lunes, 23 de abril de 2012

Carta en apoyo a la Familia Pérez Montes Y exigimos al Gobernador Cesar Duarte Jaquez




El 21 de febrero asesinaron a mi hermana, el dolor, coraje, rabia, que invadió mi corazón y mis pensamientos eran muy grandes nunca pensé que pudiera haber cosa peor que perder a mi única hermana de la manera mas atroz, pero al sumarme a la labor de Nuestras Hijas de Regreso a Casa conocí el dolor de otras familias.    

El 18 de enero del 2008 cuando desaparece Adriana Sarmiento de 15 años de edad visitamos a su mamá con la finalidad de brindarle nuestra ayuda recuerdo las palabras de ella en ese entonces pues confiaba plenamente en que la autoridad buscaría y encontraría a su hija, así que solo apoyamos en la difusión del caso de su hija, después mientras continuábamos con la difusión por la desaparición de Adriana Sarmiento desaparece  Hilda Rivas Campos de 16 años desaparecida el 25 de febrero del 2008, le continuo Brenda Ivonne Ponce Sáenz de 17 años desaparecida el 22 de julio del 2008, siguió Lidia Ramos Mancha de 18 años de edad desapareció el 2 de Diciembre del mismo año, días después Brenda Lizeth Vera Castro de 16 años desaparecida el 22 de diciembre del 2008, iniciado el 2009 desaparece Brenda Berenice Castillo García de 17 años de edad desaparecida el 6 de enero del 2009,y en este mismo mes desaparece Guadalupe Pérez Montes de 17 años de edad desaparecida el 31 de enero del 2009.

Cuando me acerco a la Sra. Susana mamá de Guadalupe ella tenia pocas horas de haber desaparecido logramos que se activara el Protocolo Alba que de nada sirvió, se hicieron  varias gestiones con la finalidad de poder saber el paradero de Lupita.

En mis visitas al domicilio de la mamá de Lupita la Sra. Susana conocí al resto de la familia, al convivir con ellos llegue a tener un gran cariño por cada, recuerdo bien que cuando llegaba a casa de la Sra. Susana su mirada en el rostro me decía mucho, pues con ella me preguntaba si sabía algo de su hija o si creía que la encontraríamos. Siempre sin importar cuantos días, semanas o meses hubieran pasado su rostro reflejaba el dolor por la ausencia y la incertidumbre de no saber el paradero de su hija, la mirada de la Sra. Susana era perdida, triste, pero a la ves fuerte por luchar por quienes aun estaban a su lado, el dolor de la Sra. Susana en ocasiones era tan grande que me hacia pedazos mi corazón era algo muy fuerte para mi me llenaba de impotencia al no poder darle la respuesta que tanto esperaba cada vez que la visitaba.

En el 2011 denuncio algunos lugares donde pudieran estar operando redes de trata de personas en la zona centro de ciudad Juárez algunos lugares que se han encontrado y se dedican a esta actividad ilegal son algunos bares, y una panadería del la misma zona quienes a su vez están relacionadas con personas que se dedican al crimen organizado A raíz de estas denuncias es cuando las amenazas a mi persona se intensifican y pierdo comunicación con la familia  
Hace 12 días me contacto la hermana de Lupita recordábamos las cosas que habíamos hecho y le mencionaba lo mucho que extrañaba a su mamá, así como que no perdieran la esperanza por que pronto encontrarían a su hermana Lupita.

El día de hoy al leer en un medio de comunicación me di cuenta de que dentro de los cuerpos que han localizado en el valle de ciudad Juárez se encuentra el de Guadalupe Pérez Montes y que le acaban de notificar a la familia, por lo que el dolor, la rabia y la impotencia llena mi corazón al no haber podido seguir apoyando a la familia al no poder ir a ciudad Juárez y acompañarlas en este inmenso dolor por el que atraviesan es por eso que a través de este medio quiero expresarle todo mi apoyo a la Familia de Guadalupe Pérez Montes se que esta perdida es muy grande y no hay palabras que puedan consolar a una familia por una perdida como esta.

Gobernador de Chihuahua Cesar Duarte Jaquez

ESTAMOS HASTA LA MADRE de que mientras el gobernador de Chihuahua Cesar Duarte sostuvo  una reunión privada con el Comisionado Relator para México, Rodrigo Escobar Gil, y con el pleno” de la CIDH, e informa y asegura ante este organismo que en su estado se ha erradicado la tortura, que los feminicidios han sido resueltos y que la impartición de justicia se ha convertido en la norma desde que en 2010 él llego al poder.
Lo peor es que el organismo internacional “encargado de proteger a la sociedad de los abusos del poder” reconocen  “los importantes avances recientes de derechos humanos registrados en el Estado de Chihuahua, muy particularmente la eficiencia de la administración de justicia”.

Solo un cínico como el gobernador Cesar Duarte se atreve a señalar que los feminicidios en ciudad Juárez se han erradicado y han sido resueltos cuando han encontrado por lo menos 12 cuerpos de jovencitas en el valle de la ciudad y han identificado ya 8 de ellos  entre ellos el cuerpo de Guadalupe Pérez Montes de 17 años de edad.

“Gobernador de Chihuahua” Cesar Duarte

¿Con que cara enfrentara a las familias de estas jovencitas y a una sociedad que esta harta de su falsedad y sus mentiras?  

¿Qué va hacer para esclarecer los asesinatos de estas jovencitas?

¿Cuántas jovencitas tienen que ser asesinadas o tienen que desaparecer para que sean suficientes para usted para que pueda crear una Unidad Especial para la investigación de de Mujeres Desaparecidas?

¿Cuántas jovencitas tienen que ser asesinadas o tienen que desaparecer para que sean suficientes para usted pueda tipificar la desaparición de mujeres?  

En su campaña usted prometió que frenaría las extorciones y los secuestros y que daría pena máxima a quienes cometieran este delito.

Eso quiere decir que para usted la vida de nuestras mujeres no vale nada y por ello miente ante un organismo internacional, evade la realidad de ciudad Juárez y le niega el apoyo a las familias.

Si esta carta llega a sus oídos lo invito a que públicamente me calle la boca y demuestre que si le interesan las vidas de nuestras mujeres  y  no solo lo que ocurre con las extorciones y los secuestros, así que en sus manos esta
  1. Tipifique las desapariciones de mujeres.
  2. Haga una Unidad Especializada para la Búsqueda de Mujeres Desaparecidas.  
  3. Que las familias ya no pongan reportes por extravió y/o ausencia  y puedan poner  denuncias por Trata de Personas o por Privación de la Libertad.
  4. Que su gobierno realice una campaña de trata de personas y desapariciones de mujeres ante la cifra de 401 mujeres desaparecidas que es alarmante cifra documentada en los últimos dos años en Chihuahua por el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.
  5. El esclarecimiento del asesinato de Guadalupe Pérez Montes de 17 años de edad y las otras jovencitas que han encontrado sus cuerpos en el valle de ciudad Juárez.  
Demuéstrenos que realmente le interesa la vida de la mujer en ciudad Juárez.
Atentamente
Malú García Andrade
Directora General de Asuntos Jurídicos de Nuestras Hijas de Regreso a Casa.

Identifican dos de las 13 osamentas halladas a principios de año en Juárez


Pertenecen a dos jovencitas, de 15 y 17 años, desaparecidas en 2009

Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 23 de abril de 2012, p. 16
Ciudad Juárez, Chih., 22 de abril. Peritos en medicina forense y expertos en ADN de la Fiscalía General del Estado identificaron las osamentas de Perla Ivonne Aguirre González, de 15 años, y María Guadalupe Pérez Montes, de 17, quienes forman parte de los 13 cadáveres localizados en enero y febrero de este año en la sierra de San Ignacio, en el valle de Juárez.
Los cuerpos fueron entregados a las familias en ataúdes sellados, para ser inhumadas luego de la ceremonia luctuosa. Con estos restos ya son ocho cuerpos identificados y solamente en uno de ellos no existe evidencia de que pueden ser reconocidas, para lo cual los datos de ADN fueron enviados al banco genético de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para que se cotejen con las víctimas de desaparición de otros estados.
Los restos humanos fueron hallados en enero y febrero por elementos de la Policía Ministerial durante rastreos en la sierra del valle de Juárez, tras recibir denuncias anónimas de la existencia de osamentas.
La mamá de Perla Ivonne dijo que su hija fue vista por última vez el 21 de julio de 2009 cuando salió a trabajar a un restaurante de comida rápida ubicado de la zona centro. La familia de María Guadalupe Pérez Montes, desaparecida el 31 de enero de 2009 tras salir de su casa en la colonia Guadalajara Izquierda, fue notificada a las 21 horas de ayer de su identificación.
Hace un mes, el director de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estado, Ricardo Jaramillo Vela, informó que son 51 osamentas femeninas las que tiene bajo resguardo el Servicio Médico Forense de Ciudad Juárez.
Dijo que derivado de rastreos efectuados el pasado 7 de febrero en un perímetro de 10 kilómetros cuadrados al suroeste del poblado El Porvenir, en una zona conocida como sierra de San Ignacio, se localizaron los restos óseos.
Refirió, en conferencia de prensa, que de 1995 a 1997 se exhumaron cinco osamentas de mujeres, de las cuales se cuenta con el perfil genético, pero no hay hasta ahora correspondencia con alguna muestra de la base de datos de que dispone la fiscalía general.
Agregó que en 2008 un grupo de antropólogas forenses argentinas, contratadas por el gobierno de Chihuahua, iniciaron trabajos de exhumación de 35 osamentas del panteón municipal San Rafael –sepultadas en la fosa común en 2007 y años anteriores– a fin de identificarlas.
Al concluir la pasada administración, el equipo forense se retiró del estado y dejó los 35 restos en cajas de cartón en el interior de un laboratorio habilitado para ello.
El Comité de Madres con Hijas Desaparecidas solicitó apoyo internacional para detener a los responsables de asesinar a las jóvenes, hechos registrados de 1993 a la fecha, sin ningún detenido por las autoridades mexicanas.
La abogada Francisca Galván, vocera y asesora jurídica de las señoras conocidas como Las Doñas, quienes luchan por la presentación de sus hijas, dijo que el caso es más grave de lo que parece, pues en seis meses localizaron 14 osamentas en el valle de Juárez y tienen registro oficial de 115 desaparecidas.
Las madres, con el dolor a cuestas, con sus expedientes bajo el brazo, dijo,tienen nulo acceso a la justicia, porque él o los responsables de matar en serie a las jóvenes están libres desde 1993.

sábado, 21 de abril de 2012

Van 15 mujeres muertas en abril; no hay detenidos

El número de asesinatos de mujeres cometidos esta semana alerta a la Fiscalía General del Estado (FGE), al aumentar los hechos de sangre donde mujeres de todas las edades han sido privadas de la vida. Hasta ayer sumaban 15 crímenes en el mes, ocho en la presente semana y la dependencia no reportaba personas detenidas como probables responsables.

“Estamos muy atentos ante estos hechos. Es muy preocupante para nosotros, porque son muertes muy lamentables”, dijo ayer Carlos González, vocero de la dependencia.

Ayer fue reportado el más reciente asesinato de una mujer. El hecho se dio en la mañana, en la colonia Hacienda de las Torres, una de las zonas habitaciones con alta incidencia delictiva, de acuerdo a los reportes de Seguridad Pública y la propia Fiscalía.

En el lugar de los hechos trascendió que los agresores colocaron sobre el cadáver una cartulina con un mensaje, cuyo contenido se ignora. Sin embargo, de acuerdo a los testigos la misiva fue asegurada por los agentes municipales que llegaron al lugar de los hechos, lo que motivó el enfado del personal responsable de la Unidad Especializada en la Escena del Crimen.

Los casos

En lo que va del mes han sido asesinadas 15 mujeres. Entre las víctimas se encuentra una niña de un año 6 meses.

En dos hechos violentos fueron asesinados madre e hijo, de acuerdo al archivo periodístico.

El primero de abril fue asesinada Dora Bolívar, de 20 años; el día 4 falleció la niña Darely de un año seis meses de edad, herida de bala el 30 de marzo, así como Daniela Escareño.

Pasada la Semana Santa, falleció Inés Mendoza y su hijo Ignacio Antúnez al ser atacados en una estación de servicio ubicada en la Avenida Lerdo e Ignacio Mejía, en hechos ocurridos el 11 de abril.

El día 13 fue asesinada la menor Andrea Mendoza Alderete, quien recibió varios impactos de bala. El día 15 fueron privadas de la vida Verónica Hernández, de 30 años y Alma Delia López, de 43.

El día más violento contra el género femenino fue el 16 de abril al ser asesinadas 4 mujeres,

Perla Esparza, de 33 años, María Teresa Muro, de 27, Blanca Ramírez, de 17 y Reyna Jiménez, de 25.

El día 17 murieron en hechos violentos Elvia Rentería, de 21, y Carmen Grajeda, de 51 años, quien junto a su hijo Ángel Calderón, fue sorprendida en una estación de servicio situada en la Avenida Manuel Gómez Morín y Camino a Escudero.

El 18 fue asesinada una mujer, la cual se encuentra en calidad de desconocida, estado en el que se encuentra la joven privada de la vida este jueves por la mañana en Hacienda de las Torres.

De acuerdo al archivo periodístico, en enero fueron cometidos 12 homicidios, 10 en febrero, 15 en marzo y 15 en abril, de acuerdo a los datos oficiales aportados por esta Fiscalía.

Las féminas asesinadas desde 1993 a la fecha, cuando empezó a documentarse la muerte violenta de la mujer. Juárez es el único municipio que registra esta cifra a nivel nacional.

En el desglose de datos se establece que en 1993 se reportaron 19 eventos; 19 en 1994; 36 en 1995; 37 en 1996; 32 en 1997; 36 en 1998; 18 en 1999; 32 en 2000; 37 en 2001; 36 en 2002; 28 en 2003; 19 en 2004; 33 en 2005; 20 en 2006; 25 en 2007; 87 en 2008; 164 en 2009, 304 en el 2010, 195 en el 2011 y 51 en el 2012.

martes, 17 de abril de 2012

Gobierno de Chihuahua criminaliza lucha contra feminicidio

Hoy un Juzgado de Juárez dictó formal prisión a los activistas José Luis Castillo y su hijo, Lorenzo Castillo Rincón, por su presunta responsabilidad en el “asalto a mano armada a una casa de masajes” en 2008

En lugar de resolver los casos de feminicidio y desapariciones de mujeres, el gobernador de Chihuahua, César Duarte, desprestigia, ataca y criminaliza a las y los familiares de las víctimas que exigen justicia, denunció Edgar Cortez, investigador del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia.

El defensor humanitario se pronunció luego de que hoy el Juzgado de Garantía de Ciudad Juárez dictó auto de formal prisión a los activistas José Luis Castillo y su hijo, Lorenzo Castillo Rincón, por su presunta responsabilidad en el “asalto a mano armada a una casa de masajes” en 2008. Ambos fueron detenidos el pasado jueves por agentes de la Fiscalía General del estado Zona Norte.

José Luis Castillo es padre de Esmeralda Castillo Rincón, quien a los 14 años de edad fue reportada como desaparecida en la urbe fronteriza, en mayo de 2009. Desde entonces, y ante la omisión y negligencia de las autoridades judiciales de Chihuahua, él y su familia decidieron investigar por su cuenta el paradero de la joven.

En marzo pasado, Castillo y su esposa, Martha Alicia Rincón, viajaron a la capital del país para denunciar la desaparición de Esmeralda ante la Procuraduría General de la República, y exponer el caso ante medios de comunicación nacionales e internacionales, lo cual tuvo repercusión ante la opinión pública.

En declaraciones a Cimacnoticias, Edgar Cortez advirtió que el encarcelamiento de Castillo y su hijo se puede leer como un “aviso y escarmiento” para aquellos familiares y organizaciones civiles que exigen justicia ante la violencia de género en Chihuahua, y la ineptitud de las autoridades locales.

“Hemos visto en muchos casos que las y los ciudadanos que asumen la responsabilidad y el riesgo de denunciar, deben tener en cuenta que siempre hay un riesgo de que su denuncia pueda terminar siendo usada en su contra por parte de las autoridades”, abundó el coordinador de la red integrada por 75 organizaciones de la sociedad civil en 24 estados del país.

Añadió: “Las autoridades creen que desprestigiar a quienes están denunciando les servirá para evitar cumplir con su obligación de investigar los delitos”.


Clima hostil
Cortez subrayó que el caso de la familia Castillo Rincón es reflejo de una práctica “muy recurrida” para acallar a quienes exigen justicia, y a la vez muestra la vulnerabilidad de las y los ciudadanos.

“Primero no tienen garantía ni acceso a la justicia y cuando se ponen en medio de una acción (para buscar a su desaparecida) hay consecuencias en su contra”, explicó el activista.

La hostilidad contra las organizaciones civiles que luchan contra el feminicidio y la desaparición de mujeres en Chihuahua se recrudeció luego de que a finales del mes pasado, César Duarte acusó que las y los activistas que defienden a las víctimas “lucran” con el tema, e incluso advirtió que no toleraría a estas agrupaciones.

Previo a esas declaraciones, el mandatario estatal acudió el 24 de marzo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington, para informar que los asesinatos y desapariciones de mujeres en Chihuahua se habían resuelto, lo que provocó airadas protestas de grupos ciudadanos.

En entrevista telefónica, Martha Alicia Rincón, confirmó el auto de formal prisión contra su esposo y su hijo, y acusó que el proceso judicial se realiza de manera irregular. Reiteró que la detención de sus seres queridos es en represalia por haber denunciado la inacción de las autoridades para buscar a su hija Esmeralda.

Por separado, Luz Estela Castro, directora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres en Chihuahua (Cedehm), señaló que la fabricación de culpables y la tortura en la entidad son reiterativas.

“Hemos documentado varios casos en los que a las personas se les han fabricado delitos, y lo que nos preocupa es que no haya investigaciones científicas que sustenten un juicio y que sea través de vulnerar los Derechos Humanos como se quieran resolver los delitos”, explicó.

Sobre las acusaciones contra José Luis Castillo y su hijo, Lorenzo Castillo Rincón, la abogada Karla Michel Salas, integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), aseguró que lo único que culpa al padre y hermano de Esmeralda Castillo es la palabra de la propietaria y de las y los trabajadores de “una casa de masajes”, giro que se ha relacionado con prostitución y trata de personas, advirtió.

Enfatizó que no existe ningún otro dato en la carpeta de investigación que señale a ambos activistas como responsables del supuesto asalto.

Identifican restos de 2 desaparecidas


 
Jazmín Taylen Celis Murillo, 17 años e Idalí Juaché Laguna, 19 años.
De las 12 osamentas

Desde hacía más de dos años no sabía nada de ellas
El Heraldo de Chihuahua
17 de abril de 2012

David Piñón Balderrama

Chihuahua, Chihuahua.- Los restos óseos de Jazmín Celis e Idalí Juaché, dos jovencitas de 17 y 19 años desaparecidas en febrero y marzo del año 2010, fueron identificados como parte de las 12 osamentas que han sido localizadas en el Valle de Juárez, de las cuales van 6 reconocidas luego de análisis genéticos.

La Fiscalía General del Estado no tiene pistas en la investigación que realiza de las muertes de las jovencitas, cuyos huesos se encontraban junto a los de otras mujeres de entre 15 y 17 años, luego de dos rastreos realizados en la sierra de San Ignacio.

A la fecha, de las 12 osamentas se ha establecido la identidad de 6, además de que se tiene el perfil genético de otra víctima que no corresponde con alguna de las denuncias de desaparición que tiene la Fiscalía en toda la entidad, por lo que se hace una búsqueda nacional para ver si corresponde con alguna víctima de otro estado del país. Otras 5 osamentas siguen sin ser identificadas.

La Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito, por razones de género, dio a conocer que en seguimiento al Protocolo de Tratamiento e Identificación Forense a los restos óseos encontrados en diferentes rastreos realizados en la Sierra de San Ignacio, en el Valle de Juárez se estableció la identidad y cotejo de parentesco de otras dos personas del sexo femenino y el perfil genético de una más.

A partir de la localización de los restos óseos entre los meses de enero y febrero del presente año, el equipo de investigadores criminalistas y el de antropólogos, odontólogos, químicos, genetistas y médicos forenses de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estado, se concluye que corresponden a doce mujeres, de los cuales seis ya fueron identificadas mediante el cotejo con las muestras de ADN de familiares, una que no coincide con la información de la base de datos de la FGE y cinco se encuentran en proceso de identificación mediante el cotejo de parentesco.

Hasta ayer, los seis cuerpos identificados con base en la obtención del perfil genético tras un complejo proceso dado el estado de degradación y desnaturalización de los elementos óseos y posterior cotejo con las muestras de ADN de la base de datos de la FGE, son los de Lizbeth Avilés García, de 17 años, desaparecida el 22 de abril de 2009; Yesica Leticia Peña García, de 15, cuyo reporte de desaparición data del 1 de junio de 2010; Andrea Guerrero Venzor, de 15 años, cuya desaparición está registrada el 19 de agosto de 2010 y Deysi Ramírez Muñoz, de 16 años, desaparecida desde el 26 de julio de 2010.

Las dos últimas víctimas que fueron identificadas, son: Jazmín Taylen Celos Murillo, de 17 años, desaparecida el 9 de marzo de 2010 e Idalí Juaché Laguna, de 19, cuyo reporte de desaparición está fechado el 24 de febrero de 2010.

Sobre el perfil genético de una persona del sexo femenino que no coincide con alguna muestra de la base de datos de la Fiscalía General del Estado, la dependencia dio a conocer que será enviado a la CNDH para su cotejo de parentesco en el país.

"Por otra parte y debido al estado de degradación que presentan, aún no ha sido posible extraer los perfiles genéticos a cuatro huesos localizados en esa misma zona", dio a conocer la FGE.

"Es preciso reiterar que en la investigación científica para la identificación de los elementos óseos destaca de manera contundente la consulta a la base de perfiles genéticos de la Fiscalía General del Estado, misma que recientemente fue proporcionada a la Comisión Nacional de Derechos Humanos en apoyo al programa de localización de personas ausentes y extraviadas que mantiene en el país a través de sus visitadurías", agregó.

IDENTIFICADAS AYER

1.- Yazmín Taylen Celis Murillo, 17 años. FOTO EN VIDA

Reporte de desaparición el 9 de marzo de 2010.

2.- Idalí Juaché Laguna, 19 años. FOTO EN VIDA

Reporte de desaparición 24 de febrero de 2010.

IDENTIFICADAS LA SEMANA PASADA

3.- Lizbeth Avilés García, 17 años. NO FOTO

El reporte de desaparición fue interpuesto por sus familiares el día 22 de abril de 2009, un día antes se ausentó de su hogar.

4.- Yesica Leticia Peña García, 15 años. NO FOTO

El reporte de desaparición fue interpuesto por sus familiares el 1 de junio de 2010. Dos días antes se ausentó de su hogar.

5.- Andrea Guerrero Venzor, 15 años. NO FOTO

El reporte de desaparición fue interpuesto por sus familiares el 19 de agosto de 2010. Su familia refirió al momento del reporte que la adolescente se fue a vivir con su pareja sentimental dos semanas antes al día de su ausencia.

6.- Deysi Ramírez Muñoz, 16 años. NO FOTO

El 26 de julio de 2010, a las 05:30 horas, salió de su hogar. su desaparición se reportó un día después.

martes, 10 de abril de 2012

Feminicidios de Juárez podrían investigarse como crímenes de lesa humanidad: abogada internacional

4 de abril del 2012
Por Guadalupe Lizárraga

La abogada internacional Almudena Bernabeu ha sido postulada para ser elegida como una de las 100 personas más influyentes en lista de la revista estadounidense Time. La búsqueda de la justicia en crímenes de lesa humanidad en África, Balcanes y Latinoamérica, la ha destacado en el campo de los derechos humanos, en el Centro de Justicia y Responsabilidad. Una tarea nada fácil en regiones marcadas por el machismo y la violencia contra las mujeres como es Centroamérica. Bernabeu, española de origen, ha llevado ante los tribunales de su país, el caso de genocidio de mujeres indígenas en Guatemala para hacer justicia universal como crímenes de género y el caso de la masacre de jesuistas españoles en 1989, por altos militares de El Salvador.

En entrevista para Los Ángeles Press habla sobre los feminicidios de Ciudad Juárez, su definición en materia judicial y sus principales obstáculos para reparar el daño a las familias de las víctimas: la impunidad y la complicidad del estado mexicano.

Almudena Bernabeu, Centro de Justicia y Responsabilidad, en San Francisco
Guadalupe Lizárraga: ¿Cuál es el principal estímulo que ha tenido para hacer una carrera en la búsqueda de justicia en crímenes de lesa humanidad?

Almudena Bernabeu: Lo cierto es que no ha habido un sólo estímulo, nada que pueda identificar. Desde que era muy pequeña siempre me interesó estar, trabajar y echar una mano a la gente. Percibir algo como injusto siempre me ha generado repulsa y algo de rabia, burlas de niños, compañeras gitanas excluidas, que sé yo. Desde que tengo memoria me han afectado mucho esas cosas y he tenido necesidad de cambiarlas de algún modo. Sé que iba a acabar haciendo esto, la cuestión era cómo y dónde. El Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA) fue el sitio perfecto. Ha crecido y se ha desarrollado conmigo: es como una segunda piel y juntas hemos encontrado la horma de mi zapato profesional.

GL: ¿Por qué voltear a Latinoamérica? ¿Consideraría que hay una cierta discriminación moral para hacer justicia en esta región continental con respecto a otras zonas más legitimadas en materia de derechos humanos?

AB: Latinoamérica siempre ha sido una región que me ha importado mucho. Todo lo acontecido en los años 70 y 80. La situación pos-regímenes militares y dictaduras iba a generar importantes cambios, como está ocurriendo. Por ser española además, y por entrar en contacto con la región muy temprano, el cariño, el deseo de conocerla mejor, siempre fue muy importante para mí. La conexión entre EEUU y la región, la comunidad de refugiados, por ejemplo, también hicieron que fuera más evidente la necesidad de empezar el trabajo por esta región.

GL: Los crímenes contra las mujeres jóvenes en Ciudad Juárez son minimizados por las autoridades y los medios, y sin mayor precisión se los atribuyen a entelequias como “los narcos”, “las bandas locales de criminales” o “asesinos seriales”. Sin nombre ni apellidos, y son crímenes que han quedado en completa impunidad. ¿Cuál sería la forma correcta jurídicamente hablando para enfrentar la impunidad?

AB: Ésta es una pregunta muy general y no estoy segura de entenderla bien, pero efectivamente, creo que habría que atajar el problema desde una perspectiva del tratamiento que reciben las mujeres. Es decir, desde una perspectiva antropológica y cultural, desde una perspectiva de la violencia de género. Y por otro lado, efectivamente, desde las causas, para que eso permitiera concretar quiénes son los responsables, que -efectivamente- no siempre ni en todos los casos, ni mucho menos, son narcos o redes criminales. Responde simplemente una concepción de la mujer como algo desechable, y el no tener miedo a las consecuencias es lo que ha hecho de estos crímenes un problema desproporcionado.

GL: Ante la participación individual de militares, policías federales y municipales en los crímenes contra las mujeres de Juárez, ya algunos casos documentados por organismos internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional, y otros casos aceptados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ¿podemos llamar a estos crímenes de lesa humanidad?

AB: Se trata de crímenes que se producen de forma sistemática y generalizada, sí, contra un grupo, las mujeres. Y al participar agentes del estado y el estado ser cómplice, efectivamente, se trata de crímenes de lesa humanidad.

GL: Las autoridades insisten en que es un problema “doméstico” o local. Sin embargo, nuestras investigaciones dan evidencia de que a algunas jóvenes las han cruzado a Estados Unidos. De que han participado deliberadamente las autoridades en la corrupción de las investigaciones. Y hemos publicado testimonios que denuncian a las mismas autoridades de represión y acoso por investigar o denunciar estos crímenes. En estos últimos años, se ha incrementado el número de peticiones de asilo político por casos como éstos. ¿Desde su punto de vista, la dimensión del problema no está en las víctimas ni en su carácter de indefensión ante el Estado? Para que un problema local pueda ser llevado a un tribunal internacional, ¿qué características tendría que cumplir la definición de estos crímenes para nombrarlo de lesa humanidad y buscar justicia internacional?

AB: Como decía más arriba, una de los elementos más graves del problema no es la indefensión de las víctimas, sino la percepción que de ellas tienen quienes cometen los crímenes, quienes creen que pueden hacer uso de las mujeres de ese modo, tratarlas así, cogerlas, raptarlas, violarlas, asesinarlas de ese modo. La falta de igualdad entre hombres y mujeres, la subestimación de las mujeres, la mal entendida “superioridad masculina”, en esta cultura está en la raíz del problema. Sí, efectivamente, la escala de asesinatos, el volumen, la gravedad, y la aquiescencia del estado hace que los casos pudieran ser investigados por la Corte Interamericana y poco a poco, por tribunales internacionales con jurisdicción para este tipo de crímenes.

Almudena Bernabeu con sobrevivientes del genocidio de Guatemala Foto: CC di Renata Avila
GL: ¿Puede haber justicia sin reparación del daño a las víctimas? La pregunta parecería una obviedad, pero es lo que está haciendo el estado mexicano con las familias de las desaparecidas, entregadas como restos óseos tiempo después. Al entregar una osamenta identificada como una de las desaparecidas, se considera cerrado el caso y no se investiga la línea de la responsabilidad. La familia, con todo el dolor que ha sufrido, acepta la situación como “menos peor”, porque ya supo de su hija.

AB: No, no hay justicia sin establecer quiénes son los responsables. Habría reparación si, por ejemplo, se les diera una cantidad de dinero, qué sé yo. Pero sin una investigación efectiva, contemporánea, formal, y bien intencionada destinada a averiguar quién está detrás de estos crímenes, no hay justicia, sólo hay burla y perpetuación de la desesperación de los familiares.
* * *
Usted puede apoyar a la abogada Almudena Bernabeu con su voto, directamente en la revista TIME en este enlace.

martes, 3 de abril de 2012

Mujeres de Arena - Boston


WOMEN OF SAND
Friday, April 6th
6-8pm in Sophia Gordon
This event is sponsored by the Latino Center, Department of Drama & Dance Program, Department of Anthropology and Art History, Latino Studies and The Women’s Center

sábado, 24 de marzo de 2012

Cifras de feminicidios sin investigar alarman a las madres con hijas desaparecidas en Juárez

24 de marzo del 2012
Fotocomposición: Miguel Valdez, Diseñador Gráfico, México, DF.
Por Guadalupe Lizárraga
CIUDAD JUÁREZ, México.- El 27 de febrero de 2012, el gobernador de Chihuahua, César Duarte, dijo ante un grupo de madres de desaparecidas en Ciudad Juárez, que tenían cinco cuerpos de mujeres guardados en la morgue. Agregó que “no eran del Comité”. Se refería al Comité de Madres y familiares con Hijas Desaparecidas de Ciudad Juárez, organismo civil que ha estado atento a la entrega de osamentas por parte de las autoridades con la esperanza de que no sean sus hijas.
El Comité de Madres ha sostenido varias reuniones con las autoridades de la fiscalía de Chihuahua para exigir la búsqueda de hijas adolescentes secuestradas. Y, por segunda ocasión, el gobernador ha atendido a este grupo de madres. En la primera, lo obligaron a darle el pésame a María García, quien velaba a su hija frente a las instalaciones de la fiscalía como forma de protesta por la indiferencia ante el secuestro masivo de las jóvenes. Ahora, al igual que sus antecesores, después de prometer que se harían las investigaciones, dio la cifra de las osamentas retenidas en la morgue.
La información del gobernador, sin embargo, no fue precisa y, horas más tarde, las autoridades de la fiscalía dijeron que “las antropólogas argentinas” habían dejado 39 cuerpos en un cuarto del Servicio Mexicano Forense (Semefo) de la ciudad. El gobernador se había equivocado. No eran cinco, sino 39 cuerpos en espera de ser identificados.
Quince días después, para el 16 de marzo, la información se había difuminado hasta las antropólogas forenses aludidas, y la fiscalía se vio obligada a corregir de nuevo la cifra. No eran 39, sino 51 cuerpos guardados en el Semefo. El Equipo Argentino de Antropólogas Forenses (EAAF), integrado por quince especialistas y liderado por Marcela Doretti, a través de su reporte escrito, corrigió a la fiscalía que sus antropólogas dejaron 75 cuerpos en 2009: 51 con perfil genético, 12 cuerpos desarticulados encontrados en la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y otros 12 en un anfiteatro antiguo del Hospital General. A estos 75 cuerpos en proceso de análisis, sumaron 33 más que fueron plenamente identificados por el equipo de forenses y que las autoridades han ido entregados paulatinamente desde 2008 a la fecha. Dejaron la base genética de ADN y corresponde a la fiscalía buscar a quién pertenecen.
Olga Esparza, madre de Mónica Janet Alanis, desaparecida el 26 de marzo de 2009 Foto: Javier Juárez
Los impactos del dolor en la salud de las madres
La desgarradora sorpresa para las madres con hijas desaparecidas ha ido en aumento como el número de cuerpos femeninos guardados en la morgue. La angustia y el dolor, en algunas madres, se empieza a manifestar en el deterioro de su salud, con enfermedades como anemia, tumores cancerígenos, fragilidad emocional, diabetes, depresión y estrés, entre otras. Uno de los casos más recientes ha sido el de María García, quien recientemente ha sepultado a su hija Jéssica Leticia Peña García, desaparecida desde el 29 de mayo de 2010 y entregada como restos óseos el 24 de febrero de este año. María fue ingresada al hospital e intervenida quirúrgicamente, y ahora se encuentra en recuperación.
Otro caso es el de la señora Norma Laguna, madre de Idalí Juache, desaparecida el 23 de febrero de 2010, sin rastro de ella hasta ahora. Norma ha sido víctima de extorsiones por información sobre su hija y está seriamente delicada de salud.
El caso de Bertha García también estremece. Ella es madre de Brenda Berenice Castillo García, desaparecida a los 18 años de edad, el 6 de enero de 2009. La ilusión de Bertha y de su otra hija Sara, creció al obtener evidencia de que Brenda estaba viva en mayo de 2011, en Los Ángeles, California. Al realizar la investigación este medio, se le informó que las evidencias habían sido obtenidas en abril y julio de 2009. Y pese a que no ha perdido la esperanza de que su hija se encuentre con vida, los vaivenes emocionales, la angustia y el miedo por ella, no dejan de oprimirle fuertemente el corazón.
Bertha, junto con su hija Sara, han sido llamadas varias por las autoridades de la fiscalía para que revisen las prendas que han encontrado con las osamentas. Al ver las prendas, el dolor vuelve a intensificarse y a cortarles la respiración, mientras se exigen así mismas recordar qué cinto llevaba su hija, de qué color era el broche con el que prendía su pelo, o la falda que llevaba puesta el día que la vieron por última vez.
“Hay 143 cuerpos femeninos guardados en la morgue de Juárez”
Una nueva cifra espeluznante en menos de una semana provocó estupefacción entre las madres. La fiscal Rosa María Sandoval Chávez, de la Unidad Especializada en Control, Análisis y Evaluación de la Fiscalía del Estado de Chihuahua, les confirmó públicamente en reunión con otras autoridades que “había 143 cuerpos en la morgue de Juárez, todos femeninos y la mayoría adolescentes”. El tiempo corrió en cámara lenta sin que nadie dijera nada.
El silencio fue cortado de tajo por la voz de la fiscal que las volvió a realidad: “¿Querían transparencia? ¡Pues ahí está!”. Ya es una cifra oficial: Son 41 cuerpos por muerte natural. Otros 49, por muerte violenta. Tres cuerpos, por muerte indeterminada. Y 29, en estudio.
Pero a las madres no les resultaron las cuentas. El total que da la fiscal son 122, y hay 21 cuerpos que no se sabe nada de ellos, no hay ninguna información que identifique la causa de sus muertes ni mucho menos quiénes eran en vida. Sólo se sabe que eran mujeres y jóvenes. Y las madres lanzan preguntas al aire, entre dientes, con miedo, con indignación, atónitas todavía.
¿Se incluye a las 75 que ya fueron identificadas por las antropólogas argentinas? ¿O esas son aparte? ¿Qué significa de “muerte natural” en una adolescente desaparecida? ¿Cuál es la diferencia con la “muerte indeterminada”? ¿Por qué el gobernador dijo que sólo eran cinco al principio? ¿Cómo van a hacer para entregar todos esos cuerpos? La fiscal sólo respondió a esta última pregunta: “Vamos a volver a la investigación que en eso estaba. Además, tenemos el mejor laboratorio de genética”.
“El acopio de jovencitas”
Francisca Galván Segura, representante jurídica del Comité de Madres y Familiares con Hijas Desaparecidas, cuestiona que no hay ninguna línea de investigación sobre los culpables. “No queremos que nada más estén dándonos cifras de muertes. Hasta ahora no hay ningún responsable por el crimen contra esas jovencitas”. Pero, “además, –abunda– tampoco hay una política de prevención para evitar más feminicidios. Las jóvenes siguen desapareciendo y ni tampoco se está buscando la manera efectiva para que todos esos cuerpos regresen a sus familias”.
Galván explica que el centro de Ciudad Juárez se ha convertido “en el acopio de jovencitas”. Hay un patrón que siguen los criminales, “y la situación está así desde hace veinte años”, señala. “Sabemos que si atienden la zona del centro, para prevenir a las mujeres, los criminales pueden operar en otra zona, pero al menos ya se hizo algo en donde ha sido un problema por mucho tiempo”, dice.
Para la nueva Fiscalía de género se nombraron 51 policías ministeriales y agentes del Ministerio Público para operar en las cuatro zonas de Juárez. A cargo de esta dependencia se encuentra el fiscal Ernesto Jáuregui. Sin embargo, Galván Segura, considera que por la magnitud del problema y la ineficiencia deberían contratarse a investigadores judiciales internacionales expertos en criminología.
–“Traer a expertos internacionales es mucho dinero”, respondió uno de los fiscales.
–“¿Qué es mucho dinero?”, refutó Galván, “si México es uno de los países con más violaciones de derechos humanos y en este problema el estado no ha hecho absolutamente nada?”.
Si el Protocolo Alba funcionara…
La asesora jurídica, Francisca Galván, comenta que en muchos casos es un error poner un reporte de desaparecida a la víctima, “porque puede salir contraproducente”. Retrasa la búsqueda de las jóvenes hasta 48 o 72 horas, “que en esos momentos resultan vitales para ellas”. Observó que el Protocolo Alba, mecanismo de búsqueda rápida de niñas y mujeres, nunca ha operado con eficiencia.
Ya la organización de derechos humanos de mujeres de Chihuahua (Cedehm) denunció que de 2005 a 2010 sólo se había activado sólo en 31 ocasiones, en todo el estado, y sin ningún resultado favorable. Galván Segura recuerda que en el caso de Adriana Sarmiento Enríquez, de 15 años de edad, secuestrada el 18 de enero de 2008, fue asesinada a los tres días de su secuestros. Según la información de la fiscalía a la madre, encontraron el cuerpo de la joven el 5 de noviembre de 2009, y lo retuvieron en la morgue hasta el 30 de noviembre de 2011. Con la operación eficiente del Protocolo ALBA, en la que también participan militares, Adriana Sarmiento, y muchas de las niñas, deberían de estar vivas.

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martes, 20 de marzo de 2012

«Han asesinado a 1.400 niñas y mujeres»

 
Diana Washington Valdez Periodista experta en crímenes de Ciudad Juárez
 
«Desaparecen a todas horas del día: cuando van a la escuela, cuando cambian de autobús o van a hacer recados para su familia»
 
Diana Washington Valdez es escritora, periodista del diario El Paso Times y catedrática en El Paso ( Texas). Pero sobre todo, una luchadora contra el feminicidio que existe en Ciudad Juárez (México), desde principios de los años noventa. Estos días ha recorrido Asturias dando a conocer los datos y la situación de esta ciudad, donde ya se han encontrado 1.400 mujeres torturadas y asesinas, más las que están en paradero desconocido. La Casa de Cultura Marta Portal de Nava acogió el pasado viernes su charla titulada 'Crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez, México', además de la exposición fotográfica de Leticia Huergo 'Por seis mil cruces rosadas', que permanecerá abierta hasta el 30 de abril.
 
-Los crímenes comenzaron en los años noventa. ¿Cómo lo vive actualmente la población de Ciudad Juárez?
 
-Existe un estado de crisis por el miedo, la ansiedad y la violencia; aparte del tremendo número de feminicidios. Ciudad Juárez es una zona de combate, conflicto y de guerra, ya que se encuentran los cárteles de la droga, que pelean por hacerse con determinados territorios, y en muchos de estos lugares de lucha se han encontrado fosas con mujeres torturadas y asesinadas.
 
-¿Y las familias de las mujeres asesinadas?
 
-Es muy complicado, porque en la actualidad existen menos voces que puedan representar a las familias de las víctimas, como ha pasado con las activistas, que debido a las amenazas y los asesinatos, se han visto obligadas a exiliarse de su país, y ellas son un gran apoyo para las víctimas.
 
-¿Reciben alguna ayuda del estado o de la comunidad internacional?
 
-Las autoridades mexicanas dicen que aportan y tienen programas de ayuda para estas familias si lo piden. Pero cuando hablamos con los familiares dicen que no, que difícilmente pueden conseguir algún servicio de terapia psicológica, que mucha gente lo necesita por todo el ambiente de Ciudad Juárez. Aparte de los feminicidios estamos llegando a número muy elevados de asesinatos.
 
-¿Qué cifras se barajan de asesinatos a mujeres?
 
-Desde 1993, ya se han asesinado a más de 1.400 niñas y mujeres jóvenes. En mi primera visita a España, en el año 2006, se habían matado a más de 430. Este número no incluye a las desaparecidas, de las cuales no conocemos las cifras. Desaparecen todo el tiempo del centro, a plena luz del día, a cualquier hora y nadie ve nada. El centro de la ciudad, en muchas ocasiones, es la última vez en la que se las ve con vida, luego aparecen en las fosas.
 
-¿Existen estadísticas sobre el periodo de tiempo en el que se secuestra a una mujer hasta que se la mata?
 
-No, depende de cada víctima. De la fosa más reciente, que se encontró hace una semana, acaban de identificar a tres de los nueve cadáveres de mujeres. Una de las chicas había desaparecido en 2009 y otra en 2010. Esto indica que las matan en diferentes etapas, en algún lugar escondido, y luego tiran los cadáveres a un punto concreto. Estos sitios que llamamos fosas se encuentran en terrenos en disputas entre los cárteles de la droga, pelean principalmente por ser los dueños del área en el que se está construyendo un nuevo puente internacional, que servirá para pasar la droga.
 
-¿Cuál es el perfil de esas mujeres?
 
-Son relativamente jóvenes y de familias muy humildes, nunca hay ni una fémina de una familia pudiente. Estamos investigando cinco líneas de actuación, que las autoridades conocen. La primera es la aparición de dos asesinos en serie por lo menos; la segunda, un grupo de hombres poderosos que asesinan a mujeres; la tercera, narcotraficantes de menor rango que asesinan a mujeres; cuatro, dos pandillas peligrosas que, como rito de iniciación, piden que se mate a mujeres y la última, los imitadores que aprovechan la situación.
 
-¿Hay investigaciones a nivel internacional que ayuden a las autoridades locales?
 
-La FBI, la ONU, todo el mundo ha ofrecido ayuda a los investigadores y han aportado asesoría personal y tiempo. En el caso de la línea de investigación de asesinos en serie, el FBI también lo apuntó, pero el gobierno mexicano decidió rechazar esta investigación, porque no les parece adecuada; consideran que en México no existen asesinos de este tipo, sino que la mayoría de la violencia se da entre la familia.
 
-¿Qué espera de esta visita?
 
-Difundir el mensaje para que no se deje en el olvido, porque desde mi llegada a España hace una semana se han multiplicado los casos. Para mí es impresionante, lo que está pasando no es cualquier cosa. Hay que pensar que la desaparecida puede ser nuestra madre, hermana o hija. Mi objetivo es difundir y presionar al gobierno mexicano para que cumpla con su deber.
 
-¿Nadie ve nada, ni los ciudadanos, las autoridades o el gobierno?
 
-No, ocurre año tras año tras año. Hay muchos intereses creados, como el crimen organizado que impera en Ciudad Juárez y esa es la excusa que el Gobierno utiliza para decir que ahora no se puede hacer nada, porque los cárteles luchan por la droga. Pero cuando eso termine, qué va a pasar, porque antes de los cárteles ocurría el feminicidio igual. Ocurre por el abuso de poder.
 
-¿Qué medidas de protección toman las jóvenes?
 
-Desaparecen a todas las horas del día, cuando hay luz, cuando van a la escuela, cambian de autobús o van a hacer recados para su familia. En el centro hay mucha vigilancia y policía, pero nadie ve nada. Entre los casos de mujeres que han sobrevivido al ataque, declaran que se les ofrecía un puesto de trabajo o dinero para acabar los estudios, ellas son de familias humildes y buscan facilidades en la vida, pero cuando llegan a la cita las amarran, les ponen cinta en la boca y luego aparecen en las fosas.

domingo, 18 de marzo de 2012

Madres de Ciudad Juárez buscan a hijas desaparecidas

 

Un grupo de madres de mujeres secuestradas o asesinadas durante una protesta frente a la Fiscalía en Ciudad Juárez (Foto de archivo).
Un grupo de madres de mujeres secuestradas o asesinadas durante una protesta frente a la Fiscalía en Ciudad Juárez (Foto de archivo).
Alejandro Bringas / EFE

AFP

Las madres de la población mexicana de Ciudad Juárez buscan en el desierto o en la morgue a sus hijas desaparecidas o secuestradas, una situación que recuerda la tragedia vivida en los años noventa, que dejó entre sus habitantes, heridas aún no cicatrizadas.

El desierto del Valle de Juárez, un conjunto de pueblos agrícolas situados a las afueras de la ciudad, fronteriza con EEUU, se ha convertido en un cementerio clandestino de mujeres asesinadas y en lo que va de año se han encontrado al menos 13 cuerpos.

El pasado 7 de febrero, agentes de la Fiscalía General de Chihuahua realizaron un rastreo tras una llamada anónima que alertaba del hallazgo de restos humanos en el suroeste del poblado de San Ignacio, un pequeño municipio dentro del Valle de Juárez.

Las autoridades encontraron los restos de cuatro jóvenes mujeres, algunas desaparecidas desde 2010. Días más tarde se hallaron los restos de otras cinco personas en distintas zonas del mismo poblado.

“En lo que va del 2012 han sido encontrados 9 cuerpos, es decir, restos óseos pertenecientes a nueve cuerpos y hay tres cuerpos probables más, pero de estos no estamos seguros si son de jovencitas también”, dijo el portavoz de la Fiscalía, Carlos González.

“De estos nueve cuerpos confirmados, los familiares han ya identificado a cuatro. Los demás siguen sin identificar”, agregó. A todos ellos se añade un cadáver encontrado en las últimas horas.

El periodista español Javier Juárez, quien ha cubierto los feminicidios en Ciudad Juárez desde hace varios años, afirma que los grupos dedicados al secuestro de mujeres jóvenes han elegido esta zona por el hermetismo que mantienen los residentes.

“Es una zona que ha sido controlada por narcotraficantes, es un lugar muy hermético y difícil de acceder. En nuestras investigaciones hemos encontrado incluso una casa de seguridad donde presuntamente se mantiene cautivas a las mujeres secuestradas”, dijo Juárez a Efe.

Para Imelda Marrufo, coordinadora de la organización Red Mesa de Mujeres, dedicada a apoyar a las madres con hijas asesinadas o desaparecidas en Ciudad Juárez, esta es una situación que “lamentablemente” se veía venir.

“En los últimos años la situación de violencia criminalizada había opacado la de la violencia contra las mujeres. Este nuevo capítulo nos confirma una situación que estábamos previendo que podría suceder”, explicó.

En la década de los noventa Ciudad Juárez vivió una etapa tenebrosa en la que desaparecieron centenares de jóvenes y adolescentes, muchas de ellas aún en paradero desconocido. Ahora, para algunos, el panorama puede ser peor.

“La situación actual es aún más grave de la que ocurrió en la década de los 90”, afirmó Juárez.

“En los últimos cuatro años -añadió- hemos visto la desaparición de cerca de 200 adolescentes, según nuestros datos. Las autoridades dan una cifra mucho menor, pero entre el conteo paralelo de las familias y de nosotros, hablamos de entre 160 y 200”.

El 23 de febrero pasado, María García, madre de Jessica Peña, desaparecida en 2010, recibió una llamada de la fiscalía: su hija había estado en la morgue desde aquel año y necesitaban que la identificara.

La indignación de la mujer, que llevaba dos años buscando a su hija, la llevó a velar los restos de Jessica frente a las instalaciones de la Fiscalía para exigir una disculpa del gobernador y una explicación.

“Hay cuerpos que han permanecido hasta 3 años en la morgue”, denuncia Marrufo, para añadir que ello les causó gran “indignación” porque mientras las madres “buscaban día y noche a sus hijas, los restos ya estaban en la morgue escondidos”.

La Fiscalía de Chihuahua afirma trabajar de cerca con los padres de familia y organizaciones civiles para evitar que los cuerpos queden “olvidados” en las instalaciones del Servicio Médico Forense.

“Lamentablemente se han ido entregando restos óseos de acuerdo a como se van dando las identificaciones. Pero para esto hemos estado muy de cerca con los padres y organizaciones”, comentó González.

“Incluso hace un mes se entregó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos un listado con una base de datos genética para cruzar información y agilizar la entrega e identificación”, agregó.

Para las madres, la entrega de los restos de sus hijas asesinadas les ha dejado un sentimiento ambivalente: por un lado, alivio, porque la búsqueda ha terminado y, por otro, la certeza de que sus hijas fueron asesinadas.

Para otras madres sigue la tragedia: desde 1993 siguen abiertos 116 casos de mujeres desaparecidas, según datos de la Fiscalía, pero el Comité de Madres y Familiares con Hijas Desaparecidas cree que pueden llegar a 200.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/03/14/1152573/madres-de-ciudad-juarez-buscan.html#storylink=cpy

Identifican a 33 muertas de Ciudad Juárez

Mercedes Doretti, integrante del equipo, informó que también tienen el registro genético de otros 50 cuerpos que no han sido identificados. Foto: AP

Mercedes Doretti, integrante del equipo, informó que también tienen el registro genético de otros 50 cuerpos que no han sido identificados.
03 de marzo de 2012Foto: AP


Daniela Rea


Ciudad de México.- El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los cuerpos de 33 víctimas de feminicidio localizados entre 1993 y 2005 en Chihuahua, con una técnica que no había sido utilizada: el cruce de información de cuerpos no identificados y denuncias de desaparecidas.

En entrevista Mercedes Doretti, integrante del equipo, informó que también tienen el registro genético de otros 50 cuerpos que no han sido identificados porque no coinciden con las denuncias por desaparición presentadas en la entidad hasta el 2009.

"La metodología consistió en cruzar la información de todas las desapariciones de mujeres de Chihuahua desde 1993 hasta el 2009 con todos los restos femeninos no identificados recuperados en Ciudad Juárez y en Chihuahua", refirió.

Por ello, urgió a la Fiscalía de Chihuahua a que envíe esa información a otras procuradurías e incluso a Centroamérica.

Hace unos días, Ricardo Jaramillo, director de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, acusó al equipo argentino de dejar inconcluso el trabajo de identificación.

Sin embargo, con documentos sellados de recibido por la entonces Procuradora Patricia González, el Equipo demostró que entregó en tiempo y forma el perfil genético.

Doretti recordó que desde 2007 sugirió al Gobierno estatal un plan para que familiares de mujeres desaparecidas en el norte del País acudieran a la entidad para corroborar los datos genéticos.

En 2005, la Procuraduría de Chihuahua los contrató para analizar los restos de 30 mujeres.

El trabajo del equipo argentino, conformado por 15 especialistas entre patólogos, antropólogos, genetistas, arqueólogos, una maestra, una socióloga y abogados de México, Argentina, Portugal, Colombia, y Estados Unidos, no fue nada sencillo.

Luego de una ardua búsqueda en el Servicio Médico Forense de Ciudad Juárez y en el C4 de Chihuahua, de revisar los libros en cementerios locales, así como la Osteoteca y la Sala de Embalsamamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ciudad Juárez, el equipo argentino localizó otros 50 cuerpos.

Recolectaron información, cruzaron los datos genéticos, antropológicos y los antecedentes de cada caso. Lograron lo que la entonces Procuraduría no pudo en más de una década: darles nombre a las mujeres asesinadas en esa ciudad fronteriza.

"El EAAF identificó 33 de estos restos femeninos y excluyó tres identificaciones oficiales, estas últimas correspondientes al Campo Algodonero. En los 33 casos, los restos fueron devueltos a sus familiares y los dictámenes fueron entregados a las autoridades correspondientes", dijo Doretti.

Apenas en octubre del 2010, al Equipo aún le quedaban 50 cuerpos por reconocer, pero ya había agotado todas las vías posibles para identificarlos. Por ello, ahora insisten en el llamado urgente a la Fiscalía para darle nombre a esas 50 mujeres.

viernes, 16 de marzo de 2012

Redes de trata, detrás de feminicidio en Chihuahua

Fiscalía ignora esa línea de investigación: JNH



Por Gladis Torres Ruiz

México, DF, 14 mar 12 (CIMAC).- Tan sólo en el primer trimestre de este año han sido asesinadas 60 mujeres en el estado de Chihuahua, mientras que las redes de tratantes de personas operan ante la inacción de autoridades estatales y federales, denunció la organización Justicia para Nuestras Hijas (JNH).

La agrupación defensora de Derechos Humanos (DH) señaló que niñas y jóvenes desaparecidas entre 2009 y 2011 en Ciudad Juárez coinciden en la edad, nivel socioeconómico y lugar donde fueron vistas por última vez, con las cinco jóvenes encontradas muertas e identificadas a fines del año pasado y principios de 2012 en el predio conocido como Práxedis Guerrero, en el Valle de Juárez.

La directora de JNH, Norma Ledezma, dijo a Cimacnoticias que las jóvenes desaparecidas en esos años pudieron haber sido victimas de trata de personas con fines de explotación sexual.

“Las redes de trata no las hace un grupito de chamaquitos inexpertos, pobres de barrio; esto es de gente de mucho poder político y económico”, advirtió.

La organización pionera en documentar el feminicidio en la entidad ha realizado una investigación hemerográfica, a partir de la revisión diaria de periódicos, para dimensionar el problema de los asesinatos y desapariciones de mujeres en esa entidad.

Ledezma precisó que la investigación hemerográfica, el hecho de ser coadyuvantes en muchos casos de asesinadas y el conocer el patrón de desaparición de mujeres en Ciudad Juárez, las llevan a deducir que una o varias bandas delictivas son las que se están llevando a las jóvenes.

“No lo podemos comprobar, pero sí podemos determinar que es una o varias bandas de la delincuencia organizada que se las están llevando para supuestos fines de prostitución”, recalcó.

La activista destacó que los restos de cinco mujeres encontrados en Práxedis Guerrero “podrían ser la punta de la madeja que muestre que estamos frente a un caso paradigmático (de violencia contra las mujeres)”.

Norma Ledezma precisó que desde que se encontró en ese lugar el cuerpo de Adriana Sarmiento Enríquez, quien estudiaba preparatoria y desapareció en 2008, la Fiscalía General de Chihuahua siguió localizando más restos en Práxedis Guerrero.

La fundadora de JNH aseguró que desde septiembre de 2010 su organización alertó a las autoridades –entre ellas la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO)– que Adriana podría haber sido víctima de las redes de trata. Pero el caso nunca se investigó.

“Desafortunadamente fue hasta el hallazgo de Adriana que se desencadenó la identificación de estas jovencitas, de los que aún hay restos sin identificar”, lamentó.

El pasado 28 de febrero el gobernador de Chihuahua, César Duarte, informó a madres y familiares de jóvenes desaparecidas y asesinadas en Ciudad Juárez que en el Servicio Médico Forense (Semefo) de la localidad sólo están los restos de cinco mujeres, cuyas identidades se darán a conocer a fines de abril.

BUROCRACIA JUDICIAL

La madre de Paloma Angélica Escobar Ledesma, joven de 16 años desaparecida y asesinada en 2002, afirmó que “la Fiscalía tiene conocimiento de que existen estas redes de trata de personas en el estado de Chihuahua”.

Sin embargo, explicó Ledezma, la autoridad local se lava las manos diciendo que es un delito federal y por tanto el caso es competencia de la Procuraduría General de la República (PGR).

Agregó que para que la PGR atraiga un caso de trata se requiere que el Ministerio Publico local “compruebe” que efectivamente se trata de ese delito. Luego la PGR le pide al MP una serie de “requisitos enormes” para comprobar un caso de trata, pero “muchas veces hay cosas que no se pueden comprobar”, acotó la dirigente de JNH.

También señaló que la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra), dependiente de la PGR, debería investigar los casos sin esperar a que las madres se lo soliciten.

Aunque, recordó, en otras indagaciones en las que ha participado Fevimtra en Chihuahua su actuación ha sido “mediocre”. “Para que (Fevimtra) tome un caso presentado por JNH u otra organización te piden una serie de requisitos interminables; creo que la colaboración debería ser sin condiciones”, exigió la activista.

12/GTR/RMB

jueves, 15 de marzo de 2012

LA INJUSTICIA PASIVA

LA INJUSTICIA PASIVA

Para Francisca Galván Segura

El 23 de febrero de este año, en la ciudad de Chihuahua, el Estado mexicano dio inicio a un acto de justicia, pidió perdón y reconoció su responsabilidad por el feminicidio de la joven Paloma Angélica Escobar Ledezma. En este Acto Público de Reconocimiento de Responsabilidad, cuyo objetivo fue cumplir con la petición hecha por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el secretario de gobernación: Alejandro Poiré, reconoció, entre otras fallas, que en el caso de Paloma el Estado había violado los derechos de las garantías judiciales, los Derechos del Niño, además de que ella no había recibido la protección de la ley y la integridad personal. En este evento, también estuvo presente el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, quien del mismo modo pidió perdón a familiares de la joven Paloma Angélica y declaró:

La injusticia pasiva es quizá la peor de las injusticias porque a la injusticia de un delito le sigue la injusticia pasiva de una autoridad que no actúa y no atiende con atingencia a las víctimas, así como la indiferencia civil y la apatía gubernamental, que ve asuntos o expedientes y deja de ver a seres humanos con dolor que claman justicia (Gómez Trejo, 2012).

Paradójicamente, frente a este acto de reparación de injusticia del feminicidio, al día siguiente, tres madres de Ciudad Juárez con hijas desaparecidas fueron notificadas que Jessica Leticia Peña García, de 15 años desaparecida desde el 29 Mayo de 2010, Lizbeth Avilés García, de 17 años de edad, con desaparición desde el 21 de abril de 2009 y Andrea Guerrero Venzor, de 15, desaparecida desde el 17 de agosto de 2010, habían sido finalmente encontradas; sin embargo, sus cadáveres formaban parte de la masacre feminicida en contra de niñas y jóvenes mujeres cometida por asesinos cubiertos con toda impunidad, desde hace dos décadas y que ningún orden de gobierno tiene la voluntad política de investigar, sancionar y erradicar.

La Sra. María García Reynosa, madre de Jessica Leticia Peña García, decidió velar los restos de su hija en la explanada de la Procuraduría, y exponer su dolor públicamente hasta que se presentara el gobernador, le diera el pésame y reconociera que la justicia no existió para ella ni para decenas de madres y padres que se encuentran en la misma situación de abandono ante la desaparición sus hijas. El gobernador acudió el día 27 e hizo una serie de compromisos derivados de las demandas y exigencias que le hicieron el Comité de Madres y Familiares con Hijas Desaparecidas. Entre esos compromisos destaca la creación de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género, misma que atenderá y dará un seguimiento junto con familiares de víctimas y organizaciones de la sociedad civil, a todos y cada uno de los casos de jóvenes desaparecidas.

Ante el más de centenar de niñas y jóvenes desaparecidas en esta ciudad y que sus dolientes familiares las reclaman con vida, es necesario reconocer por parte de los tres ordenes de gobierno, que esta violencia terminal contra las mujeres es una problemática social de graves dimensiones. Que sólo se terminará cuando se desarrolle una política de Estado que tenga como objetivo: el respeto a la vida de las mujeres y en especial y de manera emergente el bienestar de un segmento femenino de la población que es vulnerable a ser desaparecido para después encontrar sus cadáveres prácticamente irreconocibles. Solo presentando a los agresores y sancionándolos se mandará un mensaje claro de que esto no puede seguir sucediendo.

Frente a esta masacre, el Estado –y en primer lugar el estado de Chihuahua- puede optar por no hacer nada como en el pasado, presentar chivos expiatorios o buscar las alternativas que lleven a la presentación de los asesinos ante familiares de víctimas y la sociedad y erradicar este crimen contra la humanidad de las mujeres fronterizas, de las mujeres de otros estados del país, y de países centroamericanos.

Igualmente, es menester que el gobierno de Chihuahua explique a familiares de víctimas en qué consistirán las acciones que se van a tomar para: en primer lugar encontrar a sus hijas. Pero, también es necesario que la sociedad sepamos cuáles son las medidas, acciones y estrategias que una verdadera Política de Estado de Seguridad Ciudadana para las mujeres va a delinear en el corto, mediano y largo plazo para que no sigan desapareciendo mujeres: ya sea para la trata de personas y la esclavitud sexual, pero también para ser víctimas de un feminicidio sexual sistemático y organizado que tiene como antecedente las víctimas encontradas en: Lote Bravo, Lomas de Poleo y Campo Algodonero, entre otros sitios.

La ciudadanía requiere recuperar el Estado de derecho que se encuentra ausente desde hace ya largos años con acciones concretas que recuperen el derecho a la vida en esta ciudad. Más allá de las recompensas ofrecidas diferencialmente, el pago de los ataúdes o el traslado de los cadáveres a otros estados del país, el gobierno de Chihuahua debe evaluar sus capacidades para otorgar justicia, y si encuentra limitantes, debe acudir a instancias internacionales que le apoyen para eliminar de una vez para siempre esta violencia sistémica en contra de jóvenes marginalmente económicas.

Si bien, el Instituto Chihuahuense de la Mujer ha emprendido una campaña en contra de la desaparición de niñas y mujeres. Urge que el gobierno municipal y el gobierno estatal hagan otras campañas informando lo que está sucediendo. La prevención es parte de los deberes de las alcaldías y en Ciudad Juárez ésta esta ausente. En una política de Estado que privilegie el valor de la vida, se requiere que toda la ciudadanía sepa que la vida de todos y cada uno de los y las que vivimos en esta ciudad es importante, que al faltar un miembro familiar por razones de violencia, se disminuye el valor ciudadano de la comunidad.

Al mismo tiempo, el gobierno, tal como se ha comprometido, debe atender de manera integral a todos los y las familiares de víctimas de desaparición. En este sistema de injusticia pasiva, todos ellos han gastado los pocos recursos económicos con los cuales contaban para encontrar con vida a sus hijas, han perdido sus empleos y se han desgastado física, psicológica y emocionalmente.

Frente a la gran atrocidad que vivimos, frente al atrincheramiento de la sociedad con sus calles enrejadas y la desconfianza en las instituciones de procuración de justicia, el Estado debe ir desarticulando los cotos de injusticia pasiva y retomar el valor de la vida, el gobierno debe actuar, debe atender con toda celeridad a las víctimas y a las víctimas potenciales, está obligado a mandar mensajes claros y contundentes a toda la ciudadanía de que la violencia y el quebranto de la ley no se van a permitir. Sólo así las voces de dolor que claman justicia enfrentarán la injusticia pasiva y no tendrán que esperar a recibir un perdón rezagado.

Daniel Gómez Trejo, “Poiré y César Duarte piden perdón por feminicidios”, Argonméxico.com http://www.argonmexico.com/index.php?option=com_content&view=article&id=16568:poire-y-cesar-duarte-piden-perdon-por-feminicidios-&catid=112:estados&Itemid=367

Julia Monárrez Fragoso es profesora investigadora de El Colegio de la Frontera Norte. JuárezDialoga la ha invitado a colaborar por su trabajo como investigadora, así como por su compromiso social desde la academia y en lo personal. Para JuárezDialoga sin duda es importante tenerle como colaboradora ya que posibilita a los lectorxs comprender esta ciudad desde una perspectiva de género. Julia ha publicado diversos artículos y libros académicos. Recientemente publicó junto con los también académicos del COLEF, Rodolfo Rubio Salas y Luis Cervera Gómez, el libro “Violencia contra las mujeres e inseguridad ciudadana en Ciudad Juárez”. COLEF y Miguel Ángel Porrúa, 2010.