lunes, 23 de junio de 2014

Debate sobe FEMINICIDIO HOY

YAKIRI RUBÍ RUBIO
 
Pasa de ser victima de violación a ser acusada de homicidio en “exceso de  legítima defensa”.
Y el cómplice del violador en libertad absoluta
¡Basta del Estado que criminaliza a las mujeres victimas de violación y protege a los violadores!
¡No más feminicidios! ¡Basta del Estado que encubre a los asesinos!
¡Alto a la trata de mujeres forzadas a la prostitución! ¡Basta del Estado cómplice de las redes de trata de mujeres!
 
¡Asiste!
 
DEBATE sobre FEMINICIDIO HOY
Con la presencia de:
 
Yakiri Rubí Rubio
Alejandra—violada por policía municipal de Chimalhuacán
Malú García, Nuestras Hijas de Regreso a Casa
Irinea Buendía—luchadora contra el feminicidio
Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!
 
Auditorio de la Universidad Revolución
Francisco I. Madero No. 20. Col. Revolución
San Vicente Chicoloapan, Estado de México
 
Martes 24 de junio de 2014 a las 12:00 horas
 
 
Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!
 
Tomar transporte que vaya por la carretera vieja a Texcoco y solicitar la bajada en la parada de “La Cruz”. Y caminar unos 30 metros. 

miércoles, 18 de junio de 2014

Arsene: una madre holandesa lucha contra la impunidad en México

Hester es la única extranjera que figura en la larga lista de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, Chihuahua. Visitaba México sólo de paso: desde Holanda, su destino era Estados Unidos, donde estudiaría un posgrado o buscaría un empleo. Su camino, sus estudios y su vida se truncaron en esa zona fronteriza. Arsene, su madre, emprendió desde entonces una lucha incansable por la justica y en contra de la impunidad. Con la creación de la Fundación Hester ha apoyado a mujeres víctimas de violencia. Para la feminista María del Pilar Sánchez, el aporte de la holandesa Arsene a las luchas de las mujeres mexicanas es que transformó su indignación en acción. “Ella no se quedó paralizada ante la evidencia que es tan cruenta o grotesca. Accionó, puso una estrategia, realizó su fundación y empezó su búsqueda”


Ante la falta de respuestas oficiales, Arsene van Nierop-Seipgens, de origen holandés, ha indagado por cuenta propia el feminicidio de la mayor de sus hijas. Le inquieta, sobre todo, el momento del crimen.
¿Qué pasó aquél 19 de septiembre 1998 en Ciudad Juárez, Chihuahua? El corazón de Arsene busca detalles.
Los datos de la autopsia son el punto de partida. Suzanne Hester van Nierop, de 28 años de edad, habría perdido el conocimiento como consecuencia de un golpe en la sien. Acto seguido, la joven arquitecta habría sido violada y estrangulada en la habitación 121 del Hotel Plaza. Su cuerpo, envuelto en una toalla, fue hallado debajo de la cama. Ya no respiraba.
Arsene está segura de que su hija gritó para pedir auxilio y que por eso fue golpeada al grado de perder la conciencia. Esta certeza –una entre tantas dudas– se convirtió en el título de su libro: Un grito de socorro desde Juárez. Crónica de un asesinato impune. En él narra el acontecimiento que viró su existencia y cómo ha sobrevivido a ello: cómo convertir el dolor en gasolina para la acción.
—¿Por qué un grito de socorro? ¿De quién es ese grito? –se le pregunta.
—Es el grito de Hester. Espero que toda la gente escuche su grito porque estoy segura de que ella ha gritado en el momento del asesinato, y nadie la ha escuchado. Espero que desde este momento escuchen este grito.
Entre 1992 y 1998, 400 mujeres fueron víctimas de feminicidio en Chihuahua. Los crímenes sistemáticos contra mujeres apenas iniciaban. En los últimos años (de 2007 a 2012), 1 mil 670 mujeres más han sido víctimas de homicidio doloso en esta entidad, según las estadísticas vitales de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Hester, nacida en Holanda, es la única extranjera de los registros. Apenas concluidos los estudios universitarios, la joven decidió partir a Estados Unidos para admirar la arquitectura y buscar empleo por 6 meses.
El viaje de su vida se convirtió, sin embargo, en el viaje de su muerte. Luego de visitar a su hermana Melissa, quien participaba en un proyecto de protección de tortugas en la costa mexicana, Hester se encaminó a Ciudad Juárez por considerarla el mejor sitio para cruzar la frontera con Estados Unidos; Tijuana fue desechada por su “atmósfera desagradable”. En pocas horas, la joven de mirada azul fue asesinada.
Para Arsene, “lo peor que le puede pasar a uno es perder a un hijo. Y cuando es asesinado, ese sentimiento se intensifica por la inutilidad del acto”.

Jardines de esperanza

La actitud jovial de Arsene contrasta con su edad; también con su dolor. A sus 66 años se define como una mujer optimista e hiperactiva. Ella ha sobrevivido al feminicidio de su hija, una muchacha que en su tesis final escribió sobre jardines petrificados: “una construcción sobre agua, de cuatro pisos, con fuentes y cascadas, asientos y rincones escondidos donde la gente pueda sentarse y hablar”.
“El jardín más espléndido”, así se refiere Arsene a la tumba de Hester. En su libro narra cómo la familia se esforzó por convertir su sepulcro en un lugar agradable: plantas, una fuente con semillas para atraer a los pájaros, girasoles de tela, una esquela que dice “¡seguirás viva en nuestros corazones!”
El jardín dispuesto para la entrevista de aquella tarde de mayo es otro: el patio trasero de la casa de Martha, una periodista mexicana que dio alojo a Arsene en su visita a México. El viaje es con motivo de la presentación de su libro, que ya había sido difundido en neerlandés y que ahora puede leerse español.
Arsene viste fresca, acorde con el temporal: una falda corta de flores rojas y turquesas; una camiseta sin estampa y un collar de chaquira también en tintes turquesas. Sorprende la imagen de la Virgen Guadalupe que cuelga del único pendiente que trae puesto, el de la oreja izquierda.
La holandesa es cálida. Tal parece que la espesa y gris neblina en que se convirtió su vida semanas después del funeral de Hester, se ha difuminado a 15 años de distancia. No obstante, el dolor sigue ahí. Ese nunca se supera, sólo se aprende a vivir con él.
—¿Qué le gusta hacer? –acostumbrada a hablar con los periodistas del asesinato de su hija y de los detalles de la investigación, Arsene se sorprende con la pregunta.
—¡Oh!, me gustan muchas cosas. Me gusta jugar con mis nietos. Tengo tres. Me gusta cocer, trabajar en el jardín, ir de vacaciones, leer, comer…
—¿Le gusta la comida mexicana?
—Sí, claro –responde sin titubeo.
—¿Cómo se define?
—Pienso que soy una persona con mucho optimismo que siempre quiere hacer algo. No me gusta sentarme: escribo 5 minutos y tengo que ir abajo a tomarme un cafecito –sonríe.
Arsene estudió sociología por 2 años. “Pero pensé que era demasiado teórico para mí. Fui a la escuela de moda. Di clases de costura para niños. Cuando crecieron mis hijos quise trabajar de nuevo y tomé un curso para mujeres que se quieren introducir nuevamente en el trabajo; me enseñaron a trabajar con computadoras. Entonces trabajé en una organización grande de informática, en el departamento de Comunicación. He seguido con cursos en comunicación y marketing”, narra.
Cuando nació Hester, Arsene contaba 23 años. “Era muy especial para mí porque era mi primera hija. Ella era muy deseada. Era una hija muy amable. Dormía y comía muy bien”.
—¿Por qué decidieron llamarla así?
—Hemos buscado un nombre agradable, y ella tenía una abuela con este nombre. Significa mirto florido.
—¿Quién ha sido su principal sostén después del feminicidio de Hester?
—Mi esposo y mis hijos, claro. Y también, 2 meses después del asesinato, fui con un sicólogo porque pensé que un dolor como ése no era necesario vivirlo sola.
Arsene cuenta que antes del asesinato de Hester, su vida y la de su familia (su marido Roeland, su hijo Germán, su hija Melissa) era muy “normal y agradable”. En su libro reflexiona sobre la forma tan despreocupada en que ésta transcurría: “Antes de 1998 no era muy consciente de la felicidad ni de la facilidad con la que enfrentábamos la vida. No quiero decir que no era feliz o que no conocía la tristeza, pero no era consciente; daba la vida por sentada, incluso los momentos bellos y menos bellos”.
Hoy su vida es, sin duda, otra. En la búsqueda de justicia y contra la “ineptitud” de las autoridades mexicanas, Arsene encontró la forma de vivir sin Hester, aunque espiritualmente ella siempre está ahí.
Con la creación de la Fundación Hester, que brinda apoyo a mujeres de Ciudad Juárez víctimas de violencia, Arsene logró transformar tanta rabia y dolor en esperanza. Al menos así podía tener la sensación de que la muerte de su hija no había sido totalmente en vano. El logotipo de la fundación es una amapola, la flor que mejor retrata a Hester: “Transparente, presente y maravillosa. Una flor que se contenta con terrenos pobres y resulta a la vez tan frágil en su belleza”.
Fundación Hester, inaugurada formalmente el 4 de febrero de 2005, provee de recursos a Casa Amiga, organización con su sede en Ciudad Juárez, que busca fomentar una cultura de respeto a la integridad física, emocional y espiritual de las personas; especialmente de las mujeres, niñas y niños.
—¿Cuál es el aporte de Arsene van Nierop-Seipgens a las luchas de las mujeres mexicanas? –se le pregunta a María del Pilar Sánchez Rivera, directora general de Espacio Mujeres para una Vida Digna Libre de Violencia.
—Que su indignación se transformó en acción. Ella no se quedó paralizada, como muchas nos quedamos, ante la evidencia que es tan cruenta o grotesca. Accionó, puso una estrategia, realizó su fundación y empezó su búsqueda. Ella puso el dedo en la llaga, como extranjera.
La también exdirectora de Casa Amiga agrega que Arsene se ha caracterizado por ser impetuosa en su exigencia de verdad y justicia, y porque jamás se dejó quebrar por el dolor. Además porque siempre tiene un “abrazo sororal” para otras mujeres.
Sergio González Rodríguez, autor de Huesos en el desierto (libro publicado en 2002 que aborda el tema de los asesinatos contra mujeres en la frontera de México y Estados Unidos), se refiere a ella como “un personaje muy importante de nuestro tiempo”. Esto, explica, por el “enorme valor civil” que mostró al involucrarse en la investigación del asesinato de su hija y, eventualmente, crear una fundación para ayudar a otras mujeres.
Arsene consiguió que Amnistía Internacional mencionara el feminicidio de Hester en su informe anual de 2013. En 2006 expuso ante el Parlamento Europeo su experiencia con la policía y justicia mexicanas a raíz del asesinato de su hija. Dos años después, la madre de tres hijos recibió la Orden de Orange-Nassau, una condecoración que otorgan los reyes de Holanda a los personajes más destacados de su país.
—¿Qué es lo que ha permitido a Arsene visibilizar su causa en tantos espacios? ¿Hay algo en su personalidad que se lo haya posibilitado?
—Yo creo su empeño. El empeño de Arsene ha sido ejemplar. Es un empeño singular que, desde luego, lleva de por medio una voluntad a toda prueba: soportar la falta de estímulos de la autoridad mexicana, el silencio, las mentiras, el ocultamiento, la manipulación de datos… Y a pesar de eso persistir –responde González Rodríguez, también columnista del diario Reforma.
Para Ingrid de Vries, su traductora y quien también forma parte del Consejo Directivo de la Fundación Hester, Arsene es valiente, alegre, tenaz y, lo mejor, “no se hace la pobre con su dolor ni quiere compasión”. Contrario a ello, dice, “se ha negado a destruir su vida por un cabrón asesino”; se ha esforzado por defender los derechos de las mujeres de Juárez, por darles publicidad. Ingrid comenta, por ejemplo, que fue precisamente gracias a Arsene que ella y otros holandeses se sensibilizaron ante los feminicidios que ocurren en esa región del mundo.
—¿Cuál ha sido la clave para sumar tantos esfuerzos y voluntades a su lucha? –se le pregunta a Arsene.
—No es trabajo de un momento. Comenzó en 2005 con la Fundación, y desde ese momento he buscado a cada persona que podría ayudarme. Y sabes, la gente quiere ayudarme porque piensa: ‘¡Oh, un asesinato es lo más horrible que puedes encontrar, y esta mujer sigue luchando!’ Estoy alerta de buscar a la gente; de hablar con la gente inmediatamente si es necesario. Y a todos los que contribuyen con la Fundación Hester les mandamos cada 3 meses un informe de noticias”.
—¿Qué la motiva a seguir luchando?
—Lo que me motiva son las mujeres, claro –Arsene pide a las mujeres mexicanas que han atravesado por una situación semejante a la suya que se unan, pues “son más fuertes cuando están juntas”.

Un juicio honesto

A finales de 2013, Arsene supo de un “milagro”: la justicia parecía dar la cara. Transcurridos 15 años del asesinato de su hija, las autoridades mexicanas le informaron que el sospechoso del crimen, un tal Roberto Flores, había sido localizado. Figura atlética; una oreja mal formada; un gran tatuaje en el brazo. El 23 de enero pasado, en consecuencia, el hombre de 51 años de edad quien libraba una condena en una cárcel de Misisipi por un delito menor fue deportado a México.
Minutos después de la captura, el video de la hazaña fue difundido en Youtube. Entonces, Arsene se enfrentó por primera vez “tan de cerca” con el supuesto asesino de su hija: una experiencia “estrambótica”.
El hombre, cuyas características físicas se corresponden con el retrato hablado elaborado hace 15 años, fue localizado gracias a las imágenes que él mismo compartió en Facebook.
—¿Cuál es su sentimiento a raíz de la detención del presunto asesino de Hester? ¿Desea encontrarse con él? –se le pregunta.
—No, porque habla mejor el español que yo, y no habla en holandés. No puedo explicarle mi sentimiento en su lengua.
—¿Es sólo por la lengua o hay otra razón?
—Tengo también un repudio tan grande… Pero también sé que es muy difícil, porque en televisión ha dicho que no sabe nada, y a mí no me va a decir: ‘Oh, lo he hecho’.
Arsene asegura sentirse contenta a raíz de esta captura. Su confianza en que el hombre deportado a una cárcel mexicana es realmente el responsable del crimen se basa en que fue la misma policía holandesa en Washington quien se lo confirmó. Aun así tiene sus dudas: “Si resulta que no hay suficientes pruebas… No quiero ni pensarlo”.
Ella no es la única dudosa. En un encuentro con la prensa, Sergio González Rodríguez, el primer periodista mexicano con quien contactó Arsene, comentó que para que exista un debido proceso, las autoridades mexicanas deben basarse no sólo en la semejanza del inculpado con un retrato hablado elaborado 15 años atrás, sino en evidencias y pruebas periciales que lo vinculen con el crimen.
A decir del columnista del diario Reforma, el que la parte investigadora no presente evidencia en contra de los asesinos de mujeres es una constante para el caso de Chihuahua. Peor aún, asegura, “cada vez que hay un problema mediático porque hay presión internacional inventan culpables”.
Arsene precisa que justamente por eso escribió su libro: para decir que, a sus ojos, “la policía y la justicia en México no funcionan”.
Posterior a su detención, el presunto asesino de Hester promovió un amparo para obtener su libertad condicional. Se dice inocente. Por eso, durante su más reciente viaje a Ciudad Juárez, Arsene se entrevistó con el juez a cargo de resolver sobre el recurso jurídico. Le expuso sus razones para mantener preso a ese hombre que ha ostentado al menos cinco identidades distintas: “No quiero pensar en el momento en que ande de nuevo en las calles de Juárez, buscando nueva carne de caza”.
La mujer holandesa comenta que lo único que espera es un juicio honesto. Y es que, para ella, “tomar a una persona no es nada. La policía mexicana tiene que investigar de una manera más profesional el caso de Hester”. Al respecto, destaca que “es horrible cómo han hecho la investigación. El mismo gobierno mexicano me ha dicho que es horrible. Por ejemplo, la han comenzado tres veces”.
Efectivamente, en 2004 la Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez constató que durante el periodo 2000-2003 las autoridades mexicanas habían fallado en la investigación: los servidores públicos habían cumplido mal sus tareas o simplemente no las habían cumplido. Además habían incurrido en diversas negligencias, como la desaparición de pruebas, entre ellas una mochila de 15 kilos con cosas personales de Hester.
Arsene cuenta que en un principio ella partió de la idea de que la policía y la justicia en México funcionaban igual que en Holanda, es decir, eficazmente. Y es que había visto en la Ciudad de México una importante presencia policial en las calles, incluso mayor que en Holanda.
Poco a poco los hechos fueron desengañándola, al grado de concluir que a las autoridades mexicanas les falta “voluntad, capacidad, profesionalismo y disposición para actuar”. Gracias a la lectura de la prensa extranjera, Arsene comprendió también la magnitud de los feminicidios en México y, entonces, que Hester no había sido víctima de circunstancias casuales.
—No sé si el culpable se queda en la cárcel. Si se queda en la cárcel, será el primero, pero vamos por los otros. Eso mismo le he dicho al fiscal general de Chihuahua en noviembre, cuando estuve por allá: “Muchas gracias que buscas al asesino de Hester pero no soy sola; soy de Holanda y por eso recibo tanta atención, pero estoy luchando por todas las mujeres aquí en Ciudad Juárez”.

El feminicidio de Hester, en la CIDH

Arsene no grita. Su voz es de una dulzura peculiar. La escuchan amigos cercanos y un puñado de periodistas que se dieron cita para escuchar los pormenores de su sexta visita a México luego del asesinato de su hija. La llegada tuvo lugar la primera quincena de mayo de 2014. Agua mineral y una cubeta con hielos para paliar el caluroso temporal.
En 2011, con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda, Arsene presentó la denuncia por el feminicidio de Hester ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Actualmente el caso, que se presentó junto con seis más, se encuentra en “tratamiento”. Una condena por parte de esta instancia sería, para Arsene, “una muestra de que la investigación ha sido inadecuada. Pensamos que eso es lo máximo que podremos alcanzar”.
—¿Al final con qué impresión te quedas de México? –se le pregunta.
—Es triste que un país que tiene tantas posibilidades y tanta gente amable conozca también tanta impunidad y, por eso, tanta violencia. Por eso no querría vivir aquí.
—¿Cómo sanar a una sociedad tan corrompida? Una interrogante que planteas en tu libro. ¿Ya encontraste respuesta?
—No, no comprendo en este momento. Sé que la combinación de las drogas, el machismo, la corrupción y la injusticia es lo más horrible en este país. Yo pienso que si dicen ‘las drogas son libres’, termina un gran pedazo del problema. En Holanda las drogas blandas se pueden utilizar libremente –responde Arsene desde una sala de terciopelo carmesí.

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Hester es la única extranjera que figura en la larga lista de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, Chihuahua. Visitaba México sólo de paso: desde Holanda, su destino era Estados Unidos, donde estudiaría un posgrado o buscaría un empleo. Su camino, sus estudios y su vida se truncaron en esa zona fronteriza. Arsene, su madre, emprendió desde entonces una lucha incansable por la justica y en contra de la impunidad. Con la creación de la Fundación Hester ha apoyado a mujeres víctimas de violencia. Para la feminista María del Pilar Sánchez, el aporte de la holandesa Arsene a las luchas de las mujeres mexicanas es que transformó su indignación en acción. “Ella no se quedó paralizada ante la evidencia que es tan cruenta o grotesca. Accionó, puso una estrategia, realizó su fundación y empezó su búsqueda”


Ante la falta de respuestas oficiales, Arsene van Nierop-Seipgens, de origen holandés, ha indagado por cuenta propia el feminicidio de la mayor de sus hijas. Le inquieta, sobre todo, el momento del crimen.
¿Qué pasó aquél 19 de septiembre 1998 en Ciudad Juárez, Chihuahua? El corazón de Arsene busca detalles.
Los datos de la autopsia son el punto de partida. Suzanne Hester van Nierop, de 28 años de edad, habría perdido el conocimiento como consecuencia de un golpe en la sien. Acto seguido, la joven arquitecta habría sido violada y estrangulada en la habitación 121 del Hotel Plaza. Su cuerpo, envuelto en una toalla, fue hallado debajo de la cama. Ya no respiraba.
Arsene está segura de que su hija gritó para pedir auxilio y que por eso fue golpeada al grado de perder la conciencia. Esta certeza –una entre tantas dudas– se convirtió en el título de su libro: Un grito de socorro desde Juárez. Crónica de un asesinato impune. En él narra el acontecimiento que viró su existencia y cómo ha sobrevivido a ello: cómo convertir el dolor en gasolina para la acción.
—¿Por qué un grito de socorro? ¿De quién es ese grito? –se le pregunta.
—Es el grito de Hester. Espero que toda la gente escuche su grito porque estoy segura de que ella ha gritado en el momento del asesinato, y nadie la ha escuchado. Espero que desde este momento escuchen este grito.
Entre 1992 y 1998, 400 mujeres fueron víctimas de feminicidio en Chihuahua. Los crímenes sistemáticos contra mujeres apenas iniciaban. En los últimos años (de 2007 a 2012), 1 mil 670 mujeres más han sido víctimas de homicidio doloso en esta entidad, según las estadísticas vitales de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Hester, nacida en Holanda, es la única extranjera de los registros. Apenas concluidos los estudios universitarios, la joven decidió partir a Estados Unidos para admirar la arquitectura y buscar empleo por 6 meses.
El viaje de su vida se convirtió, sin embargo, en el viaje de su muerte. Luego de visitar a su hermana Melissa, quien participaba en un proyecto de protección de tortugas en la costa mexicana, Hester se encaminó a Ciudad Juárez por considerarla el mejor sitio para cruzar la frontera con Estados Unidos; Tijuana fue desechada por su “atmósfera desagradable”. En pocas horas, la joven de mirada azul fue asesinada.
Para Arsene, “lo peor que le puede pasar a uno es perder a un hijo. Y cuando es asesinado, ese sentimiento se intensifica por la inutilidad del acto”.

Jardines de esperanza

La actitud jovial de Arsene contrasta con su edad; también con su dolor. A sus 66 años se define como una mujer optimista e hiperactiva. Ella ha sobrevivido al feminicidio de su hija, una muchacha que en su tesis final escribió sobre jardines petrificados: “una construcción sobre agua, de cuatro pisos, con fuentes y cascadas, asientos y rincones escondidos donde la gente pueda sentarse y hablar”.
“El jardín más espléndido”, así se refiere Arsene a la tumba de Hester. En su libro narra cómo la familia se esforzó por convertir su sepulcro en un lugar agradable: plantas, una fuente con semillas para atraer a los pájaros, girasoles de tela, una esquela que dice “¡seguirás viva en nuestros corazones!”
El jardín dispuesto para la entrevista de aquella tarde de mayo es otro: el patio trasero de la casa de Martha, una periodista mexicana que dio alojo a Arsene en su visita a México. El viaje es con motivo de la presentación de su libro, que ya había sido difundido en neerlandés y que ahora puede leerse español.
Arsene viste fresca, acorde con el temporal: una falda corta de flores rojas y turquesas; una camiseta sin estampa y un collar de chaquira también en tintes turquesas. Sorprende la imagen de la Virgen Guadalupe que cuelga del único pendiente que trae puesto, el de la oreja izquierda.
La holandesa es cálida. Tal parece que la espesa y gris neblina en que se convirtió su vida semanas después del funeral de Hester, se ha difuminado a 15 años de distancia. No obstante, el dolor sigue ahí. Ese nunca se supera, sólo se aprende a vivir con él.
—¿Qué le gusta hacer? –acostumbrada a hablar con los periodistas del asesinato de su hija y de los detalles de la investigación, Arsene se sorprende con la pregunta.
—¡Oh!, me gustan muchas cosas. Me gusta jugar con mis nietos. Tengo tres. Me gusta cocer, trabajar en el jardín, ir de vacaciones, leer, comer…
—¿Le gusta la comida mexicana?
—Sí, claro –responde sin titubeo.
—¿Cómo se define?
—Pienso que soy una persona con mucho optimismo que siempre quiere hacer algo. No me gusta sentarme: escribo 5 minutos y tengo que ir abajo a tomarme un cafecito –sonríe.
Arsene estudió sociología por 2 años. “Pero pensé que era demasiado teórico para mí. Fui a la escuela de moda. Di clases de costura para niños. Cuando crecieron mis hijos quise trabajar de nuevo y tomé un curso para mujeres que se quieren introducir nuevamente en el trabajo; me enseñaron a trabajar con computadoras. Entonces trabajé en una organización grande de informática, en el departamento de Comunicación. He seguido con cursos en comunicación y marketing”, narra.
Cuando nació Hester, Arsene contaba 23 años. “Era muy especial para mí porque era mi primera hija. Ella era muy deseada. Era una hija muy amable. Dormía y comía muy bien”.
—¿Por qué decidieron llamarla así?
—Hemos buscado un nombre agradable, y ella tenía una abuela con este nombre. Significa mirto florido.
—¿Quién ha sido su principal sostén después del feminicidio de Hester?
—Mi esposo y mis hijos, claro. Y también, 2 meses después del asesinato, fui con un sicólogo porque pensé que un dolor como ése no era necesario vivirlo sola.
Arsene cuenta que antes del asesinato de Hester, su vida y la de su familia (su marido Roeland, su hijo Germán, su hija Melissa) era muy “normal y agradable”. En su libro reflexiona sobre la forma tan despreocupada en que ésta transcurría: “Antes de 1998 no era muy consciente de la felicidad ni de la facilidad con la que enfrentábamos la vida. No quiero decir que no era feliz o que no conocía la tristeza, pero no era consciente; daba la vida por sentada, incluso los momentos bellos y menos bellos”.
Hoy su vida es, sin duda, otra. En la búsqueda de justicia y contra la “ineptitud” de las autoridades mexicanas, Arsene encontró la forma de vivir sin Hester, aunque espiritualmente ella siempre está ahí.
Con la creación de la Fundación Hester, que brinda apoyo a mujeres de Ciudad Juárez víctimas de violencia, Arsene logró transformar tanta rabia y dolor en esperanza. Al menos así podía tener la sensación de que la muerte de su hija no había sido totalmente en vano. El logotipo de la fundación es una amapola, la flor que mejor retrata a Hester: “Transparente, presente y maravillosa. Una flor que se contenta con terrenos pobres y resulta a la vez tan frágil en su belleza”.
Fundación Hester, inaugurada formalmente el 4 de febrero de 2005, provee de recursos a Casa Amiga, organización con su sede en Ciudad Juárez, que busca fomentar una cultura de respeto a la integridad física, emocional y espiritual de las personas; especialmente de las mujeres, niñas y niños.
—¿Cuál es el aporte de Arsene van Nierop-Seipgens a las luchas de las mujeres mexicanas? –se le pregunta a María del Pilar Sánchez Rivera, directora general de Espacio Mujeres para una Vida Digna Libre de Violencia.
—Que su indignación se transformó en acción. Ella no se quedó paralizada, como muchas nos quedamos, ante la evidencia que es tan cruenta o grotesca. Accionó, puso una estrategia, realizó su fundación y empezó su búsqueda. Ella puso el dedo en la llaga, como extranjera.
La también exdirectora de Casa Amiga agrega que Arsene se ha caracterizado por ser impetuosa en su exigencia de verdad y justicia, y porque jamás se dejó quebrar por el dolor. Además porque siempre tiene un “abrazo sororal” para otras mujeres.
Sergio González Rodríguez, autor de Huesos en el desierto (libro publicado en 2002 que aborda el tema de los asesinatos contra mujeres en la frontera de México y Estados Unidos), se refiere a ella como “un personaje muy importante de nuestro tiempo”. Esto, explica, por el “enorme valor civil” que mostró al involucrarse en la investigación del asesinato de su hija y, eventualmente, crear una fundación para ayudar a otras mujeres.
Arsene consiguió que Amnistía Internacional mencionara el feminicidio de Hester en su informe anual de 2013. En 2006 expuso ante el Parlamento Europeo su experiencia con la policía y justicia mexicanas a raíz del asesinato de su hija. Dos años después, la madre de tres hijos recibió la Orden de Orange-Nassau, una condecoración que otorgan los reyes de Holanda a los personajes más destacados de su país.
—¿Qué es lo que ha permitido a Arsene visibilizar su causa en tantos espacios? ¿Hay algo en su personalidad que se lo haya posibilitado?
—Yo creo su empeño. El empeño de Arsene ha sido ejemplar. Es un empeño singular que, desde luego, lleva de por medio una voluntad a toda prueba: soportar la falta de estímulos de la autoridad mexicana, el silencio, las mentiras, el ocultamiento, la manipulación de datos… Y a pesar de eso persistir –responde González Rodríguez, también columnista del diario Reforma.
Para Ingrid de Vries, su traductora y quien también forma parte del Consejo Directivo de la Fundación Hester, Arsene es valiente, alegre, tenaz y, lo mejor, “no se hace la pobre con su dolor ni quiere compasión”. Contrario a ello, dice, “se ha negado a destruir su vida por un cabrón asesino”; se ha esforzado por defender los derechos de las mujeres de Juárez, por darles publicidad. Ingrid comenta, por ejemplo, que fue precisamente gracias a Arsene que ella y otros holandeses se sensibilizaron ante los feminicidios que ocurren en esa región del mundo.
—¿Cuál ha sido la clave para sumar tantos esfuerzos y voluntades a su lucha? –se le pregunta a Arsene.
—No es trabajo de un momento. Comenzó en 2005 con la Fundación, y desde ese momento he buscado a cada persona que podría ayudarme. Y sabes, la gente quiere ayudarme porque piensa: ‘¡Oh, un asesinato es lo más horrible que puedes encontrar, y esta mujer sigue luchando!’ Estoy alerta de buscar a la gente; de hablar con la gente inmediatamente si es necesario. Y a todos los que contribuyen con la Fundación Hester les mandamos cada 3 meses un informe de noticias”.
—¿Qué la motiva a seguir luchando?
—Lo que me motiva son las mujeres, claro –Arsene pide a las mujeres mexicanas que han atravesado por una situación semejante a la suya que se unan, pues “son más fuertes cuando están juntas”.

Un juicio honesto

A finales de 2013, Arsene supo de un “milagro”: la justicia parecía dar la cara. Transcurridos 15 años del asesinato de su hija, las autoridades mexicanas le informaron que el sospechoso del crimen, un tal Roberto Flores, había sido localizado. Figura atlética; una oreja mal formada; un gran tatuaje en el brazo. El 23 de enero pasado, en consecuencia, el hombre de 51 años de edad quien libraba una condena en una cárcel de Misisipi por un delito menor fue deportado a México.
Minutos después de la captura, el video de la hazaña fue difundido en Youtube. Entonces, Arsene se enfrentó por primera vez “tan de cerca” con el supuesto asesino de su hija: una experiencia “estrambótica”.
El hombre, cuyas características físicas se corresponden con el retrato hablado elaborado hace 15 años, fue localizado gracias a las imágenes que él mismo compartió en Facebook.
—¿Cuál es su sentimiento a raíz de la detención del presunto asesino de Hester? ¿Desea encontrarse con él? –se le pregunta.
—No, porque habla mejor el español que yo, y no habla en holandés. No puedo explicarle mi sentimiento en su lengua.
—¿Es sólo por la lengua o hay otra razón?
—Tengo también un repudio tan grande… Pero también sé que es muy difícil, porque en televisión ha dicho que no sabe nada, y a mí no me va a decir: ‘Oh, lo he hecho’.
Arsene asegura sentirse contenta a raíz de esta captura. Su confianza en que el hombre deportado a una cárcel mexicana es realmente el responsable del crimen se basa en que fue la misma policía holandesa en Washington quien se lo confirmó. Aun así tiene sus dudas: “Si resulta que no hay suficientes pruebas… No quiero ni pensarlo”.
Ella no es la única dudosa. En un encuentro con la prensa, Sergio González Rodríguez, el primer periodista mexicano con quien contactó Arsene, comentó que para que exista un debido proceso, las autoridades mexicanas deben basarse no sólo en la semejanza del inculpado con un retrato hablado elaborado 15 años atrás, sino en evidencias y pruebas periciales que lo vinculen con el crimen.
A decir del columnista del diario Reforma, el que la parte investigadora no presente evidencia en contra de los asesinos de mujeres es una constante para el caso de Chihuahua. Peor aún, asegura, “cada vez que hay un problema mediático porque hay presión internacional inventan culpables”.
Arsene precisa que justamente por eso escribió su libro: para decir que, a sus ojos, “la policía y la justicia en México no funcionan”.
Posterior a su detención, el presunto asesino de Hester promovió un amparo para obtener su libertad condicional. Se dice inocente. Por eso, durante su más reciente viaje a Ciudad Juárez, Arsene se entrevistó con el juez a cargo de resolver sobre el recurso jurídico. Le expuso sus razones para mantener preso a ese hombre que ha ostentado al menos cinco identidades distintas: “No quiero pensar en el momento en que ande de nuevo en las calles de Juárez, buscando nueva carne de caza”.
La mujer holandesa comenta que lo único que espera es un juicio honesto. Y es que, para ella, “tomar a una persona no es nada. La policía mexicana tiene que investigar de una manera más profesional el caso de Hester”. Al respecto, destaca que “es horrible cómo han hecho la investigación. El mismo gobierno mexicano me ha dicho que es horrible. Por ejemplo, la han comenzado tres veces”.
Efectivamente, en 2004 la Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez constató que durante el periodo 2000-2003 las autoridades mexicanas habían fallado en la investigación: los servidores públicos habían cumplido mal sus tareas o simplemente no las habían cumplido. Además habían incurrido en diversas negligencias, como la desaparición de pruebas, entre ellas una mochila de 15 kilos con cosas personales de Hester.
Arsene cuenta que en un principio ella partió de la idea de que la policía y la justicia en México funcionaban igual que en Holanda, es decir, eficazmente. Y es que había visto en la Ciudad de México una importante presencia policial en las calles, incluso mayor que en Holanda.
Poco a poco los hechos fueron desengañándola, al grado de concluir que a las autoridades mexicanas les falta “voluntad, capacidad, profesionalismo y disposición para actuar”. Gracias a la lectura de la prensa extranjera, Arsene comprendió también la magnitud de los feminicidios en México y, entonces, que Hester no había sido víctima de circunstancias casuales.
—No sé si el culpable se queda en la cárcel. Si se queda en la cárcel, será el primero, pero vamos por los otros. Eso mismo le he dicho al fiscal general de Chihuahua en noviembre, cuando estuve por allá: “Muchas gracias que buscas al asesino de Hester pero no soy sola; soy de Holanda y por eso recibo tanta atención, pero estoy luchando por todas las mujeres aquí en Ciudad Juárez”.

El feminicidio de Hester, en la CIDH

Arsene no grita. Su voz es de una dulzura peculiar. La escuchan amigos cercanos y un puñado de periodistas que se dieron cita para escuchar los pormenores de su sexta visita a México luego del asesinato de su hija. La llegada tuvo lugar la primera quincena de mayo de 2014. Agua mineral y una cubeta con hielos para paliar el caluroso temporal.
En 2011, con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda, Arsene presentó la denuncia por el feminicidio de Hester ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Actualmente el caso, que se presentó junto con seis más, se encuentra en “tratamiento”. Una condena por parte de esta instancia sería, para Arsene, “una muestra de que la investigación ha sido inadecuada. Pensamos que eso es lo máximo que podremos alcanzar”.
—¿Al final con qué impresión te quedas de México? –se le pregunta.
—Es triste que un país que tiene tantas posibilidades y tanta gente amable conozca también tanta impunidad y, por eso, tanta violencia. Por eso no querría vivir aquí.
—¿Cómo sanar a una sociedad tan corrompida? Una interrogante que planteas en tu libro. ¿Ya encontraste respuesta?
—No, no comprendo en este momento. Sé que la combinación de las drogas, el machismo, la corrupción y la injusticia es lo más horrible en este país. Yo pienso que si dicen ‘las drogas son libres’, termina un gran pedazo del problema. En Holanda las drogas blandas se pueden utilizar libremente –responde Arsene desde una sala de terciopelo carmesí.

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jueves, 12 de junio de 2014

Relación directa entre feminicidios y despliegue de fuerzas armadas: ONU

Relator del organismo presenta hoy informe sobre México
Foto
Los asesinatos de integrantes de grupos vulnerables son una preocupación urgente, señaló el relator de la ONU Christof Heyns. En la imagen, en conferencia de prensa en mayo del año pasadoFoto Roberto García Ortiz
Fernando Camacho Servín
 
Periódico La Jornada
Jueves 12 de junio de 2014, p. 7
El alto nivel de asesinatos de integrantes de grupos vulnerables en el país es una preocupación urgentepara el relator especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias y arbitrarias, Christof Heyns, quien hoy presenta un informe con los resultados de su visita a México.
Al desglosar algunos temas que analizó durante su estancia en el país, del 22 de abril al 2 de mayo de 2013, el especialista dijo haber recibido numerosos comentarios sobre la violencia que sufren las mujeres y la impunidad de sus atacantes, así como de la relación directa entre losfeminicidios y el despliegue de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública.
Aunque Heyns, jurista sudafricano, destacó los progresos del gobierno mexicano a nivel legislativo para frenar la violencia contra las mujeres. Advirtió que este fenómeno sigue siendo una preocupación seria, por lo que llamó a las autoridades a tipificar el feminicidio en los códigos penales de todos los estados y diseñar protocolos estandarizados de actuación.
En lo que se refiere a los migrantes indocumentados, indicó que éstos, durante su tránsito por México, ponen su vida en serio riesgo, pues están expuestos a los grupos del crimen organizado, que cometen asesinatos y desapariciones en complicidad con las fuerzas del orden.
De igual forma, agregó el relator de la ONU, los albergues para migrantes son blanco de múltiples ataques, sin que las autoridades les brinden medidas de seguridad suficientes, por lo cual apremió a investigar de manera rápida las agresiones contra los indocumentados y los activistas que los protegen.
A propósito de los defensores de derechos humanos y los periodistas, el relator dijo haber recibido informes sobre el alarmante número de amenazas y agresiones contra aquéllos –muchas de los cuales son responsabilidad de funcionarios del gobierno–, y lamentó que las autoridades sean omisas en su labor de protegerlos.
Sobre los niños y adolescentes, Heyns afirmó que algunos colectivos de la sociedad civil documentaron que de 2006 a 2010 994 menores perdieron la vida en el contexto de la llamadaguerra contra el crimen organizado, y lamentaron que muchos otros son reclutados de manera forzosa por loscárteles.
Por otra parte, Heyns llamó la atención sobre el alto número de reclusos que han sido asesinados dentro de cárceles del país –545 desde 2010, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos– y la creciente cifra de motines, lo que demuestra la incapacidad de las autoridades para frenar el autogobierno en las prisiones.
El especialista de Naciones Unidas alertó sobre el alarmante patrón de homicidios grotescos del que son víctimas las personas no heterosexuales y la falta de castigo a sus agresores, con el argumento de que se trata de crímenes pasionales que no merecen ser investigados.

lunes, 9 de junio de 2014

Los feminicidios en México aumentaron en un 40 por ciento


El 30 de mayo de 2011 Georgina salió a comprar víveres pero nunca regresó a su casa. Su madre inició su búsqueda desde ese momento, acudiendo a diferentes oficinas gubernamentales sin que las autoridades le prestaran atención debida a su caso.

Su cuerpo se encontró al siguiente día pero permaneció como desconocido hasta abril de 2013, al tiempo que su madre recorría al país en busca de su hija.

El caso de Georgina ilustra las graves fallas de las autoridades para prevenir, investigar y castigar la violencia de género. Alza tu voz por ella en: www.alzatuvoz.org/justiciageorgina 

domingo, 8 de junio de 2014

ALTO a los FEMINICIDIOS


En el Estado de México se han registrado una gran cantidad de feminicidios que las autoridades han ignorado y han fallado en prevenir, investigar y castigar

Esto tiene que cambiar urgentemente. Súmate a nuestro llamado firmando nuestra petición en www.alzatuvoz.org/altoviolencia

domingo, 1 de junio de 2014

"¿Feminicidios? Hay cosas más graves que atender" - Eruviel Ávila


“Hay cosas más graves que atender” esto fue lo que un portavoz del Gobierno del Estado de México respondió a la solicitud de activistas y familiares de víctimas de feminicidio para tener una reunión con el Gobernador de este Estado.

Días después, cuando periodistas le confrontaron en una conferencia de prensa, salió del lugar sin dar explicaciones.

Esta actitud tiene que cambiar urgentemente! Firma la petición:
http://www.alzatuvoz.org/altoviolencia/

jueves, 29 de mayo de 2014

“Gobernador, ¿cuándo recibe a las víctimas de feminicidios?” Eruviel se pone rojo, calla y huye de conferencia

Por: Shaila Rosagel

Ciudad de México, 29 de mayo (SinEmbargo).– “Gobernador, ¿cuándo va a recibir a las víctimas de feminicidios?”, se le preguntó al mandatario del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, en una conferencia de prensa donde él y el Gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, eran los protagonistas, luego de que el Doing Business 2014 otorgó altas calificaciones a sus entidades por las facilidades para hacer negocios. Ávila Villegas, quien recién acababa de ser elogiado por Moreno Valle, se quedó callado, enrojeció y dio por terminada la conferencia realizada en el Distrito Federal. Se hizo el silencio y trató de salir por la puerta trasera, pero estaba cerrada. Se encaminó hacia la entrada principal del salón Don Alberto del Hotel Hilton y se le volvió a preguntar: “Gobernador, ¿cuándo  va a recibir a las víctimas de feminicidios? Ellas dicen que usted no las recibe”. El priista Eruviel Ávila negó con la mano y siguió caminando apresurado hacia la salida, mientras una mujer le pedía tomarse una foto con ella. El Gobernador del Estado de México desapareció con sus escoltas, mientras Moreno Valle se quedó dando entrevistas sobre las ventajas de invertir en Puebla. Ávila Villegas no contestó sobre las víctimas de feminicidio, guardó silencio, pero sí presumió que su estado ocupa el lugar número nueve –de acuerdo con el Doing Bussines– en facilidades para abrir una empresa y para hacer negocios. Ayer, activistas denunciaron que el grupo de trabajo conformado por instancias federales para investigar el problema de los feminicidios en el Estado de México –que hoy presentó su informe a la Secretaría de Gobernación (Segob)– ignoró a las organizaciones civiles y a las víctimas, por lo que “sus resultados están sesgados”. De acuerdo con Yuridia Rodríguez Estrada, asesora jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), ni la administración del Gobernador priista Eruviel Ávila Villegas ni el grupo de trabajo para investigar los feminicidios del gobierno federal se acercaron a los familiares y a las organizaciones civiles. “Lo que queremos es que se revise expediente por expediente, que se hable con los familiares de las víctimas, que incluyan a la sociedad civil, pedimos que tomen en cuenta un estudio alterno de nosotros sobre lo que está pasando”, exigió. Diversas organizaciones de derechos humanos y derechos de la mujer ganaron un amparo después de que las autoridades del Estado de México y el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (SPASEVEM), se negaron activar la alerta de género en el Edomex en 2011 sin sustentar su motivo. Se nombró un grupo de trabajo y la fecha límite para rendir su informe se venció este jueves. Sin embargo, en los días previos, ni las autoridades federales ni el Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, recibieron a las activistas y a los familiares de las víctimas en esa entidad. “La semana pasada pedimos una reunión a Eruviel Ávila para conocer el informe que presentará al grupo del trabajo, se hizo una carta, pero ese día se les cerraron las puertas de Palacio de Gobierno a los familiares, entraron los activistas y familiares y un encargado les dijo que había cosas más importantes que atender. Nos han dicho que nos van a canalizar con la persona competente y nosotros no queremos que nos manden con nadie, la solicitud era con Eruviel, queremos ver con quién de tercero o cuarto nivel de poder nos van a mandar”, explicó Rodríguez. NO A LA ALERTA DE GÉNERO La declaratoria de alerta de género para el Estado de México ha sido negada en tres ocasiones y actualmente se analiza una solicitud aún con el viejo reglamento que estaba vigente el año pasado, el cual contempla que los encargados de evaluar la procedencia de la alerta es un grupo de trabajo conformado por representantes de la Secretaría de Salud, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), el Instituto Nacional de las Mujeres y la Procuraduría General de la República (PGR). Sin embargo y a pesar de que entre 2005 y 2010 se registraron 923 casos de feminicidios en la entidad y entre 2011 y 2012 se sumaron otros 600, el gobierno de Eruviel se resiste a admitir la necesidad de alertar a la sociedad. “Nos preocupa también el silencio y la cerrazón del gobierno federal, le hemos solicitado a la Secretaría de Gobernación que nos reciba y nos diga cuál es su metodología, porque el 29 de mayo es la fecha límite de su informe [hoy] y no sabemos cómo va a venir”, expuso. La activista indicó que de los 600 feminicidios ocurridos entre 2011 y 2012, el gobierno de Ávila Villegas sólo reconoció 145, debido a que carece de una metodología clara que permitan calificar cuál sí y cuál no, es un delito con esas características. Rodríguez Estrada explicó que uno de los datos más alarmantes es, que en el Estado de México en 18 meses desaparecieron 955 mujeres, de las cuales en 60 por ciento de los casos entre 11 y 20 años de edad. “Al final nos dicen ‘se fue con el novio’, que nos digan cuántas se fueron con el novio y dónde están”, expuso. Por su parte, Amnistía Internacional (AI) informó el miércoles que el SPASEVEM deberá presentar el informe sobre de la situación de violencia contra la mujer en el Estado de México ante la sociedad civil para mostrar su transparencia y la debida diligencia en la investigación. “Es fundamental que las autoridades demuestren que la investigación ha sido llevada a cabo por expertos en la materia con calidad, profundidad e imparcialidad. Por esta razón las autoridades deben exponer la investigación al escrutinio de las organizaciones que han seguido la situación de violencia contra la mujer en el estado durante años”, exigió la Organización No Gubernamental (ONG). Este paso es esencial para mostrar que tanto las autoridades del Estado de México como los representantes del SPAVSEM se resistieron a la alerta de género en diferentes estados, a pesar de los reclamos legítimos de familias y organizaciones de la sociedad civil. “Si la alerta de género, como elemento central de la legislación para combatir la violencia contra las mujeres, va a ser efectivo y un recurso sustantivo en situaciones de gravedad en diferentes regiones del país, las autoridades deben demostrar la debida diligencia en su actuación. De no ser así, será otra indicación de la falta de prioridad política para combatir la violencia generalizada contra las mujeres y será una garantía de impunidad a quienes la perpetran”, anunció la organización.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/29-05-2014/1008001. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX

En el Edomex “hay cosas más graves que atender” que los feminicidios: gobierno mexiquense



El gobernador del Edomex, Eruviel Ávila.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro-cimac).- En el Estado de México “hay cosas más graves que atender”, respondió el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, luego de que el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) le pidió una reunión para que informara sobre las acciones instrumentadas en la entidad para detener la violencia contra las mujeres.
Como parte de la campaña “Ni un feminicidio más en el Estado de México, Declaratoria de Alerta de Género ya”, integrantes del OCNF viajaron a Toluca para reclamar justicia por las mujeres asesinadas entre 2007 y 2013 (más de mil 500) y por las más de 600 menores de 20 años que han desaparecido en lo que va de la actual administración.
La tarde de este viernes, luego de que en un primer momento Ávila se negó a recibir a las activistas que le solicitaron una reunión, el gobierno estatal envió un correo electrónico al OCNF para informarle que el mexiquense había recibido el mensaje de ese organismo y dio instrucciones para que el área correspondiente atendiera su solicitud.
En el Congreso local, durante la presentación del libro Las muertas del Estado de México. Feminicidios durante la administración mexiquense de Enrique Peña Nieto, OCNF denunció que cuando el actual presidente gobernó la entidad se permitió ese tipo de agresiones, pues en lugar de proteger a las víctimas, las autoridades decidieron cuidar su imagen pública y cotos de poder.
Al concluir el evento las activistas se dirigieron al Palacio de Gobierno, acompañadas por representantes de la Alianza por los Derechos de las Mujeres en el Estado de México; la diputada local Ana Yurixi Leyva Piñon, del PRD; Norma Andrade, fundadora de “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, así como madres de víctimas, entre ellas Irinea Buendía, cuya hija Lima Buendía fue asesinada por un judicial mexiquense.
En ese lugar pidieron una reunión con el gobernador mexiquense, para conocer el contenido del informe que en breve presentará ante el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
En entrevista, María de la Luz Estrada, coordinadora del OCNF, señaló que después del maltrato por parte de elementos de seguridad que pretendían impedirles el arribo a las puertas del Palacio de Gobierno, encararon la negativa de los funcionarios y trabajadores para atender su demanda.
“Nuestra intención era conocer qué es lo que se va a informar a las integrantes del Sistema”, y si los datos y acciones sobre las que se dará cuenta se van a limitar a la gestión de Peña Nieto, dijo.
También, agregó, “si el informe se va a limitar a lo que ellos ya archivaron o a las acciones paliativas que están emprendiendo y anuncian con bombo y platillo, pues el informe no tiene ningún sentido, ya que la investigación la harán las dependencias federales, y éstas por lo menos deben incluir la voz de las víctimas”.
La primera respuesta del gobierno local fue que las activistas entregaran el escrito a Oficialía de Partes y que “nos conformáramos con el sello”.
Después los funcionarios que las atendieron argumentaron que el tema no correspondía al gobierno del estado, sino a la Procuraduría General de Justicia, “así que nos mandaron a esa dependencia sin considerar que el procurador acababa de renunciar”.
Tras la insistencia de las activistas y la presión de la diputada Ana Yurixi Leyva, finalmente una comitiva fue recibida por José Luis Bárcena Trejo, coordinador de Concertación de la Subsecretaría de Gobierno, y un funcionario de seguridad del estado, quienes les dijeron que entendían la demanda, “pero por el momento la reunión no es posible, pues en el Estado de México hay problemáticas más graves que resolver”.
Bárcena Trejo ofreció al OCNF que antes de concluir la investigación buscará que el gobernador se reúna con las activistas.
“No es que seamos pesimistas, más bien somos realistas y sabemos que la reunión tiene pocas posibilidades de realizarse, pues en todos estos años el gobierno del Estado de México no ha hecho más que demostrar que no tiene interés por escuchar a las madres de las víctimas, tampoco en garantizar a las mujeres que habitan en la entidad que no serán asesinadas en cualquier momento, y tan es así que la propia fiscal de Feminicidio (con la que sostuvieron una reunión hace dos semanas) desconoce el número de casos”, criticó Estrada.
Por ello, subrayó, decidieron emitir una Alerta Ciudadana.
“Era algo que teníamos pensado, pero a lo que nos rehusábamos, porque nosotras no somos Ministerio Publico y no tenemos la obligación de investigar o atender a las víctimas y, sobre todo, no tenemos las atribuciones de sancionar a los responsables de los delitos, pero no nos dejaron otra opción para impedir que las mujeres sigan siendo asesinadas o desaparecidas”, apuntó.
Precisó que una de las acciones de la Alerta Ciudadana –que arrancó ayer en Ecatepec– es determinar rutas de riesgo para las mujeres con base en información de activistas o de propios familiares, es decir, que a partir de las denuncias que se presenten se pueda identificar cuáles son las calles, colonias o municipios donde están desapareciendo o matando a las mujeres.
En segundo lugar se busca crear una base de datos alterna sobre los casos de violencia, no sólo feminicida, que sea alimentada por la ciudadanía y los informes de prensa, para contabilizar de manera clara la incidencia de casos.
En esta primera fase de la Alerta Ciudadana también se realizará un diagnóstico de acceso a la justicia, con base en los expedientes con los que cuenta el OCNF y demás grupos civiles de la entidad.