero invitó a Norma Andrade y a sus abogados, Karla Micheel Salas Ramírez y David Peña Rodríguez, a tener una reunión privada –con la presencia de la CIDH– para dar la información.  
Micheel Salas, abogada experta en violencia contra las mujeres y quien al igual que David Peña, litigó el caso de Campo Algodonero ante la Corte Interamericana, respondió que acudirían a la reunión, aunque escépticos, porque saben que después de 17 años todavía mantienen una línea de investigación abierta y sin resultados. De acuerdo con los abogados, el MP Sergio Castro, es nuevo en el caso, lo que muestra la premura para resolver el caso.
Hasta ahora lo único que se conoce sobre el feminicidio de Lilia Alejandra es que pudo ser cometido por un grupo de hombres que también asesinó a otras niñas de 10 a 17 años de edad entre 1994 a 2005 en la frontera norte de Ciudad Juárez, según explicó el abogado David Peña a las integrantes de la CIDH.
Esto, dijo, se corroboró en 2008 por la intervención de la Asociación de Abogados Democráticos, organización que comenzó a litigar el caso, quienes tuvieron que empezar desde cero la investigación porque había siete líneas de investigación que seguía la Fiscalía de General de Justicia de Chihuahua a partir de datos anónimos.
Este equipo de abogados pidió analizar todas las evidencias con las que se contaban, una muestra de sangre encontrada en la cobija en que la que envolvieron el cuerpo de Lilia Alejandra arrojó un perfil genético de un hombre, sin embargo, no se ha logrado confrontar a quien pertenece este perfil genético.
También solicitaron vincular el caso de Lilia Alejandra con otros casos de feminicidio y a través de las muestras de semen recogidos del cuerpo de la víctima encontraron que era el mismo agresor de otras víctimas, todas ellas menores de edad: Rocío Cordero Esquivel, Coral Arrieta Medina, Sonia Iveth Sánchez Ramírez y Rosa Antena Quintanilla.
Con esta información, al cotejar el perfil genético con las bases de datos la Fiscalía de Chihuahua en 2010 se halló que el agresor es familiar del agente ministerial de Ciudad Juárez, Enrique Castañeda Ogaz, quien fue asesinado ese mismo año.
La presidente de la CIDH, Margarette May Macaulay, preguntó también sobre los asesinatos de las otras niñas, interrogante que no tuvo respuesta.
Asimismo, aplaudió la oferta del gobierno de México de tener esta reunión inmediata y pidió a Norma Andrade que después de este acercamiento repensara su decisión de rechazar la solución amistosa del Estado, no obstante, la última palabra es de ella, por lo que extendió el apoyo total de la CIDH hasta que obtuviera justicia y se reconociera su labor como defensora durante estos años.
La presidenta del órgano internacional también demandó al gobierno de México dar celeridad a la investigación del caso y terminar con el fuerte problema de asesinatos de niñas que hay en el país, y de la misma forma, a partir de lo que decida Norma Andrade, también la CIDH hará un pronunciamiento de fondo sobre el caso.
Otras cuestiones que fueron abordadas en la audiencia fueron los dos atentados contra Norma Andrade. En diciembre de 2011, en Juárez, Norma recibió cinco disparos de arma de fuego que le provocaron heridas en el torso, hombro derecho y la mano derecha, hecho que la llevó a salir de su ciudad y refugiarse en la capital del país. El segundo atentado ocurrió dos meses después, en la Ciudad de México, cuando un sujeto la hirió con un arma blanca y la hirió en el cuello. Ambos crímenes fueron en presencia de sus nietos.
Los integrantes de la CIDH cuestionaron al Estado mexicano si conocían si estos intentos de asesinar a Andrade se deben a su labor como defensora de Derechos Humanos o tenían un vínculo con la búsqueda de justicia para su hija. A esta interrogante el gobierno no respondió y únicamente ofreció “integrarla” al Mecanismo de Protección para personas defensoras de Derechos Humanos  y periodistas de la Secretaría de Gobernación, del cual, cabe mencionar que Norma Andrade ya cuenta con medidas de protección.
18/HZM

Ante la CIDH, el Estado reconoce omisión para aclarar feminicidio

  • Desde 1994 se ha tolerado la operación de un individuo o grupo que mata niñas: ONG
  • Norma Andrade, madre de joven asesinada en 2001, ha sido víctima de dos atentados
Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Martes 8 de mayo de 2018, p. 3
El Estado mexicano reconoció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su responsabilidad internacional por la ineficacia de sus instituciones para prevenir, investigar diligentemente y sancionar a los responsables del secuestro, tortura sexual y feminicidio de la adolescente Lilia Alejandra García Andrade, en febrero de 2001 en Ciudad Juárez, Chihuahua.
El caso se debatió ayer durante las audiencias del 168 periodo de sesiones de ese organismo regional, que se celebra esta semana en Santo Domingo, República Dominicana. Ahí se abordaron también los casos de criminalización de víctimas de tortura y de los defensores de derechos humanos que abordan esos temas. Respecto de esto, los afectados y organizaciones civiles pidieron medidas para que en el país se acabe con la impunidad en miles de casos.
En la audiencia sobre el caso de Lilia Alejandra, Norma Andrade, madre de la víctima, y sus representantes legales señalaron que se han dado una serie de omisiones y obstáculos tanto a escala estatal como federal para mantener el caso impune, y a más de 17 años de distancia no hay un solo detenido.
Denunciaron que en 2010 se determinó el perfil genético de un hombre que habría participado en el crimen y que también coincidió con el encontrado en al menos otros cuatro casos de feminicidios de adolescentes en Ciudad Juárez (tres anteriores y uno posterior). El ADN corresponde con el de un familiar, hombre, del policía ministerial de la entidad Enrique Castañeda.
El Estado mexicano ha tolerado la operación de un individuo o grupo de feminicidas que secuestra, tortura sexualmente y mata niñas desde 1994, subrayó Karla Michelle Salas, de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, que acompaña el caso.
Lilia Alejandra, entonces de 17 años, fue secuestrada el 14 de febrero de 2001 tras salir de la maquiladora en la que trabajaba. Por varios días sufrió tormentos sexuales y su cuerpo sin vida fue localizado el 21 de ese mismo mes. Dejó dos pequeños de un año ocho meses y cinco meses.
Desde entonces su madre, Norma Andrade, ha buscado justicia. Ha sido víctima de dos atentados contra su vida, sin que hasta ahora, denunció, se hayan abierto investigaciones al respecto, lo que causó el asombro de los comisionados de la CIDH.
Los peticionarios exigieron que en las indagatorias se tome en cuenta el contexto de violencia contra las mujeres que desde la década de los 90 se dio en Ciudad Juárez, la relación de los otro cuatro casos donde se halló el ADN de uno de los posibles responsables, así como la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México por el caso conocido como Campo Algodonero, también sobre feminicidios en esa urbe fronteriza.
Norma Andrade detalló que recientemente recibió una propuesta de solución amistosa por parte del Estado mexicano, pero señaló que no acepta los actuales términos, porque no confía en el gobierno. Por ello pidió a la CIDH su intervención para alcanzar la verdad y la justicia.
Por el Estado mexicano, los subsecretarios para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Miguel Ruiz Cabañas, y de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Rafael Avante, reconocieron la responsabilidad internacional de México.
El Estado reconoce su responsabilidad por la dilación e insensibilidad que ha habido en las investigaciones, dijo Avante.
Se comprometieron a que las indagatorias desde ahora serán elocuentes y se garantizará el acceso a la verdad y la justicia. Los comisionados de la CIDH presentes lamentaron la incapacidad oficial para llegar a fondo y se comprometieron a acompañar a los deudos en su búsqueda de justicia.
Durante el tema de criminalización de los defensores de víctimas de tortura, los representantes de organizaciones no gubernamentales demandaron al Estado crear un mecanismo internacional para combatir la impunidad en miles de estos casos, lo que permitiría a las autoridades investigar y presentar acusaciones contra quienes hayan cometido o tolerado este delito, incluidos funcionarios públicos.
Los funcionarios, por su parte, recordaron las normas y protocolos que se han aprobado para combatir la tortura, así como todos los posicionamientos oficiales para reconocer la labor de los defensores de derechos humanos, y dijeron que las autoridades no avalan los estigmas contra los activistas.
En las audiencias de ayer también se abordó el tema de los derechos económicos, sociales y culturales de los adultos mayores. Este martes tocará el turno al caso Ayotzinapa.

lunes, 7 de mayo de 2018

Audiencia en vivo ante la CIDH: Caso Lilia Alejandra García Andrade


La CIDH debatirá 4 casos de violación a derechos en México

Se efectúa el 168 periodo de sesiones en República Dominicana
Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Lunes 7 de mayo de 2018, p. 17
El Estado mexicano deberá responder, una vez más, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre varios casos en los que se presume violación a las garantías fundamentales.
En el contexto del 168 periodo de sesiones de este organismo regional, que se celebra en Santo Domingo, República Dominicana hasta el 11 de mayo, se efectuarán audiencias para cuatro casos de México en particular.
Se discutirá el asunto de la desaparición y feminicidio en Ciudad Juárez, Chihuahua, de una adolescente, en 2001. Lilia Alejandra García Andrade, de entonces 17 años, madre de dos bebés y estudiante de la preparatoria abierta, desapareció el 14 de febrero de aquel año, al salir de la maquiladora donde trabajaba.
Su cuerpo fue hallado siete días después, semidesnudo y con huellas de tortura (le ataron las manos, fue violada de manera tumultuaria y estrangulada).
Su madre, Norma Esther Andrade, ha luchado por justicia durante 17 años. Ha acusado de sordera a las autoridades, particularmente a los titulares del Ejecutivo federal que han gobernado el país en estas casi dos décadas: Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
En su búsqueda de verdad y justicia ha sido amenazada y ha sufrido dos atentados contra su vida, lo que la llevó a dejar Ciudad Juárez. Debido a que en México las indagatorias no han prosperado, el caso se presenta este lunes ante la CIDH, donde se espera un informe a fondo en el que se recomiende al Estado mexicano reparar el daño, impartir justicia y sancionar a los responsables.
También hoy los comisionados atenderán otros dos temas en torno de México: la situación de los derechos económicos, sociales y culturales de las personas mayores de 60 años, uno de los sectores más discriminados y estigmatizados; y la situación que enfrentan los defensores que han sido víctimas de la tortura en el país
El martes, la CIDH, representantes del gobierno mexicano y familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde el 26 de septiembre de 2014 expondrán sus argumentos como parte del Mecanismo de Seguimiento creado por esta instancia internacional para el caso.

martes, 10 de abril de 2018

Justicia en Comisión Interamericana para feminicidio en Juárez


Norma Andrade, fundadora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, la asociación pionera en exigir justicia para las víctimas de feminicidio y desaparecidas en Ciudad Juárez, Chihuahua, requiere apoyo económico para viajar ella y sus nietos a presentar audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el próximo mayo de 2018.
Lilia Alejandra García Andrade entonces de 17 años, originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, desapareció el 14 de febrero de 2001 camino a la parada de autobuses de la carretera panamericana y Avenida Ejército Nacional que la conduciría a su domicilio, luego de haber salido de trabajar en la Planta Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles S.A.
A pesar de que su madre, la profesora Norma Esther García Andrade acudió a denunciar la desaparición de Lilia Alejandra a la Fiscalía de Mujeres en Ciudad Juárez, transcurrieron 72 horas sin que las autoridades iniciaran su búsqueda.
Durante 7 días no se supo del paradero de Lilia Alejandra, hasta que el día 21 de febrero su cuerpo fue encontrado en un lote baldío ubicado muy cerca de la maquila donde laboraba.
Ese mismo día, las autoridades iniciaron la averiguación previa 4324/2001, misma que a la fecha continua abierta, ya que ninguna persona ha sido sancionada por estos hechos y la investigación realizada por las autoridades no ha arrojado datos relevantes para el esclarecimiento de los mismos.
Dado el retraso injustificado e inconsistencias en la investigación por el feminicidio de Lilia Alejandra, aunado al contexto de violencia contra las mujeres que prevalecía en el momento en que sucedieron los hechos así como las diversas amenazas y atentados a la vida e integridad personal de la familia y abogados de la víctima, el 9 de abril de 2003 se remitió a esta Comisión una petición para el análisis de diversas violaciones a los derechos humanos derivadas de estos hechos.
El 19 de marzo de 2012, la CIDH emite el informe de admisibilidad Nº. 59/121, en el cual refiere admitir el presente asunto “para analizar la presunta violación de los derechos consagrados en los artículos 4, 5, 7, 19 y 24 de la Convención Americana de los Derechos Humanos, en conexión con los artículos 1.1 y 2 de dicho instrumento en perjuicio de Lilia Alejandra García Andrade. Así mismo, esta Comisión consideró que los hechos expuestos por los representantes podrían tratarse de violaciones al artículo 7 de la Convención Belém Do Pará, así como a los artículos 5.1, 8.1, 25 en concordancia con los artículos 1.1 y 2 de dicho tratado respecto de Norma Esther Andrade (madre), José García Pineda (padre), Jade García Andrade (hija), José Kaleb García Andrade (hijo) y María Luisa García Andrade (hermana).
La investigación del feminicidio de Lilia se ha caracterizado por irregularidades como: que el levantamiento del cadáver de Lilia no se realizó adecuadamente, que hubieron demoras en la realización de diversas pruebas al cuerpo de la víctima que si se hubieran analizado adecuadamente hubieran arrojado información valiosa para el esclarecimiento de los hechos. Las autoridades además pretendieron incriminar a familiares y amigos de Lilia Alejandra como responsables de su asesinato; sin embargo; una vez que se realizaron las pruebas de ADN, dicha hipótesis fue descartada.
A pesar de que los representantes de la víctima hemos presentado información relevante a las autoridades, éstas han sido omisas en realizar una investigación exhaustiva para sancionar al menos a alguno de los perpetradores. En este sentido, a pesar de que se logró identificar a uno de los agresores, se desconocen cuáles han sido las diligencias que las autoridades han realizado al respecto.
Norma Esther Andrade, además ha sido víctima de múltiples amenazas y de dos atentados contra su vida, de los cuales sus nietos, en ese entonces de 12 y 11 años fueron testigos presenciales. En el primero, Norma recibió 5 disparos, uno a 10º del corazón, otro en la mano y tres en el brazo. Dos meses después fue atacada por un agresor con arma punzo cortante.
Ayudemos a Norma Andrade y a sus nietos a obtener justicia para Lilia Alejandra 17 años después de que fue asesinada y a sentar un precedente para que todos los casos de desapariciones y feminicidios sean atendidos. Además de que se generen las políticas públicas necesarias para prevenir la muerte de más mujeres y que se creen registros de los hijos huérfanos de las mujeres víctimas de la violencia misógina para que reciban atención y apoyos para su cuidado.
******
Norma Andrade, founder of Nuestras Hijas de Regreso a Casa, the pioneering association that demands justice for victims of feminicide and missing women in Ciudad Juárez, Chihuahua, requires financial support to travel with her grandchildren to be present at an audience before the Inter-American Court of Human Rights next May 2018.
Lilia Alejandra García Andrade, then 17 years old, originally from Ciudad Juárez, Chihuahua, disappeared on February 14, 2001 on her way to the bus stop on the Pan-American highway and Avenida Ejercito Nacional that would take her to her home, after having left work in the Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles S.A.
Despite the fact that her mother, Norma Esther García Andrade, reported the dissapearance to the Women's District Attorney in Ciudad Juarez, 72 hours passed without the authorities initiating the search.
For 7 days the whereabouts of Lilia Alejandra were not known, until February 21st, when her body was found in a vacant lot located very close to the maquila where she worked.
That same day, the authorities initiated the preliminary investigation 4324/2001, which to the present day continues open, since no one has been prosecuted for this crime and the investigation carried out by the authorities has not found any relevant information.
Given the unjustified delay and inconsistencies in the investigation for the feminicide of Lilia Alejandra, in addition to the context of violence against women that prevailed at the time of the events, as well as the various threats and attacks on the life and personal integrity of the family and lawyers of the victim, on April 9th, 2003, a request was sent to this Inter-American Court for the analysis of various human rights violations arising from these events.
On March 19th, 2012, the IACHR issued the admissibility report No. 59/121, which accepted the present case "to analyze the alleged violation of the rights enshrined in Articles 4, 5, 7, 19, and 24 of the American Convention on Human Rights, in connection with Articles 1.1 and 2 of said instrument against Lilia Alejandra García Andrade". Likewise, this Court considered that the facts presented by the representatives could be violations of article 7 of the Belém Do Pará Convention, as well as articles 5.1, 8.1, 25 in accordance with articles 1.1 and 2 of said treaty with respect to Norma Esther Andrade (mother), José García Pineda (father), Jade García Andrade (daughter), José Kaleb García Andrade (son) and María Luisa García Andrade (sister).
The investigation of Lilia's femicide has been characterized by irregularities such as: the removal of Lilia's body was not carried out properly, that there were delays in carrying out various tests on the body of the victim that, if properly analyzed, would have yielded valuable information for the clarification of the facts. The authorities also tried to incriminate relatives and friends of Lilia Alejandra as responsible for her murder; Nevertheless, once the DNA tests were performed, this hypothesis was discarded.
Despite the fact that the representatives of the victim have presented relevant information to the authorities, they have been omitted to conduct a thorough investigation to sanction at least one of the perpetrators. In this sense, despite the fact that one of the aggressors was identified, it is unknown what the authorities have done in this regard.
Norma Esther Andrade has also been the victim of multiple threats and two attempts on her life, of which her grandchildren, then 12 and 11 years old, were eyewitnesses. In the first, Norma received 5 shots, one at 10º of the heart, another in the hand and three in the arm. Two months later, she was attacked by an aggressor with a knife.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Feminicidios y violencia de género: no más negligencia


J
an Jarab, representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, exhortó ayer al gobierno mexicano a hacer más para combatir la violencia de género, sobre todo para erradicar el feminicidio, delito que, según cifras dadas a conocer ayer mismo por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), se incrementó de manera grave en dos años: los homicidios dolosos contra mujeres pasaron de mil 755 casos en 2015 a 2 mil 585 en 2017; de esta última cifra, sólo 671 fueron reconocidos como feminicidios.
Belén Sanz, representante en México de ONU-Mujeres, dijo que hasta 2015 había en el país un promedio de siete mujeres asesinadas a diario, cifra que en 2016 subió a 7.5. No puede haber justificación para la violencia de género y no hay excusa para respuestas negligentes, afirmó Jarab, y llamó a las instancias gubernamentales a proveer los recursos necesarios para erradicar este prevenible y atroz fenómeno.
Postura similar adoptó el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien señaló que los niveles de violencia que sufren las mujeres son intolerables y su aumento constituye una señal de alerta que debe ser atendida con la mayor urgencia y seriedad, situación que se agrava si tomamos en consideración que es muy probable que continúen en la impunidad la mayoría de esos homicidios o lesiones.
En entrevista con este diario, la cuarta visitadora general de la CNDH, Eréndira Cruz Villegas, y la directora general del programa de Asuntos de la Mujer y de Igualdad de esa institución, Elsa Conde, señalaron que la falta de voluntad política y los reducidos presupuestos para atender la violencia hacia las mujeres son las principales razones para que los feminicidios persistan en el país. Ambas funcionarias destacaron que aunque hasta ahora se ha iniciado o adoptado la declaratoria de emergencia de género en 27 entidades, la Federación otorga fondos insuficientes para aplicar las medidas correspondientes, en tanto que los gobiernos estatales consideran ese mecanismo golpeteo político y los presidentes municipales ni siquiera realizan acciones para evitar e investigar los feminicidios.
La discriminación –institucional, económica, social y cultural– hacia las mujeres, los roles de género imbuidos desde el hogar a la mayoría de la población y el machismo imperante constituyen el caldo de cultivo que debe ser atacado para –como dijo Arie Hoekman, del Fondo de Población de la ONU– romper el círculo de violencia y formar generaciones nuevas, igualitarias, solidarias y más productivas, y poner fin a la normalización de la violencia en contra de las mujeres.
Pero antes que nada, los responsables de los tres niveles de gobierno deben decidirse a combatir la impunidad que prevalece en la mayoría de las agresiones contra las mujeres, desde los hostigamientos callejeros hasta el feminicidio, y hacerlo ya, pues cada día de indolencia institucional se traduce en siete vidas cegadas y en muchos más casos de violación, lesiones y hostigamiento. En tanto ello no ocurra, México seguirá ostentando un sitio oprobioso en las estadísticas mundiales de la violencia de género.

Provocó guerra antinarco aumento de crímenes contra las mujeres: Red TDT

Presenta hoy informe acerca de la experiencia de ser mujer
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de marzo de 2018, p. 4
México está muy lejos de garantizar los derechos de las mujeres. Este sector enfrenta una situación de violencia extrema que se ha incrementado debido al contexto de inseguridad, vulnerabilidad y graves violaciones a derechos humanos generados a partir de la estrategia contra el narcotráfico iniciada en el sexenio pasado y seguida durante la actual administración federal.
Así lo reporta la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) en su informe Derechos y violencias: la experiencia de ser mujer. Situación nacional 2008-2017, que se presenta este miércoles.
En el estudio se presenta un panorama de lo que viven las mujeres en el país. Con base en datos oficiales y de organizaciones civiles nacionales e internacionales, la Red TDT señala que la política contra la criminalidad exacerbó la situación de vulnerabilidad en que ya se encontraban las mujeres en México, violencia que no sólo proviene de sus grupos cercanos, sino del crimen organizado o agentes del Estado.
El feminicidio es la cúspide de la violencia extrema contra el sector, destaca el informe. Sin embargo, no se conoce el número de víctimas por las deficiencias para acreditar el delito en algunos estados y el actuar de las procuradurías. De 2011 a 2017 se han cometido 13 mil 129 homicidios dolosos de mujeres, y de éstos sólo 29.7 por ciento (2 mil 903) fueron investigados como feminicidios.
Agrega que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016, 41 por ciento (19 millones 205 mil 219) de mujeres de 15 años o más han sido víctimas de violencia sexual.
Cifras del Sistema Nacional de Seguridad ubican al estado de México como la entidad en la que más violaciones han ocurrido de 2008 a noviembre de 2017, con 24 mil 152 averiguaciones previas y carpetas de investigación abiertas; seguido por Ciudad de México, Veracruz, Baja California y Jalisco, con 8 mil 563, 6 mil 495, 6 mil 117 y 5 mil 956, respectivamente.
Debido a que las autoridades estatales y federales no reconocen la práctica generalizada de tortura en México, no se puede determinar el número de mujeres víctimas de ésta o de tortura sexual. La Red TDT indica que en el periodo de estudio, 30 comisiones estatales y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitieron 326 recomendaciones relacionadas con violencia sexual perpetrada por servidores públicos, y en 41 de éstas se constató que agentes del Estado fueron los agresores con la finalidad de obtener confesiones, castigar o aprovecharse del estado de indefensión de ellas y de su autoridad.
Las mujeres víctimas de desaparición son más vulnerables a actos de violencia sexual u otras formas de agresiones de género. De acuerdo con el registro oficial, hay 8 mil 495 desaparecidas en el país entre 2008 y octubre de 2017. Las entidades más riesgosas son estado de México, 2 mil 24 casos; Tamaulipas, mil 245; Puebla, 855; Nuevo León, 657, y Sinaloa, 365.
De 2008 a la fecha se han integrado 3 mil 312 investigaciones por trata de personas con fines de explotación sexual. El informe indica que en este periodo se han contabilizado 4 mil 230 mujeres víctimas de trata y al menos 466 eran menores de 18 años.
Entre 2008 y junio de 2017 se presentaron 2 mil 659 denuncias penales contra mujeres por el delito de aborto –a pesar de que diversos acuerdos de derechos humanos consideran esa prática como una garantía para el sector– debido a ello, 25 de ellas están bajo proceso o han sido sentenciadas en 13 estados de la República.

ONU urge al gobierno erradicar violencia de género y feminicidios

En promedio, en México son asesinadas siete cada día: ONU-Mujeres
No puede haber justificación para los crímenes ni excusas para respuestas negligentes, expresa
Jessica Xantomila
 
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de marzo de 2018, p. 4
Representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en México urgieron al gobierno a reforzar las acciones para combatir la violencia de género, en especial el feminicidio.
No puede haber justificación para la violencia de género y no hay excusa para respuestas negligentes, aseveró Jan Jarab, de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH). Llamó también al gobierno a que brinde los recursos necesarios para erradicar este prevenible y atroz fenómeno.
En entrevista, dijo que si bien el interés político por atacar este problema se ha incrementado, no se ha logrado cambiar la situación del país. La impunidad y la procuración de justicia son elementos clave. La primera, dijo, es muy alta por lo que no se puede ver el efecto disuasivo de la sanción y esto tiene su importancia para la prevención.
Previamente, en conferencia de prensa, en la víspera del Día Internacional de la Mujer –que se conmemora el 8 de marzo– Belén Sanz, de ONU-Mujeres, expuso que en México en promedio siete mujeres son asesinadas al día; en 2016 la cifra se incrementó a 7.5. En el mundo cada año 64 mil mujeres y niñas son asesinadas.
Los niveles de violencia son altos y alarmantes en el país, 66 por ciento de las mexicanas manifiesta haber sido víctimas de ésta en algún momento de sus vidas, aseguró. El origen, agregó, es la discriminación y desigualdad estructural de género, esta última tiene graves consecuencias no sólo en la vida de las mujeres sino en toda la sociedad.
Belén Sanz señaló que uno de los principales retos a enfrentar son las normas sociales, valores, actitudes, prácticas, estereotipos negativos que normalizan la violencia y culpabilizan a las víctimas, son factores que generan una actitud de impunidad.
Arie Hoekman, del Fondo de Población de las Naciones Unidas, dijo que las adolescentes y mujeres jóvenes están en mayor riesgo ante la violencia sexual, el feminicidio, las uniones y embarazos tempranos, que ponen en riesgo su transición a una vida plena y con igualdad de oportunidades. Por ello llamó a formar generaciones nuevas, igualitarias, solidarias y más productivas.
Christian Skog, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, dijo que gran parte de la violen-cia de género tiene sus raíces en los primeros años de vida, cuando padres de familia, docentes y sociedad refuerzan los roles discriminatorios y tradicionales.
María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, dijo que si bien hay avances en derechos para las mujeres, éstos todavía no llegan a la mayoría.

martes, 6 de marzo de 2018

Sistema de justicia mexicano ya no me engaña: Norma Andrade

 El caso de feminicidio de su hija llegó a la CIDH por la omisión de autoridades  
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/03/2018
Desde hace 17 años, Norma Andrade emprendió un largo camino en la búsqueda de justicia para su hija Lilia Alejandra García Andrade. A lo largo de este tiempo ha tocado puertas en diferentes instancias de justicia en el país para conseguirla, pero sin éxito. Se volvió una experta en investigaciones y derecho, y ahora conoce muy bien este ineficiente sistema de justicia mexicano, que asegura, ya no la engaña.
Norma Andrade recibió a Cimacnoticias en sus oficinas a propósito del aniversario luctuoso número 17 de su hija y del proceso en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) quien desde hace 6 años tiene el caso en sus manos y pronto deberá definir si emite un informe de fondo o lo envía a la Corte Interamericana de Derechos Humanos donde podría obtener una sentencia contra el Estado mexicano (sería la segunda por feminicidio en Ciudad Juárez).
En entrevista, narró lo que ha encontrado en estos 17 años de indagatorias que le permitan responder las preguntas que la rondan desde entonces: quién o quiénes mataron a su hija y por qué.
LOS HALLAZGOS EN 17 AÑOS
Lilia Alejandra tenía 17 años de edad cuando desapareció, un 14 de febrero de 2001 luego de salir de trabajar de la Planta Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles SA, ubicada entre la Avenida Ejército Nacional y la Carretera Panamericana, en Ciudad Juárez, donde abordaba un camión para regresar a su hogar. Su cuerpo fue hallado, el 21 de febrero del mismo año, en un lote baldío, dentro de una sobrecama enfrente de una plaza comercial y cerca del lugar donde laboraba.
Dejó en orfandad a su hija de 5 meses, y a un niño de 1 año 8 meses de edad. Acababa de reiniciar sus estudios en la preparatoria abierta con el anhelo de convertirse en periodista; y para lograrlo, como la mayoría de las mujeres en la frontera norte del país, se empleaba en la industria de la maquila.
En el certificado de autopsia se determinó que Lilia Alejandra fue asesinada por asfixia aproximadamente 24 horas antes de que fuera hallado su cuerpo. Además, había sido víctima de violación tumultuaria por un tiempo prolongado y eran evidentes las marcas de tortura.
Norma Andrade recordó que antes del asesinato de su hija hubo una llamada al 060 alertando que una joven huía semidesnuda sobre la Avenida Ejército Nacional. La mujer que realizó la denuncia aseveró que un grupo de hombres la alcanzó, sometió y subió a un coche blanco.
Ante la angustia y desesperación, Norma pegó volantes en la zona para localizar a Lilia pero cuando fue al Ministerio Público éste desestimó su denuncia diciéndole que su hija seguro regresaría por su pago a su trabajo. Recordó que pasó escondida todo el día enfrente de la maquiladora. Lilia Alejandra nunca apareció.
Narró que se enteró del asesinato de su hija por la llamada funesta de un hombre que aseguró estar en el lugar donde fue hallado el cuerpo de una mujer que correspondía con la descripción de Alejandra. Al identificar la llamada, las autoridades corroboraron que eso era imposible pues provenía de una distancia mucho más larga de donde hallaron el cuerpo. Nunca se supo quién la hizo.
Desde entonces, siguió todos y cada uno de los supuestos testimonios que aseguraban haber visto escapar a una joven de una tienda de televisiones (ubicada a 50 metros del lote baldío donde fue encontrada su hija). Vigiló por días la entrada del supuesto lugar donde la tuvieron cautiva, constató el ir y venir de droga, pero ninguna pista que le asegurara que en ese lugar explotaban sexualmente a mujeres.
También- continúa- siguió la línea de investigación de la Oficina del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FIB, por sus siglas en inglés) que aseguraba que el feminicidio de Lilia Alejandra estaba vinculado con presuntos narcotraficantes de la zona. Salió a la calle a realizar entrevistas con los vecinos pero tampoco pudo comprobar tal hipótesis.
¿ASESINOS SERIALES?
Tuvieron que pasar nueve años y la intervención de varios abogados expertos para tener un poco de luz sobre quiénes podrían ser los responsables. Fue así como Norma Andrade solicitó la ayuda de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), y el abogado David Peña Sánchez -quien conjuntamente con la abogada Karla Micheel Salas-litigó uno de los casos de feminicidio del Campo Algodonero ante la CoIDH- tomó el caso. La primera acción que hizo, recuerda Norma, fue pedir de inmediato al Ministerio Público realizar un peritaje a la cobija en la que Lilia Alejandra fue envuelta.
Esta prueba, afirmó Norma Andrade, arrojó seis perfiles genéticos por medio de los cuales no sólo se corroboró que fue un grupo de hombres quienes la privaron de la libertad, violaron y asesinaron, también se identificó que estuvieron relacionados con otros tres casos de feminicidio. En suma, dijo la defensora, al cotejar con las bases de datos, resultó que uno de los agresores era familiar de un Fiscal de la procuraduría de Chihuahua.
Norma recordó que después se identificaría otra víctima más de este grupo, hecho que se constató porque el cuerpo fue expuesto de manera similar y tenía los mismos patrones de las otras víctimas: niñas y adolescentes entre 10 y 17  años de edad que eran privadas de la libertad alrededor de tres días y encontradas asesinadas con signos de violencia sexual y tortura.
La primera de ellas fue en 1994, se llamaba María del Rocío Cordero Esquivel, tenía 10 años de edad y fue identificada por el patrón de operación de los agresores y exposición del cuerpo; hubo otras dos víctimas en 1995 y 1996. Alejandra fue la cuarta mujer asesinada en 2001 y la última fue en 2005, Coral Arrieta Medina también de 17 años de edad y trabajadora de la maquila.
Norma Andrade mencionó que sólo conoce a la familia de una de las víctimas de los mismos asesinos de su hija. Las autoridades se han negado a darle la información sobre las demás. “Las sigo buscando”, dijo firme la también impulsora, junto con Marisela Ortiz, de la organización pionera en registrar el feminicidio en Ciudad Juárez y hacer búsquedas con otras mujeres, “Nuestras hijas de regreso a casa”.
LA ESPERANZA: LA CIDH
El 9 de abril de 2003 la CIDH recibió la petición de admisibilidad del caso, “por la falta de investigación en la desaparición y posterior muerte de Lilia Alejandra García”. Norma Andrade argumentó la serie de irregularidades que hubo en la investigación del feminicidio de su hija: pérdida de evidencias, negligencias, falta de personal calificado y malos tratos, y -como se requiere previo a acudir a la Comisión- que había agotado todos los recursos legales dentro del país sin obtener justicia.
Norma Andrade argumentó ante la CIDH que se perdió la posibilidad de hallar con vida a Alejandra debido a los retardos y omisiones de las autoridades. De acuerdo con la petición de admisibilidad, Andrade indicó que sólo había dos agentes a disposición del área de desapariciones y no había evidencia que constatara que se buscó a Lilia Alejandra. La investigación comenzó hasta que encontraron su cuerpo.
El Estado mexicano defendió la inadmisibilidad del caso. Justificó que la averiguación (4324/2001) “se encontraba en etapa de investigación” y que contaba con el perfil genético del posible feminicida de Alejandra pero “no correspondía a las muestras biológicas que tomó de las personas señaladas como presuntas responsables”, describe el documento de admisibilidad del caso.
Asimismo el Estado alegó que de los 33 servidores públicos que intervinieron en la investigación sancionó a dos por posible responsabilidad penal y a otros siete por violaciones administrativas, y que realizaba esfuerzos para mitigar el fenómeno del feminicidio en Juárez.
Pero estos dichos no fueron suficientes para la Comisión Interamericana, quien el 19 de marzo de 2012 finalmente resolvió atraer la petición de Norma Andrade y sin entrar en el análisis del caso, refirió que a (entonces) 11 años del feminicidio de Lilia Alejandra “el Estado mexicano no había proporcionado información concreta sobre la conclusión del proceso o medidas sobre el avance en la investigación más allá de la etapa inicial”.
La CIDH no sólo concluyó admitirlo por la violación a las garantías de acceso a la justicia para la víctima, también por las violaciones a los derechos de la familia de Lilia Alejandra: de sus dos hijos, de su madre, Norma Andrade; de su padre, José García; y su hermana, María Luisa García; entre los que se encuentra el derecho a la vida, integridad personal, libertad personal, garantías judiciales, derechos de la niñez y protección judicial.
Hoy, la única salida para que Lilia Alejandra obtenga justicia y se dé celeridad con la investigación es que la CIDH se pronuncie al respecto y pueda dar paso a que el caso llegue a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).
17 AÑOS DE IMPUNIDAD
A lo largo de 17 años, la maestra de profesión, ha visto a personal ministerial irse y entrar, pero la investigación del caso de su hija nunca avanzó. Ahora, obligada a vivir en el exilio tras los intentos de asesinato de que fue víctima, sus visitas a Ciudad Juárez para revisar el expediente de su hija son “exprés”. Sólo tiene unas horas para revisar el expediente y retornar a la Ciudad de México.
En diciembre de 2011, en Juárez, Norma Andrade recibió cinco disparos de arma de fuego cuando abordaba su camioneta para ir a trabajar provocándole heridas en torso, hombro derecho y la mano derecha, hecho que la llevó al exilio. El segundo atentado ocurrió dos meses después, en la Ciudad de México, con un arma blanca que la hirió en el cuello. Ambos incidentes fueron presenciados por sus nietos.
En enero de este año, visitó la frontera norte. Ahí le informaron de la Fiscalía sobre la posibilidad de que cierren la línea de investigación que ubica al grupo de hombres con los registros genéticos encontrados en la cobija donde envolvieron a Lilia y que es la única esperanza que tiene de saber quiénes la asesinaron.
El argumento que le dieron para cerrar la línea de investigación es que “sería como encontrar una aguja en un pajar”, le dijeron que es “muy complicado” llegar a la o las personas responsables, pues eso les implicaría tener que hacer pruebas a cada hombre que ha sido señalado como responsable de feminicidio.
“Ellos tienen perfiles genéticos y lo único que tienen que hacer es la prueba a la persona indicada y cotejar quién fue” asevera Norma Andrade, pero no quieren.
Por ello, dice, es que el caso se encuentra donde está, en la CIDH donde espera que pase a la Corte. Mientras tanto afirmó contundente que “no se va a cuadrar” como ha ocurrido con otras madres y activistas de Juárez, hasta que obtenga justicia para su hija.
18/HZM/LGL


Norma Andrade   feminicidio Ciudad Juárez   CIDH   feminicidio Lilia Alejandra Andrade   Violencia de Género   maquila y feminicidio   casos de feminicidio en la CIDH    

martes, 27 de febrero de 2018

¡Hueles a sangre matria mía! Exigen justicia por feminicidios

Por Manuel Amador / Fotografías: Eduardo Alarcón, Manuel Amador y Paco Dorado

Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

Ciudad de México, a 27 de febrero de 2018
Justo el día en que se conmemora el día de la bandera en nuestro país, Norma Esther Andrade, y Viviana Muciño, madre y hermana de Lilia Alejandra García Andrade y Nadia Alejandra Muciño Márquez, víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez, Estado de México, así como activistas por los derechos de la mujer, como la Red Denuncia Feminicidios Estado de México, realizaron el performance político “Hueles a sangre matria mía” en el Hemiciclo a Juárez, del Centro de la Ciudad de México, en la exigencia de justicia y por la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la nula impartición de justicia del Estado mexicano referente a los feminicidios de Lilia Alejandra y Nadia Muciño, a 17 y 14 años de su asesinato en Ciudad Juárez, Chihuahua y Nicolás Romero, Estado de México; respectivamente.

domingo, 25 de febrero de 2018

Las autoridades quieren que nosotros investiguemos la muerte de nuestras hijas


La impunidad sigue a más de una década de que fueron asesinadas, dicen familiares

Jessica Xantomila

Periódico La Jornada
Domingo 25 de febrero de 2018, p. 11

Ha pasado más de una década desde que Nadia Muciño Márquez y Alejandra García Andrade fueron asesinadas en el estado de México y Ciudad Juárez, Chihuahua, respectivamente, y sus familias continúan sin lograr justicia.

En el Hemiciclo a Juárez, Viviana Muciño, hermana de Nadia, y Norma Andrade, madre de Alejandra, destacaron que la impunidad continúa hasta hoy.

Muciño Márquez fue asesinada por su pareja y el hermano de éste en 2004. El primero fue detenido en 2012 y ya fue sentenciado; el segundo fue juzgado y condenado, pero se revocó la sentencia y obtuvo su libertad.

Ahora el temor de los familiares es que pase lo mismo con el padre de los hijos de Nadia, pues el año pasado impugnó su sentencia, abriendo la posibilidad de también quedar en libertad.

A 14 años de los hechos vamos a seguir luchando para exigir justicia. No nos callarán, porque nuestras hijas, madres y hermanas no son una cifra más, tienen nombre y apellido, expresó Viviana.

La madre de Alejandra García Andrade denunció que las autoridades cuentan con el ADN de un integrante del grupo que asesinó a su hija y no lo han detenido.

Añadió que con sus abogados ha investigado el caso y han descubierto que la banda que atacó a su hija es responsables de otros cuatro feminicidios, y sospechan que podrían sumarse otros casos. Mi voz, aunque se calle, va a seguir replicada en tus hijos y en todas esas jóvenes que hoy gritan ni una asesinada más, exclamó Norma.

A este reclamo se sumaron más familias y compañeros de mujeres desaparecidas y asesinadas, como María Dolores Rizo Juárez, Fabiola Nayeli Luquín Reyes, María de Jesús Jaime Zamudio, Diana Velázquez Florencio y Ruth Abigail Zamora Ceballos. Pero también de víctimas de otros delitos, como abuso sexual, denunciado por estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades Vallejo de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Irinea Buendía, madre de Mariana Lima, asesinada en 2010, aseguró: Las autoridades quieren que nosotras nos convirtamos en detectives, en investigadores de nuestros casos, porque ellos no hacen nada. Previamente, un colectivo realizó un performance: 11 mujeres vestidas de rojo y portando flores representaron a Nadia Muciño y Lilia Alejandra, para narrar sus historias. Hablaron de los sueños que quedaron truncados, cómo fueron asesinadas y los obstáculos que han afrontado sus familiares en busca de justicia.

sábado, 24 de febrero de 2018

Homenaje a Lilia Alejandra Andrade y Nadia Muciño


En el año 2001 Lilia Alejandra García Andrade fue asesinada en Ciudad Juárez al salir de su trabajo en una maquila, a la fecha se desconoce quién asesino a Alejandra.

En el año, 2004 Nadia Muciño fue asesinada frente a sus hijos, por su esposo y su cuñado, quienes tardaron en ser detenidos, libertados y 12 años después se dictó solamente una sentencia.

Lo único que ambas tenían en común, fue nacer pobre, nacer mujer, que ambas pertenecen a las entidades con más feminicidios, sus hijos quedaron olvidados por el estado y que sus historias son cobijadas por la impunidad, la negligencia, la corrupción y el olvido.

Desde hace 15 años las autoridades son omisas ante la misoginia que devora a las mujeres, a la fabricación de culpables y a la revictimización de aquellas que son asesinadas.

El feminicidio de Lilia, nos recuerda a las jóvenes que actualmente son levantadas al salir de la escuela, al ir a la tienda, las miles de mujeres menores de edad que para el gobierno se encuentran en calidad de ‘ausentes’, a las miles de jóvenes que se encuentran en los semefos. Nos recuerda que a las mujeres se les sigue dejando en plena calle, en baldios, en terrenos, como si fueramos desechables. Que desde hace décadas a las mujeres se les asesina y las autoridades dicen: ‘ella tuvo la culpa’. Que Cd Juárez se lleno de cruces rosas y nunca hubo respuesta.


El feminicidio de Nadia, nos recuerda que cuando una mujer denuncia la violencia que vive por parte de quien juro amarla, recibe silencio y una recomendación de volver a casa y ya no hacerlo enojar. Las mujeres son asesinadas en casa y las autoridades lo catalogaran como un suicidio. Nadia dejo a 3 hijos en la orfandad, fue olvidada por el estado de México, que actualmente mantiene el índice mas alto de mujeres desaparecidas y asesinadas hasta el 2018.


Que las madres y los pares de las mujeres que están desaparecidas tienen en sus manos carpetas vacias, silencios y amenazas de las fiscalía que prefieren revictimizar a las víctimas, en lugar de asumir el problema de violencia cultural y estructural que lleva gestándose desde hace mas de 2 decadas.
Si las contaramos, si denunciaramos ¿Cuántas ausencias existen en la mesa?


Hablar, unirnos y recordar nos reconforta para luchar. Dignificar su recuerdo nos impulsa a transformar estos espacios que nosotras ya no consideramos seguros.


Acciones #24F


1.-Ese día se llevara a cabo un homenaje para Nadia y Alejandra, en el cual se evidenciara la violencia estructural a las que estuvieron expuestas.

2.-Se presentara el performance "Como hueles a sangre Mateia Mía" presentado por el colectivo Invisibles Somos Visibles, #AmorNoEsViolencia, Red denuncia Feminicidios estado de México.

3.-Se invita a las mujeres a acompañarnos en la protesta vestidas con playera blanca, morada, negra, y con la fotografía de alguna mujer que haya sido asesinada, sin importar día, mes, año.

4.-Se invita a las familias (se sugiere acudir de Blanco con la fotografia de sus victimas de feminicidio y desaparicion impunes) acompañarnos para denunciar sus casos, somos muchxs!

5.-Las alumnas de CCH Vallejo colocarán un mural contra los acososs y abusos sexuales de la UNAM en Protesta a la respuesta de la UNAM ante la agresión sexual de una alumna de la Institución.

6.-El Frente Nacional Para la Sororidad colocará un tendedero de violencia digital.

A través de las Redes Sociales❤:

1.- #NosotrasPorNosotras: Denuncia algún caso de feminicidio// desaparición de laguna mujer. No importa que no la conozcas, durante un día difundir la información de ellas.

7.- Posicionar la denuncia masiva de violencia contra las mujeres con el Hashtag #NosotrasPorNosotras en Twittee y Facebook.

8.- Se Invita a hacer videos de Nadia Y Alejandra desde el punto de vista de la violencia que las llevo a ser asesinadas // Impunidad que cubre sus casos