martes, 10 de abril de 2018

Justicia en Comisión Interamericana para feminicidio en Juárez


Norma Andrade, fundadora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, la asociación pionera en exigir justicia para las víctimas de feminicidio y desaparecidas en Ciudad Juárez, Chihuahua, requiere apoyo económico para viajar ella y sus nietos a presentar audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el próximo mayo de 2018.
Lilia Alejandra García Andrade entonces de 17 años, originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, desapareció el 14 de febrero de 2001 camino a la parada de autobuses de la carretera panamericana y Avenida Ejército Nacional que la conduciría a su domicilio, luego de haber salido de trabajar en la Planta Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles S.A.
A pesar de que su madre, la profesora Norma Esther García Andrade acudió a denunciar la desaparición de Lilia Alejandra a la Fiscalía de Mujeres en Ciudad Juárez, transcurrieron 72 horas sin que las autoridades iniciaran su búsqueda.
Durante 7 días no se supo del paradero de Lilia Alejandra, hasta que el día 21 de febrero su cuerpo fue encontrado en un lote baldío ubicado muy cerca de la maquila donde laboraba.
Ese mismo día, las autoridades iniciaron la averiguación previa 4324/2001, misma que a la fecha continua abierta, ya que ninguna persona ha sido sancionada por estos hechos y la investigación realizada por las autoridades no ha arrojado datos relevantes para el esclarecimiento de los mismos.
Dado el retraso injustificado e inconsistencias en la investigación por el feminicidio de Lilia Alejandra, aunado al contexto de violencia contra las mujeres que prevalecía en el momento en que sucedieron los hechos así como las diversas amenazas y atentados a la vida e integridad personal de la familia y abogados de la víctima, el 9 de abril de 2003 se remitió a esta Comisión una petición para el análisis de diversas violaciones a los derechos humanos derivadas de estos hechos.
El 19 de marzo de 2012, la CIDH emite el informe de admisibilidad Nº. 59/121, en el cual refiere admitir el presente asunto “para analizar la presunta violación de los derechos consagrados en los artículos 4, 5, 7, 19 y 24 de la Convención Americana de los Derechos Humanos, en conexión con los artículos 1.1 y 2 de dicho instrumento en perjuicio de Lilia Alejandra García Andrade. Así mismo, esta Comisión consideró que los hechos expuestos por los representantes podrían tratarse de violaciones al artículo 7 de la Convención Belém Do Pará, así como a los artículos 5.1, 8.1, 25 en concordancia con los artículos 1.1 y 2 de dicho tratado respecto de Norma Esther Andrade (madre), José García Pineda (padre), Jade García Andrade (hija), José Kaleb García Andrade (hijo) y María Luisa García Andrade (hermana).
La investigación del feminicidio de Lilia se ha caracterizado por irregularidades como: que el levantamiento del cadáver de Lilia no se realizó adecuadamente, que hubieron demoras en la realización de diversas pruebas al cuerpo de la víctima que si se hubieran analizado adecuadamente hubieran arrojado información valiosa para el esclarecimiento de los hechos. Las autoridades además pretendieron incriminar a familiares y amigos de Lilia Alejandra como responsables de su asesinato; sin embargo; una vez que se realizaron las pruebas de ADN, dicha hipótesis fue descartada.
A pesar de que los representantes de la víctima hemos presentado información relevante a las autoridades, éstas han sido omisas en realizar una investigación exhaustiva para sancionar al menos a alguno de los perpetradores. En este sentido, a pesar de que se logró identificar a uno de los agresores, se desconocen cuáles han sido las diligencias que las autoridades han realizado al respecto.
Norma Esther Andrade, además ha sido víctima de múltiples amenazas y de dos atentados contra su vida, de los cuales sus nietos, en ese entonces de 12 y 11 años fueron testigos presenciales. En el primero, Norma recibió 5 disparos, uno a 10º del corazón, otro en la mano y tres en el brazo. Dos meses después fue atacada por un agresor con arma punzo cortante.
Ayudemos a Norma Andrade y a sus nietos a obtener justicia para Lilia Alejandra 17 años después de que fue asesinada y a sentar un precedente para que todos los casos de desapariciones y feminicidios sean atendidos. Además de que se generen las políticas públicas necesarias para prevenir la muerte de más mujeres y que se creen registros de los hijos huérfanos de las mujeres víctimas de la violencia misógina para que reciban atención y apoyos para su cuidado.
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Norma Andrade, founder of Nuestras Hijas de Regreso a Casa, the pioneering association that demands justice for victims of feminicide and missing women in Ciudad Juárez, Chihuahua, requires financial support to travel with her grandchildren to be present at an audience before the Inter-American Court of Human Rights next May 2018.
Lilia Alejandra García Andrade, then 17 years old, originally from Ciudad Juárez, Chihuahua, disappeared on February 14, 2001 on her way to the bus stop on the Pan-American highway and Avenida Ejercito Nacional that would take her to her home, after having left work in the Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles S.A.
Despite the fact that her mother, Norma Esther García Andrade, reported the dissapearance to the Women's District Attorney in Ciudad Juarez, 72 hours passed without the authorities initiating the search.
For 7 days the whereabouts of Lilia Alejandra were not known, until February 21st, when her body was found in a vacant lot located very close to the maquila where she worked.
That same day, the authorities initiated the preliminary investigation 4324/2001, which to the present day continues open, since no one has been prosecuted for this crime and the investigation carried out by the authorities has not found any relevant information.
Given the unjustified delay and inconsistencies in the investigation for the feminicide of Lilia Alejandra, in addition to the context of violence against women that prevailed at the time of the events, as well as the various threats and attacks on the life and personal integrity of the family and lawyers of the victim, on April 9th, 2003, a request was sent to this Inter-American Court for the analysis of various human rights violations arising from these events.
On March 19th, 2012, the IACHR issued the admissibility report No. 59/121, which accepted the present case "to analyze the alleged violation of the rights enshrined in Articles 4, 5, 7, 19, and 24 of the American Convention on Human Rights, in connection with Articles 1.1 and 2 of said instrument against Lilia Alejandra García Andrade". Likewise, this Court considered that the facts presented by the representatives could be violations of article 7 of the Belém Do Pará Convention, as well as articles 5.1, 8.1, 25 in accordance with articles 1.1 and 2 of said treaty with respect to Norma Esther Andrade (mother), José García Pineda (father), Jade García Andrade (daughter), José Kaleb García Andrade (son) and María Luisa García Andrade (sister).
The investigation of Lilia's femicide has been characterized by irregularities such as: the removal of Lilia's body was not carried out properly, that there were delays in carrying out various tests on the body of the victim that, if properly analyzed, would have yielded valuable information for the clarification of the facts. The authorities also tried to incriminate relatives and friends of Lilia Alejandra as responsible for her murder; Nevertheless, once the DNA tests were performed, this hypothesis was discarded.
Despite the fact that the representatives of the victim have presented relevant information to the authorities, they have been omitted to conduct a thorough investigation to sanction at least one of the perpetrators. In this sense, despite the fact that one of the aggressors was identified, it is unknown what the authorities have done in this regard.
Norma Esther Andrade has also been the victim of multiple threats and two attempts on her life, of which her grandchildren, then 12 and 11 years old, were eyewitnesses. In the first, Norma received 5 shots, one at 10º of the heart, another in the hand and three in the arm. Two months later, she was attacked by an aggressor with a knife.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Feminicidios y violencia de género: no más negligencia


J
an Jarab, representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, exhortó ayer al gobierno mexicano a hacer más para combatir la violencia de género, sobre todo para erradicar el feminicidio, delito que, según cifras dadas a conocer ayer mismo por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), se incrementó de manera grave en dos años: los homicidios dolosos contra mujeres pasaron de mil 755 casos en 2015 a 2 mil 585 en 2017; de esta última cifra, sólo 671 fueron reconocidos como feminicidios.
Belén Sanz, representante en México de ONU-Mujeres, dijo que hasta 2015 había en el país un promedio de siete mujeres asesinadas a diario, cifra que en 2016 subió a 7.5. No puede haber justificación para la violencia de género y no hay excusa para respuestas negligentes, afirmó Jarab, y llamó a las instancias gubernamentales a proveer los recursos necesarios para erradicar este prevenible y atroz fenómeno.
Postura similar adoptó el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, quien señaló que los niveles de violencia que sufren las mujeres son intolerables y su aumento constituye una señal de alerta que debe ser atendida con la mayor urgencia y seriedad, situación que se agrava si tomamos en consideración que es muy probable que continúen en la impunidad la mayoría de esos homicidios o lesiones.
En entrevista con este diario, la cuarta visitadora general de la CNDH, Eréndira Cruz Villegas, y la directora general del programa de Asuntos de la Mujer y de Igualdad de esa institución, Elsa Conde, señalaron que la falta de voluntad política y los reducidos presupuestos para atender la violencia hacia las mujeres son las principales razones para que los feminicidios persistan en el país. Ambas funcionarias destacaron que aunque hasta ahora se ha iniciado o adoptado la declaratoria de emergencia de género en 27 entidades, la Federación otorga fondos insuficientes para aplicar las medidas correspondientes, en tanto que los gobiernos estatales consideran ese mecanismo golpeteo político y los presidentes municipales ni siquiera realizan acciones para evitar e investigar los feminicidios.
La discriminación –institucional, económica, social y cultural– hacia las mujeres, los roles de género imbuidos desde el hogar a la mayoría de la población y el machismo imperante constituyen el caldo de cultivo que debe ser atacado para –como dijo Arie Hoekman, del Fondo de Población de la ONU– romper el círculo de violencia y formar generaciones nuevas, igualitarias, solidarias y más productivas, y poner fin a la normalización de la violencia en contra de las mujeres.
Pero antes que nada, los responsables de los tres niveles de gobierno deben decidirse a combatir la impunidad que prevalece en la mayoría de las agresiones contra las mujeres, desde los hostigamientos callejeros hasta el feminicidio, y hacerlo ya, pues cada día de indolencia institucional se traduce en siete vidas cegadas y en muchos más casos de violación, lesiones y hostigamiento. En tanto ello no ocurra, México seguirá ostentando un sitio oprobioso en las estadísticas mundiales de la violencia de género.

Provocó guerra antinarco aumento de crímenes contra las mujeres: Red TDT

Presenta hoy informe acerca de la experiencia de ser mujer
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de marzo de 2018, p. 4
México está muy lejos de garantizar los derechos de las mujeres. Este sector enfrenta una situación de violencia extrema que se ha incrementado debido al contexto de inseguridad, vulnerabilidad y graves violaciones a derechos humanos generados a partir de la estrategia contra el narcotráfico iniciada en el sexenio pasado y seguida durante la actual administración federal.
Así lo reporta la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) en su informe Derechos y violencias: la experiencia de ser mujer. Situación nacional 2008-2017, que se presenta este miércoles.
En el estudio se presenta un panorama de lo que viven las mujeres en el país. Con base en datos oficiales y de organizaciones civiles nacionales e internacionales, la Red TDT señala que la política contra la criminalidad exacerbó la situación de vulnerabilidad en que ya se encontraban las mujeres en México, violencia que no sólo proviene de sus grupos cercanos, sino del crimen organizado o agentes del Estado.
El feminicidio es la cúspide de la violencia extrema contra el sector, destaca el informe. Sin embargo, no se conoce el número de víctimas por las deficiencias para acreditar el delito en algunos estados y el actuar de las procuradurías. De 2011 a 2017 se han cometido 13 mil 129 homicidios dolosos de mujeres, y de éstos sólo 29.7 por ciento (2 mil 903) fueron investigados como feminicidios.
Agrega que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016, 41 por ciento (19 millones 205 mil 219) de mujeres de 15 años o más han sido víctimas de violencia sexual.
Cifras del Sistema Nacional de Seguridad ubican al estado de México como la entidad en la que más violaciones han ocurrido de 2008 a noviembre de 2017, con 24 mil 152 averiguaciones previas y carpetas de investigación abiertas; seguido por Ciudad de México, Veracruz, Baja California y Jalisco, con 8 mil 563, 6 mil 495, 6 mil 117 y 5 mil 956, respectivamente.
Debido a que las autoridades estatales y federales no reconocen la práctica generalizada de tortura en México, no se puede determinar el número de mujeres víctimas de ésta o de tortura sexual. La Red TDT indica que en el periodo de estudio, 30 comisiones estatales y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitieron 326 recomendaciones relacionadas con violencia sexual perpetrada por servidores públicos, y en 41 de éstas se constató que agentes del Estado fueron los agresores con la finalidad de obtener confesiones, castigar o aprovecharse del estado de indefensión de ellas y de su autoridad.
Las mujeres víctimas de desaparición son más vulnerables a actos de violencia sexual u otras formas de agresiones de género. De acuerdo con el registro oficial, hay 8 mil 495 desaparecidas en el país entre 2008 y octubre de 2017. Las entidades más riesgosas son estado de México, 2 mil 24 casos; Tamaulipas, mil 245; Puebla, 855; Nuevo León, 657, y Sinaloa, 365.
De 2008 a la fecha se han integrado 3 mil 312 investigaciones por trata de personas con fines de explotación sexual. El informe indica que en este periodo se han contabilizado 4 mil 230 mujeres víctimas de trata y al menos 466 eran menores de 18 años.
Entre 2008 y junio de 2017 se presentaron 2 mil 659 denuncias penales contra mujeres por el delito de aborto –a pesar de que diversos acuerdos de derechos humanos consideran esa prática como una garantía para el sector– debido a ello, 25 de ellas están bajo proceso o han sido sentenciadas en 13 estados de la República.

ONU urge al gobierno erradicar violencia de género y feminicidios

En promedio, en México son asesinadas siete cada día: ONU-Mujeres
No puede haber justificación para los crímenes ni excusas para respuestas negligentes, expresa
Jessica Xantomila
 
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de marzo de 2018, p. 4
Representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en México urgieron al gobierno a reforzar las acciones para combatir la violencia de género, en especial el feminicidio.
No puede haber justificación para la violencia de género y no hay excusa para respuestas negligentes, aseveró Jan Jarab, de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH). Llamó también al gobierno a que brinde los recursos necesarios para erradicar este prevenible y atroz fenómeno.
En entrevista, dijo que si bien el interés político por atacar este problema se ha incrementado, no se ha logrado cambiar la situación del país. La impunidad y la procuración de justicia son elementos clave. La primera, dijo, es muy alta por lo que no se puede ver el efecto disuasivo de la sanción y esto tiene su importancia para la prevención.
Previamente, en conferencia de prensa, en la víspera del Día Internacional de la Mujer –que se conmemora el 8 de marzo– Belén Sanz, de ONU-Mujeres, expuso que en México en promedio siete mujeres son asesinadas al día; en 2016 la cifra se incrementó a 7.5. En el mundo cada año 64 mil mujeres y niñas son asesinadas.
Los niveles de violencia son altos y alarmantes en el país, 66 por ciento de las mexicanas manifiesta haber sido víctimas de ésta en algún momento de sus vidas, aseguró. El origen, agregó, es la discriminación y desigualdad estructural de género, esta última tiene graves consecuencias no sólo en la vida de las mujeres sino en toda la sociedad.
Belén Sanz señaló que uno de los principales retos a enfrentar son las normas sociales, valores, actitudes, prácticas, estereotipos negativos que normalizan la violencia y culpabilizan a las víctimas, son factores que generan una actitud de impunidad.
Arie Hoekman, del Fondo de Población de las Naciones Unidas, dijo que las adolescentes y mujeres jóvenes están en mayor riesgo ante la violencia sexual, el feminicidio, las uniones y embarazos tempranos, que ponen en riesgo su transición a una vida plena y con igualdad de oportunidades. Por ello llamó a formar generaciones nuevas, igualitarias, solidarias y más productivas.
Christian Skog, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, dijo que gran parte de la violen-cia de género tiene sus raíces en los primeros años de vida, cuando padres de familia, docentes y sociedad refuerzan los roles discriminatorios y tradicionales.
María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, dijo que si bien hay avances en derechos para las mujeres, éstos todavía no llegan a la mayoría.

martes, 6 de marzo de 2018

Sistema de justicia mexicano ya no me engaña: Norma Andrade

 El caso de feminicidio de su hija llegó a la CIDH por la omisión de autoridades  
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/03/2018
Desde hace 17 años, Norma Andrade emprendió un largo camino en la búsqueda de justicia para su hija Lilia Alejandra García Andrade. A lo largo de este tiempo ha tocado puertas en diferentes instancias de justicia en el país para conseguirla, pero sin éxito. Se volvió una experta en investigaciones y derecho, y ahora conoce muy bien este ineficiente sistema de justicia mexicano, que asegura, ya no la engaña.
Norma Andrade recibió a Cimacnoticias en sus oficinas a propósito del aniversario luctuoso número 17 de su hija y del proceso en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) quien desde hace 6 años tiene el caso en sus manos y pronto deberá definir si emite un informe de fondo o lo envía a la Corte Interamericana de Derechos Humanos donde podría obtener una sentencia contra el Estado mexicano (sería la segunda por feminicidio en Ciudad Juárez).
En entrevista, narró lo que ha encontrado en estos 17 años de indagatorias que le permitan responder las preguntas que la rondan desde entonces: quién o quiénes mataron a su hija y por qué.
LOS HALLAZGOS EN 17 AÑOS
Lilia Alejandra tenía 17 años de edad cuando desapareció, un 14 de febrero de 2001 luego de salir de trabajar de la Planta Maquiladora Servicios Plásticos Ensambles SA, ubicada entre la Avenida Ejército Nacional y la Carretera Panamericana, en Ciudad Juárez, donde abordaba un camión para regresar a su hogar. Su cuerpo fue hallado, el 21 de febrero del mismo año, en un lote baldío, dentro de una sobrecama enfrente de una plaza comercial y cerca del lugar donde laboraba.
Dejó en orfandad a su hija de 5 meses, y a un niño de 1 año 8 meses de edad. Acababa de reiniciar sus estudios en la preparatoria abierta con el anhelo de convertirse en periodista; y para lograrlo, como la mayoría de las mujeres en la frontera norte del país, se empleaba en la industria de la maquila.
En el certificado de autopsia se determinó que Lilia Alejandra fue asesinada por asfixia aproximadamente 24 horas antes de que fuera hallado su cuerpo. Además, había sido víctima de violación tumultuaria por un tiempo prolongado y eran evidentes las marcas de tortura.
Norma Andrade recordó que antes del asesinato de su hija hubo una llamada al 060 alertando que una joven huía semidesnuda sobre la Avenida Ejército Nacional. La mujer que realizó la denuncia aseveró que un grupo de hombres la alcanzó, sometió y subió a un coche blanco.
Ante la angustia y desesperación, Norma pegó volantes en la zona para localizar a Lilia pero cuando fue al Ministerio Público éste desestimó su denuncia diciéndole que su hija seguro regresaría por su pago a su trabajo. Recordó que pasó escondida todo el día enfrente de la maquiladora. Lilia Alejandra nunca apareció.
Narró que se enteró del asesinato de su hija por la llamada funesta de un hombre que aseguró estar en el lugar donde fue hallado el cuerpo de una mujer que correspondía con la descripción de Alejandra. Al identificar la llamada, las autoridades corroboraron que eso era imposible pues provenía de una distancia mucho más larga de donde hallaron el cuerpo. Nunca se supo quién la hizo.
Desde entonces, siguió todos y cada uno de los supuestos testimonios que aseguraban haber visto escapar a una joven de una tienda de televisiones (ubicada a 50 metros del lote baldío donde fue encontrada su hija). Vigiló por días la entrada del supuesto lugar donde la tuvieron cautiva, constató el ir y venir de droga, pero ninguna pista que le asegurara que en ese lugar explotaban sexualmente a mujeres.
También- continúa- siguió la línea de investigación de la Oficina del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FIB, por sus siglas en inglés) que aseguraba que el feminicidio de Lilia Alejandra estaba vinculado con presuntos narcotraficantes de la zona. Salió a la calle a realizar entrevistas con los vecinos pero tampoco pudo comprobar tal hipótesis.
¿ASESINOS SERIALES?
Tuvieron que pasar nueve años y la intervención de varios abogados expertos para tener un poco de luz sobre quiénes podrían ser los responsables. Fue así como Norma Andrade solicitó la ayuda de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), y el abogado David Peña Sánchez -quien conjuntamente con la abogada Karla Micheel Salas-litigó uno de los casos de feminicidio del Campo Algodonero ante la CoIDH- tomó el caso. La primera acción que hizo, recuerda Norma, fue pedir de inmediato al Ministerio Público realizar un peritaje a la cobija en la que Lilia Alejandra fue envuelta.
Esta prueba, afirmó Norma Andrade, arrojó seis perfiles genéticos por medio de los cuales no sólo se corroboró que fue un grupo de hombres quienes la privaron de la libertad, violaron y asesinaron, también se identificó que estuvieron relacionados con otros tres casos de feminicidio. En suma, dijo la defensora, al cotejar con las bases de datos, resultó que uno de los agresores era familiar de un Fiscal de la procuraduría de Chihuahua.
Norma recordó que después se identificaría otra víctima más de este grupo, hecho que se constató porque el cuerpo fue expuesto de manera similar y tenía los mismos patrones de las otras víctimas: niñas y adolescentes entre 10 y 17  años de edad que eran privadas de la libertad alrededor de tres días y encontradas asesinadas con signos de violencia sexual y tortura.
La primera de ellas fue en 1994, se llamaba María del Rocío Cordero Esquivel, tenía 10 años de edad y fue identificada por el patrón de operación de los agresores y exposición del cuerpo; hubo otras dos víctimas en 1995 y 1996. Alejandra fue la cuarta mujer asesinada en 2001 y la última fue en 2005, Coral Arrieta Medina también de 17 años de edad y trabajadora de la maquila.
Norma Andrade mencionó que sólo conoce a la familia de una de las víctimas de los mismos asesinos de su hija. Las autoridades se han negado a darle la información sobre las demás. “Las sigo buscando”, dijo firme la también impulsora, junto con Marisela Ortiz, de la organización pionera en registrar el feminicidio en Ciudad Juárez y hacer búsquedas con otras mujeres, “Nuestras hijas de regreso a casa”.
LA ESPERANZA: LA CIDH
El 9 de abril de 2003 la CIDH recibió la petición de admisibilidad del caso, “por la falta de investigación en la desaparición y posterior muerte de Lilia Alejandra García”. Norma Andrade argumentó la serie de irregularidades que hubo en la investigación del feminicidio de su hija: pérdida de evidencias, negligencias, falta de personal calificado y malos tratos, y -como se requiere previo a acudir a la Comisión- que había agotado todos los recursos legales dentro del país sin obtener justicia.
Norma Andrade argumentó ante la CIDH que se perdió la posibilidad de hallar con vida a Alejandra debido a los retardos y omisiones de las autoridades. De acuerdo con la petición de admisibilidad, Andrade indicó que sólo había dos agentes a disposición del área de desapariciones y no había evidencia que constatara que se buscó a Lilia Alejandra. La investigación comenzó hasta que encontraron su cuerpo.
El Estado mexicano defendió la inadmisibilidad del caso. Justificó que la averiguación (4324/2001) “se encontraba en etapa de investigación” y que contaba con el perfil genético del posible feminicida de Alejandra pero “no correspondía a las muestras biológicas que tomó de las personas señaladas como presuntas responsables”, describe el documento de admisibilidad del caso.
Asimismo el Estado alegó que de los 33 servidores públicos que intervinieron en la investigación sancionó a dos por posible responsabilidad penal y a otros siete por violaciones administrativas, y que realizaba esfuerzos para mitigar el fenómeno del feminicidio en Juárez.
Pero estos dichos no fueron suficientes para la Comisión Interamericana, quien el 19 de marzo de 2012 finalmente resolvió atraer la petición de Norma Andrade y sin entrar en el análisis del caso, refirió que a (entonces) 11 años del feminicidio de Lilia Alejandra “el Estado mexicano no había proporcionado información concreta sobre la conclusión del proceso o medidas sobre el avance en la investigación más allá de la etapa inicial”.
La CIDH no sólo concluyó admitirlo por la violación a las garantías de acceso a la justicia para la víctima, también por las violaciones a los derechos de la familia de Lilia Alejandra: de sus dos hijos, de su madre, Norma Andrade; de su padre, José García; y su hermana, María Luisa García; entre los que se encuentra el derecho a la vida, integridad personal, libertad personal, garantías judiciales, derechos de la niñez y protección judicial.
Hoy, la única salida para que Lilia Alejandra obtenga justicia y se dé celeridad con la investigación es que la CIDH se pronuncie al respecto y pueda dar paso a que el caso llegue a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).
17 AÑOS DE IMPUNIDAD
A lo largo de 17 años, la maestra de profesión, ha visto a personal ministerial irse y entrar, pero la investigación del caso de su hija nunca avanzó. Ahora, obligada a vivir en el exilio tras los intentos de asesinato de que fue víctima, sus visitas a Ciudad Juárez para revisar el expediente de su hija son “exprés”. Sólo tiene unas horas para revisar el expediente y retornar a la Ciudad de México.
En diciembre de 2011, en Juárez, Norma Andrade recibió cinco disparos de arma de fuego cuando abordaba su camioneta para ir a trabajar provocándole heridas en torso, hombro derecho y la mano derecha, hecho que la llevó al exilio. El segundo atentado ocurrió dos meses después, en la Ciudad de México, con un arma blanca que la hirió en el cuello. Ambos incidentes fueron presenciados por sus nietos.
En enero de este año, visitó la frontera norte. Ahí le informaron de la Fiscalía sobre la posibilidad de que cierren la línea de investigación que ubica al grupo de hombres con los registros genéticos encontrados en la cobija donde envolvieron a Lilia y que es la única esperanza que tiene de saber quiénes la asesinaron.
El argumento que le dieron para cerrar la línea de investigación es que “sería como encontrar una aguja en un pajar”, le dijeron que es “muy complicado” llegar a la o las personas responsables, pues eso les implicaría tener que hacer pruebas a cada hombre que ha sido señalado como responsable de feminicidio.
“Ellos tienen perfiles genéticos y lo único que tienen que hacer es la prueba a la persona indicada y cotejar quién fue” asevera Norma Andrade, pero no quieren.
Por ello, dice, es que el caso se encuentra donde está, en la CIDH donde espera que pase a la Corte. Mientras tanto afirmó contundente que “no se va a cuadrar” como ha ocurrido con otras madres y activistas de Juárez, hasta que obtenga justicia para su hija.
18/HZM/LGL


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domingo, 25 de febrero de 2018

Las autoridades quieren que nosotros investiguemos la muerte de nuestras hijas


La impunidad sigue a más de una década de que fueron asesinadas, dicen familiares

Jessica Xantomila

Periódico La Jornada
Domingo 25 de febrero de 2018, p. 11

Ha pasado más de una década desde que Nadia Muciño Márquez y Alejandra García Andrade fueron asesinadas en el estado de México y Ciudad Juárez, Chihuahua, respectivamente, y sus familias continúan sin lograr justicia.

En el Hemiciclo a Juárez, Viviana Muciño, hermana de Nadia, y Norma Andrade, madre de Alejandra, destacaron que la impunidad continúa hasta hoy.

Muciño Márquez fue asesinada por su pareja y el hermano de éste en 2004. El primero fue detenido en 2012 y ya fue sentenciado; el segundo fue juzgado y condenado, pero se revocó la sentencia y obtuvo su libertad.

Ahora el temor de los familiares es que pase lo mismo con el padre de los hijos de Nadia, pues el año pasado impugnó su sentencia, abriendo la posibilidad de también quedar en libertad.

A 14 años de los hechos vamos a seguir luchando para exigir justicia. No nos callarán, porque nuestras hijas, madres y hermanas no son una cifra más, tienen nombre y apellido, expresó Viviana.

La madre de Alejandra García Andrade denunció que las autoridades cuentan con el ADN de un integrante del grupo que asesinó a su hija y no lo han detenido.

Añadió que con sus abogados ha investigado el caso y han descubierto que la banda que atacó a su hija es responsables de otros cuatro feminicidios, y sospechan que podrían sumarse otros casos. Mi voz, aunque se calle, va a seguir replicada en tus hijos y en todas esas jóvenes que hoy gritan ni una asesinada más, exclamó Norma.

A este reclamo se sumaron más familias y compañeros de mujeres desaparecidas y asesinadas, como María Dolores Rizo Juárez, Fabiola Nayeli Luquín Reyes, María de Jesús Jaime Zamudio, Diana Velázquez Florencio y Ruth Abigail Zamora Ceballos. Pero también de víctimas de otros delitos, como abuso sexual, denunciado por estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades Vallejo de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Irinea Buendía, madre de Mariana Lima, asesinada en 2010, aseguró: Las autoridades quieren que nosotras nos convirtamos en detectives, en investigadores de nuestros casos, porque ellos no hacen nada. Previamente, un colectivo realizó un performance: 11 mujeres vestidas de rojo y portando flores representaron a Nadia Muciño y Lilia Alejandra, para narrar sus historias. Hablaron de los sueños que quedaron truncados, cómo fueron asesinadas y los obstáculos que han afrontado sus familiares en busca de justicia.

sábado, 24 de febrero de 2018

Homenaje a Lilia Alejandra Andrade y Nadia Muciño


En el año 2001 Lilia Alejandra García Andrade fue asesinada en Ciudad Juárez al salir de su trabajo en una maquila, a la fecha se desconoce quién asesino a Alejandra.

En el año, 2004 Nadia Muciño fue asesinada frente a sus hijos, por su esposo y su cuñado, quienes tardaron en ser detenidos, libertados y 12 años después se dictó solamente una sentencia.

Lo único que ambas tenían en común, fue nacer pobre, nacer mujer, que ambas pertenecen a las entidades con más feminicidios, sus hijos quedaron olvidados por el estado y que sus historias son cobijadas por la impunidad, la negligencia, la corrupción y el olvido.

Desde hace 15 años las autoridades son omisas ante la misoginia que devora a las mujeres, a la fabricación de culpables y a la revictimización de aquellas que son asesinadas.

El feminicidio de Lilia, nos recuerda a las jóvenes que actualmente son levantadas al salir de la escuela, al ir a la tienda, las miles de mujeres menores de edad que para el gobierno se encuentran en calidad de ‘ausentes’, a las miles de jóvenes que se encuentran en los semefos. Nos recuerda que a las mujeres se les sigue dejando en plena calle, en baldios, en terrenos, como si fueramos desechables. Que desde hace décadas a las mujeres se les asesina y las autoridades dicen: ‘ella tuvo la culpa’. Que Cd Juárez se lleno de cruces rosas y nunca hubo respuesta.


El feminicidio de Nadia, nos recuerda que cuando una mujer denuncia la violencia que vive por parte de quien juro amarla, recibe silencio y una recomendación de volver a casa y ya no hacerlo enojar. Las mujeres son asesinadas en casa y las autoridades lo catalogaran como un suicidio. Nadia dejo a 3 hijos en la orfandad, fue olvidada por el estado de México, que actualmente mantiene el índice mas alto de mujeres desaparecidas y asesinadas hasta el 2018.


Que las madres y los pares de las mujeres que están desaparecidas tienen en sus manos carpetas vacias, silencios y amenazas de las fiscalía que prefieren revictimizar a las víctimas, en lugar de asumir el problema de violencia cultural y estructural que lleva gestándose desde hace mas de 2 decadas.
Si las contaramos, si denunciaramos ¿Cuántas ausencias existen en la mesa?


Hablar, unirnos y recordar nos reconforta para luchar. Dignificar su recuerdo nos impulsa a transformar estos espacios que nosotras ya no consideramos seguros.


Acciones #24F


1.-Ese día se llevara a cabo un homenaje para Nadia y Alejandra, en el cual se evidenciara la violencia estructural a las que estuvieron expuestas.

2.-Se presentara el performance "Como hueles a sangre Mateia Mía" presentado por el colectivo Invisibles Somos Visibles, #AmorNoEsViolencia, Red denuncia Feminicidios estado de México.

3.-Se invita a las mujeres a acompañarnos en la protesta vestidas con playera blanca, morada, negra, y con la fotografía de alguna mujer que haya sido asesinada, sin importar día, mes, año.

4.-Se invita a las familias (se sugiere acudir de Blanco con la fotografia de sus victimas de feminicidio y desaparicion impunes) acompañarnos para denunciar sus casos, somos muchxs!

5.-Las alumnas de CCH Vallejo colocarán un mural contra los acososs y abusos sexuales de la UNAM en Protesta a la respuesta de la UNAM ante la agresión sexual de una alumna de la Institución.

6.-El Frente Nacional Para la Sororidad colocará un tendedero de violencia digital.

A través de las Redes Sociales❤:

1.- #NosotrasPorNosotras: Denuncia algún caso de feminicidio// desaparición de laguna mujer. No importa que no la conozcas, durante un día difundir la información de ellas.

7.- Posicionar la denuncia masiva de violencia contra las mujeres con el Hashtag #NosotrasPorNosotras en Twittee y Facebook.

8.- Se Invita a hacer videos de Nadia Y Alejandra desde el punto de vista de la violencia que las llevo a ser asesinadas // Impunidad que cubre sus casos

viernes, 23 de febrero de 2018

Deficientes las investigaciones sobre feminicidio en México: AI

 Presentó informe “La situación de los Derechos Humanos en el mundo”


CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 22/02/2018
La organización Amnistía Internacional (AI) alertó sobre el incremento de la violencia de género en México, la falta de estadísticas sobre feminicidio y las deficientes investigaciones en los asesinatos de mujeres y niñas y su clasificación.
Al presentar su informe “La situación de los Derechos Humanos en el mundo” en el capítulo dedicado a México, presentado esta mañana, AI señaló que el problema de la violencia de género se sigue generalizando, muestra de ello, dijo, es que los asesinatos de mujeres se investigan como homicidios, en 2016, señaló, 2 mil 668 asesinatos de mujeres se consideraron homicidio.
De acuerdo con su informe, la violencia contra mujeres y niñas sólo se registró en la encuesta 2017 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la cual estimó que dos tercios de las niñas y mujeres mayores de 15 años han vivido violencia en espacios públicos o comunitarios a lo largo de su vida; y que la violencia más frecuente es la sexual (acoso, abuso o violación).
En este sentido, AI retomó lo dicho por el Relator Especial sobre la tortura del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Juan E. Méndez quien en su última visita a México en 2014, dijo que la violencia sexual es el método de tortura más frecuente.
El informe también se refiere a la Alerta de Violencia de Género (AVG) implementada en 12 entidades federativas, sin embargo, destaca la falta de resultados en la disminución de la violencia contra las mujeres.
En el tema de desapariciones, AI destaca la falta de información sobre las 8 mil 974 mujeres desaparecidas y advirtió que esta cifra puede ser aún más alta, ya que no están contemplados en el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) los casos anteriores a 2014 y los clasificados como secuestro o tráfico de personas, lo cual, dijo, ha conllevado a que persista la impunidad en estos delitos.
La organización defensora de los Derechos Humanos, también se refirió a la libertad de expresión y precisó que las amenazas, hostigamientos, agresiones y homicidios contra periodistas y personas defensoras de Derechos Humanos (DH) no ha descendido a causa de las deficientes investigaciones por parte de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) quien no ha esclarecido si existe una relación entre los asesinatos y la profesión de la persona, como ocurrió con el caso de la defensora de DH (cuya hija está desaparecida) Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, ocurrido en mayo de 2017 en Tamaulipas, al norte del país.
AI señaló que el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de DH y Periodistas no ofrece protección a las defensoras ni a los periodistas.
Con este informe, Amnistía Internacional documentó la situación de los DH en 159 países y territorios durante 2017 así como el cumplimiento de los gobiernos en su protección y respeto.
18/AEG/LGL

DENUNCIA MALU GARCIA AMENAZAS SOBRE SU HIJO


En días pasados la activista por los derechos humanos Malu Garcia Andrade, denuncia sobre amenazas a su hijo por policías estatales.

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Aqui el resumen : 

El pasado domingo por la noche una patrulla del (CES) Comisión Estatal de Seguridad del estado de México amenazo a mi hijo con levantarlo y matarlo esto derivado de una conversación que tuve con un funcionario del Estado de México donde se molesto de sobremanera.
. – La Fiscal de feminicidios del estado de México se reunión con el funcionario y negó tener algo que ver con la amenaza que le hicieron a mi hijo los policías y que estaba en la mejor disposición de reunirse conmigo para aclarar cualquier mal entendido.
. – Intentamos conseguir las cámaras de seguridad del Fraccionamiento donde vivimos más en la administración nos mencionaron que no se había guardado lo que ocurrió durante el domingo y que solo tenían grabado del día lunes, uno de los guardias sin que en la administración se dieran cuenta me paso la bitácora donde apuntan a que hora ingreso la unidad y el número de la patrulla.
. – También contamos con dos testigos que viven en el mismo Fraccionamiento y que vieron cuando hacían la revisión a mi hijo de sus pertenencias más no escucharon lo que le decían
. – En estos días que han pasado nos dimos cuenta que el mismo número de patrulla que nos dieron los guardias ha estado estacionada las 24hrs desde ese día en la entrada principal que tiene acceso al Fraccionamiento así que si deseamos salir a cualquier lugar tenemos que pasar forzosamente frente a ellos. Por precaución le hemos tomado fotografías a la unidad y enviamos a la fiscal Dilcia en espera de que se adjunte a la denuncia que hemos interpuesto.
Nos piden no publicar el número de la patrulla hasta no den con quienes tripulaban ese día la unidad y sean citados a declarar. (la fotografía que ven es la patrulla en mención)
Agradezco a quienes han estado al pendiente de estas amenazas y han ayudado compartiendo lo que ocurrió así como aquellos que me han enviado mensajes de apoyo y mostrarnos su solidaridad.
El pasado domingo a las 21hrs aproximadamente una unidad del CES ingreso al Fraccionamiento segundos después de que mi hijo ingresará lo siguieron dentro del Fraccionamiento (mi hijo iba caminado) y la patrulla la patrulla circulaba detrás de él.
Calles más adelante lo paran y le dicen:
Te vamos hacer una revisión
Mi hijo accede
Al término de la revisión los policías le dicen:
Sabemos de quién eres hijo y no te queremos ver fuera del Fraccionamiento, si te vemos te vamos a poner y a levantar, te va cargar la chingada.
Hemos puesto una denuncia
Tenemos el número de la unidad
Estamos en espera de saber que agentes tripulaban la unidad y conocer a detalle quien esta detrás de esta amenaza

jueves, 22 de febrero de 2018

Pedirán a CIDH celeridad en casos de feminicidio

Nadia Muciño y Lilia Alejandra esperan justicia


CIMACFoto: Hazel Zamora Mendieta
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 21/02/2018
En memoria de los 17 años del feminicidio de Lilia Alejandra García Andrade, ocurrido en Ciudad Juárez, Chihuahua y a 14 años del feminicidio de Nadia Alejandra Muciño Márquez, perpetrado en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, sus madres se reunieron esta mañana para hacer un llamado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a dar celeridad al proceso de sus casos.
Cada febrero, Norma Andrade, madre de Alejandra García y María Antonia Márquez, madre de Nadia Muciño, exigen al gobierno mexicano justicia para sus hijas, el derecho a la verdad, buscan que sus casos no sean olvidados y recuerdan que la violencia contra las mujeres no es distinta a la que enfrentaban hace una década, señalaron hoy en conferencia de prensa.
Estos casos de feminicidio ocurrieron en diferentes años, en distintos estados del país, pero presentan similitudes: están en la impunidad, hubo negligencias en las investigaciones, las hijas e hijos de las víctimas quedaron en la orfandad ante el feminicidio de sus madres, y por ello están en manos de la CIDH.
CIUDAD JÚAREZ: ALEJANDRA
Alejandra García desapareció el 14 de febrero de 2001 en Ciudad Juárez, Chihuahua, siete días más tarde el cuerpo de la joven de 17 años de edad fue encontrado en un lote baldío con signos de violencia sexual.
A 17 años del feminicidio, Norma Andrade explicó en conferencia de prensa que la Procuraduría estatal cuenta con los perfiles genéticos (ADN) de los presuntos asesinos y se sabe que es un grupo de hombres que entre 1994 a 2005 asesinaron otras cinco mujeres en Juárez, pero ninguno ha sido detenido. 
La defensa legal de la madre de Lilia Alejandra presentó el caso ante la CIDH en 2002. La Comisión Interamericana lo admitió en mayo de 2012 y atraviesa la última etapa del proceso, sólo esperan que el órgano internacional emita un pronunciamiento de fondo sobre el caso y eventualmente puede abrir la puerta para que llegue a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), indicó la abogada especialista en feminicidio, Karla Micheel Salas Ramírez.
Cabe recordar que el único caso de feminicidio que ha llegado a la CoIDH, es el conocido como “Campo Algodonero”, el feminicidio de ocho mujeres ocurridos también en Ciudad Juárez y por el cual el Estado mexicano obtuvo una sentencia en su contra, el cual estuvo litigado también por Salas Rodríguez y por abogadas del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem).
ESTADO DE MÉXICO: NADIA MUCIÑO
El 12 de febrero de 2004, Nadia Muciño fue asesinada en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, por su entonces pareja, Bernardo López Gutiérrez y su cuñado Isidro, alias “El Matute” enfrente de sus tres hijos entonces menores de edad.
Los feminicidas hicieron pasar el asesinato como suicidio y la Procuraduría mexiquense lo investigó bajo esta hipótesis, pero la insistencia de Antonia Márquez, madre de Nadia, permitió que se redireccionara la indagación, sin embargo, en febrero de 2010 “El Matute” fue puesto en libertad por un fallo de la Sala Colegiada Penal de Tlalnepantla, quien determinó que no había pruebas suficientes del feminicidio y los testimonios de los hijos de Nadia no eran suficientes.
A penas el año pasado, el 13 de octubre Bernardo López fue sentenciado a 42 años 6 meses de prisión por delito de “homicidio agravado”, pero esta sentencia fue apelada en diciembre por el Ministerio Público local por considerar que no era suficiente.
En este caso, el feminicidio de Nadia Muciño está en proceso de admisibilidad en la CIDH, es decir, tanto el Estado mexicano y las víctimas ya han presentado a la Comisión los motivos por los cuales consideran que debe, o no, atraer el caso.
Corresponderá a la CIDH determinar su procedencia y de ser aceptado, sería el primer caso de feminicidio ocurrido en el Estado de México que llega ante la Comisión.
REINVIDICAR LA LUCHA DE LAS MADRES
Las dos madres y ahora defensoras de los derechos de las mujeres, expusieron en la conferencia de prensa, que a través de la plataforma digital change.org buscarán a través de una petición, recolectar firmas y enviarlas a la CIDH para que les dé respuesta pronta sobre sus casos.
Anunciaron también que a partir de este año cada mes de febrero-en conmemoración de ambos casos de feminicidio- entregarán a madres de víctimas de feminicidio, el reconocimiento “Siempre por ellas”, que busca visibilizar a madres que como ellas, han emprendido un camino de lucha para obtener justicia para sus hijas. El reconocimiento incluye la grabación de un video que permita conocer la historia de lucha de estas mujeres.
Se otorgará conjuntamente con la organización civil Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social (Gadh), que también acompaña casos de mujeres víctimas de violencia. Únicamente por este año, se entregará el próximo 6 de marzo.
18/HZM/LGL

sábado, 3 de febrero de 2018

Norma Andrade, fundadora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, llama a feministas a unirse a la lucha de familiares de desaparecidos

Rosa RojasUn feminismo radical “no es la 


Un feminismo radical “no es la práctica de pedir derechos ni de empoderarse en la casa del amo”, es una historia y un cuerpo de conocimientos para un proyecto civilizatorio completamente distinto al actual sistema patriarcal y su absolutismo masculinista que ha construido el “des-orden civilizatorio de injusticia, violencia y depredación recurrente que marca la realidad” actual.
Por contra, el feminismo institucional, cuya tarea fue incorporar a las mujeres a las organizaciones sociales preexistentes y partidos políticos, definió desde 1983 la política de las mujeres como lo que “concierne fundamentalmente a la distribución del poder en la sociedad patriarcal” y a medida que desarrolló sus proyectos en estrecha relación con las instancias de poder –Estados, agencias para el desarrollo, organismos internacionales- recibiendo sus beneficios, generó una corriente hegemónica que subsume a muchos sectores del feminismo en sus estrategias, manejos de recursos y metodologías de trabajo, imponiendo “mesura y buen comportamiento”, desmontando los mecanismos autónomos de articulación y fragmentando y destruyendo las prácticas de resistencia y gran parte de la capacidad subversiva del feminismo.
Así lo planteó la feminista radical Ximena Bedregal, durante el homenaje post mortem que el Archivo e Interpretación Histórica del Movimiento de Lesbianas Feministas (AIHMLF) en México 1976-2018 Yan María Yaoyólotl, organizó en honor de Marcela Olavarrieta, fundadora del grupo Acratas, de lesbianas feministas, en 1976.
En este acto también participaron, entre otras ponentes, Norma Andrade, luchadora contra el feminicidio, fundadora del grupo Nuestras Hijas de Regreso a Casa, luego de la desaparición de su hija Lilia Alejandra, quien fuera asesinada en 2001 e integrante del Grupo de Acción Por los Derechos Humanos y la Justicia Social, AC y la propia Yan María Yaoyólotl.
Andrade, en su exposición, explicó que está apoyando la huelga de hambre iniciada el 16 de enero frente a la Secretaría de Gobernación por un grupo de madres de desaparecidos que exigen que dicha dependencia cumpla una serie de demandas, entre ellas el rescate de los cuerpos que se han localizado en fosas clandestinas en diferentes estados, atención a familiares de las víctimas y la operación de una de las madres que padece miomas.
Mencionó que ahora incluso hay una Comisión para buscar a las víctimas “ya tenemos infraestructura, ya tenemos las leyes pero no hay voluntad política” para atender a familiares y encontrar a los 33 mil desaparecidos que hay en el país. Subrayó que el movimiento lésbico feminista en el que participa Yan María ha apoyado a las madres de desaparecidos y les ha enseñado muchas cosas, entre ellas la importancia de hacer expedientes sobre los casos de desaparecidos.
Llamó además a las feministas a apoyar el movimiento de las y los familiares de desaparecidos ante la falta de atención de las autoridades. Subrayó que en 2017 hubo 798 ejecutados en Ciudad Juárez, Chihuahua de los que 98 eran mujeres, y que hay un gran número de huérfanos por esa violencia, no hay un censo de ellos, por lo que debe haber quienes, como sociedad, se preocupen por ver qué pasa con esos niños. “Así como con su lucha consiguieron el aborto yo les pido que como feministas se unan a nuestra lucha”, añadió Andrade.
Al respecto, Yan María apuntó que las lesbianas feministas “somos mujeres y nos interesan los asuntos de las mujeres”, criticando que los movimientos de la diversidad sexual han dejado estos asuntos por fuera.
En su exposición Bedregal Sáez mencionó que la corriente feminista radical implica una visión y una postura crítica de la macrocultura patriarcal que no omite el arte, la ciencia, la filosofía, las religiones, las ciudades, las patrias, las herramientas del sistema patriarcal.
Sin embargo, dijo, esta posición crítica podría constituirse en un acto sólo intelectual o hasta doloroso si no se funda y sostiene en la práctica política de relación entre mujeres, “única relación donde nuestros cuerpos se integran, donde encontramos las palabras para nombrar nuestras experiencias, donde nuestra crítica radical a la cultura vigente se ve cobijada y sostenida y donde nuestras experiencias cobran sentido, potenciando así imaginación en libertad, posibilidad de mundo propio, de mundo para sí”.
Para un feminismo radical la práctica política de las mujeres implica la relación entre mujeres para construir libertad femenina desde la cual se haga posible crear lo no creado, fundar lo no fundado en relación con otras, indicó.
Relató que este feminismo radical nació de la práctica de los grupos de autoconciencia, donde las experiencias de vida de las participantes, la mayoría de las veces dolorosas, dejaban de ser un desquicio femenino para, en el diálogo y el compartir con sus hermanas mujeres, pasar a ser, apenas, una marca de la apropiación patriarcal de sus cuerpos y sus vidas; descubrimiento de suyo liberador.
Sin embargo hay quienes buscaron incorporar a las mujeres a las organizaciones de lucha preexistentes “sin visualizar el carácter profundamente misógino, patriarcal y jerárquico de esas instancias”. “Ahora se trata de que la feminidad patriarcal tenga una buena cotización en la bolsa de valores masculinos, devolviendo así a las mujeres a la sombra de una historia iluminada por los proyectos e instrumentos de los hombres y haciendo circular a las mujeres en un mercado que no es nuestro y donde nuestra corporalidad sigue sin tener significado ni valor propio”, subrayó.
Mencionó que todo esto se configuró paralelamente a lo que en América Latina se llama “las aperturas democráticas (el fin de las dictaduras militares) que no es otra cosa que la reordenación político económica y espacial del patriarcado capitalista para entrar en su fase mundialista. Esta reordenación no sólo requiere de la recuperación del espacio económico y físico con sus invasiones y guerras de extramuros, sino además, y en igual importancia, en la recuperación y disciplinamiento de los terrenos de la resistencia”.
Así la década de los 90 estuvo marcada por una apuesta central, impulsada desde espacios de poder y, agazapada tras un aparente ejercicio de diversidad, pluralidad y democracia para desmantelar toda apuesta político/filosófica que le permita al feminismo tanto avanzar en transformaciones radicales que afecten la macrocultura como inventar nuevos caminos para el ser mujer en el mundo, para la construcción de la libertad femenina.
Bedregal mencionó que de manera consciente o inconsciente, feministas de las corrientes hegemónicas fueron –y siguen siendo- constructoras activas de esta nueva política. La Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijíng (1995) “fue el punto de inflexión definitivo así como la negación del concepto de patriarcado junto al reemplazo del feminismo por el concepto de perspectiva de género y a la adopción de esta palabreja por las instancias de poder terminaron por abrirle nuevamente y de par en par las puertas a lo más rancio, violento y brutal del patriarcado”.
Recordó que incluso alguna feminista no radical como la costarricense Alda Facio escribió: “La incorporación de los discursos de género en las instituciones de la oligarquía internacional como el BM o el BID y el FMI, ha permitido que puedan seguir con sus planes de ajuste estructural sin la oposición del movimiento feminista porque lo está haciendo con perspectiva de género”.
Afirmó Bedregal que “hoy incluso prima una suerte de antifeminismo con perspectiva de género” y que al amparo del postmoderno feminismo de la igualdad, el género y el empoderamiento, “hoy la masculinidad se enseñorea por doquier usando su fuerza para negar ya sin tapujos el cuerpo de las mujeres”. Véase, dijo, el transfeminismo que niega a las mujeres para erguir a cuerpos de varón como las “verdaderas” mujeres porque, dicen, “lo son por voluntad y no por nacimiento; la maternidad subrogada que hace del cuerpo de las mujeres sólo el receptáculo de la voluntad del varón; la feminidad como performance desligada del cuerpo biológico; la prostitución como supuesto acto de ejercicio libre y voluntario del cuerpo, el hostigamiento sexual como una simple torpeza de la emotividad masculina que no tiene nada que ver con cómo se concibe la corporalidad femenina, el feminicidio como un conjunto, en el mejor de los casos, de locos sueltos y agresivos, etc”.
Añadió que la crisis que hoy vivimos es de una gravedad enorme y tiene dimensiones planetarias y civilizatorias, de ahí la creciente necesidad de profundizar la reflexión crítica de la macrocultura patriarcal; la necesidad de recobrar la autogestión de nuestros saberes por encima del saber académico que ya es incapaz de leer la realidad y menos aún de plantear alternativas. De allí la necesidad de recuperar el cuerpo, y antes de que terminen de robárnoslo recobrar su sentido de instrumento indispensable para tocar la vida, repensar su sentido y su valor en la creación de un sentido libre de ser mujeres. De allí la necesidad imperiosa de crear lo no creado, pensar lo no pensado, fundar lo no fundado, de traer el mundo al mundo y esto para las mujeres sólo es posible en la práctica de relación con otras, en y desde la creación de espacios de construcción colectiva de libertad femenina.
Yan María en su intervención en el homenaje, efectuado el pasado sábado- recordó que Marcela Olavarrieta fue “quien estableció las bases teóricas y prácticas del Movimiento Feminista Radical Anarquista Separatista y la trascendencia del amor político entre mujeres como principio fundamental para edificar al feminismo” y que el Movimiento de Lesbianas Feministas en México (MLF) cuenta con 42 años de lucha ininterrumpida basado en el principio de autonomía política.
Aclaró que el amor político entre mujeres “no es sexo; el sexo entre mujeres es el homosexualismo femenino y el feminismo lésbico es amor político entre mujeres” y comentó que Olavarrieta planteó en su tiempo la abolición de la familia, la creación de comunas y cooperativas y ya en 1976 “previó que el patriarcado iba a coptar el feminismo y lo iba a utilizar en contra de las propias mujeres”.
Yan María aseveró que el generismo académico incluso ha eliminado el concepto de patriarcado. Llamo a las feministas lesbianas a crear organizaciones para resistir los embates del sistema patriarcal, conjuntamente con los movimientos obreros, campesinos e indígenas, como el zapatista. Ella es integrante del Comité de Lesbianas Feministas Zapatistas que apoya la candidatura a la presidencia de la República de María de Jesús Patricio, propuesta por el Congreso Nacional Indígena.
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