jueves, 30 de agosto de 2012

Memorial del feminicidio, reflejo de la impunidad en Juárez


Falta castigo a responsables, recalcan familias y activistas


Por Gladis Torres Ruiz

México, DF, 30 ago 12 (CIMAC).- El segundo evento oficial de presentación del “Memorial de las mujeres víctimas de homicidio por razones de género en Ciudad Juárez” no fue un acto de “buena voluntad” del Estado mexicano, sino en mero cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), apuntó Cecilia Espinoza, abogada de la Red Mesa de Mujeres.

En entrevista telefónica, la defensora de Derechos Humanos (DH) advirtió que el acto de contrición llevado a cabo hoy por las autoridades federales y estatales respecto al feminicidio en la urbe fronteriza, sólo tendrá significado real hasta que los responsables sean detenidos y castigados.

En el evento oficial el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, leyó a nombre del Estado mexicano el reconocimiento de responsabilidad por el asesinato en 2001 de las jóvenes Esmeralda Herrera Monreal, Claudia Ivette González y Laura Berenice Ramos, cuyos cuerpos fueron encontrados ese mismo año en el predio conocido como Campo Algodonero. 

A raíz de ese caso, que llegó hasta el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, la CoIDH condenó en 2009 al Estado mexicano por la ola de violencia feminicida en Ciudad Juárez.  

Por órdenes de la Corte, Poiré ofreció hoy una disculpa pública a las madres, así como a todas las familias de las víctimas de feminicidio, quienes durante años han sufrido la vulneración de sus derechos y las consecuencias de la impunidad.

El funcionario también inauguró un memorial en honor a todas las mujeres y niñas desaparecidas y asesinadas en la urbe fronteriza desde 1993, el cual contempló una escultura, un conjunto de placas que expliquen qué es el feminicidio, y los nombres de todas las víctimas.

El 6 de noviembre de 2011 ya se había presentado el memorial, pero fue rechazado por las familias y las organizaciones civiles, ya que el monumento estaba inconcluso.

NUEVA INCONFORMIDAD

Cecilia Espinoza recalcó que esta segunda presentación incumplió el resolutivo de la sentencia de la CoIDH referente al memorial, toda vez que éste tiene que ser un espacio “dignificante y dignificador” de la vida de las mujeres que fueron desaparecidas y asesinadas.

Subrayó que mientras no haya castigo a los responsables el memorial sólo refleja la impunidad que continúa en Ciudad Juárez, toda vez que las familias y las organizaciones civiles siguen reclamando y visibilizando el feminicidio que no cesa.

Para la Red Mesa de Mujeres –indicó la abogada– los resolutivos de la Corte no están cumplidos, ni lo estarán, hasta que las instituciones de gobierno den a conocer lo que realmente pasó y sigue pasando en la ciudad.

“Decidimos participar en el evento por que el memorial no es un hecho de buena voluntad del Estado, sino una respuesta a la sentencia”, aclaró.

“No es un regalo, no es una acción salida del gobierno de México, sino una acción emanada de una sentencia en la cual el Estado mexicano está siendo cuestionado por omisiones cometidas tanto en los hechos de Campo Algodonero, como los hechos que continúan en la actualidad, que son las desapariciones y el feminicidio”, recalcó.

Espinoza dijo que la Red Mesa de Mujeres mantiene la exigencia de que el Estado genere acciones efectivas de prevención, sanción y erradicación de la violencia de género en Juárez.

Durante el evento oficial, Irma Monreal Jaime, madre de Esmeralda Herrera Monreal, una de las víctimas del Campo Algodonero, expresó: “Ha sido muy difícil llegar aquí el día de hoy, pero por fin podemos encontrarnos y escuchar una disculpa del gobierno por todo lo que hemos pasado durante estos años”.

La mamá de Esmeralda agregó: “No sólo se trata de nuestras hijas, pues muchas otras niñas y mujeres aquí en Ciudad Juárez han sido víctimas del feminicidio, pero sobre todo víctimas de la impunidad, pues la mayoría de los casos están sin resolverse, por eso es muy importante que en este memorial se vayan inscribiendo los nombres de todas y cada una de ellas, para recordarlas siempre y para exigir justicia y sanción a los responsables”.

En paralelo al acto gubernamental, algunas madres y familiares de mujeres desaparecidas exigieron al gobernador del estado, César Duarte, resultados en las investigaciones de los secuestros.

12/GTR/RMB

miércoles, 29 de agosto de 2012

Valencia presenta el recital internacional simultáneo “Escritores por Ciudad Juárez”



La ciudad de Valencia participará en el “II Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez”, un evento internacional en el que más de 131 ciudades en 24 países y 4 continentes formarán parte de un recital simultáneo que se llevará a cabo el 1 de septiembre de 2012 y que tendrá su epicentro en Ciudad Juárez.

El encuentro se presentará a las 11h en la Casa del Alumno de la Universidad Politécnica de Valencia (Camino de Vera s/). Allí continuará hasta las 14h, cuando se trasladarán los actos y participaciones al Café Cultural “Rayuela” de Burjassot (C/ Isaac Peral, 67) donde se comerá y continuarán los eventos a partir de las 17h.

Ciudad Juárez debe y quiere ser conocida por otras muchas causas y acciones que van más allá del constante recuento de víctimas. Con este motivo se lanzó una sencilla convocatoria, consistente en organizar recitales y lecturas en distintas ciudades del mundo, coincidiendo con la celebración del “II Encuentro de Escritores en Ciudad Juárez”.

Un grupo de poetas de la ciudad de Valencia se ha encargado de organizar dicha participación, programando para el “II Encuentro de Escritores en Ciudad Juárez: Objetivo Valencia” un cartel que engloba distintas disciplinas artísticas y literarias: poesía, teatro, performance, videoarte, etc,

Desde Valencia y las demás ciudades participantes, el objetivo es único: hacer visible, en todo el planeta, el compromiso de los escritores de Ciudad Juárez por la recuperación de los espacios públicos secuestrados por el miedo en dicha ciudad, considerada una de las más peligrosas del mundo.

Además del recital poético y de la performance, el “II Encuentro de Escritores en Ciudad Juárez: Objetivo Valencia” contará con la participación de los músicos Lucho Roa y David Calabuig, del grupo de música Luna y Panorama de los Insectos y se interpretará la obra teatral “Mujeres de Arena” del dramaturgo mexicano Humberto Robles, la cual está dedicada a las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez en los últimos veinte años.

Escritores por Ciudad Juárez


Durante el período legislativo que ahora termina en México, bajo la presidencia de Felipe Calderón, han sido brutalmente asesinados cerca de 60 mil seres humanos. Icono de esta barbarie, muchas veces tutelada y consentida, se alza en la frontera mexicana, en mitad del desierto, Ciudad Juárez, mundial y tristemente conocida por los feminicidios y la impunidad que los rodea. La guerra encubierta entre grupos de narcotraficantes y los grupos de poder que los encubren, a uno y otro lado de la frontera, son el origen de estas atrocidades, auténticos crímenes contra la humanidad, frente a las que no podemos acostumbrarnos, ni callarnos, tal y como el terror pretende. La impunidad de todo crimen se nutre del olvido, el silencio, la corrupción, y la desmovilización ciudadana.

En septiembre de 2011 un grupo de jóvenes activistas y escritores decidieron salir a la calle, bajo el lema "Escritores por Ciudad Juárez" desafiando a las organizaciones criminales y a quienes las encubren, para manifestarse abiertamente y a cara descubierta y reclamar para el pueblo de Juárez, la paz y la recuperación de los espacios públicos, en favor de la convivencia y la libertad. Eran solo un puñado de jóvenes artistas, que movidos por el asesinato de la joven poeta y activista Susana Chávez, y sin otro apoyo que su propia voluntad y coraje, nos han contagiado y animado a secundar su propuesta. 
Como muchos de vosotros ya sabéis, el próximo 1 DE SEPTIEMBRE DE 2012, se van a celebrar en numerosos pueblos y ciudades del planeta, las lecturas solidarias "ESCRITORES POR CIUDAD JUÁREZ". Estas lecturas están convocadas en solidaridad con Ciudad Juárez, en representación de todo el pueblo México y por extensión de cualquier otro rincón del planeta donde el miedo, consecuencia última de la violencia, es utilizado para imponer la voluntad y los intereses de los grupos de poder sobre los derechos y la dignidad de los pueblos y ciudadanos.

En nombre del colectivo Escritores por Ciudad Juárez lanzamos una nueva llamada a la solidaridad y la movilización. Hasta la fecha han respondido 122 pueblos y ciudades en 23 países y 4 continentes, pero queremos que cuando llegue el 1 de septiembre, esos jóvenes de Juárez no se sientan solos, que cada recital sea un luz encendida contra la violencia y por la paz, ya sea en grandes capitales como en pueblos perdidos. 

Estamos centralizando toda la información sobre los recitales en el blog "escritoresporciudadjuarez.blogspot.com". La forma de participar es muy sencilla. Si ya existe un recital en tu pueblo o ciudad unete a la convocatoria, si no existe ayudamos a organizar y sumarla a la red de lecturas solidarias. Las lecturas se pueden realizar en cualquier lugar público o privado (una casa, una plaza, un centro público, una institución privada), a cualquier hora, de la duración que quieran y con la participación de cuantos consideren. Solo pedimos que se realicen el día 1 de SEPTIEMBRE y que nos hagan llegar el nombre y dirección del lugar, un correo de contacto, la hora de inicio, el nombre de los participantes, y una foto del lugar para subir al blog. A quienes se comprometieron a realizar la lectura y todavía no han enviado la información les recordamos que ya necesitamos que nos contagien de su entusiasmo. 

Hemos abierto un nuevo blog: "poemasporciudadjuarez.blogspot.com" en el que se van a ir colgando los textos relacionados con el propósito de las lecturas, que se vayan a leer en los actos. Existirá una sola entrada por autor de manera que una vez se acceda se pueda leer al modo de una antología, sin excluir la posibilidad de recoger alguna selección impresa en el futuro, si alguna editorial se anima.

También recomendamos a quienes piensan subir con posterioridad videos de las lecturas por youtube, lo haga bajo el epígrafe de "escritoresporciudadjuarez" seguido de la localidad donde se celebró la lectura, de tal suerte que al pedir información sobre alguna de las lecturas se puedan visualizar y acceder facilmente a todas las demás.

Adjuntamos los carteles de las diversas convocatorias ya cerradas a la espera de ir sumando todas aquellas que buenamente quieran solidarizarse con esta causa. Pueden y se agradece, hacer extensiva la convocatoria. Muchas gracias y mucha vida!



Uberto Stabile
Escritores por Ciudad Juárez

lunes, 27 de agosto de 2012

2 Encuentro de escritores por Ciudad Juárez


En el marco del encuentro internacional "Escritores por Ciudad Juárez", lectura colectiva de poesía y prosa sobre Ciudad Juárez y zona fronteriza.

Con la participación de Giovanna Cavasola, Clara Ferri, Elia Domenzain, Florence Olivier.

Textos de Roberto Bolaño, Humberto Robles, Luis Humberto Crosthwaite, Susana Chavez, Elia Domenzain y Marisela Ortiz.

El evento es un recital simultáneo en favor de la paz y en contra de la violencia y el miedo que afecta a Ciudad Juárez, y por extensión a todo México, y a cualquier otro lugar del planeta. Queremos transmitir así un mensaje claro, a quienes tantas veces se ven abandonados a su propia suerte, en mitad del fuego cruzado, de que no están solos. Ya somos 130 los pueblos y ciudades de 24 países y 4 continentes los que se han adherido.


Trolebús El Foro, Plaza Luis Cabrera, Col. Roma Norte.

Sábado 1º de septiembre de 2012, 16:00 hrs.

domingo, 26 de agosto de 2012

Se convirtieron en activistas a través de la fotografía



No hablaban el mismo idioma, ni tenían el mismo color de piel, la ropa de unos era evidentemente más nueva que la de los otros, y una malla de varios kilómetros de largo los separaba; pero eso no impidió que se acercaran a saludarse y contarse un poco sobre su vida, de un lado a otro de la frontera de México con Estados Unidos.

Eran las 11 de la mañana cuando un grupo de niños norteamericanos llamó la atención de niños mexicanos, momentos después de la presentación de un mural de fotografías tomadas por infantes víctimas de los feminicidios, instalado del lado norte de la frontera.

“La intención era representar la conexión que hay entre una frontera y otra; desgraciadamente por cuestiones técnicas no pudimos completar el puente (el mural en forma de puente) de este lado, no se logró un trabajo coordinado con la otra asociación de El Paso”, explicó Roberto Gómez, de la asociación “20/20 FOTO”.

Este organismo trabajó en un taller de fotografía para niños canalizados a través de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, a quienes les solicitaron crearan un superhéroe a través de sus gráficas.

Motivados por sus clases, los talleristas le pusieron capa o antifaces a sus abuelas, tíos y madres desaparecidas; para tomarles una fotografía y exhibirla.

“Nos imaginamos cómo el feminicidio toca al niño, todos vienen de toda la ciudad y ellos se unieron como víctimas de feminicidio, pero se convirtieron en activistas a través de la fotografía”, expresó

Esas imágenes, junto con las captadas por los niños norteamericanos, se colocaron en la mitad del mural que quedó colocado del otro lado de la línea divisoria.

Los menores asistentes en aquel lugar eran paseños participantes; los que deambularon del lado mexicano, eran residentes de la colonia Anapra que se acercaron por curiosidad.

“El grupo se llama “20/20 FOTO”, somos 5 alumnos que venimos de California, con la asociación “Nuestras Hijas de Regreso a Casa” que quieren proyectar la esperanza con un taller con niños y niñas de mujeres desaparecidas y asesinadas; con el otro lado tratamos de colaborar con “Creative Kids”, pero no logramos ponernos de acuerdo”, explicó.

La idea era hacer un acto público para crear una conexión física “porque creemos que hay una injusticia muy grande en las diferencias entre Juárez y El Paso, pero no llegamos a completar esto por dificultades; es un ejemplo de esas dificultades que todos presentamos cuando intentamos hacer conexiones”, agregó

Finalmente, las fotografías de los niños fueron exhibidas en el Centro Universitario de la Artes de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; para después ser entregadas a sus autores.

domingo, 12 de agosto de 2012

MÉXICO SE ENFRENTA A SU CUARTO PROCESO INTERNACIONAL POR VIOLENCIA DE GÉNERO


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) admitió a trámite en su última sesión del mes de marzo el caso de Lilia Alejandra Andrade, hija de la activista Norma Andrade, secuestrada y asesinada con 17 años en Ciudad Juárez, crimen que, once años después, permanece impune. México cuenta ya con seis sentencias condenatorias del tribunal de la Organización de los Estados Americanos (OEA) por incumplimiento de distintos derechos fundamentales, tres de ellas por violencia de género, destacando el denominado “caso Campo Algodonero”, el primero de feminicidio visto en el sistema interamericano.
Carolina Galera / Diseño: Aitor García - Feminicidio.net - 09/08/2012
Carolina Galera / Diseño: Aitor García - Feminicidio.net - 09/08/2012
España, Madrid - La Comisión notificó su decisión el pasado 10 de mayo a la Asociación Nacional de Abogados A.C., que presentó la denuncia contra el estado mexicano en nombre de la fundadora de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa. Según una nota difundida por el Centro de Comunicación Social, el informe de admisibilidad 59/12 del CIDH reconoce indicios de una presunta violación de los derechos a la vida, la integridad y la libertad personal, derechos de la niñez y a la igualdad jurídica de la joven víctima, pero también de los derechos de integridad personal y al debido proceso legal respecto a sus familiares “por todo lo que han tenido que hacer durante estos años en la búsqueda por la justicia”.
En declaraciones al diario La Jornada, el letrado de la causa, David Peña, que también se personó como abogado en el contencioso de Campo Algodonero junto a Karla Michel Salas Ramírez, consideró la admisión de la causa “un paso alentador” para llegar a los “cambios de fondo”, ya que considera que el gobierno federal continúa sin asumir sus responsabilidades para investigar y detener los feminicidios pese a las sentencias anteriores.
El proceso es lento. Se abre ahora un período de tres meses para que los representantes de Norma Andrade, que llevaron el caso ante la Comisión en el año 2003, argumenten su denuncia. Después, será el turno para que el gobierno mexicano aporte sus alegatos, lo que se traduce en casi dos años más hasta que la CIDH cuente con elementos suficientes para determinar si envía la causa a la Corte Interamericana.
SEIS CONDENAS
La Corte Interamericana, con sede en San José de Costa Rica, es junto con la Comisión Interamericana, con sede en Washington, la base sobre las que se asienta el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) iniciado en la Carta de la Organización de los Estados Americanos en 1948 para prevenir, sancionar y erradicar la tortura, la desaparición forzada y la violencia contra las mujeres entre otros derechos fundamentales. Veintún estados americanos han reconocido la competencia de la Corte desde su creación en 1979.
El tribunal se compone de siete jueces elegidos por la OEA para un mandato de un máximo de seis años y tiene dos funciones básicas: contenciosa y consultiva. Sólo los estados miembros y la Comisión (formada a su vez por siete magistrados) pueden someter un caso a la decisión de la Corte. Cualquier ciudadano puede acceder no obstante al tribunal a través de la Comisión, que tiene habilitado en su página web un formulario de denuncia en el que se especifican los requisitos para la consideración de peticiones.
En un informe estadístico elaborado por la CIDH en 2005 con motivo de la celebración de los primeros 25 años de su existencia, el tribunal cuantifica 89 casos contenciosos desde que se plantearan las primeras causas en 1986, siendo el 2003, con15 expedientes, el de mayor número de procedimientos. En el 26,5% de los casos, los estados denunciados reconocieron total o parcialmente su responsabilidad en la violación de los Derechos Humanos. En esa fecha, 74 causas permanecían pendientes de sentencia o en etapa de supervisión de cumplimiento de la misma.
México forma parte de la Convención Americana desde 1981 y reconoció la competencia contenciosa del tribunal en 1998. Hasta la fecha se han presentado siete casos contenciosos contra el gobierno federal, tres de ellos por violencia de género y con sentencias condenatorias: caso Campo Algodonero, por los asesinatos de Claudia Ivette González , de 19 años, Esmeralda Herrera Monreal, 15 años, y Laura Berenice Ramos ,17 años, (cuyos cuerpos fueron encontrados en un descampado de Ciudad Juárez en noviembre de 2001) y los casos Rosendo Cantú y Fernández Ortega por violación, ocurridos a principios de 2002 en el estado de Guerrero.
En estos dos últimos casos las víctimas eran mujeres pertenecientes a la comunidad indígena me’paa y fueron violadas por un grupo de militares, la primera cuando paseaba por un arroyo cercano a su vivienda y la segunda en su propia casa y en presencia de sus cuatro hijos. El tribunal consideró que los ataques sexuales se situaron en un contexto de “violencia institucional castrense” debido a la fuerte presencia militar en este estado colindante con el de Oaxaca, donde los indígenas se encuentran en una situación clara de vulnerabilidad. Las investigaciones fueron sometidas al fuero militar sin que hasta la fecha de las sentencias, de 30 y 31 de agosto de 2010 respectivamente, se hubiera celebrado juicio.
La Corte dispuso, entre otras reparaciones, que el estado mexicano adoptara las medidas necesarias para reconducir ambos procesos al sistema penal ordinario, brindara tratamiento médico y psicológico a las víctimas y a sus familiares y facilitara becas de estudios para los mismos. Debía además poner en marcha centros educativos para las comunidades indígenas e implantar un programa de cursos “permanente y obligatorio” de capacitación y formación en derechos humanos dirigidos a los miembros de las Fuerzas Armadas.
SENTENCIA DEL "CASO CAMPO ALGODONERO"
Las numerosas organizaciones internacionales que se presentaron en la causa por los crímenes del Campo Algodonero, entre ella Amnistía Internacional, pretendían que se ampliara el número de víctimas, ya que fueron ocho los cuerpos de mujeres encontrados allí. La Corte, que celebró laaudiencia pública en Santiago de Chile los días 28 y 29 de abril de 2009, sólo admitió los casos de las tres jóvenes mencionadas.
Tras un largo proceso (la denuncia se presentó ante la Comisión el 6 de marzo de 2002), la Corte dictó sentencia el 16 de noviembre de 2009, declarando la responsabilidad internacional del Estado mexicano “por la falta de protección a las víctimas, falta de prevención de los crímenes pese a la existencia de un patrón generalizado de violencia de género en la zona, falta de respuesta de las autoridades frente a la desaparición de las mujeres, falta de diligencia en la investigación de los asesinatos y la denegación de justicia y la falta de reparación adecuada”.
El estado mexicano hizo un reconocimiento parcial de su responsabilidad por las irregularidades que se presentaron en la primera etapa de las investigaciones, entre 2001 y 2003, si bien estimaba el problema solventado a partir de 2004 . La sentencia conminó al gobierno, entre otras medidas, a reconducir las investigaciones, indemnizar a los familiares de las víctimas y crear una base de datos de mujeres y niñas desaparecidas.
La condena fue recibida por las organizaciones feministas y pro derechos humanos con optimismo. La Corte creó un comité de seguimiento de cumplimiento de la sentencia y el gobierno mexicano constituyó una comisión especial de supervisión de casos de feminicidio. En una visita a Madrid, los abogados David Peña y Karla Michel Salas concedieron una entrevista al diario online del Consejo General de la Abogacía Española en la que destacaron que la sentencia suponía “un cambio internacional en materia de jurisprudencia” y “un gran pretexto para cambiar las cosas”.
Dos años y medio después la realidad se impone. El Estado mexicano da por cumplida la sentenciaen su mayor parte con la publicación de la misma en el Diario Oficial de la Federación y en dos medios de comunicación de amplia difusión, el acto de reconocimiento público, el memorial a las víctimas, la reparación económica y psicológica a los familiares, la creación de la base de datos de los feminicidios y las sanciones a los funcionarios y autoridades que actuaron con negligencia en el proceso de investigación.
Sin embargo, las desapariciones de mujeres, niñas y niños en Chihuahua se incrementaron un 62% en tan solo un año, según señaló a El Universal la representante de ONU Mujeres en México, Ana Güemez. La comisionada presentó en la Cámara de Diputados el pasado mes de mayo un recienteestudio elaborado por la organización del que se desprende que este tipo de violencia ha aumentado un 900% en el estado fronterizo en los últimos seis años.

jueves, 2 de agosto de 2012

Autoridades no deben permitir la trata de personas: Juárez


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autoridades no deben permitir la trata de personas juarezEn sus investigaciones, el periodista de origen español, Javier Juárez Rodríguez, explicó que Puebla no está exenta de casos de trata de personas y explicó que detectó la operación de casas clandestinas de prostitución.
Al visitar Puebla para presentar su libro denominado Desaparecidas en Ciudad Juárez, Juárez Rodríguez resaltó la necesidad de que las autoridades apliquen la ley y no permitan la operación de lugares en donde se presenta la trata.
Por otra parte, detalló que su libro es un homenaje de las mujeres de Ciudad Juárez que arriesgan su vida que buscan saber el paradero de sus hijas y, al mismo tiempo, es un grito de denuncia con nombres y apellidos para pedir a las autoridades realicen las investigaciones correspondientes.
"En mi estancia de más de medio año en Ciudad Juárez pude recopilar al menos 180 denuncias de mujeres desaparecidas que las autoridades callan y minimizan", explicó.


Foto especial 
OBJETIVIDAD. El periodista español presentó su libro Desaparecidas en Ciudad Juárez

En junio desaparecieron 18 mujeres en Juárez: ONG


La organización 'Nuestras hijas de regreso a casa' revela que en lo que va de este año han sido reportadas 183 mujeres desaparecidas en esta ciudad

    Ciudad Juárez.- La Organización No Gubernamental (ONG) "Nuestras hijas de regreso a casa" informó que durante junio se reportó la desaparición de 18 mujeres jóvenes en esta frontera.


    El organismo reveló que en lo que va de 2012, con datos aportados por la Fiscalía de Género, han habido 183 reportes de desaparecidas en Ciudad Juárez, 18 fueron en junio.
    "Nuestras hijas de regreso a casa" denunciaron el nuevo fenómeno de feminicidios en Ciudad Juárez y llamaron a la solidaridad nacional e internacional con las madres que con desesperación buscan obtener justicia para sus hijas secuestradas.
    Agregó que los patrones de desaparición son constantes y presentan signos idénticos, pues las niñas son enganchadas en el centro de Ciudad Juárez, muy cerca de la Catedral.
    De acuerdo a esos mismos patrones, las jovencitas de entre 12 y 18 años son secuestradas cuando toman el transporte público, salen de la secundaria o preparatoria o están en búsqueda de trabajo.
    Javier Juárez, periodista español, señaló que uno de los patrones de reclutamiento, de acuerdo con las denuncias y testimonios levantados en la investigación, es el que un hombre maduro se acerca a ellas y les ofrece trabajo pagado en dólares.
    El periodista español presentado por el equipo de Los Angeles Press y vinculado al organismo, señaló que esta oferta puede resultar atractiva para las jóvenes, por su precariedad económica, todas residentes de colonias periféricas de Ciudad Juárez.
    Enfatizó que las campañas de las madres y organizaciones en búsqueda de sus hijas resultan indiferentes a las autoridades que dan trato de "vagas" a las víctimas o adelantan juicios sobre la posibilidad de ser prostituídas en una red de trata de personas.
    Javier Juárez y la organización "Nuestras hijas de regreso a casa" realizan una gira de trabajo por México, presentando su investigación en los estados de Querétaro, Hidalgo, Morelos, Puebla y el Distrito Federal.
    La intención de esta gira es construir una red de solidaridad internacional con las madres 

    miércoles, 1 de agosto de 2012

    Pachuca hace eco de "Desaparecidas en Ciudad Juárez"


    PACHUCA, Hidalgo.- En lo que va del 2012, con datos aportados por la Fiscalía de Género, ha habido 183 reportes de desaparecidas en Ciudad Juárez, 18 de las cuales se han dado en el mes de junio, reveló la organización no gubernamental Nuestras Hijas de Regreso a Casa, durante la presentación del libro "Desaparecidas en Ciudad Juárez" del periodista español, Javier Juárez.
    En la sede de la Fundación Arturo Herrera Cabañas de la ciudad de Pachuca, México, el periodista español y Nuestras Hijas de Regreso a Casa, presentados por el equipo de Los Ángeles Press, denunciaron el nuevo fenómeno de feminicidios ocurrido en la ciudad fronteriza de Chihuahua y llamaron a la solidaridad nacional e internacional con las madres que desesperadamente buscan obtener justicia para sus hijas secuestradas.
    Los patrones de desaparición son constantes y presentan signos idénticos donde las niñas son "enganchadas" en el centro de Ciudad Juárez, muy cerca de la Catedral, en el lapso en el cual las jovencitas de entre 12 y 18 años toman el transporte público, salen de la secundaria o preparatoria o están en búsqueda de trabajo.
    A decir de Javier Juárez, uno de los patrones de reclutamiento, de acuerdo a las denuncias y testimonios levantados en la investigación, es el que un hombre maduro se acerca a ellas y les ofrece trabajo pagado en dólares. Esta oferta, se presume que resulta atractiva para las jóvenes por su precariedad económica, todas residentes de colonias periféricas en Ciudad Juárez.
    "Entre más jovencitas, mejor; entre más guapas, mejor; entre más pobres, mejor", indica Juárez acerca de este patrón que buscan los enganchadores al secuestrar a sus víctimas puesto que esta circunstancia las vuelve en blanco fácil y vulnerable para perpetrar dicho acto criminal.
    "Desaparecidas en Ciudad Juárez" relata algunos de los casos más emblemáticos de las niñas secuestradas de Juárez que se han venido perpetrado en completa impunidad desde hace más de veinte años. El periodista español enfatiza que las campañas de las madres y organizaciones en búsqueda de sus hijas resultan indiferentes a las autoridades que dan trato de "vagas" a las víctimas o adelantan juicios sobre la posibilidad de ser prostituidas en una red de trata de personas sin ir al fondo de los casos.
    También el libro es "un homenaje a esas madres" que han puesto en riesgo sus propias vidas buscando a sus hijas con la esperanza de encontrarlas vivas, al tiempo que se denuncia la omisión y complicidad de las autoridades de Ciudad Juárez en las desapariciones.
    Javier Juárez y la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa mantienen una gira de trabajo por México, presentando su investigación en los estados de Querétaro, Hidalgo, Morelos, Puebla y el Distrito Federal, con la intención de construir una red de solidaridad internacional con las madres y de información sobre los casos denunciados.
    La activista Malú Ortiz, y los periodistas Javier Juárez y Alberto Buitre Foto: detalle video

    martes, 31 de julio de 2012

    Documento de Amnistía Internacional


    DOCUMENTO - MÉXICO DEBE TOMAR MEDIDAS URGENTES PARA ENFRENTAR LA VIOLENCIA Y DISCRIMINACIÓN CONTRA LA MUJER

    AMNISTÍA INTERNACIONAL DECLARACIÓN PÚBLICA ĺndice AI: AMR 41/054/2012 31 de Julio de 2012 México debe tomar medidas urgentes para enfrentar la violencia y
    discriminación contra la mujer Un Comité de expertos de las Naciones Unidas ha enviado un mensaje claro a las autoridades Mexicanas: hay que tomar medidas urgentes para cumplir con sus obligaciones de proteger los derechos de la mujer y poner fin a la discriminación, violencia e impunidad.
    Amnistía Internacional insta a las autoridades mexicanas a cumplir con las recomendaciones del Comité sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (en adelante el Comité), las cuales fueron emitidas el 27 de julio de 2012.
    En el informe el Comité expresa su “profunda preocupación” ante el aumento del femicidio en varios estados en México. Ante foros internacionales, el gobierno mexicano frecuentemente se compromete a asumir sus obligaciones en materia de derechos humanos, pero ese compromiso usualmente no se convierte en acciones y resultados concretos en México. En esta ocasión, es imprescindible que el compromiso de erradicar la discriminación y violencia de género se convierta en una política de Estado que transforme la situación de las mujeres y niñas en México.
    Amnistía Internacional resalta en particular la recomendación del Comité para asegurar la justicia, verdad y reparaciones para las mujeres víctimas de tortura, incluso la violencia sexual, en San Salvador Atenco en el 2006.
    La organización resalta la preocupación del Comité que muchas iniciativas gubernamentales para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres no han tenido impacto.
    El Comité subraya que la violencia contra las mujeres y la impunidad ha empeorado durante la crisis de seguridad pública del país sin que haya vuelto a ser una prioridad para este gobierno. Esto debe ser una llamada de atención urgente tanto para esta administración como para la nueva.
    En materia de derechos sexuales y reproductivos, es también importante el reconocimiento del Comité del peligro que implican las reformas constitucionales en ciertos estados, las que, en la práctica, pueden aumentar los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres al intentar acceder a los servicios legales y seguros de aborto.
    También el Comité urge al estado Mexicano garantizar el acceso a los servicios de salud para las mujeres indígenas, lo cual es esencial para destacar la desigualdad y discriminación que sigue afectando a muchas mujeres y niñas indígenas.
    Basada en las recomendaciones del Comité, la administración actual y la que tomará las riendas del poder en diciembre debe implementar acciones concretas, consultando a la sociedad civil, en particular al movimiento de mujeres, para cumplir con las recomendaciones del Comité.
    Información complementaria El Comité de las Naciones Unidas (ONU) para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU es el órgano experto establecido por la Convención de la ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Se compone de 23 miembros independientes e imparciales elegidos por los Estados Partes en el tratado. Los gobiernos deben presentar informes periódicos al Comité, quien, a su vez, formula recomendaciones para mejorar el cumplimiento del tratado por parte del Estado en cuestión.
    Amnistía Internacional presentó un informe al Comité con antelación al examen, por parte de este comité de expertos, del séptimo y octavo informe periódico consolidado de México, presentado en virtud del artículo 18 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Si desean una copia del informe presentado por Amnistía Internacional al Comité, consulten: http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR41/041/2012/en

    lunes, 30 de julio de 2012

    Niñas son desaparecidas en Juárez al amparo de autoridades

    29 de julio del 2012
    Periodista Javier Juárez entregó un ejemplar de su investigación a la ONU en México Foto: JJ/FB
     Entrevista a Javier Juárez, autor de “Las desaparecidas en Ciudad Juárez”
    Por Alberto Buitre
    MÉXICO, DF.- El periodista español Javier Juárez pasó tres años buscando con vida a la niña Adriana Sarmiento Enriquez de 15 años, secuestrada en el centro de Ciudad Juárez, Chihuahua, el 18 de enero de 2008. Junto a Ernestina Enríquez, mamá de la desaparecida, recorrieron cinco estados de México buscándola entre antros y centros donde tiene lugar la trata de personas, sospechando que Adriana se encontraría víctima de una red similar, sufriendo, pero viva. Pero a finales del 2011, una investigación paralela de la periodista Guadalupe Lizárraga le dio un vuelco a su búsqueda: la niña, no solamente no estaba viva, sino que su cuerpo yacía en la morgue desde hacía 16 días después a la fecha de su desaparición.
    Una cloaca de corrupción se destapó entonces, tanto, que las autoridades buscaron deshacerse del cuerpo de Adriana para desmentir la versión de su paradero. Sin embargo, la movilización inmediata de Javier, Ernestina, Guadalupe y la organización “Nuestras Hijas de Regreso a Casa” y el Comité de Madres y Familiares de Desaparecidas de Ciudad Juárez, evitó una injusticia más sobre el cadáver de Adriana Sarmiento Enríquez, asesinada con impunidad como las más de 700 mujeres que en similares circunstancias han caído desde hace 20 años en esta ciudad fronteriza, 30 de las cuales han sucedido en el mismo lugar, casi a la misma hora y en la misma forma que Adriana, tan sólo en lo que va del 2012. Y a la fecha, no existen culpables para las autoridades, el Estado mexicano simula que nada está sucediendo en Ciudad Juárez, y la propia población, poco o nada sabe acerca de lo que está ocurriendo.
    A partir de esta investigación y la documentación de otros casos similares, Javier Juárez regresa a Madrid y publica “Desaparecidas de Ciudad Juárez”. Hoy está en México para presentar el libro, el cual “es un reconocimiento a las madres que en Juárez, como en México y en todo el mundo han puesto en riesgo sus vidas buscando a sus hijas”.
    Impacto brutal
    En entrevista, Javier Juárez detalla que llegó a la ciudad fronteriza que por destino manifiesto parecería llevar su propio apellido, con la sola intención de realizar una investigación para su tesis universitaria. Pero al darse cuenta de lo que ahí estaba pasando, el impacto “fue brutal”.
    “Mi impacto fue brutal, porque vi que todo lo que podían decir, artículos, reportajes, se quedaba pequeño con relación a lo que estaba sucediendo en realidad. El presente era mucho más dramático, porque ya no eran nombres o foto, eran mujeres, personas, madres con mucho dolor y mucha sensación de injusticia. Y yo no podía irme de Ciudad Juárez como si nada hubiera pasado, con un artículo y dándome la vuelta.
    “Aquello fue a finales de 2007 y principios de 2008. A partir de entonces comencé a hacer un trabajo con las familias, con las mamás. Mantuve el contacto con ellas y fuimos a hacer un seguimiento de caso de las niñas desaparecidas. Veíamos sí, como decían las autoridades, habían bajado los índices de asesinatos con móvil sexual de las mujeres, algo que ya había sido denunciado en Ciudad Juárez años antes; pero se estaban multiplicando, en algunos casos hasta en 400 por ciento los casos de niñas desaparecidas. Fue entonces cuando empezamos a hacer ese estudio paralelo al oficial. De cuantas niñas estaban desapareciendo, cómo eran los perfiles de esas niñas, viendo la red de mentiras que había de las autoridades que acusaban, como sucedía en antaño, a las propias niñas de lo que estaba ocurriendo; que eran niñas vagas, que eran niñas de familias desestructuradas, y toda esa red de manipulación para tratar de justificar lo injustificable que es la inacción de las autoridades.
    “Fue así como empezamos este trabajo que, por desgracia, nos ha llevado también a ser amenazados, a sufrir acoso, a sufrir un intento de secuestro en el centro de Juárez, pero que, como digo en el libro, ha merecido la pena, porque gracias a éstel (el libro) hemos denunciado esta red de poder e impunidad y todo lo que hay detrás de estos casos que, en realidad, no son las desaparecidas de Ciudad Juárez, son las secuestradas de Ciudad Juárez”.
    Presentación con Norma Andrade, activista y madre de víctima, Javier Juárez, autor del libro y Humberto Robles, activista de derechos humanos Foto: HR/FB
    “Nada es casualidad en Juárez”
    - Han pasado más de diez años desde que salieron a la luz los casos sobre mujeres asesinadas en Ciudad Juárez ¿Qué crees que haya cambiado desde entonces?
    Cuando empecé este trabajo, nos enfrentábamos a un capítulo nuevo, porque eran desaparecidas. Había un halo de que no sabíamos exactamente lo que estaba pasando, y en cierto modo aunque éramos conscientes que las autoridades no eran garantes de decir la verdad, sí que dudábamos: ‘¿Y sí es verdad?’ ‘¿y si es verdad que las niñas se han ido por su voluntad?’, ‘¿y si es cierto que son niñas con problemas y deciden irse de casa sin avisar y no decir a donde van?’; pero con el paso de los meses nos fuimos dando cuenta que todo era mentira, que todo obedece a una estructurada campaña. Nada es casualidad en Juárez.
    Vimos que las autoridades tienen un argumentario sólido. Decir que esas niñas eran problemáticas, o cómo nos dijeron en algún caso ‘Esa niña anda de vaga’, y con eso justificaban que no se les buscara. Pero nos dimos cuenta que en Juárez, cada semana estaba desapareciendo una niña con un mismo perfil. Eran niñas entre 13 y 18 años, de cabellos largos y oscuros, guapas, delgadas; es decir, obedecían a un mismo perfil y desaparecían en una zona muy concreta de Ciudad Juárez, y eso es algo que estaban ocultando las autoridades: casi todas (desaparecen) en el centro de Ciudad Juárez, en la zona comprendida entre el monumento y la Catedral, una zona donde actúa el crimen organizado. Nos dimos cuenta que muchas de ellas vivían en las mismas colonias, lo cual nos hacía pensar que había un hilo conductor, que no eran casos aislados sino que había algo común entre las niñas. Entonces fue cuando empezamos este trabajo de investigación.
    En un principio estábamos siguiendo los datos que nos daban las autoridades, que eran niñas que eran captadas por una red de trata. Según decían ellos, las podían tener una red con bases en Puebla o en Ciudad de México. Por eso durante estos años hemos callado, haciendo un trabajo silencioso, hemos recorrido más de 15 mil kilómetros por todo México, hemos visitado cinco Estados, decenas de municipios, hemos estado en sitios, suburbios, antros que ni en las películas se reflejan; donde hay niñas de apenas 13 o 14 años ofreciendo servicios sexuales, siendo vigiladas por sus lenones; es decir, la realidad superaba la ficción, todo ese submundo que hay de prostitución de mujeres. Pero nos dimos cuenta que las niñas que buscábamos de Ciudad Juárez, no estaban en esos sitios donde nos habían dicho que habían sido llevadas.
    Adriana Sarmiento Enríquez
    El caso de la niña Adriana Sarmiento Enriquez mueve particularmente las entrañas de las historias documentadas por Javier Juárez. La lucha del periodista y la madre por encontrarla a través de más de 15 mil kilómetros en cinco estados de la República mexicana. Hasta que las terribles coincidencias del trabajo periodístico, sobre los casos que a pesar de su magnitud sobre 700 muertes impunes, siempre hay un tejido que las une: la búsqueda insaciable por saber la verdad.
    Así, Javier Juárez explica sobre su libro que, tras pasar la introducción sobre los antecedentes de los feminicidios en Ciudad Juárez previos al año 2007, año en el cual comienza su trabajo, todo el enlistado de “negligencias brutales y esa red de complicidad y con amparo gubernamental para garantizar a impunidad”, caen, finalmente, en los casos de las niñas desaparecidas de Juárez:
    “Y en este caso es el de la niña Adriana Sarmiento Enríquez. Ella tenía 15 años cuando fue secuestrada en el centro de Juárez el 18 de enero de 2008. Ella desaparece un viernes. Su mamá Ernestina pone la denuncia 48 horas después y a los tres días la conocí personalmente. Y ví que el perfil de esa niña encajaba perfectamente con el de las niñas en la década de los noventas. Sus circunstancias eran muy claras porque la niña salió de la preparatoria y ahí desapareció. No llevaba ni ropa, ni dinero ni documentación; es decir, todo hacía indicar que no era una huida voluntaria., algo que las autoridades también lo barajaban.
    “Con el tiempo fui haciendo seguimiento del caso, siguiendo todas las pistas, ganándome la confianza de de la mamá. La mamá estuvo más de un año en silencio ya que las autoridades le dijeron –que es otra de sus estrategias-, que no denunciara el caso públicamente, no hablar con los periodistas porque, dicen, lucran con el dolor de las madres porque sólo buscan dinero, y tenía mucho miedo la mamá. Hasta que al cabo de dos años, ella misma me pidió ayuda para intentar saber dónde estaba su hija, con la esperanza de encontrarla con vida. Y fue ahí donde fuimos a muchísimas sitios en muchos Estados tras supuestas pistas de Adriana, de ella y de muchas otras niñas. Porque estábamos convencidos que si hubiéramos encontrado a Adriana con vida, detrás de ella habría muchas niñas desaparecidas. Estábamos seguros que había una cadena, no un caso aislado. “
    Uno de los murales en Ciudad Juárez sobre desaparecidas Foto: Javier Juárez
    “Esta niña tiene que estar viva”
    “Todo esto se desbordó a finales de 2011, cuando una periodista, la editora de Los Ángeles Press, Guadalupe Lizárraga, con la que yo colaboraba y teníamos contacto permanente porque había algo que nos unía al ella hacer seguimiento de casos de feminicidos, de niñas muertas y yo en cambio al seguirlas vivas, el destino quiso que nuestros caminos se cruzaran. Algo que yo nunca hubiera querido. Porque Guadalupe descubrió y denunció que las autoridades de Ciudad Juárez estaban ocultando decenas de cuerpos de niñas tomadas como desaparecidas. Y que entre los cuerpos de esas niñas asesinadas ocultas por la propia autoridad, estaba el de una niña de 15 años llamada Adriana Sarmiento Enriquez. Yo sentí un impacto brutal. Traté de buscar excusas. Yo le decía a Guadalupe ‘no puede ser, tiene que haber un error, esta niña tiene que estar viva’, pero ella me fue dando datos, pruebas y en efecto, era Adriana la que estaba ahí.
    “Cuando soltó la noticia, yo llamé a la mamá pensando que las autoridades ya se lo habían dicho a ella que su hija estaba muerta. Pero cuando me descolgó el teléfono Ernestina me di cuenta que ella no sabía nada. O sea que la mamá no sabía que su hija estaba muerta, que estaba guardada en la morgue desde hace años. Entonces sentí un desasosiega, una sensación brutal de impotencia. Fue cuando se me notó y me preguntó que qué pasaba, que yo sabía y le estaba ocultando algo, y le dije que no, que estaba cansado y le colgué. Pero acto seguido le envié a su otra hija la documentación, la noticia en sí para que ella se la diera a su mamá. Que ella le contara lo que había descubierto Guadalupe. Y a las pocas horas le volví a llamar. Hablamos. La mujer estaba destrozada. Yo siempre trataba de darle una luz de esperanza. Le decía ‘a lo mejor hay algún error, un dato que no encaja’, pero yo sabía que era Adriana.
    “Fue en ese lapso en el que se publica y las autoridades no lo admiten, Guadalupe Lizárraga y yo sufrimos una campaña tremenda de acoso. Nos llamaron mentirosos, que nos estábamos aprovechando del dolor de una madre para vender una noticia, que estábamos mintiendo. Hasta que finalmente, otra llamada de Juárez, el papá de otra desaparecida, es la que me confirma que gente de la propia autoridad está filtrando la información y diciendo que sí, que ahí estaba Adriana. Y lo filtran porque también dentro de la autoridad hay gente que intenta ayudar. Y lo filtran por una situación muy grave: que las autoridades están intentando deshacerse del cuerpo de Adriana, es decir, querían desaparecer totalmente ese cuerpo para que nunca hubiera noticia, para que esos periodistas queden como mentirosos, desacreditarles totalmente y que siga la impunidad. Pero la presión fue tal durante ese lapso de horas por parte de organizaciones civiles como “Nuestras Hijas de Regreso a Casa” y de las propias familias, ante la incertidumbre que había más cuerpos de niñas, hasta que las autoridades acabaron por llamar a la mamá y admitirle que el cuerpo de Adriana estaba en la morgue.”
    Desierto de Juárez Foto: JJ/FB
    La situación es más atroz que en los noventas
    - ¿Por qué pasan casos como los de Adriana en Ciudad Juárez? ¿Quiénes, por qué?
    - Yo creo que el primer culpable es la impunidad. La impunidad por la impunidad. Es decir, ellos lo hacen porque saben que no va a pasar nada. Tienen garantía de impunidad. Porque la propia impunidad es garante de esa impunidad. Es decir, los que deben defenderte de las injusticias o de los crímenes son los mismos que amparan este sistema. Un sistema fallido. Y es el momento de cambiar el propio sistema.
    “En estos años, y lo certificamos en el libro con documentos, que hay funcionarios y altos cargos que han sido cuanto menos negligentes. Esa negligencia les convierte en cómplices por acción o por omisión. Pero esta situación favorece que esto pueda ocurrir en Ciudad Juárez.
    “En segundo lugar, yo creo que es también la situación de Juárez. O sea, Juárez es una ciudad sin ley ahora mismo. Es una ciudad militarizada sobre todo cuando ha ocurrido este trabajo, donde nosotros mismos hemos buscado a las niñas en el Valle de Juárez en una zona totalmente militarizada. Cada pocos kilómetros hay un retén militar que te baja, te inspecciona, te pide documentación, te pregunta… Pero ahora sabemos que las niñas fueron secuestradas en el centro de Juárez, fueron retenidas en casas de seguridad en Juárez, fueron llevadas al Valle de Juárez, y después de ser retenidas, ultrajadas y abandonadas, algunas, incluso, en fosas comunes.
    “Es decir, situación de hoy en Juárez, resulta duro decirlo pero es más atroz que en la década de los noventas o de los dos mil, cuando fue visualizado internacionalmente. Estamos hablando de un genocidio. Un feminicidio bestial. Asesinatos de mujeres adolescentes por el mero hecho de ser mujeres. Una situación atroz amparada por las fuerzas de seguridad. Nosotros lo denunciamos haciendo un punteo de donde han sido localizadas las fosas comunes, que incluso ya han sido admitidas por la propia autoridad.
    "Vemos que esas zonas están muy cercanas a retenes militares. Es decir, es imposible que una persona normal y corriente que no tenga apoyo de una estructura secuestre niñas, las lleve en su coche, las retenga, las viole, las maltrate durante días, incluso algunas semanas, que abandone sus cuerpos y lleve esos cuerpos en su coche, pasando por retenes militares y que les entierren en fosas comunes sin que nadie vea nada ni sepa nada. Es imposible. Sería absurdo pensar que esto lo hace una persona aislada. Es decir, nosotros estamos convencidos que hay personas con vínculos dentro de las propias fuerzas de seguridad, policías federales, militares, que tienen implicación y cuando no participación directa en esta estructura."
    Se les mata por ser mujeres, por ser pobres, por ser guapas, porque no pasa nada.
    “En Juárez si eres mujer, pobre y guapa, estás en peligro de muerte”, sentencia Javier Juárez a sabiendas de lo que ha sido testigo durante su investigación. Y asoma algunas conclusiones: “Yo creo que esta estructura, esta gente ven en ellas un producto. Ellas son una demanda que es ofrecida a un hombre que quiere a una niña joven, cuanto más joven mejor, guapa, cuanto más guapa mejor, y vulnerable, cuanto más vulnerable mejor. Porque sabe que eso es garantía de que no va a pasar nada.
    "Yo antes pensaba que era un negocio de trata. Nos aferrábamos a esa idea porque subconscientemente tu piensas que están vivas, te agarras a eso. Piensas ‘es cierto, están sufriendo, siendo maltratadas pero están vivas’. Y crees tener posibilidad todavía de encontrarlas vivas. Pero estamos hablando de algo aún más grave: una estructura que ojea, que tiene ojeadores, halcones, que ve los movimientos de las niñas en el centro, vulnerables, pobres, que en muchos casos van a buscar trabajo al centro, otras salían de la escuela, otras volvían a sus casas después de trabajar, niñas entre 14 y 16 años que eran capturadas o secuestradas por alguien. Tenemos constancia que ha habido un hombre entre 40 y 55 años que ha captado a esas niñas ofreciéndoles dinero, trabajo, y que fueron captadas en la misma zona: en el centro de Ciudad Juárez, cerca de la Catedral. Ofreciendo dinero a niñas que son muy vulnerables porque son muy pobres, ofreciéndoles ganar dólares y ellas acceden. Las capturan y se las llevan.
    “Entonces yo creo que estamos ante un capítulo gravísimo. Y a través de este trabajo pedimos a instancias internacionales como la Organización de Naciones Uunidas o el Tribunal Penal Internacional que entre de lleno a juzgar a estos funcionarios que han amparado y amparan esta impunidad. Porque en lo que llevamos del 2012, van más de 30 niñas desaparecidas. Niñas que muy probablemente, algunas, estén ya sin vida y otras seguramente están retenidas.
    La información no llega a Ciudad Juárez.
    Y a pesar de existir muchos documentales, libros, reportajes, ediciones especiales y hasta películas relacionadas con los feminicidios en Ciudad Juárez, la gente de la ciudad poco o nada sabe acerca del problema. Y más aún, explica Javier Juárez, las madres no están enteradas que en el centro de la ciudad han desaparecido más de 100 niñas en los últimos años. El periodista aún se sorprende e insiste ante la incredulidad: “¡Es que no lo saben!”.
    “Cuando una madre acaba de perder a su hija, yo me presento, le hablo de mi trabajo, y ella me dice donde es que ha perdido contacto con su hija o a donde se dirigía, muchas de ellas van a parar a el centro. Son niñas de un perfil de riesgo. Y yo les digo: ‘Señora ¿no sabe que los últimos años han desaparecido más de 100 niñas en el centro de Ciudad Juárez?’. Y la mamá se asusta. Porque pasan a ser conscientes que su hija ahora es una desaparecida de Ciudad Juárez o en una muerta de Ciudad Juárez. Y se asusta muchísimo, pero es que no lo saben. No hay campañas informativas. Ser mujer, ser niña adolescente y estar sola en el centro de Juárez es exponerte a esta gente, a estar en peligro de muerte. Y la gente no lo sabe.
    - ¿Y cómo juzgas el papel de los medios de comunicación al respecto?
    - Cuanto menos, insuficiente. En Juárez hay seguimiento de los casos, pero es un seguimiento superficial. Sólo el diario El Norte que hace seguimiento o hace recordatorio cuando se cumple un año o meses de la desaparición de las niñas, pero falta mucho más. Yo entiendo que es un trabajo peligroso. Porque incluso ha habido periodistas asesinados en Ciudad Juárez en los últimos meses y años. Yo entiendo que es un trabajo riesgoso, pero es necesario. Es que la gente no sabe lo que está pasando en Ciudad Juárez.
    “Y yo entiendo que la gente quiera a su ciudad, pero es que denunciar el genocidio de mujeres no es hablar mal de Ciudad Juárez. Es lo que yo trato de decir también en este libro. Yo no denuncio ni digo nada malo de la gente de Ciudad Juárez ni de Ciudad Juárez en sí. Yo hablo de esos políticos corruptos, funcionarios ineptos que callan por mantener su puesto o no meterse en problemas. Y que también hay fuerzas de seguridad implicadas en estos capítulos.
    “Pero yo apoyo y reivindico totalmente el papel de la mujer en Ciudad Juárez. Es gente trabajadora, gente humilde. Y que no traten de manipular los medios. Yo creo que labores de los medios, en algunos de los casos, por lo menos es deficiente”.
     
    El libro, un homenaje a las madres de Ciudad Juárez
    Para Javier Juárez, “Desaparecidas en Ciudad Juárez”, es un libro en reconocimiento a las madres que en Ciudad Juárez, como en todo México y en el mundo, exponen sus propias vidas en búsqueda de sus hijas.
    “Un momento de gritar por esas madres que muchas veces han tenido que mirar hacia abajo, que han tenido que aguantar insultos de la propia autoridad, no sólo ahora, sino en el pasado también, cuando les dicen que las niñas son prostitutas o llevan una doble vida ¡y es toda una mentira! Una red de mentiras permanente que abarca desde el escalafón más bajo hasta la autoridad más alta del Estado de Chihuahua.
    “Entonces yo creo que este libro debe suponer un reconocimiento a las madres que, no solo en Juárez sino en todo México y en el mundo, ante la pasividad de las autoridades, ellas mismas han ido a los puntos conflictivos para buscar a sus hijas poniendo en riesgo sus vidas. Yo he sido testigo como en algunos casos las madres compran paletas o gomas de mascar y se van ellas mismas a vender dulces al centro de Juárez, a los antros, y se meten a la cueva del lobo sin importar el peligro que corren, todo por saber dónde está su hija. Y eso es por la falta de vergüenza de las autoridades que no hacen absolutamente nada por encontrar a las niñas.
    “Este libro es un homenaje a las madres porque creo que ya es momento que sea reconocido, que se sepa y se reconozca su labor. Ha sido un trabajo duro, periodística y humanamente. Porque sientes mucha impotencia. Y esa mirada de las madres, ese llanto pidiéndote ayuda es lo que me ha impulsado a hacer éste trabajo, no de ahora sino de cuatro años, yendo prácticamente por todo México, a sitios indeseables, viendo a gente que nunca te hubieras imaginado que pudiera existir, sin escrúpulos. Y precisamente por ellas no nos ha importado meternos a esos sitios que son como un infierno.”
    Y aun cuando el objetivo siempre ha sido encontrarlas vivas y devolverlas vivas a su casa “este libro puede ayudar a que esto se frene y sobre todo, que los culpables y los asesinos de estas niñas paguen por lo que hicieron”, concluye el periodista.