sábado, 19 de noviembre de 2011

Estallan asesinatos contra mujeres en cuatro estados

  • Pobreza y violencia intrafamiliar, relación estrecha
  • Mientras seis entidades federativas han publicado el reglamento para la aplicación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, los homicidios dolosos siguen imparables

Octava y última parte

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La incidencia de asesinatos contra mujeres en el Estado de Chihuahua se ha desatado, y se centraliza en los municipios de Ciudad Juárez, Chihuahua, Parral y Creel, así como en las zonas Alta y Baja de la Sierra Tarahumara (en comunidades indígenas). En 2005, la Entidad reportó 61 homicidios dolosos; en 2006, 54 y en 2007, 58; sin embargo, el año pasado se registraron 187 casos, de acuerdo con Sergio Rafael Facio Guzmán, director de la Unidad de Información de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

“Hay un incremento importante en los asesinatos en Chihuahua”, argumenta Luisa Fernanda Camberos Revilla, titular del Instituto Chihuahuense de la Mujer, “pero el impacto también es por la actividad de la delincuencia organizada. Ahora las mujeres que están relacionadas con narcos o delincuentes se han visto afectadas por vivir con ellos bajo amenaza, según me cuentan mujeres que están presas; también hay algunas que se dedican a esta actividad y terminan siendo ejecutadas por el crimen organizado. Hay una mezcla de los conocidos feminicidios (asesinato de una niña/mujer donde se encuentran todos los elementos de la relación inequitativa entre los sexos: la superioridad genérica del hombre frente a la subordinación genérica de la mujer, misoginia, control y sexismo) con hechos de la delincuencia organizada”.

La funcionaria estatal recalca que el consumo de alcohol y drogas es un factor importante en la violencia hacia la mujer: “Los hombres se vuelven ‘locos’ y terminan matando a sus parejas. Este problema va en aumento, sobre todo en zonas indígenas. Las mujeres piden nuestro apoyo para salir de la violencia, una denuncia que anteriormente no ocurría por sus usos y costumbres. En 2008, una indígena estaba secuestrada por su pareja en el Municipio de Bocoyna; vivía amarrada en su casa, pero se pudo liberar por una denuncia de vecinos. Otra mujer terminó, presuntamente, suicidándose en la (Sierra) Tarahumara por las agresiones de su esposo. Una encuesta entre indígenas destaca que entre sus principales necesidades es una prioridad estudiar, el poder hablar sin miedo y no ser lastimadas”.

El Estado de Quintana Roo también muestra un incremento considerable en los últimos dos años: en 2007, 36 mujeres fueron asesinadas, pero en 2008 la cifra se duplicó (64). En Coahuila, el aumento fue de 14 a 26 homicidios dolosos en las mismas anualidades. En Veracruz, de 62 a 96 casos.

La violencia hacia las mujeres no respeta clases sociales y se agudiza en las familias que viven en la pobreza. Esta condición, mezclada con bajos índices de escolaridad, violencia intrafamiliar y celos, conduce a homicidios dolosos contra mujeres, refieren especialistas.

En 2008, Chihuahua reportó 187 crímenes de este tipo, colocándose por encima del Estado de México (176) —a pesar de que éste duplica la tasa poblacional—. Veracruz registró 96 casos; el Distrito Federal: 92; Jalisco: 57, y Chiapas: 45, con base en información de las procuradurías estatales de Justicia.

En otra arista, el Estado de México se mantiene a la cabeza en la lista de mujeres asesinadas en el país, en el periodo 2005-2008, con 573 casos. Le siguen Distrito Federal, con 427; Chihuahua: 360; Veracruz: 282; Chiapas: 275; Jalisco: 214 y Quintana Roo: 141. Autoridades de Guerrero, Oaxaca, Puebla, Michoacán, Baja California, Zacatecas, Tamaulipas, Querétaro, Yucatán, Durango, Colima, Quintana Roo y Baja California Sur mostraron opacidad para entregar estadísticas.

La desaparición de mujeres también preocupa a las asociaciones civiles en defensa de los derechos humanos. Entre los años 2000 y 2008, la Procuraduría de Justicia de Chihuahua informó de cinco mil 778 casos:
  • 2000: 790
  • 2001: 534
  • 2002: 627
  • 2003: 462
  • 2004: 300
  • 2005: 572
  • 2006: 943
  • 2007: 809
  • 2008: 741
  •  
De la estadística de 2008, la Procuraduría aclara que “se contabilizaron víctimas y puede haber más de una en cada caso”.

Si bien las denuncias por violencia intrafamiliar, lesiones y abuso sexual aumentan con rapidez en la estadística de las procuradurías estatales, las delaciones por mujeres desaparecidas se incrementan silenciosamente en Chihuahua, Estado de México y Distrito Federal. La fiscalía de esta última Entidad reporta cuatro mil 188 casos en el periodo 2000-2007, mientras que en el Estado de México se documentan 877 en el mismo periodo. En Jalisco no hay información de este delito.

La violencia contra las mujeres continúa imparable en el país. Más de seis mil mujeres cayeron a manos de asesinos entre 1999 y 2005; cuatro víctimas por día en promedio, revela la Investigación diagnóstica sobre la violencia feminicida en la República Mexicana, elaborada para sustentar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. De acuerdo con el estudio, a cargo de la Comisión Especial de Feminicidios de la pasada LIX Legislatura federal, más de mil 200 mujeres fueron asesinadas tan sólo en 2004. Las políticas públicas de la Federación, estados y municipios son “insuficientes para controlar esta problemática”, afirma el Observatorio Ciudadano del Feminicidio (integrado por 42 asociaciones civiles), que entre enero de 2006 y agosto de 2007 registró mil 931 homicidios dolosos contra mujeres en México.

Los problemas pasionales lideran la estadística, pues los agresores suelen terminar con la vida de sus parejas sentimentales y sus hijos o hijastros. Y es que en promedio, en el ámbito nivel nacional, “cada día durante los últimos 30 años son asesinados dos menores de 14 años”, revela la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “El 70% de la violencia contra niños y adolescentes tiene lugar en el entorno familiar”.

186 menores de edad fueron asesinados en Chihuahua en 2007 y 2008: de 56 homicidios en 2007, la cifra se disparó a 130 el año pasado. En el mismo periodo, en el Estado de México se registraron 173 casos; en Chiapas, 150; Distrito Federal, 88; Guanajuato, 56, y Jalisco, 54. La estadística incluye recién nacidos.

Estados que no proporcionaron información:

Funcionarios de las procuradurías estatales de Justicia negaron las estadísticas de homicidios dolosos contra mujeres en Guerrero, Oaxaca, Puebla, Michoacán, Baja California, Zacatecas, Tamaulipas, Querétaro, Yucatán, Durango, Colima, Quintana Roo y Baja California Sur.

Las entidades federativas en mención no cuentan con sistemas electrónicos de solicitudes de información, como la plataforma Infomex o sistemas internos, para la obtención de información por internet. En 2002 se aprobó la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, y el 20 de julio de 2007 se reformó el Artículo Sexto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Entre las modificaciones, la Federación, los estados y el Distrito Federal deben contar con sistemas electrónicos para que cualquier persona pueda hacer uso a distancia de los mecanismos de acceso a la información y de los procedimientos de revisión a los que se refiere este decreto, a más tardar en julio de 2009. Lo anterior significa que las entidades federativas tienen alrededor de dos meses para contar con sistemas electrónicos de solicitudes de información que faciliten la transparencia y la rendición de cuentas; de lo contrario, violentarán la Constitución.

Incumplen gobernadores en protección a la mujer


La Cámara de Diputados aprobó en 2007 la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que establece la coordinación entre Federación, estados y municipios para prevenir, sancionar y erradicar la violencia. Los principios rectores son igualdad jurídica entre la mujer y el hombre, respeto a la dignidad humana, no discriminación y libertad. No obstante, legisladores se negaron a tipificar el delito de feminicidio, que va en aumento.

Uno de los argumentos es que “puede prestarse a mucha confusión porque ya existe un delito genérico de homicidio. Para no romper con el equilibrio del Derecho Penal, el homicidio es suficiente. Enrarecer el tipo penal con el feminicidio podría llevarlo a una letra muerta”, enfatiza Gustavo González Hernández, diputado presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales en el Congreso de Jalisco.

En contraparte, Pablo Navarrete Gutiérrez, coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres (INMujeres), explica que hay un proceso de discusión nacional de la conveniencia de establecer este tipo penal, es decir, incorporarlo como una categoría donde se especifican elementos de un homicidio a mujeres por razones de género.

La ley fue aprobada el 19 de diciembre de 2006 y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de enero de 2007, por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa. Pero el reglamento fue publicado con retraso hasta el 11 de marzo de 2008 (debía expedirse en abril de 2007). El artículo octavo transitorio precisa que “en un marco de coordinación, las legislaturas de los estados promoverán las reformas necesarias en la legislación local, dentro de un término de seis meses, contados a partir de la entrada en vigor de la presente ley”. Al respecto, las 32 legislaturas estatales ya aprobaron las leyes, pero solamente seis han publicado los respectivos reglamentos para la entrada en vigor. El Estado de Querétaro, por ejemplo, aprobó la ley en 2008, pero el gobernador Francisco Garrido Patrón aún no ordena la publicación del reglamento. En la misma situación se encuentran 25 estados, mientras la violencia contra las mujeres recrudece. “Es necesario acelerar el paso porque sólo seis entidades federativas (Aguascalientes, Jalisco, Nuevo León, San Luis Potosí, Yucatán y Distrito Federal) cuentan con el reglamento de dichas legislaciones, y sin éste las leyes no dejan de ser pura demagogia”, asevera Navarrete Gutiérrez.

El Banco Nacional de Datos —para conocer la realidad de la violencia hacia la mujer— también continúa pendiente, cuando debía estar listo desde marzo de 2008. Al respecto, Rocío García Gaytán, titular del INMujeres, asegura que este año estará terminado, aunque no hay fecha para conocer las primeras estadísticas.

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), por su parte, no registra homicidios por género y causa. Vía Ley Federal de Transparencia, la institución turnó las cifras totales de homicidios dolosos y culposos en México, durante el periodo 2000-2006: “Nueve mil 034” casos. Pero en una segunda solicitud se le pidió desglosar la estadística y contestó: “Se resuelve la inexistencia de la información”.

Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña, ex titular de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres, apunta que “la promulgación de la ley da un enorme paso hacia adelante porque pusimos de una vez y para siempre, espero, la responsabilidad pública del Estado en su erradicación (de la violencia hacia la mujer)”; no obstante, alienta a no bajar la guardia: “Si el Estado no responde, las mujeres deben buscar espacios para que reaccione”, menciona la especialista al cuestionársele sobre un caso paradigmático ocurrido en 2007 en Jalisco: la tapatía Iris Angélica Martínez Larios pidió auxilio en varias ocasiones a cuatro funcionarios del Ayuntamiento de Tonalá (dentro de la Zona Metropolitana de Guadalajara) para salir de la extrema violencia intrafamiliar emanada de su concubino, Manuel González Álvarez; sin embargo, hicieron caso omiso y el agresor asesinó a balazos a tres hijos de Iris Angélica (17, cuatro y tres años de edad) y a la madre de ella (68 años)… después se suicidó. Iris Angélica sobrevivió a un impacto de bala en el estómago, mientras las autoridades municipales se resisten a reparar el daño pese a la recomendación emitida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

El alcalde de Tonalá, Agustín Ordóñez, se niega a indemnizar y rechaza ofrecer una disculpa pública a la agraviada. Condiciona la indemnización a que Martínez Larios comparezca ante los funcionarios que le negaron apoyo, que se enfrente de nuevo a ellos, pero no garantiza el cumplimiento de este punto de la recomendación. La disculpa pública, argumenta, no será posible porque los hechos no ocurrieron durante su administración como primer edil.

Iris Angélica tenía una relación estable con Manuel González Álvarez (ella venía de un divorcio detonado por la infidelidad y maltrato de su ex marido). Todo cambió a finales de 2004. Ambos perdieron el trabajo. La pobreza detonó inseguridad y celos en Manuel, quien protagonizó uno de los crímenes más impactantes en Jalisco. Iris Angélica sigue en el desamparo de las autoridades.

“Es un momento delicado que puede catapultarnos hacia atrás, pero al mismo tiempo puede romper las barreras y llevar a la erradicación de la violencia. Todo cambio social se lleva tiempo. Hay que abrir las puertas de la justicia a las mujeres”, asevera sobre el tema Pérez Duarte y Noroña, quien renunció a la fiscalía luego de que ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación desconocieron la relación directa del gobernador de Puebla, Mario Marín Torres, y el empresario Kamel Nacif Borge (“El rey de la mezclilla”) en la investigación por las violaciones y actos de tortura infligidos a la periodista Lydia Cacho, en diciembre de 2005, además de las redes pederastas en México.

Encerradas bajo llave


Más de 300 mil mujeres en México son prisioneras de la autoridad patriarcal. Encerradas bajo llave por sus esposos, concubinos o padres (en orden de importancia), enfrentan todo tipo de violencia, incluso graves lesiones físicas que culminan en homicidio. La cifra resulta del registro de llamadas telefónicas de víctimas en la Red Nacional de Refugios. Las comunidades indígenas de Apizaco, Tlaxcala; Mérida, Yucatán; Coatzacoalcos, Veracruz; Huejutla, Hidalgo; Cuetzalan, Puebla; Juchitán, Oaxaca; Tapachula y San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y diversas poblaciones del Estado de México, por mencionar algunas, constituyen un “foco rojo”.

“Están en etapa crítica por enfrentar una serie de barreras que impide a las mujeres acceder a la protección y atención especializada”, subraya Margarita Guillé Toledo, presidenta de la red, quien reconoce que en México la cantidad de mujeres inmersas en extrema violencia es superior al registro del organismo.

La falta de detección de violencia, la carencia de infraestructura, el uso de lenguas no habladas por los prestadores de servicios y la diversidad religiosa detonan que mujeres, hijas e hijos sean violados, discapacitados, lesionados y afectados en su desarrollo y en el patrimonio familiar a causa de la violencia doméstica, subraya un estudio de la Red Nacional de Refugios, mientras que el Instituto Nacional de las Mujeres enfatiza que en 50 municipios del país habitan indígenas en total desamparo. Coincide que estas comunidades están inmersas en la pobreza.

La red registra 60 refugios para mujeres violentadas, repartidos en 29 entidades federativas. 36 de estos centros son operados por la sociedad civil organizada y 24 por autoridades. Sólo Baja California Sur, Guerrero y Nayarit carecen de sitios de protección que brindan atención especializada e interdisciplinaria para mujeres y sus hijos en situación de extrema violencia familiar, sexual o trata, por un periodo de tres meses promedio. Las instalaciones previenen y protegen de las consecuencias de la violencia: discapacidad, mutilación, pérdida irremediable de la salud mental, lesiones y padecimientos mal atendidos, suicidio y homicidio. Durante la estancia de “máxima seguridad” se brinda atención médica, psicológica, orientación y acompañamiento legal. Hay casos en los que la permanencia se prolonga, dependiendo del peligro en que se encuentran las víctimas.

Cada año, la red beneficia a 15 mil mujeres y a sus hijos. Existen refugios con capacidad de atención para dos mil 800 mujeres en un mismo momento, pero hay una demanda para proteger a más de 300 mil víctimas.

La madre de Tereso, el adolescente wixárika que murió en la miseria en enero pasado en el Hospital Civil de Guadalajara, necesitaba ser protegida de su esposo, Felipe López González, con quien vivía en la población de Cañón de Tlaxcala, Tuxpan de Bolaños, Jalisco, pero no logró escapar con vida de la violencia intrafamiliar.

El gobierno tradicional, el Ayuntamiento de Bolaños, el Ministerio Público de San Martín de Bolaños y el Gobierno de Jalisco tienen una deuda pendiente: no hay resultados de la averiguación previa del presunto asesinato (la encontraron colgada en un árbol), mientras cuatro hermanos de Tereso, todos menores de edad, continúan en la casa del agresor ante el desamparo de las autoridades.

A la Dirección de Comunicación Social del DIF Jalisco se le solicitó una entrevista para que emitiera su postura de por qué el Estado no interviene en la protección de la familia en comunidades indígenas; sin embargo, no hay una respuesta de la dependencia. La insistencia para una declaración se desvaneció en el silencio de las autoridades. Ésa es la defensa que brinda el Estado a la familia. Salir de la miseria y de la violencia intrafamiliar es una quimera.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Feminicidio del Campo Algodonero: 10 años después

Por: Virginia Dellavalle

La pregunta que me hice durante el estudio de mi tesis y mientras que escribo éste artículo es algo de cuestionamiento personal: ¿Qué puedo escribir yo sobre Ciudad Juárez? ¿Qué puede decir (y saber) una ciudadana Italiana en Inglaterra sobre Ciudad Juárez sin haber siquiera visitado dicha ciudad alguna vez;¿Qué puedo decirle a jóvenes Mexicanos que leerán este artículo? ¿Qué mensaje les puedo pasar?
Podría empezar por contarles el gran interés internacional que existe por lo que pasa en su país, pero eso ya lo saben. ¿Que en México no se está implementando la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (“CIDH”) respecto de los feminicidios ocurridos en el estado de Chihuahua? Creo que esto no lo saben todos y los que lo sepan se preguntarán porqué una italiana viene a decírselos y no mejor ésta observa su propia casa y examina los problemas de su país. Créanme que lo hago, y entre ellos existe uno muy importante: el feminista. Mientras sigo haciéndome éstas preguntas para encontrar la forma de hablarles a los mexicanos de sus propios retos sin caer en lo demasiado obvio, por casualidad encontré en internet una foto de la Mole Antonelliana, el edificio más prominente de Turín, mi ciudad natal, con la proyección de la bandera rosa del “Ni una más”, símbolo de la lucha contra el feminicidio. Entonces, recordé que el caso de Ciudad Juárez llegó a todo el mundo y comprendo que los derechos humanos son un movimiento universal.


El 6 y 7 Noviembre de 2001 se encontraron (por casualidad) los cuerpos de 8 mujeres en un viejo campo algodonero abandonado de Ciudad Juárez. Tiradas y abandonadas a la intemperie, las mujeres, jóvenes y adolescentes, fueron torturadas sexualmente. La denuncia de su desaparición se había realizado en meses anteriores por sus familiares. El 6 de Noviembre se celebra ahora el día de erradicación del feminicidio. A 10 años de éstos hechos, las madres y familiares de mujeres desaparecidas y asesinadas aún buscan que se les haga justicia y se les reparen sus daños.

En diciembre del 2009 la CIDH declaró que México es cómplice del feminicidio del Campo Algodonero (nombre con el cual se hizo famoso el caso a nivel mundial). La corte determinó que México violó los derechos humanos de las víctimas, señalando que la principal causa del feminicidio es la discriminación de género contra las mujeres y ordenó medidas específicas para garantizar la no repetición de los hechos. Sin embargo, según la juez ad hoc mexicana que participó en la decisión, Rosa María Álvarez González, México no ha cumplido con la sentencia en ningún aspecto.

La CIDH había encontrado denuncias sobre feminicidio en casos anteriores (alrededor de 450) por lo que reconoció un patrón de conducta sistemático de violación a los derechos humanos de las mujeres en Ciudad Juárez. México solía calificar públicamente los hechos como graves pero, consideraba los casos de manera aislada, debido al clima de delincuencia organizada, pobreza, o la cultura violenta típica de las fronteras. Alegaba que su responsabilidad internacional no surgía en virtud de que los agentes del estado mexicano no habían cometido directamente los crímenes. El sistema de protección de derechos humanos y la jurisprudencia de la CIDH van más allá: el Estado mexicano tiene la responsabilidad de investigar y prevenir violaciones sistemáticas de derechos humanos (ver el caso de Velázquez Rodríguez en Honduras). Por lo tanto, el patrón era visible y México tenía conocimiento (y por ende, responsabilidad de prevención) al menos desde 1998, año en que fue publicado un informe de la Comision Nacional de Derechos Humanos sobre el tema.

Pero, ¿qué es el feminicidio? Esté siguiendo una categoría largamente inexplorada, tiene causas políticas, sociales y culturales que permiten la violencia, y hasta tratan de justificarla. Es obvio que no todo asesinato de mujeres es feminicidio, y éste término parece indicar al mismo tiempo un crimen, un fenómeno y una motivación: asesinato por razón de ser mujer. Los feminicidios también se caracterizan por su brutalidad, misoginia, violencia sexual, tortura y mutilación, lo cual refleja una cultura específica que como un iceberg de violencia hacia la mujer va emergiendo: el feminicidio es la punta, y mucha más violencia (la invisible) ocurre, en la esfera pública y privada. Aunado a ello, existe un elemento más, la impunidad. En este sentido, el feminicidio es político porque requiere la complicidad del Estado, y se manifiesta por omisión: la impunidad “normaliza” la violencia hacia la mujer. En mi estudio pude observar una cierta continuidad en el caso latinoamericano y existen casos parecidos ocurriendo en otros países y en número mayor pero con menor atención mediática respecto de los de México. En Guatemala, por ejemplo, se estima que 2,000 mujeres han sido asesinadas desde 2002.

Además de la responsabilidad del Estado sobre éste tema es importante considerar la reacción de la comunidad empresarial (nacional e internacional). Cada vez es más notorio como se unen los derechos humanos y la responsabilidad social de las empresas. Se habla mucho de la responsabilidad social de las corporaciones y multinacionales que subscriben a políticas que presentan a sus consumidores. Sin embargo, en Ciudad Juárez dicha responsabilidad parece ser un concepto vacío y la única política es de indiferencia hacia sus trabajadoras. No obstante, presentar ese tipo de alegaciones es muy difícil para los grupos de mujeres activistas de Ciudad Juárez que conocen la importancia de la industria maquiladora para su economía familiar.


Desde 2006, se lanzó una campaña de negación del feminicidio, sobre todo por la Asociación de Maquiladoras, ubicada justo frente al campo algodonero en cuestión. Claudia Ivette González, desapareció después haber sido despedida de su trabajo por llegar unos minutos tarde. El mismo destino tocó a decenas de mujeres desaparecidas. La maquiladora en cuestión, una multinacional, se limitó a comentar que los hechos no ocurrieron adentro de la maquiladora.

La mujer de la industria maquiladora es un símbolo del feminicidio porque es fácil de estigmatizar por los medios y las autoridades. Representan la más absoluta vulnerabilidad, y están conscientes del peligro que representa moverse en una ciudad como Ciudad Juárez, debido a sus horarios de trabajo, las rutas por donde se mueven, la falta de infraestructura, de hogares seguros, y de seguridad pública, factores que sumados las exponen al riesgo de un ataque diariamente -y no por ser “niñas extraviadas” que “deciden salir cuando llueve mojándose- (tal como las describió el Fiscal Arturo González), sino, más bien, querer salir adelante (como la recuerdan sus familiares).

El feminicidio o “Las Muertas de Juárez”, como también se ha hecho famoso el caso, se conocen gracias a la labor de grupos locales de mujeres, madres y activistas que no obstante amenazas y dificultades luchan por justicia. Esto es evidente por la manera en que solo 3 de las víctimas han llevado el caso hasta la CIDH. Mientras estudiaba mi tesis observé la legislación (por ejemplo, la Ley de Acceso del Derecho de la Mujer a una Vida Libre de Violencia del Estado de Chihuahua de 2007 contiene una definición completa de violencia feminicida), los programas de prevención y de alerta; leí sobre las ideas de las feministas mexicanas y el trabajo de las activistas, por lo que no puedo evitar pensar que México ya tiene todas las herramientas que necesita para enfrentar éste problema y así brindar un mensaje positivo. Que éste décimo aniversario sirva para recordar a las víctimas y sea una ocasión única para levantar la voz y decirnos “Ni una más”.

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Reportan 1,235 asesinatos de mujeres en año y medio

ONG documenta también 3 mil 282 desapariciones forzadas

El fenómeno delictivo se concentra en ocho entidades, incluidas DF, Oaxaca y Sonora.
 
En México se vive una situación de violencia similar a la de naciones en guerra, y aun cuando las autoridades han tratado de “ocultar datos”, en 18 meses ocurrieron mil 235 feminicidios y 3 mil 282 desapariciones forzosas con fines de trata y esclavitud sexual, según un informe del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).

María de la Luz Estrada, coordinadora del organismo, explicó que la violencia se ha agravado a partir de la lucha que sostiene el gobierno federal contra las organizaciones criminales.

En el informe titulado “Por el acceso a la justicia para las mujeres: 2010-2011” se señala que los mil 235 feminicidios ocurrieron en las siguientes entidades: 322 en el Estado de México, 168 en Sinaloa, 169 en Tamaulipas, 142 en Jalisco, 138 en Nuevo León (donde se reporta un incremento de 122 por ciento), 125 en Distrito Federal, 102 en Oaxaca y 71 en Sonora.

El organismo indicó que “41 por ciento de las víctimas tenía entre 11 y 30 años de edad; 35 por ciento entre 31 y 50, y 13 por ciento más de 50 años de edad.

“Se trata de mujeres asesinadas brutalmente, y lo lamentable es que las más vulnerables son adolescentes, jóvenes, escolares y trabajadoras”, dijo Estrada, también integrante de Católicas por el Derecho Decidir.

Las estadísticas revelan que de los mil 235 feminicidios, 25 por ciento se atribuye al crimen organizado, ejecuciones y delincuentes; en 23 por ciento de los casos se desconoce el motivo y 9 por ciento se relaciona con problemas con la pareja o conflicto con familiares.

En compañía de organizaciones que forman parte de la Misión Internacional “Por el acceso a la justicia para las mujeres: 2010-2011”, que abarcó Guatemala, Honduras, El Salvador y México, Estrada reconoció que las autoridades se han dado a la tarea de “falsear” y “ocultar” información sobre el problema.

Indicó que llamarán a Amnistía Internacional para que emplace a la Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República a crear una base de datos certera, atender expedientes rezagados y resolver las investigaciones.

“Los motivos por los que las mujeres son asesinadas cobran gran relevancia en el contexto de la lucha contra el crimen organizado, debido a que las autoridades tienden a considerar que las muertes de mujeres, con características específicas como el uso de la violencia, son porque forman parte de las células del hampa, a pesar de que eso no queda demostrado en las investigaciones”, puntualizó.

Las autoridades, dijo, sólo han resuelto 10 por ciento de casos en términos generales y en 90 por ciento desconocen al agresor.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Se escuda gobierno en lucha anticrimen para no investigar feminicidios: ONG

Los casos se han incrementado de manera “alarmante” en 18 meses, pues hay unos 4 mil 517, informaron en el informe "Una mirada al feminicidio en México 2010-2011".

Elizabeth Velasco C.
Publicado: 17/11/2011 13:41
México, DF. El gobierno mexicano y autoridades estatales se han escudado en el combate al crimen organizado y en la militarización del país para “esconder”y no investigar los casos de feminicidios y desapariciones de mujeres que se han incrementado de manera “alarmante” en 18 meses, lapso en que se han registrado conservadoramente unos 4 mil 517 casos, informaron María de la Luz Estrada, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), e integrantes de la Misión Internacional “Por el acceso a la justicia para las mujeres”.

Al presentar el informe "Una mirada al feminicidio en México 2010-2011", Estrada destacó que en el lapso de referencia se registraron mil 235 feminicidios y al menos 3 mil 282 mujeres desaparecidas en menos de 10 estados del país.

Estrada precisó que debido al subregistro de los casos en las agencias del ministerio público y a que en las leyes locales no tienen la figura de “desaparecida”,las cifras son parciales y no reflejan la problemática real.

En el estado de México, destacó, se registraron 320 presuntos feminicidios; 168 en Sinaloa, 169 en Tamaulipas, 142 en Jalisco, 138 en Nuevo León, 125 en el Distrito Federal, 102 en Oaxaca y 71 en Sonora. Del total de víctimas, 41 por ciento tenían entre 11 y 30 años de edad; 35 por ciento de 31 a 50 años, y 13 por ciento más de 50 años.

Asimismo, de enero de 2010 a junio de este año hubo un total de 3 mil 282 mujeres desaparecidas en los estados de Chihuahua, Nuevo León, Jalisco, Quintana Roo, Hidalgo, estado de México, Sinaloa, Coahuila y Veracruz. De estos casos se desconoce, en su mayoría, si fueron encontradas con vida o no.
Dado que el estado de México no tiene un diagnóstico sobre las desapariciones, la OCNF obtuvo los datos por medio de la Ley de Acceso a la Información.

En el caso de Veracruz, advirtieron que tan sólo en una década esa asociación ha registrado más de 5 mil desapariciones, pero la autoridad sólo reconoce 149.

“Veracruz es la entidad con mayor prevalencia de mujeres desaparecidas, con 19 mujeres por cada 100 mil, seguida de Quintana Roo con 17, Nuevo León con 16 y Chihuahua con 14.

“En el primer semestre de 2011, el estado de Chihuahua es la entidad con mayor prevalencia de mujeres desaparecidas, con 17 casos por cada mil habitantes, seguida por Quintana Roo con 11 y Jalisco con cinco”.

En rueda de prensa, a la que asistieron Mercedes Ruiz, secretaria general de la Asociación de investigación y especialización sobre temas iberoamericanos en España; Isabel Valriveras, consejera del Consejo General de Abogacía Española; Julia Monárrez, del Colegio de la Frontera Norte; María Eugenia Solís, integrante de la Alianza Internacional de Feministas que Monitorea la Corte Penal Internacional, advirtieron de la gravedad de la violencia contra las mujeres en México. Similar, incluso, a la que se observa en los países en estado de guerra.

Pese a que esta ola de violencia está en aumento, hay omisión por parte de las autoridades para realizar las investigaciones, indicaron.

Una muestra es que la titular de la PGR, Maricela Morales, les canceló una cita que ya tenían programada, y las autoridades de la Secretaría de Gobernación (SG), que ya había hecho compromisos sobre el tema en otros encuentros, les cancelaron una hora antes de la reunión, a causa de la muerte de su ex titular Francisco Blake Mora.

Recuerda La Chichi Indignada a las más de 300 mujeres asesinadas en el 2011

 
Por: Sarahí Aguirre | 17-Nov-2011 12:52
 
Un pequeño grupo de mujeres se presentó este día frente al Palacio de Gobierno, justo a un lado de la Cruz de Clavos, para manifestarse y expresar el dolor de la sociedad chihuahuense y mexicana en general por la violencia e inseguridad que las mujeres sufren en este país.

Estas mujeres manifestaron estar adheridas al movimiento de La Chihi Indignada, el cual tiene manifestaciones de indignación en todo el país por la inseguridad que viven las mujeres.

En particular, en Chihuahua se asesina en promedio a una mujer por día; en lo que va del año van más de 300 mujeres. Para recordarlas, a través de un megáfono se leyeron sus nombres en voz alta, así como sus edades y la manera en la que fueron encontradas muertas, cómo murieron, cómo fue que desaparecieron o la última vez que fueron vistas.

“Juntamos muchísimas hojas con muchísimos nombres… casi un libro. Todas ellas tienen una identidad y por cada mujer muerta o desaparecida hay una familia y amigos que sufren su pérdida y exigen justicia. Ésta es una pequeña manera de demostrar que hay mucho dolor”, expresó Aurora Acosta, estudiante de antropología y participante de este movimiento.

La Chichi Indignada es una red nacional de mujeres jóvenes indignadas por la grave situación de violencia hacia las mujeres, jóvenes y niños que se vive en México. Manifiestan ser una red de mujeres para mujeres, pero incluyente del apoyo y solidaridad de hombres conscientes.

"Nuestro propósito es contribuir a visibilizar, documentar y denunciar los problemas y las heridas que nos duelen: el feminicidio, la trata de personas, los secuestros, asesinatos, desapariciones, agresiones y hostigamiento sexuales contra las mujeres. También nos preocupa evidenciar y denunciar la violencia estructural y sistemática que padecemos las mujeres de todos los ámbitos socioeconómicos y culturales y la falta de garantía de nuestros derechos humanos, aunadas las discriminaciones por razones de preferencia sexual, edad, discapacidad, etnia, lengua, clase, nivel de escolaridad, ideología y condiciones de salud".

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Donne di Sabbia (Mujeres de Arena) - Italia



In occasione della Giornata internazionale contro la violenza sulle donne lo spettacolo Donne di sabbia va in scena a Caselle Torinese (24/11), a Torino (25/11) e a Imola (26/11).

Vi chiediamo di diffondere questa comunicazione ai vostri amici e vi invitiamo a visitare il sito

www.donnedisabbia.com
 

Alleghiamo le locandine delle tre repliche e la locandina delle iniziative organizzate dalle Officine Corsare di Torino per questa Giornata contro la violenza sulle donne.

Grazie.

Donne di sabbia

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Becar a un niño del Proyecto la esperanza cuesta de 2 a 5 mil pesos semestrales ¿Quieres contribuir?



Liderado por Norma Andrade y la Mtra. Marisela Ortíz, el Proyecto la Esperanza es producto de la solidaridad civil, razón por la cuál Becas por la Paz contribuye en la recaudación de fondos para contribuir a que estos niños tengan una oportunidad de superar el shock postraumático en compañía de profesionales.
¡Y necesitamos voluntarios!

Las Becas por la Paz van dirigidas a niños, niñas, adolescentes y algunos jóvenes cuya madre fue asesinada o desaparecida y son gestionadas directamente por la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa y, en su nombre, Marisela Ortiz.

Becar a un niño cuesta de 2 a 5 mil pesos. ¿Quieres contribuir? ¡Toda donación en bienvenida! Para contribuir, puedes dar clic aquí Envíanos todas tus dudas y comentarios y por favor, haz circular esta información.

Porque contribuir a la construcción de la paz en México es cosa de todos,
Becas por la Paz

Monument for women in Juarez, Mexico, image - Diana Washington Blog


Photo of the new memorial in Juarez, Chihuahua, Mexico, constructed by the Mexican government in memory of the girls and women whose bodies were found in the "cotton field" parcel in 2001, was officially dedicated on Nov. 7. A Juarez activist said the project cost a million dollars. The eight murders have not been solved.

Memorial en Juárez-Helguera

Sensibilidad ante feminicidios-Fisgón

martes, 8 de noviembre de 2011

“Ni olvido, ni perdón”, reviran víctimas de feminicidio al Estado mexicano

En acto oficial en Campo Algodonero, familias demandan justicia


Por Anayeli García Martínez

México, DF, 7 nov 11 (CIMAC).- Madres de jóvenes desaparecidas y asesinadas en Ciudad Juárez, Chihuahua, rechazaron las disculpas ofrecidas por autoridades federales y estatales durante un acto hoy en el predio conocido como Campo Algodonero, para honrar la memoria de las víctimas y que fue ordenado en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) contra el Estado mexicano.

Esta mañana se realizó un acto público en Juárez en memoria de Esmeralda Herrera Monreal, Laura Berenice Ramos Monárrez y Claudia Ivette González, quienes fueron encontradas sin vida en ese predio en 2001. Por este caso la CoIDH sentenció a México por violaciones a los Derechos Humanos (DH) en noviembre de 2009.

En la sentencia la Corte ordenó al Estado mexicano realizar un acto de “reconocimiento de responsabilidad internacional”, y erigir un monumento en memoria de las mujeres asesinadas y desaparecidas desde 1993 en Ciudad Juárez.

El evento oficial se llevó a cabo sin el memorial listo, sin la presencia de autoridades de alto nivel y con el descontento de organizaciones civiles por los DH de las mujeres.

En entrevista desde la ciudad fronteriza, Cecilia Espinosa, integrante de la Red Mesa de Mujeres, una de las organizaciones presentes, acusó que el acto fue una simulación para dar cumplimiento a la sentencia de la CoIDH.

Criticó la ausencia de funcionarios de alto nivel de los tres poderes de gobierno y la fahta de avances en las investigaciones de los tres casos de feminicidio.

La activista enfatizó que desde hace dos años que se dictó la sentencia no hay avances en las investigaciones de los crímenes, “situación que continuará mientras se siga generando la simulación”.

Del 1 de enero al 3 de octubre de este año, la Red Mesa de Mujeres ha documentado 171 casos de feminicidio y actualmente apoya las pesquisas de dos desapariciones ocurridas entre junio y julio pasados: la de una adolescente de 17 años y la de una joven de 19.

“Estas familias acusan que (las autoridades) no quieren localizar a sus hijas asesinadas como ocurrió en los tres casos de Campo Algodonero”, aseguró la defensora de DH, quien criticó que este acto debió ser televisado a nivel nacional para que se evidenciaran las deficiencias del Estado.

Cecilia Espinosa detalló que en la ceremonia celebrada en Campo Algodonero –donde hace 10 años fueron encontrados ocho cuerpos–, ubicado en la avenida Ejército Nacional esquina con avenida Paseo de la Victoria, activistas, amigos y familiares de mujeres desaparecidas y víctimas de feminicidio se negaron a perdonar al Estado mexicano.

La sentencia de la CoIDH contempla tres de los ocho casos de feminicidio. Los asesinatos de María de los Ángeles Acosta Ramírez, Mayra Juliana Reyes Solís, Merlín Elizabeth Rodríguez Sáenz, María Rocina Galicia, y otra mujer aún no identificada no entraron en la resolución. No obstante, la familia de Merlín asistió al evento para manifestar su repudio.

PURO SEGUNDÓN

Estuvieron presentes Dilcya García, comisionada para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres; Rocío García Gaytán, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres; Felipe de Jesús Zamora, subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, y Sara Irene Herrerías, procuradora social de Atención a las Víctimas del Delito.

Además participaron otros funcionarios estatales y locales, pero no estuvieron Felipe Calderón ni el gobernador de Chihuahua, César Duarte. José Luis Castillo, padre de Esmeralda Castillo, una joven de 19 años desaparecida desde 2009, dijo que ese acto no fue de justicia para su hija, ni para las hijas de las demás madres y padres presentes.

El Comité de Madres y Padres de Hijas Desaparecidas también se presentó para criticar la impunidad y la falta de sanción para los responsables de los casos de feminicidio, y para exigir que sus hijas aparezcan con vida. Asistieron madres de otras mujeres desaparecidas, quienes reclamaron que sus hijas también sean nombradas en el memorial.

El Instituto Chihuahuense de la Mujer informó que para la construcción del memorial, que aún no está listo y se prevé se concluya en 2012, la Conavim aportó 14 millones de pesos (mdp) y el gobierno del estado aportó 6 mdp. Se adelantó que la artista Verónica Leiton realizará la escultura conmemorativa.

11/AGM/RMB/LGL

El gobierno pide perdón de trámite por feminicidios

Familiares de las víctimas que fueron halladas en un lote conocido como campo algodonero, en Ciudad Juárez, muestran su inconformidad y desesperanza por la forma en que los gobiernos federal, estatal y municipal dieron trámite a la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En el lugar se inauguró ayer un monumento memorial. Los discursos oficiales fueron interrumpidos por gritos en los que se reclamaba justicia y se remarcaba la negligencia para abordar las desapariciones y asesinatos de mujeres Foto Alejandro Bringas

El Estado mexicano pide perdón por los feminicidios; acto de simulación: deudos

  • Ni Calderón ni Blake asisitieron a la presentación del memorial por las víctimas
  • Se cumplieron 10 años de que fueron encontrados ocho cuerpos en el campo algodonero
 
Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 8 de noviembre de 2011, p. 16
 
Ciudad Juárez, Chih., 7 de noviembre. Al cumplirse 10 años de que fueron localizados los cuerpos de ocho mujeres en el campo algodonero y en medio de reclamos y abucheos de familiares de las víctimas se inauguró el monumento memorial que ordenó la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

El subsecretario de Gobernación, Felipe Zamora, pidió perdón por estos crímenes y reconoció la responsabilidad del Estado mexicano por omisiones que derivaron en violaciones a los derechos de las víctimas. Por el incumplimiento a investigar y garantizar el derecho a las víctimas, por violentar su acceso a la justicia y protección, el Estado reconoce su responsabilidad.

La intervención del funcionario, así como la de Graciela Ortiz, secretaria de Gobierno de Chihuahua, y la de Héctor Arcelús, secretario del municipio, fueron interrumpidas por los gritos de familiares de mujeres asesinadas y desaparecidas que reclamaban justicia.

Los deudos los llamaron mentirosos y corearon consignas de ni una mas o vivas se las llevaron, vivas las queremos, y a pesar de todo los funcionarios siguieron con los discursos que traían preparados.

Los familiares de las víctimas cuyos nombres quedaron inscritos en el memorial no acudieron, por considerar que el Estado mexicano ha incumplido con la sentencia internacional, incluido el monumento que deben erigir y que sólo fue presentado de manera parcial.

Ante la ausencia del presidente Felipe Calderón Hinojosa o del secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, para pedir perdón, señalaron que ni en eso le dieron importancia a este acto.

Antes de iniciar su discurso para reconocer la responsabilidad del Estado, como ordenó el fallo de la CIDH, Felipe Zamora solicitó un minuto de silencio por las víctimas de feminicidio y desaparecidas.

El funcionario dijo que desde el inicio de la indagatoria del caso del campo algodonero, hubo negligencia, ya que no recabaron las pruebas suficientes y eso retrasó la indagatoria.

No se cuenta con la identidad de los responsables, además de que los deudos no fueron informados de las indagatorias, dijo.

Reconoció que las autoridades de los tres niveles violaron los derechos humanos, ya que incumplieron con la responsabilidad de proteger a las víctimas y familiares, los cuales sufrieron acoso.

Por su parte, la Red Ciudadana por la No Violencia y Dignidad Humana, en la que participan las familias de Claudia Ivette, Laura Berenice y Esmeralda, por cuyas muertes fue condenado el Estado mexicano en la CIDH, dio a conocer que no acudió a la develación del memorial levantado en el campo algodonero.

La decisión fue por la negativa a incorporar los nombres de todas las víctimas desde 1993 y cuando menos hasta el año 2006, como ordenó el tribunal internacional en su sentencia del 10 de en diciembre de 2009.

En un documento difundido por el Centro para el Desarrollo Integral de la Mujer AC, Red Ciudadana de No Violencia y Dignidad Humana, y la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, afirman que los artículos 16 y 17 de esta resolución establecen que el Estado mexicano deberá hacer un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional, en honor a la memoria de Laura Berenice Ramos Monárrez, Esmeralda Herrera Monreal y Claudia Ivette González, el cual debe realizarse en la misma ceremonia que se devele el monumento en memoria de las mujeres víctimas de homicidio por razones de género en Ciudad Juárez.

En virtud de que el resolutivo 17 de la sentencia –agrega el texto– precisa que el monumento es en memoria de las mujeres víctimas de homicidio por razones de género en Ciudad Juárez y no únicamente para las víctimas del caso, existe un acuerdo suscrito entre el subsecretario de de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, las familias y sus representantes para diseñar un mecanismo que incorpore los nombres de todas las víctimas desde 1993 hasta 2006.

Sin embargo, denuncian, “el subsecretario de Gobernación, Felipe Zamora, ha ignorado dicho acuerdo y se ha negado a que los nombres de todas las víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez sean incluidas en el memorial, a pesar de que las organizaciones representantes de las familias han proporcionado la información e iniciado un proceso de consulta con las familias de las víctimas”.

El pronunciamiento señala por otra parte que, a pesar de las manifestaciones reiteradas del presidente Felipe Calderón y del secretario de Gobernación, Francisco Blake, de que se cumplirá la sentencia del campo algodonero, en los hechos no hay ningún esfuerzo por ejecutar el mandato de la CIDH a cabalidad y las diversas acciones que han hecho públicas no acatan integralmente la resolución, sino simulan su cumplimiento.

Pendientes 12 resolutivos

Hasta la fecha, de los 13 resolutivos dictados por el tribunal internacional, el Estado mexicano únicamente ha dado cumplimiento a uno de ellos.

Recordaron que Esmeralda Herrera Monreal, de 15 años de edad; Laura Berenice Ramos Monárrez, de 17, y Claudia Ivette González, de 19, fueron reportadas en fechas distintas por sus madres como desaparecidas, pero las autoridades nunca hicieron algún esfuerzo por localizarlas. Sus cuerpos sin vida, junto con los de otras cinco jóvenes, fueron localizados en un lote conocido como campo algodonero, los días 6 y 7 de noviembre de 2001.

Ante la negligencia de las autoridades, las señoras Irma Monreal, Benita Monárrez y Josefina González, madres de las tres jóvenes, decidieron acudir ante la CIDH y, después de ocho años de litigio, el día 10 de diciembre de 2009 fue notificada la sentencia contra el Estado mexicano.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Colocan altar especial para madres e hijas asesinadas


Hérika Martínez Prado
Norte

2011-11-03
04:00:13

Con un tradicional altar de muertos, integrantes de la agrupación Nuestras Hijas de Regreso a Casa recordaron ayer a sus madres e hijas asesinadas en la ciudad.

Ropa, flores, bebidas, dulces y comida fueron colocados junto a sus fotografías en el altar que realizaron los 29 integrantes del proyecto La Esperanza.

"Cada año montamos el altar de muertos para recordar a las mujeres que fueron asesinadas en Ciudad Juárez, participan sus familias, amigos y compañeros de escuela", comentó José Eduardo Rosales, coordinador del proyecto.

José Ángel Morales Pérez de 20 años de edad acudió este año junto a su esposa y su hija de dos años de edad, a poner el altar a su madre asesinada.

"Mi mamá era Érika Pérez Escobedo, de 23 años de edad. A ella la encontraron muerta en septiembre del 2002", comentó.

Junto a los hijos de otras mujeres víctimas de la violencia en la ciudad, José Ángel colocó cigarros y comida para su mamá.

"Cada año hacemos el altar de muertos, ponemos sus fotos, tratamos de elaborar todo lo que les gustaba. Mi mamá era muy alegre, le gustaba mucho la música de Marco Antonio Solís, la música de banda, y siempre fumaba su cigarrito y tomaba su Coca-Cola", recordó.

Con apenas 11 años de edad, José y su hermana de entonces cinco años quedaron huérfanos en el 2002, y desde entonces fueron apoyados por Nuestras Hijas de Regreso a Casa.

"Primero, al saber que de la muerte tu mamá es difícil, caes en una depresión, pero la maestra Marisela "Ortíz- nos ha apoyado bastante. Cuando pasó estuvimos en terapias psicológicas, ella nos visitaba, nos animaba, nos decía que siguiéramos adelante, y eso fue algo importante para poder superar la perdida", aseguró.

Eventos como la realización del altar de muertos ayuda a los hijos y familiares de las víctimas a superar la perdida de una mejor manera, afirmó quien actualmente da clases de música a los niños y adolescentes del grupo.

"Hemos visto un cambio muy grande, ellos siguen estudiando, se está trabajando para darles otras alternativas y alejarlos de los riesgos juveniles que actualmente prevalecen en la ciudad", comentó el coordinador del grupo mientras los familiares terminaban de colocar las fotografías sobre el altar.

También se colocó el uniforme color verde que utilizaba Alejandra García Andrade cuando era comandante de la escolta en la Secundaria número 8368, junto a su fotografía con la leyenda "Justicia", misma exigencia que la de los familiares de Silvia Elena Rivera, quien fue asesinada el siete de junio de 1995.

martes, 1 de noviembre de 2011

Indignación en Chihuahua: nuestras desaparecidas


El registro masivo de personas desaparecidas en nuestro país coincide con el momento histórico que el presidente Felipe Calderón denominó “La guerra contra el narcotráfico”. Desde el inicio de su periodo presidencial hasta diciembre del 2010, se reporta que más de 5 mil personas se “esfumaron” en México: según la Comisión Nacional de Derechos Humanos el 79% de las personas desaparecidas son hombres y el resto mujeres. En Chihuahua, la Fiscalía General del Estado reportó a la organización Justicia Para Nuestras Hijas que 107 mujeres desaparecieron en la entidad del 1 de enero al 31 de diciembre del 2010.
Frente a esta problemática, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) indicó, tras uno de los múltiples resolutivos de la sentencia del caso Campo Algodonero, que en cuanto sea reportada la desaparición de una mujer o una niña, es obligación del gobierno federal, estatal y municipal activar el Protocolo Alba, que consiste en buscar a la desaparecida de manera coordinada entre las instancias, haciendo visible su ausencia para intentar recuperarla, ya que se considera que entre más tiempo permanezca desaparecida una mujer, es más probable que ocurra un feminicidio. Durante todo el 2010, el Protocolo Alba solamente fue activado en dos ocasiones: en la desaparición de Yanira Frayre (de 15 años) y en la de Jesica Leticia Peña (de 16 años); por desgracia ambas jóvenes de Ciudad Juárez continúan desaparecidas.
En la capital del estado, uno de los casos emblemáticos es el de Pamela Leticia Portillo Hernández, quien desapareció junto con un elemento del Ejército Mexicano. En este suceso, según la evidencia, participaron policías estatales. Hace ya más de un año que desapareció Pamela. Su mamá, Lourdes Hernández, la ha buscado desde las primeras horas que siguieron a su desaparición. Yo la conocí en julio del 2010, y desde entonces varias organizaciones y grupos de mujeres la hemos acompañado en todo el proceso de su búsqueda, cada una desde su espacio y en la medida de sus posibilidades; desde mujeres que trabajan directamente con los sistemas de justicia, hasta las que salimos a la calle con Lourdes a buscar a Pamela.
Un rápido recuento de lo ocurrido desde su desaparición podría ser el siguiente:

Ella cumplió 24 años, sus hijas pasaron de grado en la escuela y cumplieron años, su familia pasó Navidad y año nuevo sin ella, su mamá le escribió un poema por el 10 de mayo; hubo cambio de gobernador en Chihuahua, Susana Chávez fue una más –una nueva víctima de feminicidio–, dejó de existir la unidad policiaca CIPOL, asesinaron al hermano de la ex procuradora de Chihuahua, asesinaron en la puerta del Palacio de Gobierno de Chihuahua a la señora Maricela Escobedo: una mamá que pedía justicia por el asesinato de su hija. En medio de esta violencia que afecta a cada familia y al colectivo, yo preguntaría ¿por qué no ocuparnos del derecho a la vida de quienes ya nacimos, en lugar de debatir el derecho a la vida de los no nacidos?
Como si las desapariciones y la falta de oportunidades para vivir una vida digna no fueran suficientes, en nuestra entidad, en lo que va del 2011 han sido asesinadas de forma violenta 2,572 personas –1,571 en Ciudad Juárez y 549 en la capital; el resto en comunidades serranas y rurales. Hay que tomar en cuenta que no se está registrando la cifra negra de las zonas alejadas de las urbes, y que estos datos tampoco fueron parte del informe de nuestro gobernador César Duarte Jáquez. En dicho informe, afirmó que la violencia disminuía notablemente, pero en 2010 asesinaron a 4,080 personas: no hay tal disminución de personas asesinadas ni de la violencia generalizada (Información Procesada). Ni los feminicidios, ni los asesinatos en general, ni las desapariciones fueron temas relevantes en el informe del gobernador.

Por ello, en la capital de Chihuahua, un grupo de ciudadanos y ciudadanas estamos emprendiendo una campaña de concientización para hacer visibles las múltiples desapariciones que ocurren en nuestro Estado y en nuestro país. Nosotras somos conscientes de que nadie desaparece, y por desgracia también sabemos que los gobiernos muestran muy poco interés en que nuestros y nuestras desaparecidas regresen, como lo demuestra la ineficacia de las instancias encargadas de buscarlas y encontrarlas.

El domingo pasado, 15 de octubre, salimos a expresar nuestro sagrado derecho a la indignación. En Chihuahua nos reunimos en la plaza que muchos hemos nombrado “Ni Una Más” (también conocida como Plaza del Ángel). Ahí, una de las consignas más fuertes llamaba a más ciudadanas y ciudadanos a sumarse a la búsqueda de nuestras gentes y a reclamar “¡No más desaparecidos y desaparecidas!”. Tras el evento, el objetivo de quienes estamos al lado de sus familias, y de quienes salimos a la calle a buscar a nuestros desaparecidos, sigue siendo el mismo: mantener en la memoria colectiva a quienes un día ya no regresaron y de quienes no sabemos nada, pues sabemos que no podemos ni debemos darnos el lujo de olvidar a nuestra gente.

Es fundamental tener en claro que si permitimos que desaparezcan, no sólo las desaparecen a ellas; también desaparecen nuestros derechos. Patricia Ariza, en su visita a Guanajuato en julio de este año dijo: “hay que aprovechar las crisis para buscar cambios sociales…hay que salir con miedo, pero hay que salir”. Evidentemente estamos en una crisis, y creo que la manera de vencer el miedo es salir en una colectividad. Hay que hacernos notar y oír, hay que ejercer ese sagrado derecho a la indignación alzando la voz y acompañándonos los unos a los otros en esta crisis que estamos viviendo.

Informacion adicional

  • Autor/a:Linda Flores
  • NAR:
  • Biografía:Antropóloga social, profesora universitaria e investigadora de archivos históricos. Acompaña solidariamente a mujeres en situación de violencia. Fundó el grupo Diálogo y Acción Ciudadana

jueves, 27 de octubre de 2011

Le sacan bebé y queman viva a una embarazada

En un acto de venganza, varios hombres golpearon a una mujer embarazada, le sacaron el producto y con su sangre dejaron un mensaje escrito a su esposo que decía “Santiago estamos a mano”. Posteriormente la quemaron viva en la colonia Parajes del Oriente.

Sin embargo, bomberos lograron rescatar a un infante de dos años quien resultó ileso en la situación. La víctima fue identificada como Denisse Daisy Robles López de 17 años.

El asesinato se registró ayer a las dos de la tarde en el domicilio ubicado en la calle Desierto Arábigo casi esquina con prolongación Zaragoza.

De acuerdo con la autoridad, los sicarios entraron a la vivienda donde se encontraba la víctima, quien tenía siete meses de gestación y le provocaron un aborto.

Por último le prendieron fuego y se retiraron del lugar.

Vecinos del sector dijeron haber escuchado un escándalo adentro del hogar, mientras que rescatistas detallaron que había mucho desorden.

Una vez que el inmueble comenzó a arder, el comerciante de una tienda de abarrotes intentó rescatar a los ocupantes, sin embargo, la intensidad de las llamas le impidió entrar.

En el momento que el humo se expandía, empleados de Cementos de Chihuahua que pasaban a bordo de una camioneta sofocaron gran parte del fuego echándole agua con una manguera que traían.

Momentos después elementos del cuerpo de Bomberos llegaron para apagar el incendio, logrando rescatar con vida al menor de dos años quien se encuentra sin ninguna lesión.

En el momento que apagaron el siniestro, localizaron el cuerpo de la mujer con el vientre abierto y vieron al feto sustraído cuando realizaban labores de rescate.

Familiares de la fémina llegaron al lugar y no pudieron contener el llanto y desesperación al no poder pasar.

En tanto, la autoridad desconoce el paradero del cónyuge.

Personal del Servicio Médico Forense arribó al lugar para retirar el cuerpo de la vivienda y trasladarlo a sus instalaciones, en espera del reclamo de sus familiares.

QUINCEAÑERA DE SECUNDARIA SECUESTRADA

Hombres encapuchados levantan a Karla Martinez de la Secundaria Estatal 1 en Parajes de San Juan
levantadaCIUDAD JUÁREZ.- La Secundaria Estatal 1 se declaró en alerta contra secuestradores.
Familiares de la adolecente Karla Abigail Martínez Ortiz, de 15 años, acudieron a la Fiscalía General de la Zona Norte para pedir ayuda para dar con el paradero de su hija.
La jovencita fue levantada la tarde del miercoles por dos hombres encapuchados que viajaban en una Van color blanca, a unas cuantas cuadras de su vivienda.
A pesar del apoyo de los agentes ministeriales, hasta este mediodía no han tenido noticias sobre su posible ubicación, por lo que le piden a la ciudadanía su apoyo en caso de llegar a verla.
La joven era estudiante de la Secundaria Estatal 1 y a decir de sus padres, no tenía problemas con nadie.

domingo, 23 de octubre de 2011

Corona Australis



Desde Mons! queremos dar una noticia muy importante para nosotros... Después de tres años de trabajo (y el que queda) por fin tenemos el orgullo de presentar nuestro web-book Corona Australis, un proyecto que después de tanto tiempo, cobra forma, ¡ya es real!

Nuestro proyecto se trata de un web-book con 17 capítulos, que relatan la historia de Rosalita Cuevas, natural de Ciudad Juarez, México. Esos 17 capítulos, cuentan con sus 17 canciones y sus 17 ilustraciones/animaciones de diferentes artistas que han colaborado con nosotros. En el apartado arte, podeís echarle un vistazo a las personas que han aportado su esfuerza y dedicación. Muchísimas gracias.


El proyecto que llevamos entre manos es el de dar a conocer una realidad que se vive día a día en Ciudad Juarez, dónde muchas mujeres jóvenes desaparecen año tras año y las autoridades poco o nada pueden hacer. Mediante el viaje de Rosalita Cuevas (disponible en el apartado libro) se quiere dar una visión global del problema, aparte de tratar otros muchos temas que suceden en el mundo provocando mucho sufrimiento en la existencia humana. Nuestra intención no es dar ninguna lección, ni aportar una solución mágica. Sólo pretendemos con todo esto provocar una reflexión común y disfrutar de una obra de arte con todos nuestros allegados, tanto en la creación como en su reproducción. Para nosotros sería todo un orgullo escuchar vuestros comentarios y que pudierais dedicarle una horita junto a una buena taza de café o de té, una manta y un ordenador encendido en una habitación con luz tenue (recomendado). Y si luego compartís y comentaís, eso sería el mejor regalo que nos podreís hacer.

Colaboran en este proyecto la web de psicodelia "Mentes de ácido", la asociación mexicana "Nuestras hijas de regreso a casa" y el colectivo musical "Carcamal Musicalidad" dando su apoyo a esta causa que es el tema principal del disco Corona Australis.

También queremos anunciar desde Mons, que dentro de poco tendremos disponible la versión en CD. Para los encargos, hemos habilitado el correo rosalitamusic@gmail.com en el que se pueden realizar los pedidos. No tenemos el precio difinitivo pero podemos decir que el disco costará entre 6 y 8 euros. Esperamos poder confirmar el precio esta misma semana. También os podemos adelantar que en cuanto salga a la luz el disco estará disponible la versión online descargable del CD, junto a algunas sorpresas.

viernes, 21 de octubre de 2011

MALÚ GARCÍA BAJO SENTENCIA DE MUERTE

Directora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa pide protección al Gobernador por miedo a ser ejecutada por el crimen organizado
CIUDAD JUAREZ.- Malu García Andrade, Directora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, ha recibido nuevas amenazas de muerte de grupos criminales.

La feminista y activista social, dijo que teme ser asesinada en cualquier momento por el crimen organizado al haber recibido reiteradas amenazas a su teléfono.

Garcia Andrade abordó al Gobernador Cesar Duarte durante para pedirle ayuda durante el encuentro de ONGS en Cibeles.

Guardias del mandatario resguardaron a Malú y la subieron al vehículo blindado del Gobernador para hablar con él en privado.

Malú ha denunciado amenazas de muerte desde hace un año, cuando su casa fue quemada parcialmente de manera intencional.

En esa misma época, la profesora Marisela Ortiz, también dirigente de Nuestras Hijas de Regreso a Casa se exilió en El Paso luego que apareciera una narcomsnta de smenaza en la escuela secundaria donde trabajaba.

Por su parte, Malú ha decidido permanecer en Juárez, pero teme por su vida y la de sus hijos.

Activista de Chihuahua pide protección

Ciudad Juárez, Chih., 20 de octubre. La activista Malú García Andrade, directora de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, solicitó protección al gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, debido a que recientemente ha recibido de nuevo amenazas de muerte. Estoy en un momento de desesperación, le dijo al mandatario. La luchadora social comentó que teme ser asesinada en cualquier momento por miembros del crimen organizado, ya que desde hace una semana ha sido amenazada vía telefónica en varias ocasiones. El año pasado, García Andrade y Marisela Ortiz, otra de las fundadoras de dicha agrupación, tuvieron que refugiarse en otras ciudades del país y Estados Unidos, respectivamente, luego de ser amenazadas por presuntos criminales.