miércoles, 19 de febrero de 2020

Justicia para Fátima


El feminicidio de Fátima es una historia que se repite al menos 10 veces al día en nuestro país: una niña que no es protegida por las instituciones, una red criminal que cuenta con la impunidad para actuar, ataque sexual, mutilaciones infamantes o degradantes y la exposición pública del cuerpo de la víctima. ¿Quién podría pensar que es un caso aislado más? ¿Quién podría pensar que los feminicidios no son una emergencia nacional?
#JusticiaParaFátima #NiUnaMenos

sábado, 15 de febrero de 2020

"Destrozos", por Fabiola Carpe

Del muro de Desinformémonos:

"¿Destrozos? Destrozada quedó la familia de Fátima cuando 3 hombres la secuestraron y violaron los tres al mismo tiempo, rompiendo sus muñecas y tobillos, haciéndole un hueco de 30 cm en el pecho para después tirar una piedra sobre su cabeza y arrojarla a una sanja a metros de su casa.
¿Destrozos? Destrozada quedó Joselin cuando salió a comprar el desayuno y nunca más volvió por haber sido asesinada por un carnicero. Destrozada quedó la Madre de Valeria, de sólo 11 años, cuando esta fue asesinada y posteriormente violada MUERTA por un chófer de combi.
¿Destrozos? Destrozados los hijos que quedaron huérfanos y deben enterrar a su madre. Destrozada la cara de aquellas mujeres que son quemadas por su novio, su esposo, machista y misógino. Destrozado el cuerpo que lucha por su vida, que prefiere morir antes que volver a ser penetrada a la fuerza por cualquier hombre.
¿Destrozos? Destrozada el alma de aquella chica de 16 años que fue violada por 30 hombres en una casa abandonada. Destrozada el autoestima de todas aquellas mujeres que han sido acosadas, violentadas y perseguidas, esclavizándolas al terror, al llanto y la impotencia.
¿Destrozos? Destrozadas la dignidad por la normalización de la violencia hacia la mujer en nuestro país. Vergüenza y repudio para aquellos y aquellas que dicen no son capaces de ver más de sus narices y exclaman: "¡¿Por qué destruyes los monumentos?!".
¡Por mi rompe todo! El gobierno se encargará de poner otro monumento mañana, ¿pero qué hará para proteger a las que aún estamos con vida? Por mi rompe todo, hermana. Píntalo todo. Dejemos reflejada la lucha, no sólo en el cuerpo de las que ya no están.
Que el mundo sepa que México es un país feminicida".
Por Fabiola Carpe.

La furia de las mujeres


L
as mujeres de la Ciudad de México realizaron ayer una jornada de protesta para exigir que se ponga fin a la violencia de género. Con actos que iniciaron desde la mañana y se extendieron por el centro capitalino bajo un chubasco por la tarde, miles de mujeres hicieron patente su rabia ante todas las formas de agresión y discriminación que padecen en sus vidas cotidianas, en particular por el alarmante crecimiento del más extremo de estos ataques: el feminicidio, así como por el manejo amarillista de ese flagelo por algunos medios de comunicación.
Se trata de un reclamo plenamente fundado. Desde hace varias semanas, en este espacio se ha reiterado que existe un deterioro inocultable en la situación de inseguridad que enfrentan las mujeres de todo el país: con 976 episodios, 2019 ha sido el año con más feminicidios desde que se inició el registro de estos crímenes en 2015, cuando se tomó nota de 411. El incremento de 137 por ciento en apenas cuatro años maquilla realidades incluso más atroces, como la de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde los feminicidios se quintuplicaron de 2017 a 2018.
Las cifras son apenas un elemento del contexto en el que se ha gestado la rabia mostrada por las mujeres ayer y en anteriores expresiones de protesta. Entre muchos otros factores que contribuyen a la exasperación de los colectivos feministas y sus simpatizantes, deben señalarse la indolencia de las autoridades de todos los ámbitos y todos los niveles ante los casos de violencia suscitados en la esfera de sus competencias, y la consecuente impunidad con que se salda la mayoría de los actos de agresión machista, así como la insensibilidad y la falta de empatía con que amplios sectores de la sociedad responden ante las denuncias, una de cuyas manifestaciones más graves es la deficiente cobertura por los medios de comunicación que hacen de la violencia un espectáculo.
Ante tal escenario, se han cuestionado los métodos de lucha desplegados durante las protestas. Hay quienes los consideran inadecuados, cuando no abiertamente repudiables, porque generan animadversión a una causa justa y alejan a posibles participantes. Tales desacuerdos de ninguna forma deben poner en duda la exigencia de justicia y la urgencia de sus reclamos.
Por último, es claro que dichos métodos son un enorme ¡ya basta! ante una realidad intolerable, y que la mejor manera de poner fin a formas de protesta consideradas poco deseables consiste en acabar con las agresiones que obligan a las mujeres a hacerse escuchar.

viernes, 14 de febrero de 2020

Lilia Alejandra: Aniversario Luctuoso XIX

Por Ingrid Escamilla y Lilia Alejandra García Andrade - Ciudad Juárez


Este sábado 15 de febrero saldremos a marchar por el feminicidio de Ingrid Escamilla pero también por el aniversario luctuoso del feminicidio de Lilia Alejandra García Andrade. Marcharemos del MUREF a la cruz de clavos. Nos vemos a las 2:00pm!!

Lilia Alejandra García Andrade tenia 17 años de edad, cuando fue desaparecida el día 14 de febrero del 2001, por el sector de la Ejército Nacional. Una semana después, el 21 de febrero, su cuerpo fue encontrado en un terreno baldío frente a Plaza Juarez Mall. Alejandra trabajaba en una empresa maquiladora y era madre soltera de dos pequeños hijos de 1 año y medio y 5 meses de edad: Jade y Caleb.

Alejandra siempre fue muy destacada académicamente. Participó en poesía, basquetbol, ajedrez y en el equipo de las porras de su escuela secundaria.

Este caso permanece en la impunidad siendo confirmado hasta el día de hoy solamente el código genético de uno de sus asesinos. Alejandra fue mantenida en cautiverio durante una semana antes de su muerte, fue violada tumultuariamente, torturada y mutilada. Existen elementos para poder relacionar este feminicidio con los 8 del Campo Algodonero. Así que muy probablemente, los asesinos de Lilia Alejandra García Andrade, sean también culpables del caso Campo Algodonero. Desde el principio, Norma Andrade, Marisela Ortiz y Malú García Andrade descubrieron toda una serie de inconsistencias, contradicciones y desaparición de pruebas por parte de las autoridades. Esto las ha llevado a sospechar de un posible encubrimiento hacia personajes o grupos poderosos de la ciudad.

El 21 de febrero del 2015 pintamos el primer rostro de Alejandra en la colonia Condesa; ese mismo día, se puso su mampara sobre la carretera Panamericana, en la tienda donde ahora es Costco. También en el 2017 se pintó un segundo mural con su rostro sobre el Blvd. Zaragoza. Siendo agotados todas las instancias a nivel nacional, actualmente el caso está siendo llevado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Estos ejercicios de memoria se llevaron a cabo con la finalidad de recordar que los culpables continúan en libertad.

Agradecemos mucho a Norma Andrade por permitirnos reivindicar su memoria en este XIX aniversario luctuoso.

jueves, 13 de febrero de 2020

Feminicidios y responsabilidad mediática


L
a jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, afirmó ayer que habrá sanciones ejemplares para los funcionarios públicos implicados en la filtración de fotografías del cuerpo de Ingrid Escamilla, asesinada por su pareja el sábado 8 de este mes, así como del video en el cual se interroga a su presunto feminicida. Además de admitir que las filtraciones se producen tanto en la Fiscalía General de Justicia como en la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalinas, Sheinbaum anunció que ya analiza modificaciones al Código Penal que pongan fin a esta práctica, a la vez que instó a los medios de comunicación a ejercer su labor con responsabilidad para evitar violaciones a los derechos humanos de las víctimas.
En cuanto al último punto mencionado, es necesario reconocer que dar cuenta de un suceso criminal sin las debidas precauciones para salvaguardar la intimidad de las víctimas viola los derechos humanos de éstas y de su entorno, que en este sentido constituyen una revictimización de las personas afectadas y sus familiares, y que para colmo representan una práctica de lucro con el dolor ajeno. En estos supuestos caen todos aquellos actores con poder mediático, incluyendo a medios impresos, electrónicos, portales de Internet, tuiteros y youtuberos que realizan coberturas sensacionalistas o amarillistas con el propósito de atraer audiencias y, en última instancia, generar ganancias.
Con todo lo grave que es la revictimización referida y el daño generado por las coberturas carentes de ética podría ir más allá del dolor infligido al entorno de las víctimas: como plantea la antropóloga argentina Rita Segato, al convertir el feminicidio en un espectáculo en el cual el asesino cobra un poderoso rol protagónico, la violencia se glamuriza y se crea un efecto de imitación que incita a repetir estos crímenes. La estudiosa de la violencia de género señala también que lo anterior no implica un llamado a la censura, pero sí a una reflexión acerca de la manera de presentar la información sin promover los crímenes, es decir, sin brindar a los verdugos la oportunidad de convertirse en protagonistas y sin dotar de atractivo mimético al delito mismo.
En cuanto a la modalidad específica de espectacularización de la violencia que consiste en difundir imágenes morbosas de las víctimas, es un hecho que desde los albores de la prensa masiva existe un mercado de gráficos de episodios violentos, con vendedores –en este caso, funcionarios públicos– y con compradores –los citados medios de toda índole–, y que la responsabilidad por la compraventa de las imágenes recae en primera instancia en los agentes encargados de hacer cumplir la ley. Por ello, cabe saludar la iniciativa de la jefa de Gobierno capitalina para penalizar estas infracciones al código de conducta de las instituciones de seguridad y justicia, así como exhortar a que esta propuesta cristalice a la brevedad posible en un conjunto de disposiciones legales que pongan fin a esta forma de revictimización.
Por su parte, los medios de comunicación deben emprender un ejercicio introspectivo para el desarrollo de formatos que les permitan cumplir su cometido informativo con ética periodística. Está claro que este deber rebasa al ámbito del contenido audiovisual, pues en la actualidad las formas de cobertura están impregnadas de violencia y de recursos narrativos que terminan por volverse una exaltación del crimen. Si hoy estamos inmersos en una sociedad del espectáculo, donde el afán mediático se ha convertido en poderoso resorte del actuar individual y colectivo, quienes se encuentran al frente de los medios están llamados a ejercer su capacidad mediática con prudencia, sensatez y, ante todo, empatía para con las víctimas.

lunes, 10 de febrero de 2020

Cadena Feminista

De enero a diciembre de 2019, 2,819 mujeres fueron asesinadas en México. Por ello, me uno a la convocatoria para alzar la voz en una #CadenaFeministaMx #CDMX. La cita es el:
🗓
7 de marzo
⏰
17.00 hrs.
🌐
Zócalo de tu entidad #NiUnaMenos #VivasNosQueremos

sábado, 8 de febrero de 2020

“Feminicidio”: nombrarlo sí importa

Escrito por Lucía Melgar Palacios

CIMACFoto: César Martínez López
Hace unos días, la diputada Lorena Villavicencio informó que en la reunión plenaria de Morena con el fiscal Gertz Manero en torno a las reformas penales que están por anunciarse, éste propuso eliminar el tipo penal de “feminicidio” del futuro Código Penal Único y redefinirlo como “homicidio agravado” (CIMAC Noticias, 31 I. 20). Casi enseguida otras diputadas, especialistas en violencia contra las mujeres y defensoras feministas se pronunciaron en redes sociales contra esta propuesta bajo el hashtag  #EsaLeyNoSeToca.
¿Por qué causa tal indignación esta posibilidad, más allá del sarcasmo de que parecería un intento de “acabar con el feminicidio” de un plumazo?
Nombrar es reconocer, darle nombre a un acto, es reconocerlo y darle sentido. Distinguir entre homicidio, muerte violenta de mujer y feminicidio no ha sido ni es un entretenimiento académico. El  desarrollo del concepto “femicide”, por las teóricas feministas Russel y Caputi, y el de “feminicidio” que se ha dado desde la traducción-adaptación del término por Marcela Lagarde y otras académicas feministas,  es un trabajo intelectual útil que ha permitido distinguir, hacer visible y explicar la violencia machista que se desata contra la vida y el cuerpo de las mujeres en  un tipo de asesinato particular
“Feminicidio” se refiere en sus inicios, antes de la tipificación, al asesinato de mujer por un hombre, por el hecho de ser mujer – por razones de género-, y alude también, en México, a la impunidad en que suele quedar este crimen; impunidad penal, que conlleva responsabilidad del Estado (negligente y omiso), e impunidad social, dada la tolerancia hacia la violencia contra las mujeres, aquí y en otros países.
El término, cuyo concepto se desarrolla en México en el marco del feminicidio en Ciudad Juárez y su patente impunidad ya para inicios de este siglo, se fue adoptando poco a poco, no sin resistencias y cuestionamientos por falta de comprensión. Con el tiempo, sin embargo, se entendió que darle nombre a una forma de violencia específica contra las mujeres, a las que no sólo se asesina sino se priva de libertad, se agrede y tortura sexualmente, y cuyo cadáver se deja expuesto en un baldío o en la calle;  o a las que se mata con saña o simulando un suicidio, tras años de maltrato, amenazas y golpes  – en una relación de pareja,  por ejemplo- sí era importante.  Permitiría, por ejemplo, imponer un castigo específico a quien cometiera este tipo de asesinato. Así lo sugiere su incorporación en el Código Penal Federal y la recomendación del Comité de la CEDAW de que los códigos penales estatales, con definiciones sesgadas o incompletas, se armonizaran con él y que garantizara “la aplicación efectiva de las disposiciones del código penal sobre el feminicidio”.
Pretender eliminar el tipo penal suena “ridículo” pero es sobre todo “no poner atención a las demandas de la sociedad femenina, feminista, derecho humanista, y de las familias de las víctimas”, plantea la doctora Julia Monárrez (en breve entrevista conmigo).
Así se borraría “una categoría que analiza la violencia contra las mujeres”, que “se han apropiado” académicas y activistas feministas y sobre todo las familias de las víctimas a las que les ha permitido “señalar la injusticia… ésa de la que no se habla”;  explica la destacada investigadora del Colegio de la Frontera Norte.
Categoría, añade, que ha permitido sacar la violencia machista del criterio falaz de crímenes pasionales. Monárrez señala también la importancia de saber “quiénes son los perpetradores y sus motivos”  y afirma que  tras la tipificación del feminicidio se espera que “los mecanismos para acceder a la justicia se den”, funcionen.
A pregunta expresa acerca del argumento de algunos de que se mata también, y más, a hombres, y con mucha saña, la experta en este tema, con trabajo teórico y de campo en Ciudad Juárez, explica que: “el análisis feminista debe hacer una reflexión fina sobre los cuerpos lacerados. Aunque a veces parecen los iguales o similares, la violencia no es idéntica porque los cuerpos (sexuados) son distintos y las agresiones son distintas”. Hay que prestar atención también “a las palabras que profieren quienes asesinan a las mujeres”, añade, “no se les llama igual”.
Quien estableció hace tiempo una tipología para diferenciar el feminicidio, recuerda que es importante “visibilizar los motivos”, saberlos. Esto no es asunto menor, puntualiza: “seguimos con estadísticas de medición de homicidios” cuando “hay más mujeres asesinadas en el ámbito privado que en el público”.
Otro aspecto que cabe destacar es que a partir de un estudio suyo,  con geo-referenciación, publicado en 2004, pudo detectar colonias específicas con índices más altos de este crimen. Es importante entonces ampliar estos estudios, tomarlos en cuenta, y averiguar qué pasa en estas colonias para poder prevenir. Entre otras, es evidente a partir de su estudio y de trabajos sobre seguridad ciudadana que es preciso asegurar buena iluminación y transporte seguro para todas las mujeres como una política de servicios públicos básica, no como medidas extraordinarias, estilo “sendero seguro”. Sabemos que en calles iluminadas y con un buen transporte, la gente puede circular con menos temor o sin él, se trata pues de medidas mínimas de prevención de la violencia en general y de la violencia contra las mujeres en particular.  Tomar en cuenta también los factores que favorecen la violencia feminicida en el espacio privado contribuiría así mismo a prevenir su culminación en feminicidio.
Más allá de la tipificación, los numerosos estudios sobre el feminicidio dan luz para prevenirlo y frenar la violencia machista. Desde la sociedad, académicas, defensoras, activistas e incluso funcionarias públicas han trabajado por entender y hacer visible este tipo de violencia, lo que ha faltado es la participación activa a corto y mediano plazo junto con la sociedad.
En vez de desechar una categoría que permite entender y permitiría investigar mejor estos crímenes intolerables ¿por qué no estudiarla, mejorar su tipificación, capacitar a los agentes del sistema penal en todos los niveles, garantizar justicia, reparación del daño y no repetición? ¿Por qué no adoptar a la vez medidas para prevenirlos?
20/LMP/LGL

miércoles, 5 de febrero de 2020

No se debe eliminar el delito de feminicidio

Levantarán monumentos para honrar a víctimas de feminicidio

Jessica Xantomila martes, 04 feb 2020 

Protesta contra los feminicidios en la CDMX en imagen de archivo. Foto José Carlo González
Ciudad de México. Con el fin de honrar a las víctimas de feminicidio, “recordarlas como personas amadas, con un proyecto de vida, sueños y metas”, y denunciar la falta de justicia en los casos, organizaciones feministas colocarán por lo menos 35 monumentos en los lugares donde ocurrieron los asesinatos.
Lo que se pretende con la campaña Contra la impunidad y el olvido es “que la ciudadanía y autoridades sepan que ellas (las víctimas) tenían un rostro y nombre... No son una cifra”, dijo Malú García Andrade, directora jurídica de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa.
En conferencia de prensa, detalló que el primer monumento se colocará hoy miércoles en la Plaza de los Mártires, en Toluca, estado de México, por el aniversario luctuoso de Fátima Quintana Gutiérrez, quien tenía 12 años de edad cuando fue asesinada el 5 de febrero de 2015.
Lorena Gutiérrez, madre de la menor, narró que su hija fue interceptada por tres hombres cuando regresaba de la escuela a su casa, quienes la violaron y apuñalaron. A lo largo de estos cinco años, en los que se ha enfocado en buscar justicia, dijo que su familia ha sido amenazada, fue desplazada y ha vivido violencia institucional.
Señaló que el proceso judicial contra los asesinos sigue su curso, sólo uno ha sido sentenciado a 73 años y ocho meses de prisión, y otro más podría no cumplir su condena de cinco años, porque en el Centro de Internamiento Adolescente “Quinta del Bosque” no puede permanecer después de los 23 años de edad, y saldrá libre en octubre de 2020.
En este contexto, las organizaciones reprobaron la intención del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, de eliminar el tipo penal de feminicidio. Gadiel Alcaraz, de Más Vida, Más Igualdad, dijo que “es un tema retrógrada”.
El argumento que se ha impulsado para eliminarlo es “que es difícil de probar”; sin embargo, refutó, las múltiples experiencias muestran que hay una falta de voluntad. “Nuestro llamado es que no se dé un paso atrás en la figura del feminicidio, es una conquista de todas las mujeres, un avance jurídico”, dijo.

Las organizaciones destacaron que en 2019 en el estado de México se registraron 443 asesinatos de mujeres, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública). De estos sólo 117 fueron clasificados como feminicidios. García Andrade añadió que el año pasado sólo en cuatro casos se emitieron sentencias.

"Desaparecer la figura de feminicidio, retroceso en la lucha contra la violencia hacia la mujer"

 
Periódico La Jornada
Miércoles 5 de febrero de 2020, p. 7
La propuesta del fiscal general, Alejandro Gertz Manero, de desaparecer el tipo penal de feminicidio –porque es difícil de probar– sería un grave retroceso en la lucha contra la violencia hacia las mujeres, pues dicha iniciativa no está basada en diagnósticos y pasa por alto que las dificultades al investigar este delito se deben a omisiones de la policía, no a defectos en la tipificación del mismo, señalaron organizaciones feministas y de derechos humanos.
Tania Reneaum, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, señaló en entrevista con La Jornada que la propuesta de Gertz Manero no va acompañada de ninguna política pública que ataque de raíz la existencia de los feminicidios, por lo que reduce un fenómeno social muy complejo a un tema estrictamente penal.
Destacó que el tipo penal de feminicidio no sólo menciona que se trata de un asesinato por razones de género, sino que fue creado con elementos objetivos y comprobables para evitar que los ministerios públicos argumentaran que son incapaces de investigar algo tan general.
Las organizaciones feministas Más vida, Más Igualdad y Nuestras Hijas de Regreso a Casa reprobaron la intención de Gertz Manero de eliminar el tipo penal de feminicidio. Gadiel Alcaraz, de Más Vida, Más Igualdad, dijo que es un tema retrógrada.
El argumento para eliminarlo es que es difícil de probar; sin embargo, refutó, las múltiples experiencias muestran que hay una falta de voluntad. Nuestro llamado es a que no se dé un paso atrás en la figura del feminicidio, es una conquista de todas las mujeres, un avance jurídico, dijo.
De su lado, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio consideró inadmisible y como un grave retroceso la iniciativa de Gertz Manero, pues “no responde a un diagnóstico previo que haya identificado los obstáculos en la acreditación del delito
Por otro lado, con el fin de honrar a las víctimas de feminicidio, recordarlas como personas amadas, con un proyecto de vida, sueños y metas, y denunciar la falta de justicia en los casos, organizaciones feministas colocarán por lo menos 35 monumentos en los lugares donde ocurrieron los asesinatos.
Lo que se pretende con la campaña Contra la impunidad y el olvido es que la ciudadanía y autoridades sepan que ellas (las víctimas) tenían un rostro y nombre... No son una cifra. Que la sociedad cuando vea estos memoriales sepa que en esa entidad asesinan mujeres, dijo Malú García Andrade, de Nuestras Hijas de Regreso a Casa.

jueves, 30 de enero de 2020

Campaña Contra la Impunidad y el Olvido

Invitación a Conferencia de Prensa: Campaña Contra la Impunidad y el Olvido 
Fecha: 4 de febrero de 2020
Hora: 11:00 am.
Lugar: CENCOS (Medellín 33, Col. Roma. Delegación Cuauhtémoc. CDMX)
Evento en Facebook

Dado que el Estado de México es la entidad con más feminicidios nace la Campaña Contra la Impunidad y el Olvido por ello se les convoca a conferencia de prensa para informar sobre las actividades que se realizaran en el Estado de México y Ciudad de México como parte de dicha Campaña.

Empezando con una actividad para conmemorar el aniversario luctuoso de la niña Fátima Viridiana Quintana Gutiérrez de 12 años de edad quien fuera víctima de un feminicidio el 5 de febrero del 2014 en el municipio de Lerma, Estado de México.

Participan: Lorena Gutiérrez madre de la niña Fátima. Elizabeth Machuca Campos Activista y Defensora de Derechos Humanos. Gadiel Alcaraz Licenciado en Derecho y Defensor de Derechos Humanos.

Convocan: Si no Están Ellas No Estamos Todas, Ni Una Menos Estado de México, Más Vida Más Igualdad, Nuestras Hijas de Regreso a Casa.

miércoles, 29 de enero de 2020

Juárez, algo parecido a un campo de exterminio para mujeres

 
Periódico La Jornada
Miércoles 29 de enero de 2020, p. 9
Ser mujer en Ciudad Juárez es casi una sentencia de muerte, pues aunque el escenario de feminicidios nunca cambió en esa urbe fronteriza, la visibilidad y el entendimiento público al respecto sí se redujo, lo que ha reafirmado en muchas de ellas una convicción definitiva: sólo nos tenemos a nosotras y sólo en nosotras podemos confiar para exigir justicia si un día somos asesinadas.
Así lo afirma una integrante de la colectiva Hijas de su Maquilera Madre, a la cual pertenecía la artista y luchadora social feminista Isabel Cabanillas, asesinada el pasado 20 de enero. A apenas unos días de la agresión, intenta describir qué es Juárez, cómo es caminarla y cuáles son las alternativas de resistencia en la que describe como una de las ciudades más violentas del mundo para ser mujer.
En entrevista con La Jornada –en la que pide ser mencionada únicamente como comisionada de medios del grupo, por motivos de seguridad–, destaca que el feminicidio de Isabel es un mensaje en contra de todas las mujeres que alzan la voz y se organizan para afrontar las diversas caras de una violencia que nunca ha aminorado.
Cabanillas, una mujer transgresora
Isabel era una mujer transgresora, porque al salirse del modo de vida y producción capitalista, vivía de su arte y ocupaba las calles al transportarse casi siempre en bici. Lo que le pasó a ella lo entendemos como un mensaje y un golpe al movimiento ecofeminista, y lo que nos corresponde no es nada más protestar, sino ir más allá y organizarnos, porque el Estado no nos garantiza seguridad, afirma.
Pese a que la violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez nunca ha disminuido, dice la activista, muchos de los asesinatos contra ellas no son investigados ni tipificados como feminicidios y reciben una atención mediática marginal o sólo la tienen de una forma que promueve la estigmatización y la revictimización.
Una muestra es que, apenas en lo que va del año, han ocurrido al menos nueve asesinatos de mujeres sin que el tema genere mayor escándalo.
Al vivir en lo que define como un campo de exterminio para las mujeres, muchas de ellas han optado por reunirse en colectivas en donde encuentran la empatía y la solidaridad que sigue faltando afuera.

lunes, 27 de enero de 2020

Violencia contra mujeres, al alza


D
e acuerdo con los indicadores oficiales, el año pasado fue el más violento para las mexicanas desde que empezó a hacerse el recuento, en 2015. Si en ese año las autoridades registraron 411 feminicidios, para 2019 la cifra se había elevado a 976, un incremento de 137 por ciento en cuatro años. En la espeluznante lista de entidades con mayor número de feminicidios están: Veracruz (157 casos, 16 por ciento del total nacional), estado de México (122 casos), Puebla (67) y Nuevo León (65). Si se relaciona este delito con el tamaño de la población, las primeras entidades son Morelia, Veracruz, Colima, Sonora y Nuevo León.
El feminicidio es la forma más extrema y bárbara de violencia de género, pero dista mucho de ser la única. Así, el año pasado se llegó a un nivel sin precedente de llamadas de emergencia relacionadas con abusos sexuales, hostigamiento, violación y violencia de pareja. El mes pasado las llamadas de emergencia por situaciones de violencia contra mujeres alcanzaron un pico de 21 mil 628. Un aspecto particularmente doloroso y exasperante es la violencia de toda clase –también al alza– en contra de niñas y adolescentes.
Indudablemente, la violencia de género requiere de mayor voluntad política y de un mayor compromiso por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno y de los tres poderes de la Unión para establecer políticas de Estado que permitan reducir este indignante fenómeno, y es claro que falta mucho por hacer en este terreno en materia de legislación, procuración e impartición de justicia, prácticas administrativas, estrategias de bienestar, desarrollo social, difusión y educación.
Pero el incremento de las agresiones en unos pocos años hace pensar que el primero de los esfuerzos necesarios corresponde al ámbito de la comprensión del fenómeno, el cual no puede ser reducido a uno solo de sus aspectos. Es necesario, en consecuencia, asumir que se trata de un asunto multidimensional en el que intervienen factores culturales, sociales, sicológicos, políticos, económicos, legales y judiciales.
En esta lógica, se hace necesario emprender un diálogo nacional entre distintos sectores, en el que confluyan activistas, académicos, autoridades y dirigencias sociales a fin de definir por consenso las medidas que deben ser adoptadas en el país para hacer frente al abanico de delitos y actitudes antisociales que se engloban bajo el rubro de la violencia de género. Lo inadmisible, en todo caso, es la inacción o los afanes de minimizar esta barbarie a la que está sujeta la mitad de la población las 24 horas del día y los 365 días del año, independientemente de edad, pertenencia cultural, clase social u ocupación. Corresponde a las autoridades federales, pues, convocar a un gran diálogo nacional y sin exclusiones que permita establecer acciones con el acuerdo general para poner fin a esta ignominia.

viernes, 24 de enero de 2020

Inexacta, la cifra de feminicidios admitida por el gobierno, denuncian

Denuncian que muchos casos son clasificados como suicidios
 
Periódico La Jornada
Viernes 24 de enero de 2020, p. 10
Organizaciones feministas manifestaron su desconfianza sobre el número de feminicidios que registró en 2019 el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública: mil 6 víctimas, 10.2 por ciento más que 2018.
El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), la Red Chiapas por la Paridad Efectiva (Repare), y las del Aquelarre Feminista coincidieron en que las cifras no reflejan todos los casos de homicidios de mujeres por razones de género, pues algunos son clasificados como suicidios. Además, destacaron que la violencia sigue incrementando y se refleja en la crueldad con que son asesinadas.
María de la Luz Estrada, coordinadora general del OCNF, dijo que es brutal la manera en como son asesinadas las mujeres. Son halladas desmembradas, quemadas y amordazadas, expresó.
Y las autoridades, añadió, no están acatando el criterio que estableció la Suprema Corte de Justicia de la Nación de que toda muerte violenta debe ser investigada como feminicidio y con perspectiva de género. Tenemos suicidios, que se han registrado muchos, y fueron asesinatos.
Agregó que también son pocos los casos en los que se están concluyendo procesos penales. De 27 feminicidios que se contabilizan en Oaxaca, dijo, sólo en cuatro los agresores fueron vinculados a proceso.
La especialista resaltó que hasta el momento no hay una estrategia gubernamental para combatir la violencia. Señaló que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) acordó revisar las declaratorias de alerta de género, pero hasta ahora no hay avance en nada y tampoco hay nuevas propuestas para dar seguimiento a un problema tan grave.
Kyra Núñez de León, integrante de Repare y consejera del Instituto Nacional de las Mujeres, destacó que siempre hay desconfianza en los datos porque no son realmente todos los que ocurren ni los que se reportan.
Expuso que en Chiapas se registra un alza en las desaparición de mujeres que además son encontradas muertas. También, dijo, según investigaciones, en ese estado 40 por ciento de los feminicidios son de niñas y jóvenes.
Para Ana Elena Contreras, del colectivo Las del Aquelarre Feminista, es alarmante el incremento en feminicidios, lo cual consideró está relacionado con la impunidad. Cuando se obstaculiza el acceso a la justicia el mensaje a los agresores sigue siendo que pueden seguir matando mujeres y niñas porque no va a pasar nada.
Actualmente hay una violencia exacerbada que se da en todos los ámbitos, virtuales y reales, y ningún sistema está preparado para atenderlo, señaló.

lunes, 20 de enero de 2020

Ciudad Juárez: el horror interminable


E
n la década de 1990, el término feminicidio cobró carta de naturalidad en el vocabulario mexicano para designar el acto homicida motivado por el odio machista, a medida que se cometían asesinatos de mujeres jóvenes –niñas, varias de ellas– en Ciudad Juárez, Chihuahua. Además de la saña de los asesinos y del componente de agresión sexual que los acompañaba, estos crímenes tuvieron un doloroso rasgo en común para los familiares y otros seres queridos de las víctimas: la impunidad.
Esta combinación de violencia sexista e indolencia de las autoridades nunca fue erradicada, se potenció con la crisis de inseguridad que desató en todo el territorio nacional la guerra contra el narcotráfico del entonces presidente Felipe Calderón, y desde la llegada de Javier Corral al gobierno del estado de Chihuahua ha experimentado un recrudecimiento que alcanza ya niveles de barbarie: de 2017 a 2018 la cantidad de feminicidios en la entidad se disparó en 500 por ciento, al pasar de ocho a 48 casos en un solo año. Al considerar el conjunto de los asesinatos contra mujeres (tanto los que fueron clasificados como violencia de género como los que no) el panorama resulta incluso más alarmante: de 57 víctimas en 2016, se pasó a 96 en 2017; 105, en 2018, y 276 en 2019. Con 172 de los 276 episodios registrados el último año, Ciudad Juárez es el epicentro de la catástrofe, pues no sólo concentra 60 por ciento de los crímenes de la entidad, sino que en 2019 tuvo un incremento de la misma magnitud en el número de casos.
Está claro que la sucesión de las cifras no alcanza a dar cuenta de la tragedia que supone cada una de estas muertes. Apenas el sábado, la comunidad juarense fue cimbrada por un crimen particularmente atroz, por haberse perpetrado contra una mujer dedicada a denunciar y combatir la violencia machista, así como a exigir a las autoridades cumplir con su mandato de proteger la integridad de las mujeres. El asesinato de la activista y artista Isabel Cabanillas, integrante del grupo Hijas de su Maquilera Madre, supone un golpe contra toda toda la sociedad juarense –y mexicana–, pero en especial contra las organizaciones creadas por las mujeres del municipio fronterizo para encarar la violencia de la que han sido víctimas, darse el acompañamiento emocional que se vuelve indispensable ante el estado de permanente amenaza en el que viven, protegerse mutuamente e incluso realizar las labores de procuración de justicia de las que las autoridades se han desentendido de manera sistemática.
A punto de terminar 2019, en este espacio se dio cuenta de que ese año fue el más letal para las mujeres mexicanas en lo que va del siglo, con 10 asesinadas cada día; y se hicieron votos para que 2020 marcara el lanzamiento de una estrategia integral que finalmente detenga la asfixiante situación de violencia de género. La muerte de Isabel Cabanillas es una perentoria advertencia para que las autoridades pongan manos a la obra, sin dilación ni pretextos, pues cada día que pasa puede ser el último para mujeres y niñas.

Matan a tiros en Ciudad Juárez a la activista y artista Isabel Cabanillas

  • Luchaba contra violencia y trata
  • Desapareció el viernes; familiares y compañeros repudian el homicidio
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▲ Isabel Cabanillas de la Torre, activista, pintora y diseñadora, fue hallada sin vida y con impactos de bala la madrugada del sábado en el centro de Ciudad Juárez. Amigos, familiares y activistas se manifestaron ayer para exigir justicia. La imagen fue tomada del perfil de Facebook de la joven.
Corresponsales
Periódico La Jornada
Lunes 20 de enero de 2020, p. 24
Ciudad Juárez, Chih., La activista y artista plástica Isabel Cabanillas de la Torre, quien pugnó por que las autoridades brindaran seguridad a las mujeres, fue asesinada a balazos y su cuerpo encontrado la madrugada del sábado en el centro de esta localidad fronteriza.
La integrante del grupo Hijas de su Maquilera Madre, dedicado al arte, el activismo y a defender los derechos de las mujeres, se encontraba desaparecida desde el viernes, cuando sus familiares presentaron una denuncia.
La mañana del domingo, familiares, amigos, activistas y vecinos de Cabanillas de la Torre se manifestaron en la explanada del monumento a Benito Juárez para exigir a las autoridades detener a los responsables del crimen y poner alto a los feminicidios.
Isabel Cabanillas, de 26 años de edad y quien también era diseñadora de ropa, es la cuarta mujer asesinada en Ciudad Juárez este mes y la sexta en el estado.
Sus familiares reportaron el viernes su desaparición ante la Unidad de Personas Ausentes de la Fiscalía General del Estado zona norte.
Alrededor de las 2:45 de la madrugada del sábado, personal de la Unidad de Homicidios de Mujeres por Razones de Género recibió un llamado de un radio operador sobre el hallazgo del cadáver de una mujer en la zona centro.
El cuerpo de la pintora y activista fue encontrado junto a su bicicleta en una banqueta del cruce de las calles Inocente Ochoa y Francisco I. Madero; tenía varios disparos. Vestía chamarra azul con negro, blusa y mallas negras y tenis blancos.
La Fiscalía Especializada de la Mujer de Chihuahua precisó que la causa de la muerte de la joven fue laceración de bulbo raquídeo por proyectil de arma de fuego en cráneo.
Ayer, decenas de integrantes de grupos feministas, familiares de mujeres desaparecidas y parientes de la víctima se reunieron en la explanada del monumento a Benito Juárez para exigir justicia y rendir homenaje a Cabanillas de la Torre.
Portaban pancartas con mensajes como Isabel Cabanillas, tu muerte será vengadaNo somos carne de cañón¡Si tocan a una respondemos todas! y ¡Ni una más!, así como fotografías de la activista, pintora y diseñadora, a quien le sobrevive un hijo.
¿Dónde están? Las queremos de regreso. No hay por qué callar ni olvidar. No es una cifra más; es mi hermana Isabel que conmigo ya no está, decía otro de los mensajes.
Acusaron al alcalde Armando Cabada de incumplir su promesa de mejorar el alumbrado público en Ciudad Juárez, lo que ha contribuido a que aumenten los feminicidios en los recientes cuatro años.
Un hombre con un altavoz exclamó: “Le arrebataron la vida. Isabel Cabanillas estuvo con todos los colectivos, con todos los ciudadanos reunidos; dejó plasmado su arte. Por ello, activistas, padres y madres de familia que tienen una hija desaparecida o asesinada nos encontramos totalmente indignados.
No sabemos qué hacer para que esto pare, para que los investigadores den con los delincuentes.
Cincuenta elementos de la SSP fueron enviados para resguardar la integridad de las personas reunidas y, sobre todo, para que la manifestación no se salga de control, informaron mandos policiacos.
Los activistas criticaron que en lugar de proteger a los ciudadanos, principalmente a las mujeres, los agentes sean usados para intimidar a manifestantes.
En el perfil de Facebook de la organización Hijas de su Maquilera Madre se lee: Nuestra lucha es por ti, hermana, por ti y por las miles que este sistema feminicida asesina diariamente.
Lydia Graco, integrante del colectivo y administradora del grupo, escribió: Te fallé, Isa. Te debo tanto, te debo todo. Luchabas contra el feminicidio, la trata, las desapariciones. Siempre apoyaste las causas. Nos pedías que te estuviéramos informando cómo apoyar, qué hacer. Nos abrazabas y dabas besitos. Eras tan pura, estabas tan llena de vida. Te fallé, te fallamos. Nunca dejaré de exigir justicia y de gritar tu nombre. He perdido a una hija. Me han quedado sólo la rabia y el sufrimiento. #Isasomostodasluchando.
En la ciudad de Chihuahua, una mujer no identificada fue ultimada cuando circulaba en un vehículo en la entrada del fraccionamiento Senda Real. La autoridad localizó varios casquillos percutidos calibre nueve milímetros.
Con información de Notimex